TRADUCTOR-TRANSLATE

Mostrando entradas con la etiqueta GARY WILKERSON. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GARY WILKERSON. Mostrar todas las entradas

CRUZANDO AL OTRO LADO, Gary Wilkerson

 



Mayo 25, 2026

A lo largo de los años, muchos cristianos sinceros se han apartado de su fe debido a profundas decepciones. Para avanzar en fe, deben cruzar más allá de esa decepción y confiar en Dios de una manera nueva.

Tal vez estás confiando en Dios por una bendición para tu familia o tus hijos. Quizá estás creyéndole por algún ministerio específico que debe cumplirse en tu vida. ¿Estás buscando a Dios para ser libre de una esclavitud habitual, o deseas romper con una lucha interior que te impide confiar en Él?

Algunos de nosotros necesitamos milagros evidentes o intervenciones sobrenaturales en nuestras vidas o en las de nuestros seres queridos. En resumen, Dios nos ha llamado a todos a cruzar al otro lado. Cuando los israelitas llegaron al río Jordán, Dios no quería dejar a ninguno de su pueblo atrás.

Cualquier cristiano con experiencia te dirá que nunca eres más vulnerable al temor, la ansiedad, la duda y la incertidumbre que cuando estás a punto de cruzar tu Jordán. ¿Por qué? Porque estás al borde de poseer la tierra que Dios te ha llamado a habitar. Ese es el momento en que el enemigo y nuestra carne levantan resistencia.

La vida siempre es más fácil de este lado del Jordán porque es cómoda; no se nos exige nada. Pero cuando Dios nos impulsa a movernos, las cosas que antes nos daban comodidad de repente se vuelven incómodas. Empiezan a sentirse estancadas, deterioradas e incluso semejantes a la muerte. Si persistimos en permanecer en nuestro lugar cómodo, corremos el riesgo de perder nuestra visión y pasión por la vida en Dios.

Josué no era inmune a esta tentación. Cuando Dios lo llamó a la acción, la primera instrucción que le dio fue: “Esfuérzate y sé valiente” (Josué 1:6). Dios le habló esto a Josué tres veces porque sabía que Josué necesitaba escucharlo.

Para hacer lo que el Señor nos ha llamado a hacer, cada uno de nosotros debe reunir fuerzas para asumirlo. Debemos avivar la valentía. Para algunos, esto podría significar el valor de abandonar cosas que han dado una falsa sensación de comodidad.

Amigo, si estás estresado o tu espíritu está inquieto, pídele al Señor que te muestre por qué. Si Él te pide soltar algo, ese podría ser tu primer paso hacia un paso de fe.

(Gentileza de PIEDAD H. NAVARRO LÓPEZ)

LEVANTARSE AL TIEMPO DE PROCLAMACIÓN, Gary Wilkerson


PROCLAMANDO CON CONFIANZA

Gary Wilkerson
August 14, 2017
En un reciente devocional, escribí sobre el poder de la oración de petición. Hoy quiero hablar de algo aún más poderoso. Mientras estás pidiendo, estás clamando, pidiéndole a Dios el favor, el poder, para la victoria decisiva. Cuando esa petición ha encontrado su camino a tu mente y corazón, ha trabajado para llegar a tu fe; vas a salir de la petición y entrar en lo que yo llamo proclamación.
Estarás proclamando victorias, declarando lo que Dios ha dicho en Su Palabra: “Así dice el Señor”.
Estarás proclamando que Dios ha oído tu clamor y es hora de levantarte de tus rodillas. No me refiero a dejar de orar, sino decirle a Dios: “Lo he dejado todo ante ti. Te he traído mis quejas cientos de veces, como lo hizo David, y ya no hay más queja en mi corazón. En lugar de ello, hay una fuerte y poderosa seguridad de que todo está bien en mi alma. ¡Tú haces todas las cosas bien y yo seré un vencedor! ¡Venceré! Tú estar a favor de mí, no en contra de mí.
“Esta enfermedad en mi cuerpo se va! El estrés económico y el caos en que he estado viviendo está detrás de mí y me estoy moviendo hacia un nuevo nivel de fe. Mi hijo pródigo está regresando a casa. Mi hija pródiga está recibiendo a Jesús”.
Estás moviéndote en una nueva dirección, lejos del clamor de petición de: “¿Me ayudarás, por favor?” Ahora estás firmemente de pie en Su Palabra, creyendo que Sus promesas son siempre verdaderas y proclamando con confianza: “Dios es fiel a Su Palabra. Él no me va a dejar ni a abandonar”.
Una vez que entras en dicha proclamación, empiezas a orar de una manera diferente. Al igual que David oró: “Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás” (Salmo 32:7).

