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SEGUNDA DE CORINTIOS (algo más sobre el velo), Cap. 5 / 1, Dr. Stephen Jones
30 de abril de 2018
(Énfasis de mayúsculas, negrita y subrayado son del traductor)
Habiendo
establecido que hay cosas terrenales que son cosas tangibles y
temporales y celestiales que son aionianas,
envueltas en misterio, Pablo se mueve hacia una discusión de los dos
tipos de cuerpos que tenemos.
Recordemos
de algunos versículos anteriores en 2ª Corintios 4:16
cómo Pablo escribió acerca del hombre exterior que está decayendo
y el hombre interior que se renueva de día en día. Pablo estaba
haciendo una transición a un comentario sobre los dos tipos de
cuerpo como se discutió en el capítulo 5. Él comienza en 2ª Corintios 5:1,
1
Porque sabemos que si la tienda terrenal que es nuestra morada es
derribada, tenemos un edificio de Dios, una casa no hecha con manos,
eterna [aioniana, oculta, escondida]
en
los cielos.
Pablo se
refiere a cada uno de estos cuerpos como una "tienda", una
"morada" y un "edificio". Más tarde, llama a
estos cuerpos "vestimenta". Independientemente del término
específico usado, estas son todas metáforas que se aplican a la
morada del hombre interior y exterior.
Pablo
dice que "la
morada terrenal"
está siendo "derribada"
porque es temporal o provisional. En otras palabras, el hombre
exterior, que fue engendrado por nuestro padre terrenal con una
semilla corruptible, es mortal. Con el tiempo envejece y
eventualmente muere, porque esa fue la sentencia impuesta a Adán por
el pecado original.
En
contraste, también tenemos otro "edificio
de Dios, una morada aionian no hecha con manos, en los cielos".
Esta casa no está en la Tierra, todavía; está "en
los cielos".
Esta morada es inmortal y aioniana,
que en este caso significa "oculta, escondida", ya que aioniano
es
el equivalente de la palabra hebrea olam,
"escondida". Por lo tanto, la
casa de nuestro hombre interior está escondida en los cielos.
Siendo
revestidos
Pablo
continúa en 2ª Corintios 5:2-4,
diciendo:
2
Porque ciertamente en esta morada gemimos, deseando ser revestidos
con nuestra habitación del cielo; 3 por cuanto nosotros, habiéndonos
revestido, no seremos hallados desnudos. 4 Porque en verdad, mientras
estamos en esta tienda, gemimos, agobiados, porque no queremos ser
desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la
vida.
Pablo dice
que en esta morada terrenal "gemimos" y estamos
"abrumados", porque estamos divididos entre nuestro
instinto de supervivencia y nuestro deseo de vestirnos con las
vestiduras celestiales. En otras palabras, actualmente estamos
vestidos con una vestidura carnal, pero nuestro deseo es vestirnos
con las vestimentas que actualmente están escondidas en los cielos.
Nuestro
deseo se basa en el conocimiento de que esas vestiduras celestiales
nos darían la inmortalidad. Cuando finalmente recibimos esas
vestiduras, entonces "lo
que es mortal puede ser absorbido por la vida".
El problema es que cuando fuimos engendrados por nuestro Padre
celestial con simiente incorruptible e inmortal, el hombre de la
nueva creación fue concebido, un hijo de Dios que es inmortal e
incorruptible en sí mismo, pero continúa estando revestido de carne
mortal y corruptible.
Ese
hombre interior todavía está velado por la carne humana, como lo
estableció Pablo en el capítulo 3. Ese velo de carne se va
eliminando poco a poco a medida que morimos diariamente y según
"somos
afligidos en todo sentido"
(2ª Corintios 4:8).
En
otras palabras, a través de la aflicción y la muerte, estamos
siendo desvestidos.
El lado bueno de estar desvestido es que el velo del Antiguo Pacto se
va eliminando, a medida que crecemos en la fe en las promesas de
Dios. El inconveniente de ser desvestidos es que expone nuestra
mortalidad y nuestro instinto de supervivencia, lo que nos causa
estrés.
Entonces,
si nos hemos identificado con este hombre de la nueva creación,
estamos atrapados en una transición embrionaria entre la concepción
y el nacimiento. De hecho, somos nuevas criaturas, engendradas
por Dios, pero aún no hemos "nacido de nuevo". Pocos
enseñan la distinción entre engendrar y dar a luz, por lo que no
tienen forma de entender esta transición embrionaria experimentada
por aquellos que son de la familia de fe.
La
historia de Judá
Pablo
luego introduce un pensamiento radical en 2ª Corintios 5:5,
5
Ahora el que nos preparó para este propósito es Dios, quien nos dio
el Espíritu como prenda [arrabón].
