26
de mayo de 2018
(Publicado
en el blog el 12 de julio de 2018)
Idolatría
del corazón:
Fuertes
opiniones, motivos o deseos ocultos y creencias equivocadas.
Un
ídolo
del corazón es
algún motivo oculto o deseo que nos impide ver la verdad o ver a
Dios como realmente es. Opiniones incorrectas sobre la Ley, o sobre
los juicios de Dios, y los factores de misericordia incorporados en
la Ley (como el Jubileo) son evidencia de la idolatría del corazón.
Para derribar dichos ídolos se requiere exponer
el problema,
porque una
vez que una persona ve el problema, los ídolos se vienen abajo.
Los ídolos del corazón precisan el secreto para mantener el
control; una vez que son descubiertos, pierden su asidero sobre los
corazones de los hombres.
Amados
hermanos y amigos:
¡No
hay casualidades en Dios! Esta palabra que les traemos hoy, que
nuestro amado amigo-hermano recibió el 14 de mayo y nos hizo llegar
el jueves 24, confirma
asombrosa y contundentemente la palabra de Kevin NO
TE CIERRES AL REINO DE DIOS,
que publicamos el martes 22,
tan sólo 2 días antes y que el propio hermano no quiso leer para no
ser influenciado hasta redactar la suya.
Es
más, confirma lo que por 4 años, con claridad y firmeza, este blog
ha estado proclamando públicamente, y también, sibilina, sigilosa,
subrepticiamente… a algunas personas más o menos allegadas. Pero
viene
la noche cuando ya no se puede trabajar (Juan
9: 4) y
es necesario dejar las parábolas y la diplomacia,
en pro de la verdad sin azúcar, pero expresada en amor y aunque este
amor no sea comprendido por no ser un amor emocional del tipo peluche
de terciopelo. ¡Revisen nuestros artículos y nuestras
conversaciones con ustedes! [Este
es el Camino, Andad por Él - año 2014
Luz
Cegadora
- Tiempos
de Alineación o Conjunción
- Cuando
Ensanches mi Corazón
- Idolatría
del Corazón
- Los
que Entrarán con Electroshock
- Abducidos
por la Conspiración
- Contumacia
Estado Letal
- Segunda
de Corintios (algo más sobre el velo), cap. 5 / 1].
Ya
va siendo hora de obedecer y de que quienes, tal vez, hayan
“quitado la llave de la ciencia” dejen de hacerlo. Es hora de
entrar y dejar entrar (Lucas
11: 52).
Es hora de no salirse por la tangente y mirar para otro lado para no
darse por aludidos y no aplicarse la Palabra a sí mismos; hora de
dejar la burla y el sarcasmo que también algunos han exhibido,
quizás sin darse mucha cuenta de ello, y de
que muchos apliquen esto especialmente a la revelación que este blog
ha estado trayendo.
¡Sí!
Aquellos que se saben sujetos destinatarios de este llamado a dejar
las preconcepciones,
la idolatría del corazón y la independencia, han
de aplicarla, muy especialmente, a la revelación que el Espíritu
Santo ha estado y está trayendo a través de su siervo Stephen E.
Jones y otros.
No
se jueguen más la Primera Resurrección y el Reino. ¡Reconozcan
que los que están en el desierto, en la mente natural, en la carne,
están velados
(ven oscura y parcialmente)
por el velo que separa el Lugar Santo de Pentecostés del Lugar
Santísimo de Tabernáculos! Y, por lo tanto, necesitan tomarse de la
mano de los que ya salieron de allí, en lugar de apoyarse en su
propia y ciega prudencia. ¡Basta ya de ciegos guiando a ciegos!
¡Basta ya de miembros del Cuerpo aislados o descoyuntados del resto!
Como
lo más personal es lo más universal, creo que estas palabras del
hermano que les traemos hoy y las de Kevin no son sólo para nuestros
amigos (ellos saben muy bien quienes son) sino para otros muchos a
los que esta revelación les ha estado llegando y la han rechazado.
