TRADUCTOR-TRANSLATE

Mostrando entradas con la etiqueta PACIENCIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PACIENCIA. Mostrar todas las entradas

ECLESIASTÉS - Parte 19: DICHOS DE SABIDURÍA, Dr. Stephen Jones (GKM)

 

 

Fecha de publicación: 19/01/2026
Tiempo estimado de lectura: 6 - 7 minutos
Autor: Dr. Stephen E. Jones
https://godskingdom.org/blog/2026/01/ecclesiastes-part-19-wisdom-sayings/


ECHA A TU ISMAEL, Geoge Warnock en 'La Familia de Dios'.




Dios da por supuesto que el pueblo de Abraham de esta hora está preparado para abandonar a sus muchos Ismaeles, con el fin de que los verdaderos Isaac de la promesa de Dios puedan nacer. Y Recordemos que Sara, la mujer estéril, será la que dé a luz. Que Agar continúe menospreciando a su señora ante sus propios ojos, por causa de su presente fertilidad. Pero el estéril y completamente desamparado pueblo de Dios va a reír el día que nazca Isaac (Isaac significa risa) … y no será la risa frívola de Agar, sino la risa de la victoria y del triunfo y del regocijo por la fidelidad de Dios, que ve el estado de abatimiento del pueblo estéril e infecundo que encontró GRACIA ante sus ojos, a causa de su espíritu contrito y quebrantado. 

Se nos tilda de perezosos y holgazanes, si no nos entusiasmamos con las muchas campañas y con los programas de la Iglesia para la edificación del Cuerpo de Cristo. Dios dice que el perezoso es el hombre que no aprende a tener paciencia: “que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas” (Hebreos 6:12). Y en el contexto inmediato es de Abraham y de Sara de quien se está hablando.

Los que han aprendido a valorar la paciencia en su vida, saben que se requiere mucho más ejercicio espiritual, y esfuerzo para esperar ante Dios, hasta cuando usted conozca su guía y su dirección, que para seguir un buen plan o un buen programa de los elaborados por usted. Requiere un grado más alto de obediencia para descubrir lo que Dios está exigiendo de nosotros, y para hacer lo que Él disponga, que para seguir con un buen programa bien intencionado y proyectado en algo que sea humanamente tangible y realizable y que, de suyo, tenga mucho que mostrar.

(Gentileza de José Rafael Restrepo Madrigal)

ESPERA HASTA QUE LA NUBE SE MUEVA, Manantiales en el Desierto




1 Noviembre

"Cuando la nube se detenía ... entonces los hijos de Israel ... no partían"
Números 9:19


Esta era la prueba suprema de obediencia. El desmontar las tiendas era comparativamente fácil, cuando las plegaduras aborregadas de la Nube paulatinamente se juntaban al lado del Tabernáculo y fluctuaban majestuosamente delante del ejército. El cambio siempre es delicioso; y había excitación e interés en el camino, en el paisaje y la localidad del primer sitio de parada. Pero, ¡hay de las detenciones!

Por muy malo y sofocante que fuese el calor del lugar, por muy penoso que fuese para la carne y la sangre, por muy molesto que resultase para los impacientes de ánimo, por muy grande que fuese el peligro al que estaban expuestos, no había opción alguna, sino el permanecer ACAMPADOS.

Dice el salmista: "Pacientemente esperé a Yahweh, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor". No debemos dudar por un solo momento que lo que Él hizo por los santos del Antiguo Testamento lo hará también por los creyentes a través de todas las edades.

Dios aún nos hace esperar. A veces, frente a frente de enemigos que nos amenazan, en medio de alarmas, rodeados de peligros, debajo de la roca que amenaza destruirnos. ¿No podemos marcharnos? ¿No es tiempo de que desmontemos nuestras tiendas? ¿No hemos sufrido ya hasta lo máximo? ¿No podemos cambiar el deslumbramiento y el calor por pastos verdes y aguas apacibles?

No hay respuesta para eso. La Nube se detiene y debemos de parar, aunque seguros del maná, del agua de la roca, de cobijo y de defensa. Dios nunca nos deja en un lugar sin asegurarnos de Su presencia y enviarnos diariamente lo que necesitamos

Joven, detente, no tengas prisa para hacer un cambio; ministro, permanece en tu puesto. Tú debes detenerte hasta que la Nube se mueva con toda claridad. Espera entonces, el perfecto plan de tu Señor. Él llegará con tiempo más que sobrado.

 -Comentario Diario Devocional


"CORRAMOS CON PACIENCIA", ESPERAR Y CORRER, ¡QUÉ CONTRADICCIÓN! (George Matheson), Manantiales en el Desierto




30 de octubre

"Corramos con paciencia". 
Hebreos 12:1

El correr con paciencia es una cosa muy difícil. El correr, el anhelo de alcanzar la meta, es apropiado para sugerir la ausencia de paciencia. Corrientemente asociamos la paciencia con el decaimiento. Pensamos de ello como del ángel que guarda el lecho del inválido. Sin embargo, yo no creo que la paciencia del inválido sea la más difícil de alcanzar.

Hay una paciencia que yo creo que es aún más difícil y firme -la paciencia que puede correr. El reposar en el tiempo de la aflicción y el permanecer sin quejarse bajo el golpe de la adversidad de la fortuna, requiere una gran fortaleza; pero yo conozco algo que requiere una fortaleza aún mayor: ello es, la potencia para trabajar bajo el golpe recibido. El tener un gran peso en tu corazón y correr aún; el tener un dolor profundo en tu espíritu y sin embargo cumplir con tu tarea cotidiana. Eso es algo parecido a lo que Cristo hizo.

Muchos de nosotros soportaríamos nuestras aflicciones sin llorar si se nos permitiese. Lo difícil está, en que  al mayor parte de nosotros se nos llama para ejercitar nuestra paciencia, no en la cama sino en la calle. Se nos llama a enterrar nuestras aflicciones no en el reposo aletargado, sino en el servicio activo en la oficina, en la fábrica, en nuestro trato con otros, contribuyendo a la felicidad de otros. No hay enterramiento de la aflicción tan difícil como eso; eso es el "correr con paciencia"

¡Hijo del Hombre, esta fue Tu paciencia! Fue a la vez un esperar y un correr. Un esperar para la meta, y un hacer mientras tanto las cosas menores. Te veo en Caná, convirtiendo el agua en vino para que la fiesta de la boda no se nublase. Te veo en el desierto alimentando una multitud con pan para aliviar una necesidad temporal. Todo, todo el tiempo sobrellevaste un grandísimo dolor sin ser compartido con nadie y sin decir una palabra. Los hombres piden un arco iris en las nubes; pero yo quisiera pedir más de Ti. Yo quisiera ser en mi nube, yo mismo un arco iris, un siervo para el gozo de otros. Mi paciencia será perfecta cuando pueda trabajar en la viña

 -George Matheson

AMOR PROPIO / SÉ EJEMPLO ANTES DE CORREGIR (Sorbos Místicos), François Fenélon




AMOR PROPIO

Eres demasiado consciente de ti misma. También dejas que tus sentimientos te guíen demasiado. En el momento en que la oración deja de darte un profundo consuelo te desanimas. ¿Quieres encontrar la paz? No te encapriches tanto de ti misma, y ocúpate más de agradar a Dios.