El
Espíritu de Dios se nos ha dado "como
una prenda".
La KJV y otras traducciones usualmente traducen esto como "una
fianza o pago a cuenta", lo que implica un pago inicial por
algún tipo de compra. Pero esa traducción es un poco desviada.
Pablo usa aquí la palabra hebrea arrabon,
a pesar de que está escribiendo su carta en griego. Él hace esto
para transmitir un significado específico de la Ley Divina; no
quiere que esta verdad se pierda en la traducción al griego, por lo
que enseñó a su audiencia griega esta palabra hebrea arrabon.
La
historia del nacimiento de los hijos gemelos de Judá, Zera y Fares,
en Génesis 38 usa la palabra hebrea arrabon
dos
veces. Es nuestra mejor ilustración del significado de esta palabra.
En la historia, se nos dice que Judá se casó con una mujer cananea
llamada Súa (Génesis
38:2),
que le dio tres hijos: Er, Onán y Sela. Cuando el hijo mayor creció,
él encontró una esposa para él, y su nombre era Tamar. Génesis
38:7
dice:
7
Pero Er, el primogénito de Judá, era malo a los ojos de Yahweh, así
que Yahweh le quitó la vida.
Como
Er no tenía hijos, la Ley decía que el próximo hijo mayor, Onán,
debía tomarla y tener hijos con ella. De esta manera, el hijo mayor
sería el heredero de la herencia de Er. Ese hijo sería hijo
biológico de Onán, pero hijo legal de Er. Entonces Génesis
38:8
dice:
8
Entonces Judá dijo a Onán: Ve a la mujer de tu hermano, y cumple tu
deber como cuñado de ella, y levanta descendencia a tu hermano.
Es
de interés notar que esto tuvo lugar mucho antes del tiempo de
Moisés, quien legisló esta Ley en Deuteronomio
25:5-10,
y sin embargo, Judá también conocía esta Ley. En otras palabras,
esta
ley precedió al tiempo de Moisés.
De hecho, es una Ley de Filiación que tiene aplicación en un
entorno de Nuevo Pacto. Jesús murió sin hijos, y Hebreos
2:11
dice que "no
se avergüenza de llamarlos [a
nosotros] hermanos".
Jesús
fue engendrado por Dios a través del Espíritu Santo (Mateo
1:18),
y nosotros también hemos sido engendrados por el mismo Padre. Por lo
tanto, como hermanos más jóvenes de Jesús, tenemos la
responsabilidad de levantar descendencia a nuestro hermano mayor a
fin de edificar su Casa
(Deuteronomio
25:9).
Pero
volviendo a la historia de Judá y sus hijos, Onán fingió cumplir
con esta Ley de Filiación, pero "desperdició
su simiente en la tierra para no dar descendencia a su hermano"
(Génesis
38:9).
Entonces dice en Génesis
38:10
que Dios también le quitó la vida.
La
responsabilidad de levantar un heredero (hijo) para Er cayó sobre el
hijo menor de Judá, Sela. Pero él era demasiado joven para casarse.
Entonces Judá le dijo a Tamar que esperara unos años hasta que Sela
fuera lo suficientemente mayor como para casarse con ella. Mientras
tanto, sin embargo, Judá comenzó a ponderar la situación, y
aparentemente dudaba del carácter de Sela. No queriendo perder al
último de sus hijos, silenciosamente retrasó la entrega de Tamar a
Sela.
Luego
Tamar, a su propia manera carnal, tomó medidas para corregir este
problema. Ella se cubrió con un velo y fingió ser una prostituta,
sentada junto a la carretera en un lugar donde sabía que Judá
pronto pasaría cuando llegara a casa por la tarde después de
esquilar ovejas todo el día. Su plan funcionó, porque Judá fue
tentado a tener relaciones con esta mujer sin darse cuenta de quién
era. Estaba velada, e incluso cuando se descubrió, estaba demasiado
oscuro para que él la reconociera. Génesis
38:15
dice:
15
Cuando Judá la vio, pensó que ella era una ramera, porque se había
cubierto la cara.
Como nota nota al margen, vemos que en esos días las rameras velaban sus caras.
Debido a que Tamar había velado su rostro, Judá pensó que ella era
una ramera. En vista de nuestro estudio anterior sobre cómo los
velos representan el Antiguo Pacto, podemos ver que aquellos
con una perspectiva del Antiguo Pacto son rameras espirituales y no
pueden producir a los hijos de Dios para que hereden el Reino.
Pablo dice en Gálatas 4 que los hijos verdaderos vienen a través de
Sara, el Nuevo Pacto, no de Agar, el Antiguo Pacto.
