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FUE EN LA NOCHE EN QUE HALLÓ DESCANSO, Manantiales en el Desierto





15 de enero

"Y apareció Yahweh a Isaac aquella noche", 
Gén. 26: 24

Apareció la misma noche, la noche en que fue a Beerseba. ¿Crees que esta revelación fue una casualidad? ¿Crees que el tiempo en que ocurrió también lo fue? ¿Crees que podría haber acontecido en otra cualquier noche lo mismo que en ésta? Si es así, has cometido una equivocación de gran gravedad. ¿Por qué le aconteció a Isaac en la noche en que llegó a Beerseba? Porque fue en la noche en que halló descanso

En su antigua localidad había estado atormentado. Hubo una serie de riñas pequeñas sobre la posesión de ciertos pozos mezquinos. No hay molestias tan grandes como las pequeñas inquietudes, especialmente si existe una acumulación de ellas. Isaac se dio cuenta de esto. 

Aun después de haber pasado la contienda, el lugar dejó un recuerdo desagradable. Él decidió marcharse. Buscó un cambio de escena. Levantó su tienda del lugar del sitio en que ocurrió la contienda. Aquella misma noche tuvo la revelación. Dios le habló cuando no tenía ninguna tormenta interior. Dios no le podía hablar cuando tenía la mente irritada. Su voz reclama el silencio del alma. Solamente en el silencio del espíritu fue como Isaac pudo oír el susurro de la voz de Dios. Su noche silenciosa fue su noche estrellada.

Alma mía, ¿has pensado sobre las palabras, "Estad quietos y conoced?" (Sal. 46: 10). En la hora de la perturbación no puedes oír la contestación a tus oraciones. ¡Con cuánta frecuencia te ha parecido que la respuesta la has recibido mucho después! El corazón no obtiene respuesta en el momento de su clamor, de su trueno, de su temblor de tierra y de su fuego. Pero cuando cesa el clamor, cuando viene la calma, cuando tu mano deja de golpear en la puerta de hierro, cuando tu interés por las vidas de otros rompe tu fijación en la tragedia de la tuya, entonces, aparece la respuesta tan retardada

debes tener paz si quieres obtener el deseo de tu corazón. La pulsación también debe no alterarse por el apremio de tus necesidades. Esconde la tempestad de tu turbación personal detrás del altar, tratándola como una tribulación común y esa misma noche el Señor se te aparecerá. El arco iris se extenderá en el lugar de la inundación calmada, y en tu quietud oirás la música eterna.
George Matheson

"Las lecciones más grandes de la vida son las que aprendemos, no en los colegios ni en las universidades, sino en el silencio del alma, en la presencia de Dios".

ARTIMAÑAS DEL AMOR PROPIO / (Sorbos Místicos), François Fenélon




LAS ARTIMAÑAS DEL AMOR PROPIO

¿De verdad crees que eres generoso y te cuidas de tus amigos más que de ti mismo? Te quieres ver como una persona generosa que hace el sacrificio de amar a otros. Esta forma de pensar te envenenará lentamente porque te deja creer que lo estás haciendo mejor que esas débiles personas que aún viven para sí mismas

No tratas de usar a tus amigos, pero esperas que se queden embrujados por lo que haces por ellos. Como es natural, te dirán que eres maravilloso y que no tienes amor propio, ¿y qué podrá ser más dulce para el amor propio que alabarle por no tener ninguno? Tu amor propio tan solo se ha hecho más sutil e inteligente. ¡Deja de jugar contigo! ¿Quieres desenmascararlo? ¡Critícalo! Tu amor propio quiere ser estimado por las personas espirituales

Quieres parecer interesante y generoso, pero como es natural no puedes permitirte pensar así en voz alta. En la medida que tomas el pelo a los demás, te engañas a ti mismo. Empiezas a creer la ilusión que has creado.

Solo Dios te puede ayudar. Sé que tienes muchas preguntas. Es fácil ver la necesidad de renunciar a las cosas que se ve que están mal, pero cuán difícil es renunciar a las cosas que las personas ven como buenas...: riqueza honrosa, un estilo de vida próspero, o una buena reputación. Ahora bien, esas cosas no son malvadas, pero tu relación con ellas ha de ser profundamente tratada.