El amor propio te volverá una sentimental hacia ti misma y se preocupará en exceso de tus problemas. Te verás invirtiendo todo tu tiempo preocupada con tus tribulaciones. Pronto toda esta preocupación formará una nube por encima del sentimiento de la presencia de Dios en tu vida, y entonces te verás profundamente deprimida. Pablo dijo, “no me juzgo a mí mismo”. Toma el consejo y te irá bien. 

Dale a Dios un reino vacío para que trabaje dentro de ti, y luego no gastes todo tu tiempo siendo introspectiva. Dios te mostrará lo que le desagrada y todo cuanto tendrás que hacer es simplemente dar la espalda a todo lo que sea indigno de tu Amado. 

¡Deja de dedicarte tanto a ti misma! Tu vieja naturaleza quiere ser perfecta. Te empujará por todos los medios para que seas una cristiana sobresaliente. Por favor, rehuye esta trampa. Tan sólo sigue al Señor. No necesitas verte como una mujer sabia, fuerte y virtuosa. Tan sólo sé una niña pequeña.



UN BUEN EJEMPLO

La enseñanza no es efectiva sin un ejemplo. Empieza siendo tú mismo un buen ejemplo, luego puedes hablar.

Sé paciente. Con esto no quiero decir que seas indulgente con los pecados de las personas, sino que no te fastidie que alguien haga un lento progreso. Puedes desanimar a otros con facilidad cuando eres impaciente con ellos. Cuanto más les fuerces, tanto más necesitas aprender mansedumbre y bondad.

Intenta entender las necesidades de las personas que cuidas y adáptate a sus necesidades. Muéstrales que tu corazón está abierto  a ellos y déjales saber, por la experiencia, que hay seguridad para aquellos que te abran el corazón sin miedo. Nunca seas brusco. Sé amable y considerado. Decide despacio, pero sé firme.

Corrígete antes de corregir a otros.



(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

DIOS CONTROLA LA INTENSIDAD DE TU PRUEBA / RENUNCIA A TU NATURALEZA CRÍTICA DE TI Y DE OTROS (Sorbos Místicos), François Fenélon




ESPERANZA Y TEMOR

Nada es más difícil de tratar como la tensión entre la esperanza y el temor. Ser demasiado sensible te hace caer en la tentación de creer que tus tribulaciones son mayores que tus fuerzas. No conoces la fortaleza de tu propio corazón, ni hasta qué punto te probará Dios. Dios lo ve todo ... la secreta intimidad de tu corazón y hasta dónde debe tratar contigo. Aprende a dejarle a Él esta porción.

Lo que tú crees que es imposible puede que sólo sea blandura y cobardía. Lo que crees que es sobrecogedor puede que sólo sobrecoja a tu orgullo y amor propio ... que poco soporta ser exprimido.

No tengas miedo de sentarte en silencio en la presencia de Dios. Pero no pienses que esto te hace madurar espiritualmente. No puedes hacer uso de la presencia de Dios para escapar del trato con tus debilidades. Y no permitas que tus devociones descuiden tus obligaciones

Sé sincero, humilde, y coopera con los que tienen autoridad. Abre tu corazón al amor de Dios y recibe su fuerza. Siempre que pongas todo tu corazón y espíritu sobre Él, te aferres a su voluntad, y no descuides tus tareas, no serás engañado. Sigue a Dios.



PACIENCIA

Todo lo que se asemeje al orgullo o a un espíritu que pone a otros en ridículo revela a una persona que está llena de sí misma. Esta clase de persona no ve sus propios defectos sino que se agrada cuando ve que otros lo pasan mal. Aquí está la peor cara de tu naturaleza propia: se hiere fácilmente, está llena de desprecio, es altiva, celosa, incapaz de perdonar, y poco compasiva.

Tú y yo no somos perfectos. Debes ser paciente con tus defectos y con los defectos de otros. Sé práctico con tus expectativas. Nadie se hace perfecto en un día. Aún las personas más perfectas tienen muchas imperfecciones... ¡esto quiere decir que tú también! Si eres impaciente con las faltas de otros sólo demuestras lo imperfecto que eres.

¡Tus defectos y mis defectos hacen que sea difícil que seamos buenos amigos! Pero sólo podemos cumplir la Ley de Cristo soportándonos entre nosotros. Por otro lado, no excuses tus defectos o los defectos de otros. Deja que tu amor, paciencia y buena voluntad, (capaces de pasar por alto los arrebatos temperamentales) fluyan entre tú y todos aquellos con los que te asocias.

No picotees en los defectos ajenos. A nadie le gusta eso y sólo se consigue apartar más a las personas de lo que es bueno. Incluso puedes hacer que alguien se dé media vuelta después de dar sus primeros pasos inestables hacia Dios. Renuncia a tu naturaleza crítica y permanece en contacto con Cristo dentro de ti. Anímate a ti mismo y a los que están a tu alrededor a renunciar al orgullo y al egoísmo.

Vive una vida sencilla ante Dios. Acepta lo que Dios permite en tu vida. Su misericordia es lo que ha permitido que esos acontecimientos tomen lugar. No te dejes irritar interiormente por los pequeños problemas y tribulaciones que se cruzan en tu vida. Resístelos como lo harías con un dolor de cabeza sin empeorarlos. Mientras tanto, sigue con tu oración interior como de costumbre.

Cuando las cosas sean difíciles en tu vida, la oración será más difícil, el amor será menos tierno, y la presencia de Dios se sentirá menos. Sólo aprende a ser fiel durante estos tiempos de prueba ... eso es todo lo que Dios pide. Mayor es la fuerza que arrastra un bote contra corriente un cuarto de nudo que todo un nudo con el viento en popa. Trata las quejas de tu naturaleza propia como ciertas personas tratan sus apetitos caprichosos. No las escuches y actúa como si no las sintieras.



(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

CONCENTRARSE EN EL PADRE / TRIBULACIONES / PACIENCIA, Oswald Chambers




"Mirad las aves del cielo... considerad los lirios del campo",
 Mateo 6:26,28

Observa como crecen los lirios del campo, ¡simplemente son! Piensa en el mar, el aire, el sol, la luna y las estrellas. Todos ellos también son, ¡y vaya ministerio el que ejercen! 

Con mucha frecuencia estropeamos la influencia que Dios ha determinado ejercer por medio de nosotros, debido a nuestros esfuerzos personales conscientes por ser consecuentes y útiles. Jesús dijo que hay una sola manera de crecer y desarrollarnos espiritualmente y es concentrándonos en Dios. En esencia, estaba diciendo: "No te preocupes por ser útil a otras personas, sencillamente cree en Mí". En otras palabras, préstale atención a la Fuente, y de ti brotarán ríos de agua viva (Juan 7:38). Nosotros no podemos descubrir la fuente de nuestra vida natural por medio del sentido común y el razonamiento. Y Jesús nos enseña aquí que el crecimiento de nuestra vida espiritual no depende de nuestro cuidado y esfuerzo, sino de que nos concentremos en el Padre celestial. Él conoce nuestras circunstancias y si permanecemos enfocados en Él, vamos a crecer espiritualmente como los lirios del campo.