Génesis
38 muestra que tener un velo del Antiguo Pacto sobre la
cara de uno crea una relación de prostitución, no un matrimonio
verdadero que pueda generar un heredero/hijo. Por
esta razón, las mujeres no deben usar velos, SIEMPRE Y CUANDO TENGAN
UNA RELACIÓN DEL NUEVO PACTO CON DIOS.
Mientras que las culturas del Antiguo Pacto acusarían a
una mujer desvelada de prostitución, la cultura del Nuevo Pacto
reconocería a una mujer velada como la verdadera ramera. Entonces Judá
reconoció a Tamar como una ramera, porque estaba velada.
Cuando
llegó el momento de pagar a Tamar por sus servicios, Judá no llevaba dinero encima, porque no estaba preparado. Génesis
38:16,17,18
dice:
16
... Y ella dijo: "¿Qué me darás, para que entres a mí?"
17 Él dijo, "Te enviaré un cabrito del rebaño". Ella
dijo, además, "¿Darás una prenda [arrabon]
hasta
que lo envíes?" 18 Y él dijo: "¿Qué prenda [arrabón]
te
daré? Y ella dijo: "Tu sello y tu cordón, y tu báculo que
está en tu mano". Entonces él se los dio; y entró a ella, y
ella concibió por él.
Es
obvio que la promesa (o anticipo o garantía o prenda) de Judá no
fue seria; es decir, no fue un pago parcial de su deuda.
Era una prenda que sería redimida más tarde cuando él le diera un
cabrito del rebaño para pagar su deuda. El compromiso era una
garantía
por
su deuda. Judá
nunca tuvo la intención de que Tamar guardara la prenda como un pago
parcial por sus servicios.
Por
lo tanto, cuando Pablo utiliza el término arrabon,
la NASB está correcta en la traducción como una prenda
en
lugar de una
fianza (anticipo
o pago a cuenta).
Las
implicaciones de esto en 2ª Corintios 5 son enormemente importantes.
Cuando
entendemos que el Espíritu Santo nos fue dado como una prenda por
una deuda, en lugar de un pago inicial (pago parcial, anticipo) de
una deuda, obtenemos una visión completamente nueva del Plan Divino.
Explicaremos
esto la próxima vez.
Mientras
tanto, solo para atar los cabos sueltos en la historia de Judá,
debemos decir que Tamar concibió gemelos como resultado de su
relación con Judá. Cuando nacieron los gemelos, se llamaron Zera y
Fares/Pérez (Génesis
38:28-30).
Aunque
Fares se convirtió en el heredero de los bienes (y el llamado) de
Judá, la
brecha espiritual causada por las circunstancias de su nacimiento
demoró el llamado de Judá por diez generaciones
(Deuteronomio
23:2).
David fue la décima generación de Fares; por lo tanto, fue ungido
rey de Israel, y él fue el primero en ejercer el Mandato del
Dominio, que Jacob le había dado a Judá en Génesis
49:10
y 1
Crónicas 5:2.
Tags: Teaching Series
Category: Teachings
Dr. Stephen Jones
¿CUÁNDO DEBE UNA MUJER USAR UN VELO-COBERTOR?, Joseph Herrin
Estimado
Sr. Herrin,
He
estado leyendo detenidamente los artículos en su sitio web, y
también sus libros. Son escritos maravillosos y he estado estudiando
los problemas que usted ha planteado.
La
primera vez que leí sobre los velos en su libro haciendo referencia
a las hijas de Sara, estaba ... enojada. Sí enojada. Algo de eso
tenía que ver con el material, pero mucho de esto era mi propio
sentido de falta de valor para Dios como mujer. Eso no tiene nada
que ver con los temas que planteó en su libro, pero no puedo evitar
sentir que, en gran parte, las mujeres se sienten secundarias cuando
las Escrituras se examinan superficialmente. Hoy todavía estoy
intentando encontrar mi lugar como hija de Dios. Hay mucho que habla
sobre ser un hijo de Dios, pero muy poco sobre ser mujer en las
epístolas de la Iglesia. Excepto que estén en silencio, y se vistan
modestamente, parece que nada fue escrito para las mujeres.
No
todas nosotras estamos casadas. Muchas son solteras por elección,
algunas son viudas, otras son divorciadas, ya sea por su elección o
no.
Las
mujeres que viven en casa tienen a sus padres por cabeza. Las mujeres
casadas tienen a sus maridos por cabeza. ¿Quién es la cabeza de las
viudas y de las divorciadas? ¿Se supone que debo usar un velo o no?
Y si es así ... debo confesar, no tengo idea de qué tipo. Yo nunca
he visto usar velos apropiadamente. No tengo ningún tipo de ejemplo
ante mí de cómo usar o no usar uno correctamente. Es como los
pañuelos que las mujeres musulmanas usan en público? ¿O como los
sombreros que solían verse hace 60 años? ¿Usa uno en la casa al
hacer las tareas del hogar? ¿O solo en público? ¿¿Qué es lo
correcto??