Un buen mayordomo tan solo usa lo que necesita. Un cristiano debe renunciar a todo para que no le destruya. Debes renunciar a aquellos que más amas —tu familia y tus amigos— y estar dispuesto a perderlos si Dios se los lleva. Jamás dejes que tu corazón halle verdadero descanso en ellos o experimentarás el celo de Dios. Dios rechaza a una Novia que se divide entre el Novio y un extraño.

A las personas del mundo les cuesta mucho trabajo renunciar a su cuerpo: andan preocupados con su apariencia, que se están haciendo viejos y se arrugan. ¡Pero los cristianos pueden sentirse orgullosos de renunciar a sus cuerpos y hacer sacrificios!

Cuando te veas yendo a tu aire, e impaciente con los demás, entonces vuelve a Dios y siéntate quieto ante Él con un corazón humillado. Si cometes un error, sigue adelante. A tu orgullo no le gusta cometer errores. El pesar y desconcierto que sientes ante tus errores te servirá bien.

Sigue siempre la guía de Dios. Cuando dé la señal, arriésgalo todo para seguirle. Nada es más terrible que resistir a Dios por dentro. Si entristeces al Espíritu Santo, ¿en qué lugar te dejará eso, amigo mío? Dios retrocederá de ti y te dejará que sigas tu propio camino. Y tú, dando vueltas en círculos, puede que no te des cuenta por mucho tiempo.

Dios te ha dado sencillez y sinceridad. Permítele construir sobre estos cimientos. 



(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

RELACIONES SOCIALES SANAS / ENFRENTÁNDOSE A LA TENTACIÓN / (Sorbos Místicos), François Fenélon




RELACIONES SOCIALES

Permite que tus amigos vayan y vengan como les plazca. Si alguien dice algo para ofenderte, pon a un lado lo que han dicho sin pasarte todo el día pensando en ello. A medida que esperes menos de los demás, aprenderás a ser más afable y más útil para con todos.

¡Cuán cerca estamos uno del otro cuando estamos todos unidos a Dios! ¿No se hacen más fáciles tus relaciones cuando tienes la visión de hacer la voluntad de Dios? ¿Quieres, pues, encontrar verdaderos amigos? Busca a tus amigos solo en Dios. Él es la fuente de la amistad verdadera y eterna. 

¿Quieres escuchar y hablar con estos amigos? Entonces sumérgete en silencio en el seno de Aquel que es la vida misma de aquellos que hablan y viven la verdad. En Él hallarás cumplido todo honorable deseo. En Él está la perfección... comparada con la imperfección que encuentras en todas las relaciones que se encuentran fuera de Él.

Necesitas encontrar un equilibrio entre estar completamente apartado de las relaciones sociales y pasarte todo el tiempo testimoniando a otros. Necesitas hallar un equilibrio sano entre cuidar de tus propias necesidades y cuidar de las necesidades de otros. Puedes resolver este equilibrio considerando varios factores: ¿Necesitas tiempo para renovar tu espíritu? ¿Te encuentras sano? ¿Cuánto tiempo tienes? ¿Cómo parece que Dios te está guiando? Es bueno considerar las necesidades de la mente y del cuerpo; luego mira cómo podrías usar mejor el tiempo que te resta

¿Qué tiene de bueno estar con una persona a la cual no le eres de ninguna utilidad, cuando hay otros a los que podrías ayudar? Por supuesto, si tienes una obligación hacia esa persona en base a una amistad, o una relación, entonces deberías quedarte. Si no fuera así, trata a esa persona honorablemente y sigue tu camino. No tienes que hacer las cosas más difíciles para ti en el nombre de la cruz. Si hay alguien ante cuya presencia no te sientes bien, entonces no lo hagas a menos que te pida que le visites.

No te ausentes o seas sociable desde tu propio egocentrismo. No cabe duda de que tu propio interés estará entremezclado con tu decisión, pero solo haz lo que veas que es mejor. Como estás tan desgastado, creo que lo mejor es que te tomes tanto tiempo como puedas para refrescarte. Ama más y sufre menos.