Las personas que ejercen más influencia en nosotros no son las que nos acorralan con su continuo hablar, sino las que viven como las estrellas del cielo y los lirios del campo, de manera sencilla y natural. Esas son las vidas que nos moldean.

Si quieres ser de utilidad para Dios, relaciónate de una manera correcta con Jesucristo y, sin que te des cuenta, El te hará una persona útil en cada instante de tu vida.



'¿Quién nos separará del amor de Cristo?"
Romanos 8:35

Dios no exime a sus hijos de la tribulación. Pero promete: "Con él estaré yo en la angustia", Salmo 91:15. No importa cuan reales o intensas sean las dificultades, nada puede separarte de tu relación con Dios. Antes, "en todas estas cosas somos más que vencedores", Romanos 8:37. Pablo no estaba hablando de situaciones imaginarias, sino de circunstancias que son reales en extremo. Y él afirma que somos “súper victoriosos” en medio de ellas, no por nuestro propio ingenio ni valor, sino porque ninguna afecta nuestra relación con Dios que es en Jesucristo. Siento compasión del creyente en cuya vida no hay ninguna situación que él considere indeseable.

¿Tribulación ...? La tribulación nunca es un acontecimiento agradable, ni muy bienvenido. Pero sin importar cómo sea, agotadora, molesta o que sólo nos cause alguna debilidad, no puede separarnos del amor de Dios. Nunca permitas que las tribulaciones o las preocupaciones de este siglo te impidan recordar que Él te ama (Mateo 13:22).

¿Angustia ...? ¿Podrá mantenerse la fe en el amor de Dios, cuando todo lo que nos rodea parece decir que su amor es una mentira y que no existe la justicia?

¿Hambre ...? ¿Será posible que no sólo creamos en el amor de Dios sino que también somos más que vencedores, incluso cuando estamos padeciendo hambre?

O Jesucristo es un engañador y Pablo está engañado, o algo extraordinario le sucede a quien se aferra al amor del Señor cuando las probabilidades están totalmente en su contra. La lógica queda silenciada frente a cada una de estas circunstancias. Una sola realidad puede justificarlo: El amor de Dios que es en Cristo. “De en medio del desastre me levanto”, todas las veces.




"Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas" 
Lucas 21:19

Cuando una persona nace de nuevo, durante algún tiempo no tiene la misma energía de antes para pensar y razonar. Tenemos que aprender a expresar la nueva vida que hay dentro de nosotros y a desarrollar la mente de Cristo. Lucas 21:19 dice que tomamos posesión de nuestra alma por medio de la paciencia. Pero muchos de nosotros preferimos quedarnos en el umbral de la vida cristiana, en lugar de seguir adelante para formar y edificar nuestra alma de acuerdo con la nueva vida que Dios nos ha impartido. Fracasamos porque ignoramos cómo nos hizo Él y le atribuimos hechos al diablo que realmente son el resultado de nuestra naturaleza indisciplinada. ¡Sólo piensa lo que podríamos ser cuando nos despertemos a la verdad!

Existen ciertos asuntos por los cuales no necesitamos orar; por ejemplo, nuestro estado de ánimo. El mal humor o el desánimo nunca desaparecerán con la oración, sino expulsándolos de nuestra vida. La disposición anímica casi siempre tiene su origen en nuestro estado físico y no en el moral. Debemos esforzarnos continuamente para no prestarle atención al talante en que nos encontramos como resultado de nuestra condición física y para nunca someternos a él ni por un instante. Tenemos que agarrarnos del cuello y darnos una buena sacudida. Entonces, descubriremos que podemos llevar a cabo lo que negábamos con nuestros labios. El problema con la mayoría de nosotros es que no lo queremos hacer. La vida cristiana es una vida de determinación y valor espiritual que se encarnan en nosotros.



(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

CONDICIONES DEL DISCIPULADO / PACIENCIA, Oswald Chambers




"¿Quien de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero 
y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?"
Lucas 14:28

Nosotros no debemos calcular el costo al que se refiere nuestro Señor, pues Él ya lo hizo: Son los 30 años en Nazaret; los tres años de popularidad, escándalo y odio; la insondable agonía que experimentó en Getsemaní; y la furiosa embestida contra Él en el Calvario, el eje central sobre el cual giran el tiempo y la eternidad. Jesucristo calculó el costo. La gente no se va a reír de Él al final diciendo: "Este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar", Lucas 14:30.

Las condiciones del discipulado, establecidas por nuestro Señor en los versículos 26, 27 y 33, significan que las personas a quienes Él va a emplear en sus poderosas empresas constructoras son aquellas en que Él ha hecho todo. Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo (Lucas 14:26). Este versículo nos enseña que el Señor únicamente usará en sus obras de construcción a los hombres y mujeres que lo aman de una forma personal, apasionada, devota y que supera a cualquiera de las relaciones más cercanas en la Tierra. Las condiciones son estrictas, pero también gloriosas.

Dios inspeccionará todo lo que nosotros edifiquemos. Cuando Él nos supervise con su fuego que escudriña y purifica, ¿detectará que hemos construido un proyecto personal sobre el fundamento de Jesús? (ver 1 Corintios 3:10-15). Estos son días de empresas formidables, en los que estamos tratando de trabajar para Dios y es allí donde se encuentra la trampa. En un sentido profundo, nosotros nunca podemos trabajar para Él. Jesús, como el Maestro Arquitecto, se encarga de nosotros de la manera que pueda dirigirnos y controlarnos completamente para sus empresas y sus planes de edificación y nadie tiene el derecho de exigir donde se le debe colocar a trabajar.



La paciencia es más que resistencia, más que simplemente aguantar hasta el final. La vida de un santo está en las manos de Dios, como el arco y la flecha en las manos de un arquero. Dios está apuntando a un blanco que el santo no puede ver, pero como nuestro Señor estira y tensiona, de vez en cuando el santo dice: “No puedo soportar más”. Él no nos hace caso y sigue estirando hasta que su propósito esté a la vista, y entonces lanza la flecha.

Colócate en las manos de Dios. ¿Hay una circunstancia en tu vida para la cual necesitas paciencia, ahora mismo? Mantén tu relación con Jesucristo por medio de la paciencia que produce la fe. Declara como Job: "Aunque él me matare, en él esperaré", Job 13:15.

La fe no es una emoción débil y lastimosa, sino una confianza fuerte y energética que se fundamenta en el hecho de que Dios es amor santo. Y aunque no lo puedes ver a Él en este momento y no puedes comprender lo que está haciendo, tú lo conoces. El desastre se presenta en tu vida cuando te falta la serenidad mental que proviene de arraigarte en la verdad eterna de que Dios es amor santo. La fe es el esfuerzo supremo de tu vida y significa que tú te rindes con una absoluta confianza en Él.

Dios arriesgó todo en su Hijo Jesucristo para salvarnos y ahora quiere que arriesguemos nuestro todo con plena confianza en Él. Existen áreas de nuestra vida donde esa fe no ha obrado todavía, lugares que no han sido tocados por Dios. En la vida de Jesucristo no hubo áreas sin tocar y tampoco nosotros debemos tenerlas. Jesús oró: "Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti", Juan 17:3. El verdadero significado de la vida eterna es una vida que puede enfrentar todo lo que tiene que enfrentar, sin vacilaciones. Cuando asumimos esta perspectiva, la vida se convierte en un gran idilio, en una gloriosa oportunidad para ver situaciones maravillosas todo el tiempo. Dios nos está disciplinando para llevarnos a ese punto central de poder.