Estoy
haciendo estas preguntas muy honestamente, porque no tengo a nadie
más a quién preguntar. Estoy dispuesta a usar uno, pero no tengo
idea si debería, o cómo hacerlo. Es bastante humillante admitir
esto.
Respuesta :
Ir al enlace ...
Enlace:
ADMINISTRADOR:
Teníamos bastante claro que la mujer debe usar un velo cuando ora o profetiza, pero aquí Herrin, apoyado en los versículos 'Ya que se nos
dice "orad sin cesar", y que debemos "estar
listos siempre para dar una respuesta con mansedumbre y reverencia a
quienes nos pregunten acerca de la esperanza que hay en nosotros" ', sugiere llevar esto a un uso más continuo. Joseph Herrin aquí expresa su opinión y cómo enfrentaron este asunto su esposa e hija, admitiendo que es el Espíritu Santo a quien la esposa debe acudir en busca de dirección sobre este asunto, buscando igualmente la opinión de su esposo o autoridad al respecto; esto, obviamente, si es una mujer que quiere agradar al Señor y está dispuesta a ser crucificada a su yo y su carne.
Artículos relacionados:
Libro: LAS HIJAS DE SARA, Joseph Herrin
| 130 Páginas |
NOTA DEL ADMINISTRADOR:
¡Excelente! Hemos disfrutado de lo lindo, hemos sido refrescados y corroborados en el espíritu.
ÍNDICE
Introducción
- El alto llamamiento de la femineidad
- Morir para vivir
- La amarga copa
- Obedeciendo a las autoridades
- El habla de una mujer virtuosa
- Amas de casa
- Cubrirse la cabeza y el gobierno
- ¿Es el cabello de una mujer la única cobertura?
- No hay varón ni mujer
- No hay mayor amor
- La recompensa de la mujer virtuosa
"Como un lirio entre las espinas, así es mi
amada entre las doncellas". Cantar de los Cantares 2: 2
¿Anhela cumplir el propósito de Yahweh para usted? ¿Desea que Su
voluntad se cumpla en su vida más que cualquier otra cosa? Se sigue,
por lo tanto, que la mujer que desea tener éxito en el Reino de Dios
debe saber cuál es la voluntad del Padre para ella. Habiendo llegado
a un entendimiento de la voluntad del Padre, ella debe buscar
conformarse a esa voluntad. Como mujer, puede saber con certeza que
el Padre tiene un deseo específico y un llamado para su vida. ¡Para
todas las mujeres que aspiran a la piedad! Modestia, humildad,
sumisión, una vida crucificada, todas las cosas que la sociedad y la
Iglesia han rechazado en este día se revelan como parte integral del
diseño de Yahweh para las mujeres ...
Enlace para lectura o descarga:
También recomendamos a quienes quieran abundar yendo poco más adentro en este tema, los siguientes enlaces relacionados con el matrimonio y el uso del velo-cobertor:
¿CUÁNDO DEBE UNA MUJER USAR UN VELO-COBERTOR?, Joseph Herrin
Etiquetas:
AUTORIDAD ESPIRITUAL,
CABELLO DE LA MUJER,
HOMBRE-MUJER,
JOSEPH HERRIN,
OBEDIENCIA,
SUMISIÓN,
VELO-USO DEL
¿ES EL CABELLO DE LA MUJER SU ÚNICA COBERTURA? (Cap. 8 - Las Hijas de Sara), Joseph Herrin
Os
alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí,
y
retenéis las instrucciones tal como os las entregué.
I
Corintios 11:2
8-
¿ES EL CABELLO DE LA MUJER
SU
ÚNICA COBERTURA?
Aunque
este libro está escrito para mujeres que ya han decidido que quieren
caminar en santidad y aceptar voluntariamente el orden divino del
gobierno de Yahweh, sentí que algo debería escribirse sobre las
objeciones que surgen hoy de muchas fuentes. Las mujeres piadosas son
confrontadas regularmente con alguna objeción u otra al camino que
han elegido. Algunos han supuesto que han surgido con un "argumento
asesino" que anula todo lo que hemos hablado hasta ahora. Este
capítulo y el siguiente abordan los argumentos que he escuchado más
a menudo.
No
todos los que presentan estos argumentos son maliciosos o rebeldes,
algunos simplemente no han aprendido la verdad. Estos capítulos
están escritos para alentar a las mujeres que practican cubrirse la
cabeza y que buscan honrar al gobierno establecido por Yahweh. Tengo
la esperanza de que si alguno ha estado preocupado por los argumentos
de los que se habla aquí, podrían recuperar la paz a medida que las
Escrituras se examinan en su propio contexto.