ENTRA EN EL RÍO DE LA BENDICIÓN, Gary Wilkerson


Gary Wilkerson

April 25, 2016
Los escépticos le dijeron a Josué: "Si cruzamos el río Jordán, vamos a enfrentar enemigos como nunca antes. Ya conoces los reportes. Hay treinta y un reyes diferentes en la tierra donde vamos y cada uno de ellos nos quiere enfrentar. ¿Sabes cuántos reyes hemos derrotado en los últimos cuarenta años? Exactamente dos. ¿Qué está pasando por tu mente? ¿Cómo puede ser esto lo que Dios quiere?"
Josué sabía que sería difícil; de hecho, imposible. Pero él también sabía que sólo había una forma en la que Israel iría: hacia adelante. Iban a cruzar y lo harían en fe, confiando que Dios tenía sus mejores intereses en el corazón.
Todos sabemos que al final, Josué e Israel poseyeron la tierra y fueron bendecidos.
Los sacerdotes que llevaban el arca entraron en el río caudaloso y tan pronto como sumergieron sus dedos de los pies, Dios sobrenaturalmente dividió el agua. Después de eso, todo lo malo que los escépticos predijeron se convirtió en bueno para el pueblo de Dios.
Las personas llegaron a una gran ciudad fortificada ocupada por el enemigo. Cuando dieron vuelta alrededor de ella, las paredes impenetrables se desplomaron. Un puñado de reyes que Israel pensó que sería hostil, en lugar de eso, se unió a ellos y el tamaño de su ejército se duplicó.
¿Todo esto hizo  super-santos a Josué e Israel? En lo absoluto. En un momento dado, Josué no obedeció a Dios, pero debido a que él se arrepintió rápidamente, el Señor usó la experiencia para fortalecerlo.
¿Estás dispuesto a entrar en el río? Dios puede estar diciendo: "Si sólo te comprometes a poner tu dedo del pie, me verás separar las olas para ti. No importa cuántos enemigos y fortalezas enfrentes, te llevaré hasta el otro lado. Yo ya he preparado mis planes para ti y voy a ver cómo llegan al cumplimiento, todo para Mi gloria".
Te exhorto: Confía en que Dios te llevará a través de tu Jordán. Deja que Él silencie la voz de todo escéptico. Su "Plan A" para ti no será derrotado. Él es fiel, ¡y Él te dará la victoria!
“Jehová dijo a Josué…como estuve con Moisés, así estaré contigo” (Josué 3:7).