(Por Gentileza de E. Josué Zambrano)

TOQUES DE DIOS O TRABAJO OCULTO / PACIENCIA ESPERANDO LA VISIÓN NO ES INDIFERENCIA, Oswal Chambers




Durante algún tiempo nosotros tenemos plena conciencia de los cuidados de Dios. Luego, cuando Él empieza a usarnos en su obra, adoptamos un aire de tristeza y hablamos únicamente de nuestras pruebas y dificultades. Durante todo ese tiempo Dios está tratando de que realicemos nuestro trabajo como personas humildes, que no se hacen notar. Si pudiéramos evitarlo, ninguno de nosotros pasará inadvertido espiritualmente. 

¿Podemos hacer nuestro trabajo cuando parece que Dios ha cerrado los cielos? Algunos de nosotros siempre queremos ser santos iluminados, con aureolas doradas y un flujo continuo de inspiración, además de tener tratos todo el tiempo con otros santos del Señor. Un santo seguro de sí mismo es inútil, anormal e incompetente para la vida cotidiana y no se parece en nada a Dios. Estamos aquí como hombres y mujeres — no como ángeles en ciernes — con el propósito de hacer el trabajo de este mundo y hacerlo con un poder infinitamente mayor para resistir la lucha, ya que hemos nacido de lo Alto.

Si intentamos revivir esos excepcionales momentos de inspiración, estamos demostrando que no es a Dios a quien deseamos. Nosotros nos obsesionamos con los momentos en que Él se acercó y nos habló e insistimos en que lo siga haciendo. Pero lo que Dios quiere de ti y de mí es que "andemos por fe". ¡Cuántos de nosotros nos hemos "aguardado”, por así decirlo y hemos dicho: "Bueno, no puedo hacer nada más hasta que el Señor se me aparezca"! Pues Él nunca lo hará y debemos levantarnos, sin ninguna inspiración, sin ningún toque repentino Suyo. Después viene la sorpresa: "¡Pero si Él estuvo allí todo el tiempo y yo nunca lo supe!" Nunca vivas para esos momentos excepcionales, son sorpresas. Dios nos dará sus toques de inspiración solamente cuando vea que no corremos el peligro de desviarnos por causa de ellos. Jamás debemos considerar nuestros momentos de inspiración como la norma de vida. Nuestra norma es la obra, nuestro deber



La paciencia no es indiferencia. La paciencia nos transmite la idea de una roca inmensamente fuerte y capaz de resistir todo ataque violento. La visión de Dios es la fuente de la paciencia porque nos da una inspiración verdadera y adecuada. Moisés se mantuvo firme, no por sus ideales acerca del deber y lo que es correcto, sino porque tuvo una visión de Dios. "Se sostuvo como viendo al Invisible", Hebreos 11:27. Una persona con esta visión de Dios no se consagra a una causa o a un asunto en particular, sino al Señor mismo. Tú siempre sabes que la visión es de Dios por la inspiración que trae consigo. Las cosas te llegan con liberalidad y le dan fuerza a tu vida porque todo está vigorizado por Dios. Él te puede dar un tiempo espiritual en el que no tengas ninguna palabra Suya en absoluto, como su Hijo lo experimentó durante la tentación en el desierto. Si Dios lo hace, mantente firme y el poder para sostenerte estará allí porque tú lo ves a Él.

Aunque tarde, espérala. La prueba de que tenemos la visión es que nos esforzamos por lograr más de lo que hemos alcanzado. No es bueno estar satisfechos espiritualmente. El salmista dijo: "¿Qué pagaré al Señor...? Tomaré la copa de la salvación", Salmo 116:12-13. Somos propensos a buscar satisfacción en nosotros mismos, y decimos: "¡Ya lo conseguí! Ahora estoy completamente santificado. Ahora puedo mantenerme firme". Cuando esto sucede, de inmediato vamos camino a la rutina. Siempre debemos tratar de obtener más de lo que hemos alcanzado. Pablo dijo: "No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo", Filipenses 3:12. Si lo único que tenemos es lo que hemos experimentado, entonces no tenemos nada. Pero si contamos con la inspiración de la visión de Dios, tenemos más de lo que podemos experimentar. Cuídate del peligro del relajamiento espiritual.



(Oswald Chambers. Por gentileza de E. Josué Zambrano)

LA TRIBULACIÓN PRODUCE PERSEVERANCIA, Devocionales eMANÁ





Versículos de la Biblia:

Romanos 5:3-4  Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce perseverancia; y la perseverancia, carácter aprobado; y el carácter aprobado, esperanza.
1 Pedro 1:6-7  En el cual vosotros exultáis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, seáis afligidos en diversas pruebas, para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego.

Palabras del ministerio:La experiencia de la tribulación produce perseverancia. Ésta es superior a la paciencia, pues es el producto de la paciencia más el sufrimiento. Ninguno de nosotros nació con perseverancia, sino que ésta se produce por medio del sufrimiento de la tribulación. Por lo tanto, Pablo dijo que la tribulación produce perseverancia. La perseverancia produce un carácter aprobado, el cual es una calidad que se produce al soportar y experimentar tribulación y prueba. A veces es difícil para los hermanos jóvenes obtener la aprobación de otros. Necesitan la perseverancia que produce esta calidad o carácter aprobado. La tribulación produce la perseverancia, y la perseverancia trae consigo una calidad aprobada.

Consideremos el ejemplo del oro nativo. Aunque verdaderamente es oro, está sin refinar y no tiene atractivo. Necesita que el fuego lo purifique. Cuanto más el oro es expuesto al fuego, más calidad adquiere. Después de pasar por fuego y de ser probado, el oro adquiere una calidad que salta a la vista. La mayoría de los jóvenes son como el oro en bruto. Ellos no requieren ser pulidos ni abrillantados, lo que necesitan es pasar por fuego.

Si tenemos la virtud de un carácter aprobado, jamás causaremos problemas para los demás. Todos debemos orar: “Señor, concédeme el carácter apropiado”. Si usted ora de esta manera, el Señor le preguntará: “¿En verdad estás resuelto? Si su respuesta es afirmativa, el Señor propiciará las circunstancias para producir un carácter apropiado en usted. (c) 2019 Living Stream Ministry.

Referencia:
Los versículos del Nuevo Testamento son tomados de la Versión Recobro del Nuevo Testamento y los versículos del Antiguo Testamento, de la versión Reina Valera 1960. Las "Palabras del ministerio" provienen del Estudio-vida de Romanos, escrito por Witness Lee, capítulo 9. Ambos son publicados por Living Stream MinistryAnaheim, CA.

Contáctenos:
Por favor visítenos en http://www.emanna.com/espanol

Dirija sus comentarios a: comment.sp@emanna.com

Para suscribirse o eliminar su suscripción al eManá:

Para eliminar su suscripción a la lista de envíos, puede hacer una de éstas:
Enviar un correo electrónico a: spanish-emanna-leave@emanna.com
(No necesita escribir un texto en el mensaje; un correo en blanco es suficiente.)
o
Visite www.emanna.com, y complete el formulario que allí aparece.