Algunas
hermanas me han preguntado qué es lo que implica cubrirse la cabeza.
Algunos enseñan hoy que el cabello de una mujer es todo lo que
necesita y que el cabello era la cubierta a la que el apóstol Pablo
se estaba refiriendo en su epístola a los Corintios. Nosotros
podemos ver claramente el error de este punto de vista al examinar
los escritos de Pablo.
Hay
muchas evidencias de la práctica de las mujeres cristianas de la
iglesia primitiva de usar una cubierta sobre su cabeza, incluyendo
pinturas encontradas en las paredes de la catacumbas de Roma donde
los santos se escondían para escapar de la persecución. Sin
embargo, en este capítulo nos limitaremos a la evidencia de las
Escrituras.
Aquellos
que plantean el argumento de que una mujer solo necesita su cabello
como su cobertura sobre la base de las palabras de Pablo en I
Corintios 11:15b que dice:
"porque
en lugar de velo le es dado el cabello".
Esto parece implicar que el cabello de una mujer es toda la cobertura
de la que habla el apóstol, y si una mujer tiene cabello,
particularmente cabello largo, entonces ella está debidamente
cubierta y está dando un testimonio a los ángeles.
Esta
opinión tiene un par de problemas, sin embargo. Si esta cobertura es
una señal para los ángeles, como dice el versículo 10 de este
mismo pasaje, ¿no sería cierto que todas las mujeres con cabello
largo, ya sean paganas o santas, estarían dando un testimonio a los
ángeles? Pero ¿cómo puede una pagana dar testimonio a los ángeles
cuando ni siquiera entienden el testimonio que ellas están dando? Y
no sabiendo nada sobre el gobierno del Reino de Dios, es altamente
improbable que estas mujeres practiquen sumisión a ese orden
gubernamental. Esta señal de la que habla Pablo parecería ser más
deliberada que simplemente usar el cabello largo. Es algo hecho
con pensamiento consciente, y como una declaración intencional que
los ángeles entienden.
Permítame
compartir algo con usted que el Espíritu me reveló recientemente
que creo será útil para dar claridad a este problema. El discurso
de Pablo sobre gobierno y cobertura de cabeza se ajusta a un patrón
que utiliza en otros lugares, ya que habla de temas variados. El
patrón que Pablo demuestra repetidamente, primero es declarar el
tema del que él está discutiendo, y luego usar ejemplos de las
Escrituras y de la naturaleza para ilustrar y agregar énfasis a sus
enseñanzas. Veamos un ejemplo de este patrón de esta misma carta a
la iglesia de Corinto. Al ver el patrón con el que Pablo presenta
sus instrucciones a la iglesia de Corinto, podemos llegar a entender
con precisión su intención con respecto a cubrirse la cabeza. En el
siguiente pasaje sobre la compensación ministerial, tenga en cuenta
que Pablo declara su tema desde el principio y luego usa varios
ejemplos para respaldar su declaración.
I
Corintios 9:3-14
3
Contra los que me piden cuentas, esta es mi defensa: 4 ¿Acaso no
tenemos derecho a comer y beber? 5 ¿No tenemos derecho a traer con
nosotros una hermana, mujer, como también los demás apóstoles, y
los hermanos del Señor, y Cefas? 6 ¿O sólo yo y Bernabé no
tenemos derecho a no trabajar? 7 ¿Quién fue jamás soldado a sus
propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O
quién apacienta un rebaño y no toma de la leche del rebaño? 8
¿Digo esto sólo como hombre, o no dice esto también la ley? 9
Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey
que trilla. ¿Acaso tiene Dios especial cuidado de los bueyes? 10 ¿O
lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió;
porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con
esperanza de recibir del fruto. 11 Si nosotros sembramos entre
vosotros lo espiritual, ¿será mucho que cosechemos de vosotros lo
material? 12 Si otros participan de este derecho sobre vosotros,
¿cuánto más nosotros? Pero no hemos usado de este derecho, sino
que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio
de Cristo. 13 ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas
sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, participan
del altar? 14 Así también ordenó el Señor a los que anuncian el
evangelio, que vivan del evangelio.
En
los versículos 3-6, Pablo declara su tema. Él está hablando del
derecho de un ministro a recibir cosas físicas de la iglesia a
cambio del trabajo espiritual, para que el ministro pudiera ser capaz
de abstenerse de trabajar. Está claro que este es su tema, y vemos
que concluye este pasaje al replantearlo en el vs. 14, "Así
que también el Señor ordenó a aquellos que proclaman el evangelio
para que puedan vivir del evangelio".
En
los versículos entre su apertura y cierre, Pablo usa ambos
argumentos, bíblicos y naturales, para apoyar lo que ha hablado.