UN CAMINO ENTRE LAS PORTENTOSAS AGUAS, Gary Wilkerson


Gary Wilkerson
April 18, 2016
El cruce del Jordán de Israel ocurrió en época de cosecha. Durante esa temporada, las orillas del río no sólo estaban llenas, sino que se desbordaban. Humanamente hablando, era el peor momento para cruzar.
Los escépticos alrededor de Josué seguramente se habrían burlado: “Escogiste el momento equivocado Josué, tenemos mujeres embarazadas, enfermos y ancianos. Esto no es de Dios”.
Sin embargo, Dios nos llama a cosas que son humana y físicamente imposibles. Él mira nuestra situación y dice: “Las condiciones son perfectas para que yo me mueva a favor de mi pueblo. Ahora el mundo verá cómo me regocijo en proveer todo a mis siervos”.
En este momento puedes estar pensando: “Dios, siento que me guías a tomar una difícil decisión. Sé que no tengo lo que se necesita para llevar esto adelante”. Es justo ahí donde él te quiere. En nuestra debilidad, Dios se hace fuerte. Y en nuestra escasez, nuestro Dios es grande. Decimos que es imposible, pero con Dios en el centro, no hay nada imposible. “Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible. (Mateo 19:26).
Hasta ese momento en su historia, Dios había separado el agua para Israel, pero esta vez les estaba pidiendo entrar al agua primero. Específicamente, le ordenó a los sacerdotes llevar el Arca del Pacto en el río torrentoso por la fe.
¡Imagina las voces de los escépticos! “¡Dios nunca nos ha llevado a hacer esto antes. Él siempre ha separado el agua para nosotros. Esto no es obedecerle, es tentarle!"
Incluso Josué pudo haber tenido sus dudas. “Señor, he pasado esta situación contigo antes y sé cómo funciona. Siempre has dividido las aguas primero. ¿Por qué querrías que nos adentremos en estas aguas torrentosas y turbias? No tiene sentido.”
Nunca importa qué tan riesgoso o desafiante sea el camino que Dios ha puesto ante nosotros. Si damos un paso con fe, él partirá las aguas y podremos pasar al otro lado sobre tierra firme.
“Así dice Jehová, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas” (Isaías 43:16).


Download PDF

SIGUIENDO EL LLAMADO DE DIOS AL JORDÁN, Gary Wilkerson



Gary Wilkerson
April 11, 2016
Piensa en el desafío que Josué enfrentó al pedirle a Israel que diera un paso de fe y cruzara el Jordán a la tierra que Dios les había prometido. Había más de un millón de israelitas, sin incluir a los niños y los bebés. Piensa en el esfuerzo que tuvo que ser invertido en la planificación, toda la carga de trabajo y las muchas responsabilidades.
Aquí es donde muchos cristianos se atascan. Se dicen a sí mismos: "Si va a ser tan difícil, no puede ser del Señor, ¿o sí?"
Seguir el llamado de Dios no siempre es fácil. Pero está lleno de gracia. Pedro nos dice que la obra culminada de la cruz ha logrado todo lo que necesitamos para que podamos vivir para Él. "Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia" (2 Pedro 1:3).
Tú no tienes que vivir por tus propias fuerzas; el Espíritu Santo vive en ti con poder. Él te dará toda la energía que necesites para hacer lo que Dios dice. Nunca te agotarás, si vives y caminas en el Espíritu, atrayendo tu fuerza de Él.
Cada vez que tratas de atravesar el Jordán, hallarás personas que no están de acuerdo contigo; de hecho, puedes hacer que algunos de ellos se enojen. Y si sus voces se vuelven insoportables, te preguntarás si debes correr el riesgo de ir hacia adelante en absoluto.
Piensa en la presión que Josué enfrentó. Él había proporcionado un fuerte liderazgo en ese punto y había ganado una gran confianza ante pueblo. Eso era importante para un líder cuya nación estaba continuamente  en riesgo de los peligros circundantes.
Tal vez te puedes identificar con el dilema de Josué. Si vas a cruzar tu Jordán, debes estar preparado para las respuestas escépticas de tu familia, tus amigos, tus compañeros de trabajo:
"Quieres empezar un negocio, ¿como está la economía?"
"Quieres ese tipo de ministerio, ¿por qué?"
"¿Que quieres hacer qué con tu vida? No puedo apoyarte. No creo que esto sea de Dios".
Ahora, permíteme añadir esto: Un paso valiente de fe, no sólo atraerá escépticos, también atraerá a un ejército del pueblo de Dios alrededor de ti. Encontrarás oración, apoyo y energía de fuentes fieles que nunca esperaste.


Download PDF