LA PACIENCIA DE LA FE, Oswald Chambers




"Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia",

Apocalipsis 3:10




La paciencia es más que resistencia, más que simplemente aguantar hasta el final. La vida de un santo está en las manos de Dios, como el arco y la flecha en las manos de un arquero. Dios está apuntando a un blanco que el santo no puede ver, pero como nuestro Señor estira y tensiona, de vez en cuando el santo dice: “No puedo soportar más”. Él no nos hace caso y sigue estirando hasta que su propósito esté a la vista, y entonces lanza la flecha. Colócate en las manos de Dios. ¿Hay una circunstancia en tu vida para la cual necesitas paciencia, ahora mismo? Mantén tu relación con Jesucristo por medio de la paciencia que produce la fe. Declara como Job: "Aunque él me mate, en él esperaré", Job 13:15.



La fe no es una emoción débil y lastimosa, sino una confianza fuerte y energética que se fundamenta en el hecho de que Dios es amor santo. Y aunque no lo puedes verle a Él en este momento y no puedes comprender lo que está haciendo, tú lo conoces. El desastre se presenta en tu vida cuando te falta la serenidad mental que proviene de arraigarte en la verdad eterna de que Dios es amor santo. La fe es el esfuerzo supremo de tu vida y significa que tú te rindes con una absoluta confianza en Él.



Dios arriesgó todo en su Hijo Jesucristo para salvarnos y ahora quiere que arriesguemos nuestro todo con plena confianza en Él. Existen áreas de nuestra vida donde esa fe no ha obrado todavía, lugares que no han sido tocados por Dios. En la vida de Jesucristo no hubo áreas sin tocar y tampoco nosotros debemos tenerlas. Jesús oró: "Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti", Juan 17:3. El verdadero significado de la vida eterna es una vida que puede enfrentar todo lo que tiene que enfrentar, sin vacilaciones. Cuando asumimos esta perspectiva, la vida se convierte en un gran idilio, en una gloriosa oportunidad para ver situaciones maravillosas todo el tiempo. Dios nos está disciplinando para llevarnos a ese punto central de poder



(Por gentileza de Rafael Restrepo)

EVIDENCIA DE COSAS OCULTAS 12: Sigue tus sueños, Joseph Herrin





Una vez que Yahweh comienza a conducirnos a nuestra Tierra de fe en fe, confiando siempre en el Señor para una victoria adicional, hasta el día de hoy todos los enemigos son expulsados y estamos viviendo seguros en la tierra de la promesa. Aunque Dios puede darnos un tiempo de respiro, no nos permitirá sentarnos sobre nuestras posaderas por mucho tiempo. Él declara, "¡Ay de aquellos que están tranquilos en Sion!" Dios no nos permitió estar demasiado cómodos en la Tierra de la que ya habíamos tomado posesión, la tierra de Yahweh Rapha, antes de que Él comenzara a llamarnos para entrar y poseer la siguiente porción de nuestra herencia. La siguiente área en la que Dios quería probarse a nosotros era el área de provisión financiera.

Trabajé en el Houston Healthcare Complex en Warner Robins, Georgia durante catorce años. Me había abierto camino a una muy buena posición, que era un trabajo soñado por mí. Los ordenadores me habían fascinado desde principios de los años 80, y durante algún tiempo quise trabajar con PC. Dios me proporcionó este trabajo al tener un puesto que no había existido antes. Por mucho que había deseado trabajar con PC dudé en aceptar el trabajo, porque me intimidaron las demandas y responsabilidades de tal posición.

Sin embargo, el Espíritu me llevó a tomar el trabajo; y después de haber estado allí por algún tiempo, el Espíritu me habló. Había llegado temprano al trabajo este día y estaba sentado en mi escritorio. Escuché la voz del Espíritu preguntando: "Realmente querías trabajar con PC, ¿no es verdad?" Respondí: "Sí, Señor, lo deseaba". El Espíritu continuó, "Aunque estabas preocupado por tu habilidad para manejar este trabajo, yo te he hecho adecuado en cada situación, ¿no? "Respondí: "Sí", porque esto era ciertamente verdad. En numerosas ocasiones cuando algún problema de PC me había dejado perplejo, era guiado por el Espíritu para hacer una cierta cosa y el problema era corregido. Esto me hizo verme como muy bueno y competente a los ojos de los demás, pero en realidad era Dios resolviendo el problema, y no yo.

El Espíritu me preguntó: "Por mucho que querías trabajar con PC, esto realmente no ha sido tu mayor deseo, ¿o sí?" Hice una pausa por un momento y pensé, luego respondí, "No, Señor. Desde mi juventud en adelante he querido ser ministro, pero me he sentido aún más inadecuado para ese llamado que para el trabajo que estoy haciendo ahora". El Espíritu entonces dijo: "Este trabajo simplemente ha sido la preparación para un llamado más elevado. Quería mostrarte que cuando te llamo para hacer algo, voy a ser tu adecuación, dándote lo que necesitas para estar bien en cada situación. "El Espíritu terminó la conversación al hablarme dos cosas que no se encontraban en las Escrituras, pero viniendo del Espíritu, llegaron a ser verdad en mi corazón. La primera cosa era un lema que era popular en ese momento que dice: "No dejes que tus miedos impidan tus sueños". La segunda era un antiguo proverbio oriental, "Un viaje de mil millas comienza con el primer paso".

La conversación terminó, y me quedé con mis pensamientos. Yo ya había sido ordenado como ministro, y estaba sirviendo al cuerpo de Cristo a tiempo parcial. Todavía estaba yendo al edificio de la iglesia y orando regularmente, y yo estaba predicando y enseñando
cuando me daban oportunidades. Sin embargo, nunca me había dedicado al ministerio a tiempo completo, y esto es de lo que entendí que el Espíritu estaba hablando.

Durante las próximas semanas comencé a experimentar una inquietud dentro de mí con respecto a mi trabajo actual. Lo que había sido un trabajo de ensueño empezaba a parecerme menos atractivo. Al mismo tiempo, comencé a experimentar un mayor anhelo de entrar en el ministerio al cuerpo de Cristo en una forma más completa de lo que yo había conocido. Dios una vez más me guiaba cambiando mis deseos. Él estaba obrando dentro de mí "tanto para querer como para hacer, Su beneplácito" (Filipenses 2:13).

Mientras hacía las rondas de mi trabajo en las semanas siguientes, encontré al Señor ordenando mis pasos para llevarme a conversaciones con personas sobre el tema de perseguir nuestros sueños. Me acordé de un dicho de Henry David Thoreau que había escuchado años antes cuando todavía estaba en mis días previos a la secundaria. Thoreau dijo, "La mayoría de los hombres llevan vidas de desesperación silenciosa".