ENFRENTÁNDOSE A LA TENTACIÓN

Hablemos de los errores en los que te permites caer. No estoy hablando de pecados patentes... desobedecer deliberadamente a Dios en asuntos capitales no es por lo general problema con el que trate cada día un cristiano entregado. Estoy hablando de no detener una palabra dura, o ser deliberadamente pendenciero. Gozas de cierta medida de control sobre estas cosas, pero te permites hacer lo que se te antoja.

Cuanto más cerca estés de Dios, tantas más cosas miserables hallarás en tu corazón. Esto no es algo negativo... Dios lo permite para que pierdas confianza en ti mismo. Algo habrás avanzado cuando puedas mirar a tu corrupción interna sin ansiedad o desánimo y confiar simplemente en Dios. Pero no deberías meterte en tentación.

Hay dos recursos contra la tentación. Uno, ser fiel a Dios dentro de ti. Evita todo lo que sea mejor evitar. Naturalmente, no siempre eres capaz de evitar estas situaciones, pues algunas son llevadas ante ti por Dios y no te hará bien que huyas de ellas. El segundo recurso es volverte a Dios cuando seas tentado. Si ves que has consentido a medias a la tentación, entonces dirígete de cabeza a Dios. Toma el ejemplo del niño que oculta su rostro en el seno de su madre tan pronto como ve algo que le asusta.

Practica mantenerte en la presencia de Dios para que seas capaz de responder a su guía de inmediato. De cierto modo, hay poco que hacer al cumplir la voluntad de Dios. Verdad es que no retener nada a Dios ya es hacer bastante. El amor de Dios escudriña las moradas secretas del interior, buscando cualquier cosa que se resista a Él. 

Por otro lado, el cristianismo no se halla en una montaña de normas, ni en abstenerte de todo placer. Tan solo ríndete a Dios sin reservas. Vive en el momento actual. Deja que Dios haga lo que le parezca apropiado sin resistirle, y ponte de acuerdo con Dios sin tratar de justificar lo que tú deseas.

La tentación es una parte necesaria en una vida cristiana. No te inquietes ni siquiera por la tentación más vergonzosa. Mira a Dios y mora de continuo en su presencia... evitará que tus pies tropiecen.


(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

ORACIÓN GENUINA NO CONLLEVA IRRESPONSABILIDAD / DEJA TU FUTURO EN SUS MANOS / (Sorbos Místicos), François Fenélon




LA ORACIÓN GENUINA

La oración genuina no es otra cosa más que amar a Dios. La oración no se hace por medio de muchas palabras, pues Dios conoce tus más íntimos sentimientos antes de que los expreses. La oración verdadera proviene del espíritu. Tú sólo oras por aquello que deseas. Si no eres capaz de desear desde las intimidades de tu corazón (es decir, desde tu espíritu) tu oración es engañosa. Podrías pasarte días enteros “orando”, pero si no oras desde tus más íntimos y profundos deseos, no estás orando.

Oras sin cesar cuando hay un amor auténtico en tu corazón, y cuando hay un deseo que ha nacido de Dios en ese lugar. El amor, oculto en los recesos de tu espíritu, ora sin cesar incluso cuando tu mente necesita atender alguna otra cosa. El amor pide a Dios que te dé lo que necesitas y que ponga tu sinceridad por delante de tu debilidad humana. El amor de Dios dentro de ti se lleva incluso los más nimios defectos y te purifica como un fuego abrasador. El Espíritu dentro de ti pide todas las cosas según la voluntad de Dios. Incluso cuando estás ocupado con las cosas externas todavía hay un continuo fuego quemando en tu interior. Este fuego, que no puede ser apagado, anima una secreta oración, que es como una lámpara que siempre arde ante el Trono de Dios. “Duermo mas mi corazón vela”Hay dos cosas que te ayudarán a guardar este espíritu de oración: un tiempo fijo apartado para estar con Dios, y volverte a Dios tanto como puedas durante el día. ¡Mantente alejado de personas que te distraen demasiado o que promueven tus pasiones! 