Nunca
hemos hecho ostentación de nuestro alcance. Alcance que, por otra
parte, nos parece muy modesto, como es propio tratándose de la “Cosa
Nueva” que Dios hace hoy. Pero nos vemos forzados a decir, a
quienes se parapetan en que esta palabra sólo la estamos recibiendo
nosotros. Pues entre las muchas páginas vistas y entre los muchos
suscriptores de nuestro blog, entre los que nos siguen a través de
nuestras redes sociales e incluso entre los propios seguidores de
Stephen Jones, algunas personas habrá que sí la estén recibiendo,
como viniendo del Padre, estando claramente confirmada y en un
momento crucial; pues estamos a unos tres meses de las próximas
Fiestas de Otoño, que comenzarán con la Fiesta de Trompetas el
próximo 9 de septiembre.
La
excusa de que el titular de este blog es el único que está
recibiendo esta palabra de Tabernáculos, no nos parece que sea
válida, pues claramente no es así; pero incluso si lo fuera, si lo
que estamos diciendo es la verdad, el Padre y nosotros seríamos
mayoría. Al menos no creemos estar entre los que ofrecen resistencia
al Reino, rechazando la revelación y prefiriendo seguir vagando en
el desierto. La luz de la revelación nos sana cuando la recibimos
y nos ciega si la rechazamos, ¡sabe Dios hasta cuando!
Esto
es lo que le dijimos a uno de esos amados hermanos-amigos, que tanto
se han resistido al respecto, cuando después de recibir la palabra
de Kevin Barret que le habíamos enviado, nos dijo que era muy
especial:
“¡Ojo
al dato! Es una exhortación muy especial que vosotros necesitáis
oír y aceptar. La
ceguera del desierto no es excusa para rechazar la verdad. Quien
rechaza la verdad, la luz, la realidad, queda cegado y se cierra al
Reino. Creo que debéis aplicarla especialmente a todo lo de Stephen.
Esto no es de ahora; es algo que yo sé y he constatado hace mucho
tiempo en todo vuestro grupo.
Es mi opinión personal, expresada en amor, a quienes considero
buenos hermanos-amigos, a los que Dios soberanamente me ha unido”.
Como
nuestra motivación no es que nos sigan, sino que la Palabra del
Padre corra, reciban este mensaje como en amor y no como en
reprensión. No queremos ofender, pero debido a la santa indignación
que provoca la obstinación de muchos, estamos dispuestos a hacerlo
si fuera necesario por amor de la verdad. Como decía John Hus:
"Prefiero herirlos con la verdad que matarlos con la
mentira"; o en las de otro John:

Los
artículos a continuación serán una excelente guía, de como
proceder para eliminar los problemas que subyacen bajo esa contumacia
de resistirse a entrar por la puerta estrecha que lleva a la muerte
al YO y que constituyen el busilis de la cuestión que nos ocupa.
NECESITAMOS
SER GOBERNADOS POR OTROS CUANDO VIVIMOS EN NUESTRA NATURALEZA CAÍDA
/ ESTAR EN RESURRECCIÓN ES ANDAR EN EL ESPÍRITU (Witness Lee)
MI
EXPERIENCIA DE TRADUCCIÓN DE LA OBRA DEL Dr. STEPHEN E. JONES
(Testimonio)
Alabamos
el tímido proceso de arrepentimiento y humillación que algunos han
iniciado, comenzando al menos a reconocer ciertas cosas y les
exhortamos en el Señor: ¡Apresúrense en la tarea de su
arrepentimiento!
NOTA:
El
Señor nos dio un matiz de discernimiento, que creemos importante,
para distinguir entre lo que es la adecuada y necesaria
conjunción con el fluir espiritual de revelación,
que el Espíritu trae y sólo el remanente recibe, hasta
que alcancemos la madurez necesaria para abandonar el nido
y la obediencia y sumisión externa al Cuerpo general de
creyentes en una iglesia local, aunque ésta sea virtual.
Siempre
estuvimos sometidos o al menos tratamos, a las autoridades en las
iglesias locales por las que el Señor nos hizo pasar; sin embargo,
en cuanto al fluir de la revelación el Señor nos unió a tres
diferentes maestros fundamentales, a los cuales nunca tratamos
personalmente y dos de ellos ya habían fallecido cuando leímos sus
obras. Ellos son Watchman
Nee, Witness Lee y Stephen Jones.
Ello no
en detrimento de otros muchísimos autores, como A.W. Tozer, F.B.