Creo que solo estaba en séptimo u octavo grado cuando escuché esta cita, pero entendí el fondo de eso inmediatamente. Muchos hombres tienen un sueño en su corazón. Quizás uno hombre sueña con ser un artista, otro hombre un escritor. Otro hombre puede soñar con ser un gran arquitecto, o un explorador. Sin embargo, estos mismos hombres miran los riesgos y la posibilidad de fallar en alcanzar su sueño, entonces eligen otro curso que parece menos arriesgado, pero que también carece del nivel que podrían haber conocido. Un hombre puede tomar un trabajo en la fábrica, o una posición bancaria, o algo similar, sin embargo, día tras día hay dentro de él una silenciosa desesperación causada por su sueño dormido e incumplido.

Es cierto que los sueños de muchos hombres son egoístas, pero Dios también pone sueños en los corazones de Sus hijos. Vemos a David siendo ungido por el profeta Samuel cuando todavía era un joven, y diciéndole que sería rey algún día. Vemos a José teniendo sueños de gobernar y reinar cuando él también era un joven. Ambos hombres iban a conocer muchos años de pruebas, rechazo y sufrimiento antes de ver sus sueños realizados. Sin embargo, después un viaje muy largo que comenzó con un solo paso, ambos vieron sus sueños hacerse realidad.

Cada vez que tenía esta conversación con una persona en el trabajo, el deseo dentro de mí de perseguir el sueño de mi corazón se hizo más fuerte. Me di cuenta de que no quería pasar mi vida trabajando en computadoras. Yo quería ser un ministro de Dios. A pesar de mis sentimientos de inadecuación, y a pesar de mis temores, quería seguir este llamado que Dios había puesto delante de mí. Empecé a sentir que Dios pronto me llamaría para que no trabajara en el Houston Healthcare Complex (Complejo de Salud Houston), y este sería el comienzo de una nueva etapa en mi vida. En mi ingenuidad, pensé que Dios haría que mi llamado fuera reconocido por el hombre, y que alguna maravillosa oportunidad de ministrar al cuerpo de Cristo se abriría pronto para mí. Yo no entendía que solo estaba al comienzo del viaje, y que la meta quedaba a muchos años por delante de mí.

Dios me llamó a salir de mi trabajo, y la capacitación para el ministerio comenzó en serio. Al mismo tiempo, Dios me estaba llamando para entrar en la tierra de Yahweh Yireh -Yahweh mi proveedor. Él me llamó a salir de los salarios y debería confiar en Él para todas nuestras necesidades. Él me lo confirmó de formas notables.

Cuando estaba considerando dejar a mi empleador y dar un paso de fe, caminé a través de la cocina de nuestra casa y eché un vistazo al pequeño calendario desplegable ubicado cerca del fregadero. La Escritura del día era Éxodo 14:14 y decía: "Yahweh peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos".

Al principio me llamó la atención la doble aparición del número catorce. Yo había estado en mi empleo durante catorce años, y me recordó a José interpretando los sueños del Faraón. José dijo que los sueños de Faraón se repetían para indicar que lo que se estaba revelando era firme ante Dios, y se cumpliría rápidamente. Más tarde me hicieron tomar conciencia del significado del libro en el que se encuentra esta Escritura. Éxodo significa "salir, o avanzar" y Dios me estaba llamando a salir de mi trabajo actual y comenzar una nueva experiencia.

Compartí con mi esposa lo que el Señor me estaba diciendo, pero ella estaba aterrorizada. Aunque ya habíamos sido llamados a dar pasos de fe y habíamos visto la fidelidad de Dios, cada nueva guía de Dios nos llamaba a aguas cada vez más profundas. Cuando esto ya habían pasado nueve meses desde que cancelamos nuestro seguro de salud, y Dios se había probado a Sí mismo al sanarme de la diabetes y mantenernos a todos en buen estado de salud. También habían pasado unos quince meses desde que cancelamos los beneficios de SSI de Josías, y él no se había roto otro hueso. Pude convencer a Tony a seguir voluntariamente los pasos de fe en el pasado, pero no pude convencerla en este asunto de confiar en Dios para nuestras finanzas.

Sabía que habría una gran dificultad si seguía a Dios por ese camino, entonces le pedí una mayor confirmación de Su voluntad. El Espíritu Santo me habló nuevamente mientras estaba en casa y me dijo que buscara la primera aparición de la palabra "catorce" en las Escrituras. Me senté en mi programa de la Biblia e hice una búsqueda de esta palabra. Mi programa de Biblia enumera cada ocurrencia en orden y da un fragmento de cada versículo donde se encuentra la palabra. La primera Escritura en la que se encuentra “catorce” es Génesis 31:41, y esto es lo que vi: "He trabajado para ti catorce años".

Estaba gritando cuando me levanté de mi silla, porque sabía que el Señor me estaba diciendo que tenía que dejar a mi empleador, y estaba emocionado de perseguir el mayor sueño que el Señor había puesto en mi corazón. Decidí verificar la primera aparición de esta palabra-número en el Nuevo Testamento también, y la encontré en el primer capítulo de Mateo:

Mateo 1:17
Así que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones; de David a la deportación a Babilonia, catorce generaciones; y de la deportación a Babilonia al Mesías, catorce generaciones.

Vi en esto que el número catorce es usado por Dios para denotar una transición, porque cada uno de estas ocurrencias marcaron un punto de transición definido en los tratos de Dios con Su pueblo elegido. Una transición estaba llegando en mi vida, y Dios había estado preparando mi corazón desde la mañana que me habló en el trabajo. Estaba convencido en mi corazón de que esto era lo que debía hacer, y le expresé esto a Tony, pero ella no se conmovió. Ella se volvió muy emocional, y luego amenazante, e indicó que ella no me acompañaría en este paso de fe.

Dios había estado preparando los corazones de los ministros en Fe Viva para seguirle a donde quiera que condujera, y había estado hablando mucho acerca de confiar en Él para la salud y provisión. Uno de los ancianos se había encontrado con Charles y Nancy Newbold de Tennessee, y los invitó a la iglesia. Los Newbolds le contaron a este anciano acerca de una pareja que sabían que vivía cerca de ellos. Esta pareja es Bob y Peggy Hughey. Los Hugheys habían estado viviendo una vida de completa confianza en Dios para todas sus provisiones durante un par de décadas, y Dios los había llevado a ministrar por todo el mundo. Tenían un libro biográfico sobre sus experiencias titulado “Un Estilo de Vida de Luz”.

Los Newbolds invitaron a este anciano al que habían conocido, y a Richard, a que fueran a visitarlo con ellos, y mientras estaban en Tennessee les presentaron a los Hugheys. Richard regresó emocionado por lo que había oído sobre las experiencias de los Hughey,
y él trajo a cada uno de los ministros de Fe Viva una copia de su libro. Yo fui tremendamente alentado y desafiado con la lectura sobre sus vidas, y yo estaba igualmente emocionado de que los otros ministros comenzaran a hablar sobre confiar en Dios para cosas prácticas reales en sus propias vidas.

Un día Richard compartió conmigo acerca de un momento unos años antes, cuando había sido guiado por Dios para llevar a su esposa y sus dos hijos a Colorado. Dios dijo que Él se ocuparía de ellos, y se fueron sin dinero en las manos, necesitando ver a Dios rescatarlos inmediatamente. Se quedaron en Colorado por cuatro meses, y Dios no permitió a Richard trabajar. Richard era un manojo de miedos; sin embargo, Dios se había ocupado de ellos fielmente y al cabo de cuatro meses los trajo de vuelta a Georgia. Richard y yo hablamos sobre el gran desafío de tal caminata de fe, pero también de los ricos beneficios de una mayor comunión e intimidad con Dios, ya que la desesperación de las circunstancias llevaría al individuo a presionar en la presencia de Dios todos los días.