El primer fruto de un amor sincero por Dios es el deseo sincero de  hacer todo cuanto puedas para agradar a tu Amado. Hacer menos es amarte a ti mismo antes que a Dios. ¡Dios no lo quiera! Cueste lo que cueste, has de estar dispuesto a hacer todo lo que Él pida sin reservas.

Haz lo que tengas que hacer antes de salir a divertirte. Las personas que descuidan sus deberes para “pasar más tiempo con  Dios” se engañan a sí mismas. No te acercarás más a Dios por ser irresponsable y llamarlo “espiritual”. La verdadera unión con Dios es hacer todo cuanto se espera de ti de parte de Dios, da igual cómo te sientas.

Asegúrate de que guardas cierto tiempo para Dios. Lo normal es que aquellos que ocupan cargos de importancia estén muy ocupados, y tendrán la tentación de dejar el tiempo de comunión con Dios para lo último. ¿Lo adivinas? Nunca tendrás tiempo para Dios. Sé firme contigo mismo. No dejes que la confusión del día ateste tu tiempo apartado para Dios. Puede que esto parezca demasiado estricto, pero pronto te vendrás abajo si no escuchas lo que tengo que decirte sobre esta cuestión.



PENSAMIENTOS QUE DIVAGAN

¿Cómo tratas con los pensamientos que divagan y la falta de entusiasmo durante la oración?

Aparta un tiempo en concreto para estar a solas con Dios. Estate contento con rendirte sin reservas a Dios. No andes buscando la cruz por fuera, sino que cuando venga la cruz (y lo hará), no dejes que la obra de Dios pase sin dejar que las tribulaciones te sean de provecho. Acepta, a pesar de todos tus recelos, cuanto Dios te traiga para ejercitar tu fe. No te preocupes de si tendrás la fuerza para hacer lo que es correcto. La gracia sólo llega en el momento que la necesitas. Tan solo estate dispuesto a recibir tus pruebas con un corazón alegre.

Cuando veas que tus pensamientos divagan, oblígate a volver al momento presente, pero no luches con tus pensamientos. Tan sólo permanece en el ahora y pronto percibirás al Señor caminando de nuevo a tu lado. Cuanto más te vuelvas a Él en el momento en que te sientas divagando, más pronto tendrás la bendición de conocer la presencia interior de Cristo de una forma más constante y afín.

Cuando estés entregado a Dios por completo, todo cuanto hagas es de provecho, aunque no hagas mucho.

Ofrécele a Dios tu futuro, y no trates de imaginarte lo que te ocurrirá. Muestras tu falta de fe cuando quieres saber el futuro que Dios ha escogido ocultar de todos nosotros. Deja el futuro a Dios. La mejor preparación es morir a tu propia voluntad y entregarte por entero a Dios. Tu espíritu crecerá a medida que menos te veas aplastado por tu propia naturaleza.

Te acostumbras a una vida llena de luchas y de incesante faena y crees que esto es normal. Te sorprenderás al ver cuán simple y directa es tu vida en Dios. Basta con mirar a Dios con confianza, sin tratar de explicar el pasado o razonar el futuro.

Si algo te distrae de Él, entonces vuélvete a Él tan pronto como te sea posible. Puedes hacer gran progreso si tan sólo te dedicas a volverte hacia Dios. Esto es mucho mejor que sacarlo todo de quicio por tus defectos y fracasos.

En cuanto a la depresión que crece a raíz de una personalidad melancólica, hay cosas naturales que te ayudarán ... una buena dieta y ejercicio. Puede que tengas luchas habituales con la depresión, como si fuera un dolor de cabeza, pero pasará. Tu imaginación se hunde en una profunda desesperanza, pero la voluntad, que vive por fe y no por emoción, puede sacarte fuera. La cuestión no es lo que sientes, sino lo que desea tu voluntad.

Si hay algo que sea capaz de agrandar tu espíritu y liberarte, es una entrega completa a Dios. Nada mantendrá tu mente en calma, contenta, y gozosa como el vivir como un niño en los brazos de Dios. Cristo quiere que sigas la voluntad de Dios y que la vivas en el momento actual. Dios no se ha propuesto que Su voluntad te torture o te estremezca de tal modo que siempre te estés fijando en qué tal lo haces.