Meyer, John White, etc. (ver mi post-vídeo “SENDA
DE LA CRUZ HACIA LA MADUREZ Y LA VIDA ABUNDANTE (Guía del
Peregrino), José)
Una
ilustración bíblica muy esclarecedora de lo que estamos diciendo es
el ejemplo de Saúl y David. Claramente, Saúl (la carne) no estaba
en el flujo de la revelación de David (el espíritu); sin embargo,
David supo obedecer y seguir al Señor sometiéndose a Saúl, hasta
que llegó su tiempo. Él aprendió el camino de la Cruz,
de la obediencia y del sometimiento a la sombra de Saúl. Lo
contrario a esto es el ínclito "cada
uno hacía lo que bien le parecía"
del tiempo de los Jueces (17: 6; 21: 25); es decir, la
iniquidad o anarquía.
Fue
después de unos 20 años, al completar el ciclo de W. Lee, que el
Señor nos llamó a salir físicamente del Sistema Denominacional,
para estar, por siete años ya, sin pertenecer a ninguna organización
eclesial. Después de salir pasaron tres años antes de que el Señor,
de nuevo, nos uniera al fluir de otros hombres como Newbolt, George
Davis, Michael Clark, Bill Briton, Clayton Sonmore, George Warnock,
Martin Stendal, Rinaldo Texidor… y, especialmente, Stephen E.
Jones. De este último tuvo a bien el Señor usarse para romper
multitud de preconcepciones o ídolos del
corazón, en un proceso que pueden ustedes conocer por nuestro
artículo:
MI
EXPERIENCIA DE TRADUCCIÓN DE LA OBRA DEL Dr. STEPHEN E. JONES
(Testimonio)
Ver
también el artículo relacionado:
TIEMPOS
DE ALINEACIÓN CONJUNCIÓN
-----
PALABRA
QUE NOS ENVIÓ EL HERMANO MÁS ARRIBA ALUDIDO, COMENTADA (El título,
citas bíblicas, resaltados, subrayados y letra más pequeña han
sido añadidos por mí):
MENSAJE
A LA IGLESIA DEL SEÑOR JESUCRISTO
14
de mayo de 2018
Era
la mañana del 14 de mayo de este año 2018 que, al despertar junto
a mi esposa, sentí la necesidad de orar. Estando aún en la cama y
teniendo atravesado adentro el anhelo de poderle compartir a ella,
algo que el Señor nos había mostrado unos días antes junto a
otros hermanos, pero que no era fácil de explicar y mucho menos
de entender y aceptar.
De
repente en medio de la oración comencé a hablar con ella. Era una
especie de oración y charla a la vez, y siendo guiado más por el
espíritu que por mi mente o buenas intenciones, fluyó el sencillo
mensaje que les comparto; el cual no habría podido salir de mi
mente, de mis conocimientos ni de mi capacidad. Mensaje, ahora lo sé
por confirmación de algunos hermanos, que así como el mensaje era
para mi esposa, quien es el cuerpo en este hogar, así mismo lo era
también para el Cuerpo del Señor. Por eso lo comparto tratando de
mantener la mayor precisión, sobre cómo me fue dado en ese
momento. Decía así:
Unos
200 a 300 años antes de que el Señor Jesucristo estuviera en
carne como hombre sobre esta Tierra, los escribas y fariseos, los
supuestos conocedores de las Escrituras y del Reino de Dios,
comenzaron a dar y expandir explicaciones y detalles sobre cómo
sería la llegada del Mesías que esperaban; cuál iba a ser la
obra que Él haría en este mundo y la manera en que la haría.
Esto formó en la mente individual y colectiva del pueblo de Dios
una preconcepción de un Mesías y de una obra que finalmente
nunca encajó con la perfecta y completa Obra que, como verdadero
Mesías, realmente hizo el Señor Jesucristo, cuando estuvo en
carne acá en el mundo. Y lo más grave es que eso se convirtió
en un tropiezo importante para que una gran parte del pueblo de Dios
no lograse reconocer e identificar a Jesucristo como el Salvador y
Señor que se esperaba, porque esa identificación sencillamente no
coincidía con las preconcepciones y esquemas mentales que se
habían forjado sobre el Mesías y su Obra.