Cuando habla de un soldado no sirviendo a su propio costo, o un
agricultor comiendo del fruto que ha plantado, él está dando una
ilustración natural. Cuando habla de no poner bozal a un buey, y más
tarde cuando habla de los levitas comiendo lo que se lleva al templo,
él está dando argumentos encontrados en otras partes en las
Escrituras. Entonces vemos que Pablo sigue este patrón: declarar su
tema; apoyarlo con ejemplos bíblicos y naturales; declarar su tema
de nuevo. Ahora comparemos esto con el pasaje en I Corintios 11 con
respecto a cubrirse la cabeza.
I
Corintios 11:2-16
2
Os alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y retenéis
las instrucciones tal como os las entregué. 3 Pero quiero que sepáis
que Cristo es la cabeza de todo varón y el varón es la cabeza de la
mujer, y Dios la cabeza de Cristo. 4 Todo varón que ora o profetiza
con la cabeza cubierta, afrenta a su cabeza. 5 Pero toda mujer que
ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta a su cabeza;
porque se hace enteramente igual que la que se ha rapado. 6 Porque si
la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es
vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. 7
Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y
gloria de Dios; pues la mujer es gloria del varón. 8 Porque el varón
no procede de la mujer, sino la mujer del varón, 9 y tampoco el
varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del
varón. 10 Por tanto, la mujer debe tener señal de autoridad sobre
su cabeza, por causa de los ángeles. 11 Sin embargo, en el Señor,
ni el varón es aparte de la mujer, ni la mujer aparte del varón; 12
porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace
mediante la mujer; pero todo procede de Dios. 13 Juzgad entre
vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore a Dios sin cubrirse la
cabeza? 14 La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es
deshonroso dejarse crecer el cabello? 15 Por el contrario, a la mujer
dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le
es dado el cabello. 16 Con todo eso, si alguno es amigo de
discusiones, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de
Dios.
Nuevamente
vemos que Pablo comienza declarando su tema. En los versículos 2-6
dice que él está hablando de aferrarse firmemente a las tradiciones
que les ha entregado, y la tradición particular que él aborda es
con respecto al gobierno y la práctica de las mujeres de tener la
cabeza cubierta mientras oran o profetizan y que los hombres tienen
su cabezas descubiertas. De nuevo, al igual que en el pasaje
anterior, concluye resumiendo su tema, "Con todo eso, si
alguno es amigo de discusiones, nosotros no tenemos tal (otra,
Biblia Textual) costumbre, ni las iglesias de Dios".
Pablo comienza y termina diciendo que él está hablando de la
tradiciones o prácticas de las iglesias de Dios.
Entre
la introducción y la conclusión de este tema, podemos ver que Pablo
sigue el mismo patrón que en el pasaje anterior. Él le da peso a su
exhortación dando ejemplos de las Escrituras y de la naturaleza.
Pablo dice que el hombre no debería cubrir su cabeza porque él es
la imagen y la gloria de Dios, pero la mujer debería cubrirse la
cabeza porque ella es la gloria del hombre. Él además declara que
el hombre no se originó de mujer, sino la mujer del hombre y esa
mujer fue creada para el hombre, no el hombre para la mujer. Estos
son argumentos bíblicos dados para apoyar la tradición que él
entregó a los corintios, de que las mujeres deben tener la cabeza
cubierta mientras que los hombres deben permanecer descubiertos.
En
el versículo 13-14, Pablo cambia a dar ejemplos naturales para
apoyar la práctica que él está proclamando. Identifica los
siguientes ejemplos con la frase "La naturaleza misma ¿no os
enseña ... " Compare esto con el pasaje anterior sobre el
apoyo ministerial, "¿Digo esto sólo como hombre, o no dice
esto también la ley?" Es un hábito de Pablo al dejar su
tema principal dar algunos ejemplos, llevando a los ejemplos con una
frase introductoria; "La naturaleza misma ¿no os enseña ...
" , "no dice esto también la ley?" Es
claro que este no es el principal punto de Pablo, sino simplemente
argumentos y ejemplos dados para agregar credibilidad a sus
instrucciones.
¿Cuál
es el ejemplo natural que da con respecto a la práctica de cubrirse
la cabeza?" Da el ejemplo de las mujeres que tienen cabello
largo y es una gloria para ellas, pero en los hombres tener el
cabello largo es una vergüenza para ellos. Cuando examinamos este
pasaje, está claro que el cabello no es el tema de Pablo. El
cabello es simplemente el ejemplo natural que emplea. Las
mujeres corintias podrían entender y aceptar más fácilmente la
tradición de la Iglesia de que las mujeres deben cubrirse la cabeza
mientras oran o profetizan.