Cuando el ajetreo te evite buscar a Dios, mira entonces cómo Él obra en ti aún entonces. Mírale en todas las cosas. Siempre canta dentro de ti las canciones de Sión ... pues el Sión celestial es tu verdadero hogar. Habla sencillo, animoso, y con confianza, con la pura libertad que Dios da a Sus hijos.

Nunca busques el peligro. Espera la serena certeza de que Dios será tu socorro y protección. Incluso las tareas que Dios te ha pedido que hagas, deberían estar rodeadas de continuo de oración y rendición interior. Nunca dejes tu lugar de descanso interior hasta que Dios Mismo te llame fuera. Entonces saldrá contigo, y aunque parezca que has dejado a Dios, Él te llevará en Su seno.

Si Dios quiere usarte para hacer Su obra con las personas, entonces ríndete a Él. No pienses en ti mismo. Devuélvele a Dios todo cuanto Él te ha dado. Por muy peligroso que sea el llamado, tan sólo camina en sencillez con Dios y no busques en ti las fuerzas. Tu Padre es bueno.

Si Dios no escoge usarte de una forma reconocible, no te obligues a servir a otros. Haz en paz lo que se te pone por delante. No desees ni rechaces nada. Tanto si las personas te buscan o te rechazan, tanto si te aplauden o se oponen, ¿qué importa? Es Dios lo que buscas, no los dones de Dios ni a ti mismo.

Jesús dice, aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso. Mantente dócil y humillado, y sabrás de la paz y del descanso de Dios.



(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

INVIERTE TU TIEMPO SEGÚN DIOS / ENTRETENIMIENTOS (Sorbos Místicos), François Fenélon




TIEMPO

El hecho de cómo inviertes tu tiempo varía con las diferentes etapas de tu vida, pero hay un principio que se aplica a cada instante de tiempo: no lo malgastes.

Cada época tiene varias tareas que Dios te ha asignado y darás cuenta de cómo has invertido tu tiempo. Dios nunca quiere que mires a ninguna etapa de tu vida como si fuera inútil. No quiere que pases tu tiempo fuera de Él.

Lo importante es saber cómo quiere Dios que uses tu tiempo. No aprenderás esto mediante el duro esfuerzo, o estudio, o una aguda inteligencia, sino buscando a Dios con un corazón puro y recto.

También has de poner a un lado las artimañas de tu amor propio en el momento en que te percates de ellas. Pues no solo pierdes el tiempo por no hacer nada o incluso por hacer algo que sabes que está mal; también pierdes el tiempo al hacer algo aparentemente “bueno” que Dios no te ha pedido que hagas (obras muertas o separadas de Dios).

Debes depender de continuo del Espíritu de Dios para hallar su orientación. Si tienes una duda en cuanto a lo que Él quiere, pregúntale otra vez. Cuando el sendero se perfile mejor, muévete hacia delante con su fuerza. Trae tu corazón de nuevo a Él siempre que sientas que te vas alejando de Dios a la deriva.

Serás en verdad bendecido si te abandonas en las manos de tu Salvador, dispuesto a hacer lo que Él requiera de ti. Cuando llegue cada responsabilidad, dale la bienvenida. Dios te prepara para ellas. Lo único que tienes que hacer es someter tu temperamento, tus opiniones, tus preocupaciones —tu forma natural de reaccionar ante las cosas— completamente a Él. No te dejes acosar por los asuntos externos.

Busca glorificar a Dios en todo lo que hagas. No te dejes implicar tan personalmente en tus obligaciones, de modo que toda tu vida gire en torno a ellas. No permitas que tu trabajo te excite o te deprima demasiado.

El tiempo que inviertes socialmente con otros puede ser peligroso para ti. Debes aprender a permanecer en la presencia de Dios mientras estés con otras personas. A menudo hay un veneno secreto oculto en tu conversación. Usa tu tiempo con otros para influirles hacia Dios. Recuerda: tus palabras pueden hacer mucho bien o mucho mal.