Así
mismo, continuaba el mensaje, estaba pasando en estos tiempos
nuestros. Satanás, el mundo y nuestra soberbia e independencia
de Dios han estado trabajando en la mente de nosotros y de la
colectividad del pueblo de Dios desde hace unos 200 a 300 años,
para elaborar y expandir una preconcepción de cómo serán
los tiempos finales de la Segunda Venida del Señor Jesucristo y de
la manera en que se darán esos acontecimientos. Y eso nos va a
llevar a la misma terrible confusión de aquellos días. Por
ello es inminente que en esta hora presentemos, renunciemos o
entreguemos en el altar de Dios, toda aquella preconcepción
de la mente; así como los conocimientos sobre los tiempos finales
que se nos han enseñado, no sólo por los medios masivos de
comunicación (y por la
“conspiranoia” de fuentes equivocadas que no fluyen del Trono de
Dios); sino también por una importante mayoría
de los escribas y fariseos modernos, entre los cuales quizás
estemos incluidos nosotros mismos primeramente, para que podamos
recibir de lo Alto la increíble revelación que vendrá (que
ya está viniendo desde hace mucho tiempo y que muchos están
rechazando con obstinación) en esta hora de
los tiempos finales y los acontecimientos que antecederán y harán
parte de la Segunda Venida del Señor Jesucristo. De lo contrario
vamos a ser confundidos por la mente y las preconcepciones
individuales y colectivas, que han sido formadas en nosotros
sin el Espíritu del Señor; y va a ser casi imposible reconocer
y aceptar la verdadera revelación que el mismo Señor (lo
más probable, a través de alguno de sus siervos)
nos va a dar al respecto y que igualmente sólo podrá ser
entendida por aquellos que realmente hayan renunciado de corazón a
todas aquellas preconcepciones y las hayan llevado al altar
del Señor, para que Él disponga de ellas como convenga
verdaderamente.
El
mensaje es para disponer
el corazón, humillarse y entregar en la cruz todo conocimiento,
como lo hizo Cristo delante del Padre, para que así mismo sea
posible entender lo que Él nos va a decir; sobre
todo, presentar en lo secreto del Padre aquellas cosas que
consideramos son lo mejor que tenemos sobre cómo serán los
tiempos finales.
Estamos en un cambio de tiempos y estamos pasando de un ámbito
espiritual a otro, del tiempo de Pentecostés al de Tabernáculos;
donde no sólo hay que entregar todo aquello que no venga de lo Alto,
sino
aun aquello que fue dado de lo Alto y que funcionó o funcionaba en
este ciclo o puerta espiritual que ahora termina y se cierra; pero
que debe ser llevado al altar porque puede que ya no funcione en este
nuevo tiempo,
ya que viene una revelación aún mayor. Nuestra
mente y costumbres en este estado actual y en estos nuevos ámbitos
espirituales no pueden entender con claridad (por
estar en el desierto, en la carne, en la mente natural, en la vida en
el alma, velados, etc.; por falta de discernimiento por no estar
partidos alma y espíritu, cosa que sólo ocurre cuando cruzamos el
Jordán y nuestro corazón es circuncidado en Gilgal)
cómo
es el Cuerpo de Cristo, su identidad con Él; cómo son la
auténtica congregación y la unidad (Sólo
tras cruzar podemos tener la experiencia de conocer
el Cuerpo);
qué es el arrebatamiento; cómo será la revelación del inicuo;
cuál es la verdadera intercesión por el Cuerpo; cómo será la
Segunda Venida del Señor; cuán absoluta es la potencia de la
Gracia; y muchas otras cosas que hacen parte de la hora postrera.
-----------
Queridos
hermanos, sólo espero que esto sea corroborado, o no, por el Señor
Jesús en lo secreto en cada uno, pero quiero que sepan que les
habla una persona con una tendencia intelectual muy grande. Con un
amor por la ciencia, aun por la de Dios, que raya con la soberbia de
una abominable idolatría
a
sí mismo. Que lleva años siendo tratado por el Señor en esa
área, y que en el último año y medio está siendo tratado
duramente en esa fortaleza
(2ª
Corintios 10: 4,
"porque
las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios
para la destrucción de fortalezas")
para bien. El Señor me ha permitido entender y me está revelando
en el corazón, que con
la mente natural no puedo conocerlo a Él,
que con la mente natural no puedo entender sus misterios,
especialmente aquellos que serán abiertos en los tiempos finales, y
que, por ello, sólo me queda disponer
mi corazón y humillarme en su presencia.