Con toda esta preparación que Dios había estado haciendo en medio de nosotros, esperaba que los otros ministros serían de apoyo cuando compartí con ellos lo que Dios me estaba llevando a hacer. Habían sido testigos de la curación de Josías, y habían visto a Dios cuidar de la salud de nuestra familia, incluso me sanó de la diabetes, cuando me llevó a cancelar nuestro seguro de salud. Lo que Dios estaba requiriendo ahora era sólo un paso más en este proceso de guiarnos hacia mayores reinos de fe. La iglesia incluso se llamaba Fe Viva, así que tenía que esperar que los ministros comprendieran lo que Dios estaba haciendo.

Debería haberme dado cuenta de que la fe de un hombre no se traslada a otro hombre a menos que también tenga el deseo y la voluntad de andar en fe. Durante una de nuestras reuniones de ministros, compartí cómo Dios había confirmado que Él me había dirigido, y les informé que iba a dejar mi empleo en el campo de la informática y a confiar en Dios para nuestra provisión. Como ministro había mucho precedente para esto, y Pablo incluso dedicó la mayoría de I Corintios 9 a este tema.

Le pregunté a mi esposa antes de ir a la reunión qué iba a compartir ella, y me dijo que el Señor le había hablado, diciéndole que no debía decir nada. Después de que yo compartí, los ancianos y sus esposas le preguntaron a Tony qué pensaba sobre el asunto. Tony cambió de opinión acerca de estar en silencio. Se puso muy emotiva y expresó todo su temor y dijo que no estaba de acuerdo con esto que estaba haciendo. Luego los ancianos y sus esposas, movidos por las emociones y temores de Tony, me expresaron su opinión de que no debería hacer esto, ya que mi esposa no estaba de acuerdo conmigo. Me dijeron que estaba prohibido por Dios dar ese paso si mi esposa no estaba de acuerdo.

No es mi deseo entrar en una discusión sobre la jefatura y el orden gubernamental de Dios, en este libro, porque ya he abordado estos temas con detalle en otros escritos. Si alguno desea leer más sobre este tema, los referiría al libro “Las Hijas de Sara”, que se puede leer o descargar libremente desde el sitio web de Heart4God.

Sin embargo, es necesario mencionar la lucha que estaba presente en nuestro hogar para que se comprendieran otras cosas que serán hechas en común. Tony realmente no había escuchado a Dios hablar de que su esposo estuviera equivocado, ni el Espíritu le dijo que ella se resistiera a mi liderazgo y abogara por que fuéramos por otro camino. De hecho, Dios le había dicho algo que era todo lo contrario. Unos meses antes de estos eventos una pareja de otra ciudad asistió a una reunión de santos el domingo por la mañana en Fe Viva, y se sabía que la mujer era una profetisa. Hacia el final de la reunión Richard le preguntó a esta mujer, cuyo nombre es Judith, si ella tenía una palabra para el cuerpo. Ella respondió afirmativamente, pero agregó que la palabra era para el liderazgo y que le gustaría poder compartirla con los ministros una vez finalizado el servicio.

Cuando los ministros se reunieron, y un par de sus esposas, Judith dijo que el Señor le había dado un mensaje para los ministros, y luego agregó que era específicamente para uno de nosotros. Ella me señaló directamente y dijo "Dios dice que está llegando para ti la promoción". Estaba asombrado de haber sido tan singularizado entre los ministros, y me pregunté qué significaría la palabra. No conocía a Judith, ya que solo la había visto una o dos veces antes, y nunca había tenido compañerismo con ella o su esposo. Mi esposa no estaba presente cuando Judith dijo esta palabra, pero después de unos minutos noté que Judith había encontrado a mi esposa y era evidente que quería decirle algo para nosotros. Tony y yo estábamos hombro con hombro frente a Judith, y Judith luego habló con Tony diciendo: "Dios dice que debes apoyar a tu marido". Judith comenzó a orar por Tony y oró en contra del espíritu de divorcio.

Tony y yo habíamos luchado un poco sobre nuestros pasos previos de fe, y en el último, cuando se sabía que era diabético y Dios me estaba presionando para que me arrojara en Sus manos para confiar en Él para la curación, Tony había amenazado con divorciarse si seguía adelante cancelando nuestro seguro, pero no me pareció que ella fuera muy en serio acerca de aquella amenaza. Aprecié mucho la palabra profética dirigida a Tony, y la oración y más tarde, cuando las cosas se pusieron muy difíciles en nuestro hogar, me consoló mucho que Dios ya le había enviado a Su mensajera y le declaró Su voluntad.

El miedo es un terrible amo, y había soportado mucho tormento por el miedo durante mi vida, y experimentaría más. Pude empatizar con otros que también estaban siendo aterrorizados por este espíritu demoníaco. Las Escrituras ordenan a los hombres a vivir con sus esposas de una manera comprensiva, sabiendo que son vasos más débiles (I Pedro 3: 7), y una de las formas en que son más débiles es en su susceptibilidad al miedo. El versículo que precede uno recién mencionado dice lo siguiente:

I Pedro 3:6
como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza.

El miedo era el problema real que Tony estaba enfrentando. Ella no había recibido una palabra de Dios diciendo que yo debía continuar trabajando como gerente de PC, ni ella había escuchado Su voz diciendo que no debía dedicarme al ministerio de tiempo completo. Ella simplemente estaba siendo aterrorizada por sus miedos, y ese miedo era evidente cada vez que hablaba. Dios me instruyó a ser paciente y gentil con mi esposa, pero al mismo tiempo Él no me permitió ceder ante la presión que ella estaba empleando para tratar de manipular mis acciones. En mi obediencia a Dios, fui llevado a ser tan duro como inflexible, sin embargo, en mi conducta con mi esposa, fui instruido a manifestar mucha paciencia, misericordia y perdón. El viaje había comenzado, y no debía permitir que mis miedos, o los miedos de otros, me mantuvieran lejos de los sueños que Dios había puesto delante de mí.


http://www.heart4god.ws/books-by-joseph-herrin.htm

EL AMOR ES PACIENTE (2) [Primera Corintios 13 (3)], Dr. Stephen Jones

03/07/2017



La palabra para paciencia en 1 Corintios 13:4 es macrothumeo. La palabra macro significa “tiempo”, y thumeo viene de thumos, que es de donde obtenemos nuestra palabra para la glándula timo, palabra que significa “ira o pasión”. La paciencia, o macrothumeo, era la posibilidad de pasar mucho tiempo sin reaccionar con ira o la pasión. Una persona paciente simplemente no reaccionaba a las circunstancias externas, sino a la motivación interna del Espíritu.

Esta palabra griega que se utilizó en la traducción de los Setenta de Éxodo 34:6 y Números 14:18 como equivalente de la hebrea, aph arek, “narigudo”. La KJV la traduce como “paciencia”, y la NASB la traduce como “lento para la ira”. La idea es que la nariz o fosas nasales se inflaman cuando se está enojado, y una persona respira con dificultad cuando surgen las emociones. Pero aquel que tiene “nariz larga” es lento para ser afectado emocionalmente; por lo tanto, él es paciente.