El tiempo libre es muy agradable. A duras penas podrías encontrar un mejor uso de él que en renovar tus fuerzas mediante la comunión interior con Dios. Aprenderás el secreto de pasar tiempo íntimo con tu Señor. Aquellos que conocen bien al Señor no se pueden resistir a volver a Él en cuanto tienen la oportunidad.



ENTRETENIMIENTOS

Si mantienes tu corazón puesto en Dios, los entretenimientos inocentes son inocuos. Ser rudo, legalista, e inflexible, reforzará la falsa idea de que servir a Dios equivale a vivir una vida aburrida y triste. Deja que la paz y el gozo de tu vida en Dios fluyan hacia afuera para que todos la vean. Aun las cosas más simples, hechas en la presencia de Dios, le sirven a Él. Dios dispone que aún las cosas más sencillas se hagan en su orden y para su gloria. ¡No lo olvides!

La mayoría de las personas, al tratar de agradar a Dios, esperan que Dios quiera que hagan cosas difíciles o fuera de lo común. Dios quiere que mueras a ti mismo, y vivas para Él en los acontecimientos diarios de la vida. Los cambios que tendrán que hacerse en ti serán mucho más internos que externos, si antes de convertirte vivías una vida moral y decente.

Dios no quiere que finjas buena cara... Él quiere que le dejes moldear tu voluntad. No le niegues nada. No quieras nada más que su voluntad. Búscale durante tus horas de vacío, y Él te llenará con su gracia.

Incluso los pasatiempos más estúpidos pueden ser ofrendas a Dios cuando por obligaciones familiares has de comprometerte en ellos. Cuán libre habrás de ser cuando haces todas las cosas simplemente para la gloria de Dios. Deja que Dios te guíe de la mano sin cuestionarle. No hay nada más sencillo o más fiel que aprender a aceptar la voluntad de Dios poniendo a un lado tus preferencias personales... tus gustos, aversiones e impulsos. Si vives de esta manera andarás despreocupada, pero disciplinada.

Cuando tus pasatiempos empiecen a distraerte de Dios, vuelve a Él. Cuando estés deprimida o cansada, trae tu atribulado espíritu ante tu Padre, quien extiende sus brazos hacia ti. Búscale cuando tus emociones suban y bajen, y Él te traerá a un equilibrio y jamás te dejará sin socorro. Búscale con un mover silencioso de tu corazón y hallarás nuevas fuerzas. Incluso aunque te sientas descorazonada, Dios aún te dará la fuerza para hacer lo que Él espera de ti. Su fuerza es tu pan diario... Su fuerza es tu propia vida. Dios no olvida a sus hijos. Él espera encontrar un corazón abierto para que pueda derramar los torrentes de su gracia.

¿Has visto alguna vez a un pequeñuelo moverse felizmente de un lado para otro? Aprende a ser así. Conténtate con estar sujeta o con estar libre. Cuando no puedas decir nada que merezca la pena, alégrate de no decir nada. Sé que siempre quieres estar ocupada con asuntos serios. Pero Dios no ha escogido esto para ti, y sus gustos son mejores que los tuyos. Es bueno no querer decir cosas tontas o frívolas, pero Dios quiere llevarse la autosatisfacción que sientes al tratar siempre de cosas “importantes”. Así que te va a desilusionar al dejar que te veas envuelta en situaciones menos serias.

Preguntas cómo conservarte pura en medio de un estilo de vida que es tan público, y para ser francos, tan superficial. Primero, lee y ora. No me estoy repitiendo ni soy superficial al sugerir esto. Y no quiero decir que se lea para adquirir más datos. ¡Nada podría ser más vano! No, lee alguna palabra o hazaña de Jesús y sopésala en profundo silencio. Tan solo estate al tanto de la verdad, y a medida que tu mente empiece a divagar, vuelve a traerte al momento actual sin enfadarte contigo misma. No sabes lo lejos que llegarás así.

En segundo lugar, cuando estés libre, tomate días enteros para únicamente estar a solas con Dios. A los pies de Jesús es donde todas las heridas del corazón sanan y se limpia todo el barro del mundo.