Se
levantarán muchos argumentos
(2ª
Corintios 10: 5,
derribando
argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de
Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo)
al respecto de esto que se comparte, sin duda alguna, pero sólo les
puedo decir lo que el Señor me dice que diga. Creo que no se trata
de levantar argumentos
(2ª
Corintios 10: 5),
sino de presentarlos delante del Señor para que sea Él quien los
juzgue y quien revele lo verdadero.
Ya
no es tiempo de andar en la vanidad
de nuestra mente natural (Efesios
4: 17
"Esto,
pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los demás
gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18
teniendo el entendimiento entenebrecido, excluidos de la vida de Dios
por la ignorancia que hay en ellos, por la dureza de su corazón")
ni en dependencia
a otro hombre
(¿¿¿???
Creemos que esto es un craso error. No se trata de servilismo ni de
independencia, sino de que todo tiene su tiempo. La única forma de
llegar a la estatura de Cristo es aprender la obediencia en sumisión
y sujeción a otros, hasta la edad de filiación o madurez, que nos
llega tras cruzar el Jordán y ser circuncidados en nuestro corazón.
Sólo entonces estaremos capacitados para soltarnos de la mano de
nuestros ayos.
Para
apoyar este argumento sólo citaremos el ejemplo de David. ¡No hay
excusa para eludir esto!, por mucho que al Señor le plazca ponernos
en sujeción a diversos Saúl-es. Al fin y al cabo todos hemos sido o
somos, en mayor o menor grado, Saúl-es para otros, a través de
nuestra naturaleza carnal no tratada. Los David-es sólo crecen a la
sombra de los Saúl-es. ¡Qué gran pérdida evitarlos! ¡No, no hay
excusa para la obediencia y la sujeción a las autoridades que Dios
puso
en
el Cuerpo [Hebreos 13: 17, “Obedeced
a vuestros pastores, y someteos a ellos; porque ellos velan por
vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con
alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso”]!
Eso si, considerando cual haya sido el resultado de su conducta, como
previamente dice Pablo en el mismo capítulo un poco antes [Hebreos
13: 7, “Acordaos
de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad
cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe”].
No necesitamos repetir aquí 1ª Cor. 12, que nos habla de la
imprescindible alineación o conjunción con otros miembros del
Cuerpo; tema que tratamos en nuestro artículo Tiempos
de Alineación o Conjunción,
que
interpretaba una palabra que este mismo hermano recibió sobre la
importancia de tal conjunción),
sino
de presentarse delante del Señor en su secreto, llevando toda
aquella preconcepción
que tengamos en esta hora. La mente
natural,
la ciencia
y
las preconcepciones
deben ser presentadas en esta hora delante del Altar de la Vida. Para
que sea factible recibir en nuestros corazones
toda la revelación que vendrá en estos tiempos finales (y
la mucha que ya ha venido y se ha rechazado);
de lo contrario estaremos en medio de la
confusión y
de la
soberbia de
Asiria. Lo más triste, es que no
podremos entender ni mucho menos participar de la revelación de los
tiempos finales,
que son todo un misterio (pero
que en su mayor parte han dejado de serlo por la revelación ya
traída al Cuerpo y que muchos han rechazado),
y que no podemos ni siquiera imaginar, y
que será de una terrible confusión para la
mente natural,
la
sabiduría y la arrogancia humanas,
que no podrán entenderla ni tolerarla en esta hora postrera.
Estamos
en los tiempos finales y hacemos parte, no sé por cuánto tiempo,
de algo que, como decía mi querido hermano XX, anhelaron muchos
grandes hombres de la fe; el caso es que fuimos escogidos para hacer
parte de estos tiempos finales, por la potencia y la misericordia
infinitas, y muy poco entendidas, de la gracia de Dios en Cristo.
Por
último, compartir el siguiente versículo que también me fue dado
por este querido hermano, y que por su gracia el Señor me hizo
comprender en mi corazón de una manera especial, con relación a
este mensaje que se comparte. Versículo que revela el corazón de
un gran profeta, al que ya le había sido revelada una importante
porción del Reino de Dios y de lo que vendría en tiempos futuros,
pero que aun así dispuso su corazón y su alma en absoluta y total
Cruz delante del Altar, que está allí en lo secreto sólo para el
Cuerpo del Unigénito Hijo de Dios:
“Y
me dijo: Daniel, no temas, porque desde el primer día que diste
tu corazón a entender, y a afligir (humillar)
tu alma delante de tu Dios,
fueron oídas tus palabras; y yo soy venido a causa de tus palabras”
(Daniel 10: 12).