No
debemos confundir las ilustraciones naturales de Pablo con el tema
real de su discurso. En el pasaje de I Corintios 9 sobre el apoyo
ministerial, estaríamos confundidos si dijéramos que Pablo
realmente estaba hablando de bueyes, granjeros o soldados. En I
Corintios 11 estaríamos equivocados si dijéramos que Pablo estaba
hablando de cabello; el cabello simplemente se menciona como un
ejemplo, para apoyar su enseñanza de que las mujeres deberían tener
una señal de autoridad en sus cabezas, para testificar que están
contentas con el orden gubernamental de Yahweh.
Nuevamente,
al observar el patrón que usa Pablo, su tema principal se proclama
en los versículos de apertura. En el capítulo 9, revela que está
hablando del derecho del ministro a vivir del evangelio. En el
capítulo 11 claramente habla del liderazgo, el gobierno, y la
práctica de cubrirse la cabeza. Tenga en cuenta que en los
versículos 2-6 de I Corintios 11 la palabra cabello nunca se
menciona, porque el cabello no es el tema. En cada ocurrencia
la palabra que Pablo usa para cabeza es kephale, que se
interpreta correctamente como cabeza. De hecho, esta palabra se usa
hasta el versículo 14 donde finalmente tenemos una mención del
cabello, que es la palabra griega komao, que se define como
trenzas de cabello.
Si
Pablo hubiera tenido la intención de declarar que la tradición de
las iglesias de Dios era que las mujeres usaran cabello largo, él
habría declarado esto en su declaración del tema. Sin embargo, esa
palabra no se usa en ningún lado hasta que llega a la parte de su
discurso donde utiliza ejemplos naturales para apoyar su tema de que
las mujeres deberían tener una cubierta en sus cabezas. Entonces
vemos que el cabello no es el tema de Pablo en absoluto, porque no
está presente en ninguna parte en el asunto que presenta en su
introducción. Usar una cubierta en la cabeza como símbolo de
reconocimiento y sumisión al orden gubernamental de Yahweh es su
tema. Además, no es el cabello lo que Pablo declara que es una señal
para los ángeles, sino el uso de una cubierta en la cabeza, una
cubierta deliberadamente colocada allí para hacer una declaración
de acuerdo con la orden gubernamental de Yahweh.
Cuán
fácil hubiera sido para Pablo comenzar este discurso diciendo "Todo
hombre que tiene el cabello largo mientras ora o profetiza, deshonra
su cabeza. Pero cada mujer que tiene el pelo corto mientras ora o
profetiza, deshonra su cabeza". Pero él no dijo eso; ni
siquiera menciona el cabello hasta que llega al final de su discusión
y él elige dar una ilustración natural para apoyar la práctica de
la Iglesia.
Para
discernir el tema de Pablo, debemos limitarnos a lo que él dice
cuando él lo introduce: "Todo hombre que tiene algo en la
cabeza mientras ora o profetiza, deshonra su cabeza. Pero cada mujer
que tiene su cabeza descubierta mientras ora o profetiza, deshonra su
cabeza".
Entonces,
podemos responder la pregunta: "¿Es el cabello de una mujer la
única cobertura que necesita?" La respuesta es claramente "No".
Al comparar pasaje con pasaje vemos que era la práctica y la manera
de Pablo de declarar primero su tema y luego apoyarlo más tarde con
ejemplos naturales. El cabello no es el tema del texto de Pablo en el
capítulo de I Corintios 11, más de lo que los bueyes eran el tema
en el capítulo 9. Estos son simplemente mencionados como una forma
de agregar apoyo y comprensión de las instrucciones que Pablo está
dando. Qué evidente es esto cuando comparamos el pasaje con pasaje y
descubrimos los patrones de Pablo en su escritura.
Hemos
usado comparaciones de las Escrituras para llegar al significado
semántico de Pablo, pero también necesitamos entender. En el
capítulo anterior, leemos acerca de cubrirse la cabeza como señal
para los ángeles, y un testimonio de que la mujer piadosa está
contenta con su papel y llamado en la Creación de Yahweh. Sin
embargo, el cubrimiento (velo) tiene un mayor propósito
significativo que es maravilloso de entender.
En
este pasaje del libro de I Corintios, hemos leído la declaración de
que el hombre "es la imagen y la gloria de Dios; pero la
mujer es la gloria del hombre". Déjenos responder dos
preguntas y veremos otra razón profunda para que las mujeres tengan
sus cabezas cubiertas. Las preguntas son: "¿Debería cubrirse
la gloria de Dios?", Y "¿debería la gloria del hombre ser
cubierta?"
Las
Escrituras dejan en claro que la voluntad de Yahweh para Su gloria
es llenar toda la Tierra, los Cielos y toda la Creación.
Números
14:21
Mas
tan ciertamente como vivo yo, la tierra se llenará con la gloria de
Yahweh.