Debido a que la paciencia es un fruto del Espíritu, es evidente que no es un fruto de la carne. Hay una diferencia en la calidad de la paciencia entre uno que es carnal y uno que es espiritual. El hombre carnal puede aprender paciencia y la resistencia con autodisciplina, pero el hombre espiritual recibe la paciencia por las disciplinas de Dios. El patrón para esto se discute en el libro de Hebreos en términos de las pruebas de Israel en el desierto. La mayor parte de los israelitas carecían la resistencia (perseverancia) y por lo tanto no pudo recibir las promesas.


La impaciencia carnal y la paciencia espiritual
La paciencia piadosa es una cualidad de la semilla santa que ha sido engendrada en nosotros por Su Espíritu. No es, naturalmente, de la calidad de la semilla carnal por la que fuimos engendrados por nuestros padres terrenales. Leemos en 1 Pedro 1:23-25,

23 habiendo nacido de nuevo [habiendo sido engendrados, gennao, “engendrado”], no de simiente corruptible, sino de incorruptible, es decir, a través de la palabra de Dios, la cual vive y permanece. 24 Porque “toda carne es como la hierba, y toda su gloria como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae, 25 pero la palabra del Señor permanece para siempre”. Y esta es la palabra que os ha sido anunciada.

Aquí Pedro nos dice que la Palabra de Dios ha sido la semilla divina que nos ha engendrado, y que por lo tanto somos nuevas criaturas en Cristo. El “hombre viejo”, como Pablo describiría a nuestro hombre carnal, fue engendrado por simiente corruptible que tiene poca resistencia, porque es como la hierba y las flores que se marchitan y caen al suelo en un día. El “hombre nuevo”, sin embargo, ha sido engendrado por el Espíritu a través de la semilla incorruptible e imperecedera de la Palabra de Dios y, por lo tanto, permanece para siempre.

Si hemos sido engendrados por el Espíritu, ya no somos la persona que nuestros padres trajeron a este mundo. En realidad, hay dos personas en lugar de sólo una, y luego tenemos la oportunidad de declarar ante la Corte Divina nuestro cambio de identidad, del viejo hombre carnal al nuevo hombre espiritual, que ha sido engendrado por la semilla de la Palabra. Esta es una declaración legal de identidad, y, como dice Pablo en Romanos 7:14, sabemos que la ley es espiritual; en otras palabras, ir ante el Tribunal Divino es un acto espiritual de la Ley.

El hombre espiritual, que Pablo describe en 1 Corintios 2:14-16, tiene todas las cualidades del amor, que él ha recibido de Su Padre celestial. Esto incluye la paciencia, porque el hombre espiritual -Cristo en ti- tiene el poder de perseverar hasta el fin. En ese sentido, cuando se habla de aprendizaje de la paciencia, debemos entender que todas las características del amor ya residen en esa semilla sagrada que está a punto de nacer en cada creyente verdadero.


Nueva identidad en Cristo
El problema, entonces, es que parece que perdemos la pista de nuestra nueva identidad. A la mayoría de los creyentes no se les han enseñado estos principios básicos de la Filiación, y así después de que son engendrados por Dios, continúan identificándose con su hombre carnal; en otras palabras, ellos siguen permitiendo que su hombre carnal gobierne sobre el hombre espiritual que ha sido engendrado en ellos. Se identifican con su carne, su familia terrenal, raza y cultura, pensando que esta vieja identidad es ahora bendecida por Dios.

Pero el hombre viejo fue condenado a muerte en los tiempos de Adán. Eso no va a cambiar, porque ése es el veredicto divino por el pecado de Adán, que se ha transmitido a todas sus generaciones y también ha afectado a toda la Creación. Pero Dios en Su misericordia ha preparado otro camino a la inmortalidad. Viene a través de un nuevo comienzo, un nuevo engendramiento, en donde podemos ser engendrados por otro Padre y por lo tanto llegar a ser hijos de Dios. Por un cambio legal de identidad, podemos llegar a ser nuevas criaturas, ya no identificadas con sus los padres y antepasados carnales, sino por Dios mismo.


Este hombre de la nueva creación, un hijo de Dios por medio de la semilla de la Palabra, tiene el mismo carácter que se encuentra en Jesucristo. No es el mismo Jesús, sino Cristo en vosotros (Colosenses 1:27). No es Jesucristo, sino Stephen-Cristo, o James-Cristo, o Ron-Cristo. Complete esta lista con su propio nombre, por que fue engendrado según el mismo patrón con el que Jesús fue engendrado en la Virgen María.

Nuestro hombre de la nueva creación nunca va a reemplazar a la cabeza, pero sin duda es parte del Cuerpo de Cristo, cabeza y cuerpo tienen el mismo ADN, de un mismo Padre.

Por lo tanto, todas las características del amor en 1 Corintios 13 ya están dentro de su hombre de la nueva creación. Nuestra misión es primero permitir que la Palabra de Dios engendre a Cristo en nosotros; en segundo lugar, recibir esta nueva identidad; y en tercer lugar, caminar de acuerdo a la nueva identidad. Si hacemos esto, entonces no satisfaremos los deseos de la carne.


El heredero verdadero
Las personas religiosas, sin embargo, tratan de entrenar a su viejo hombre de carne para ser lo suficientemente bueno como para ser salvo. Ellos piensan erróneamente que el hijo carnal puede ser un heredero en el Reino, que es “elegido”. Tienen la esperanza de que el Espíritu Santo puede perfeccionar el viejo hombre carnal. No es una cosa mala entrenar a la carne para frenarla de hacer el mal. Pero es mejor contarnos por muertos y caminar de acuerdo a la propia identidad del Cielo, porque esa es la verdadera manera cristiana (como la de Cristo) de vida.

La paciencia, entonces, es la manifestación exterior del amor durante un período de tiempo, comenzando con un veredicto de la Corte Divina, por el cual recibimos un cambio de identidad. La paciencia se ve en el crecimiento espiritual de una persona y en el avance de la inmadurez a la madurez. Es el camino a la inmortalidad, comenzado por la palabra de verdad que nos engendró a través de la Pascua, que ahora nos enseña la paciencia a través de Pentecostés, y que culmina en el cumplimiento de Tabernáculos. Tabernáculos es el momento en que la Palabra que fue puesta dentro de nosotros, después de haber sido completamente desarrollada, es traída a plena luz en el mundo. La Palabra se está convirtiendo en carne en nosotros, no tomando sobre sí la carne de nuestros padres terrenales, sino una nueva carne como debería ser, una expresión de nuestro Padre celestial.


Así que sea paciente, y corra la carrera de la vida con resistencia. Sea lento para reaccionar a las provocaciones del mundo. Gane fuerza y madurez al permitir que su hombre de la nueva creación, sea el verdadero usted. Al final, recibirá la corona de vida reservado para los vencedores; su nueva creación, el hombre que heredará el Reino.

Etiquetas: Serie Enseñanza
Categoría: Enseñanzas

Dr. Stephen Jones