Y
desde entonces vino sobre él una gran revelación de lo Alto,
luego de una gran batalla espiritual por veintiún días para poder
recibirla…
Nota
del administrador:
La
palabra que tal vez sale más a relucir en el escrito de nuestro
querido hermano-amigo es PRECONCEPCIÓN-ES
y
esa palabra fue usada con profusión por este blog, como podrán
comprobar si leen los artículos referenciados. Así podrán
reconocer que el Señor estaba tratando con este asunto con bastante
anterioridad. Esto no es otra cosa que IDOLATRÍA DEL CORAZÓN. Véase
nuestro artículo
Idolatría
del Corazón.
Es
increíble que cuando Dios nos da una Palabra a nosotros, para
nuestro hogar, la mayoría de las veces no nos la aplicamos a
nosotros mismos; sino que, echando balones fuera, creemos que sea
para otros. Entonces, quedamos cegados a esa Palabra y el Señor se
ve obligado a aumentar la temperatura del horno para forzarnos a
descorrer un poco la cortina (velo) y dejemos entrar la luz sanadora.
Los
textos que señalamos a continuación, a los que alude el hermano sin
citarlos, aunque tal vez haya podido pensar en ellos, confirman sin
duda que estamos ante un asunto de derribar ídolos o fortalezas,
argumentos carnales y altiveces; además de una actitud de
rebeldía encubierta, de endurecimiento, que,
conscientemente o por engaño sutil del diablo, ha eludido la
obediencia y la sujeción al Cuerpo, so pretexto del falaz
ARGUMENTO de “estar unidos sólo a la Cabeza”. Ambos crasos
errores o falsos argumentos, son las fortalezas tras las que
Satanás se ha estado parapetando, para impedir que se reciba la
revelación de este kairos y no dejarnos avanzar hacia la vida
victoriosa de los Vencedores en Tabernáculos. Al menos, a nosotros
así nos lo parece.
2ª
Cor. 10: 3-6
Pues
aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;
porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas
en Dios para la destrucción de fortalezas,
derribando argumentos y toda altivez que se
levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo
pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando
prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia
sea perfecta.
Efe.
4: 17-19
Esto,
pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los
demás gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
teniendo el entendimiento entenebrecido
[velado, oscurecido],
excluidos de la vida de Dios por la ignorancia
que hay en ellos, por la dureza de su corazón;
Lo
anterior fue escrito el día 2 de mayo. Añadimos aquí algo que
publicamos el 14 de junio, que nosotros, basados en la
problemática de la leudada y atada 'Iglesia Saúl de Pentecostés',
en la experiencia propia y en casos de hermanos que hemos observado
de cerca. No cometan la torpeza de no leerlo, porque es sumamente
esclarecedor:
JORDÁN,
LA VERDADERA LIBERACIÓN (PENTECOSTÉS versus ATADURAS)
2ª
Tes. 2: 10-12
y
con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por
cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por
ésto Dios les envía un espíritu engañoso, para que crean la
mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a
la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
Mat.
24: 10-13
Muchos
tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros
se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y
engañarán a muchos; y debido al aumento de la iniquidad, se
enfriará el amor de la mayoría. Mas el que persevere hasta el
fin, éste será salvo.
Este
es el penoso resultado al final de la Edad de Pentecostés. ¡Una
Iglesia desventurada, miserable, pobre, ciega y desnuda! Y como
Saúl, su tipo, al final de su reinado, ¡atada y atormentada por
espíritus malignos, que se hacen pasar por el espíritu Santo;
haciéndonos creer que las penurias del lodo cenagoso en que nos
hallamos son debidas a nuestra falsa “senda de la cruz”!
Lamentablemente, la corona o culmen de la Edad Pentecostal que
comenzó en Hechos 2, es la Iglesia de Laodicea:
Apocalipsis
3: 17
Porque
tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa
tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado,
miserable, pobre, CIEGO y desnudo.
¡Realmente
estamos en tiempos peligrosos! ¡Dios tenga misericordia de nosotros!
Damos
gracias a Dios por la esperanza que nos da en su Remanente de
Vencedores, que iniciarán la gloriosa Edad de Tabernáculos cuya
corona será otra bien diferente:
Habacuc
2: 14
Porque
la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Yahweh,
como las aguas cubren el mar.
José
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