Salmos
57: 5
Ensálzate
sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra se ensalce tu gloria.
También
sabemos por las escrituras que es vergonzoso para el hombre
exponer su propia gloria.
I
Corintios 1:27-29
27
sino que Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los
sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo
que es fuerte; 28 y lo vil y despreciado del mundo ha escogido Dios;
lo que no es, para anular lo que es; 29 para que nadie se jacte
delante de Dios.
Al
considerar esto, podemos ver que deshonra a Dios que un hombre cubra
su cabeza cuando está orando o profetizando. El hombre es la gloria
de Dios y la gloria de Dios no debe ser cubierta. Esta es también la
razón por la que es penoso que el hombre tenga el pelo largo. El
hombre con cabello largo se está glorificando en su propia carne al
tomar para sí la gloria que debe adornar a la mujer, y al mismo
tiempo está cubriendo la gloria de Dios. 1ª Corintios 11:15 dice
que el cabello largo es la gloria de la mujer. Cuando un hombre
toma el cabello largo para sí mismo está haciendo alarde de su
propia gloria, porque la mujer es la gloria del hombre y su largo
cabello es su gloria.
En
las Escrituras se nos da un relato de un hombre que se glorió en su
cabello largo, y este gloriarse le llevó a una muerte vergonzosa.
Este joven fue Absalón, el hijo del rey David.
II
Samuel 14: 25-26
Ahora,
en todo Israel, no había nadie tan bello como Absalón, tan
altamente alabado; desde la planta de su pie hasta la coronilla de su
cabeza no había defecto en él. Cuando se cortaba el cabello de su
cabeza (y era al final de cada año que se lo cortaba, porque era
pesado para él, así que lo cortaba), el peso del cabello de su
cabeza era 200 shekels,
según el peso del rey.
Absalón
estaba tan orgulloso de su cabello que solo lo cortaba una vez al
año, e hizo un espectáculo de este evento. Reuniría a las personas
para su corte anual y él pesaría la cantidad de pelo que se
cortaría. Absalón tenía una gloriosa cabeza con cabello, pero hizo
alarde de su gloria tontamente. Fue este cabello del que tanto se
gloriaba el instrumento de su muerte.
II
Samuel 18:9,14-15
Ahora,
Absalón se encontró con los siervos de David. Porque Absalón
estaba montado en su mula, y la mula fue bajo las gruesas ramas de un
gran roble. Y su cabeza se agarró rápidamente en el roble, por lo
que se quedó colgando entre el cielo y la tierra, mientras la mula
que estaba debajo de él se mantuvo yendo ... Entonces [Joab]
tomó tres lanzas en su mano y las empujó a través del corazón de
Absalón mientras todavía estaba vivo en medio del roble. Y diez
jóvenes que portaban la armadura de Joab se reunieron alrededor y
golpearon a Absalón y lo mataron.
Esta
historia es un claro testimonio de la maldad de los hombres que
buscan exponer su propia gloria mientras cubren la gloria de Dios.
Quizás Pablo estaba pensando en Absalón cuando dijo:
"La
naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso
dejarse crecer el cabello?". Un hombre no debe tener el pelo
largo, y no debe colocar una cubierta sobre su cabeza cuando ora o
profetiza. Del mismo modo, dado que la mujer es la gloria del hombre,
es vergonzoso que una mujer esté descubierta mientras ora o
profetiza. Cuando ella está delante de Dios, ella representa la
gloria del hombre, y la gloria del hombre no debe ser ostentada, sino
cubierta. Si una mujer se para en la congregación con la cabeza
descubierta, está exponiendo la gloria de su esposo y su esposo es
avergonzado por no cubrir su gloria en la presencia de Dios. ¡Qué
vergüenza es para un hombre estar en la presencia de Dios con su
gloria expuesta! Este es el significado de estos versículos:
Cada
hombre que tiene algo en la cabeza mientras ora o profetiza, deshonra
su cabeza. Pero cada mujer que tiene su cabeza descubierta mientras
ora o profetiza, deshonra su cabeza ... En cambio, un hombre no debe
tener la cabeza cubierta, ya que él es la imagen y la gloria de
Dios; pero la mujer es la gloria del hombre.
Así
como Pablo dio más de una razón bíblica para apoyar a los
ministros en su derecho a ganarse la vida con el evangelio, ahora
podemos ver que ha dado más de una razón de las Escrituras para que
las mujeres cubran sus cabezas. La mujer piadosa debería cubrirse la
cabeza a causa de los ángeles, para demostrar humilde aceptación de
su papel en la Creación. Ella también debería hacerlo por Su
gloria: la gloria de Dios debería estar expuesta, pero la gloria del
hombre estar cubierta. Este es el propósito y la comprensión de
cubrirse la cabeza (velo).
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