En tercer lugar, métete en sus fiestas solo cuando te lo pidan. Sé amigable, pero no busques la invitación. Aquellos que te observan, al menos los que sean razonables, estarán contentos de que seas lo bastante sociable como para unirte a ellos, pero lo suficientemente cuidadosa como para que no te vean siempre de fiesta. Y doy por sentado que cuando apareces por uno de estos festejos, lo haces con buena actitud. El mundo critica a las personas que condenan sus caminos y al mismo tiempo viven por sus reglas. ¡Así es como debe ser!



(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

DISMINUYE TUS DISTRACCIONES / IMPACIENCIA (Sorbos Místicos), François Fenélon




DIVAGANDO

Algunas veces introducirás en tu vida de oración una mente llena de divagaciones y pensamientos egoístas. Te verás desgarrada entre la opción de agradar a Dios y el deseo de agradarte a ti misma. ¿Ves cómo la oración puede volverse algo tan difícil y carente de vida? Lo que podría fortalecerte se hace débil porque hay tantísima lucha por dentro, que tu espíritu queda sin alimentarse.

¿Cómo puedes arreglarlo? 

Disminuye tus distracciones e invierte una mayor parte de tu tiempo libre sentada ante Dios.

No quiero apartarte de tus deberes de cara al público. No creo que inviertas el tiempo suficiente visitando a aquellos que debieras. Pero de verdad que deberías volver a tantear lo que haces con tus horas libres. No mimes tanto tu curiosidad, y mantén los detalles de tus obligaciones a un mínimo. Te cansas más de estudiar asuntos desagradables, que de visitar a aquellos que crees que se entrometen en tus horas libres. Olvídate de tu necesidad de siempre estar  distraída y de tu necesidad de estar siempre ocupada, y encontrarás que todo cuanto se exige de ti puede hacerse en calma ante Dios.



EL FUTURO

No estés tan preocupada con el futuro. El futuro le pertenece a Dios. Él está a cargo de todas las cosas y cuidará por completo de ti. Si tratas de adivinar lo que va a pasar, solo conseguirás preocuparte y anticipar problemas. Vive cada día como viene. Cada día trae su propio bien y mal, pero lo que parece malvado se hace bueno si lo dejas en las manos de Dios. No retrases su propósito por ser impaciente. Dios tiene un tiempo para todo. Nunca te anticipes a Él. Una de las cosas más importantes que debes hacer es vivir en el momento actual.

No se trata de cuán rápido marches, sino de lo bien que marches. Dios sabe exactamente cuánto tiempo te supondrá ir de un sitio a otro. No tienes por qué estar siempre ajetreada. Tan solo sigue la guía de Dios.

Todo cuanto necesitas hacer es preparar tu corazón para entregarlo completamente a Dios, sin reservas. Él hará contigo lo que a Él le agrade. Cierra tus ojos y síguele. Camina, como Abraham, sin saber a dónde vas. Dios mismo será tu guía. Te guiará a través del desierto hacia la Tierra Prometida. ¡Serás tan feliz si le dejas a Dios tomar completo control de tu vida!



(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

VE AL GRANO, SEAN POCAS TUS PALABRAS Y TU ACTIVIDAD EXTERNA / BUSCA EL SOSIEGO APARTÁNDOTE (Sorbos Místicos), François Fenélon




CONSISTENCIA

Me he dado cuenta de que siempre quieres dejar algo para ir corriendo a otra cosa. Sin embargo, cada tarea te lleva mucho tiempo porque lo diseccionas todo demasiado. No es que seas torpe... solo es que te enredas mucho. Quieres atender a todo lo que tenga la más mínima conexión con el tema tratado. Esto siempre lleva demasiado tiempo y te hace que te precipites de una cosa a otra. Intenta ser breve. Aprende a ir al meollo de la cuestión y desechar el resto.

¡No te pases todo el tiempo mirando a las musarañas! Lo que en realidad necesitas es sentarte tranquilamente ante Dios y pronto tu activa mente dialéctica se calmará. Dios puede enseñarte a mirar cada problema con una visión clara y sencilla. 

¡Podrías decir lo que quieres decir con dos palabras! Y a medida que pienses y hables menos, estarás menos soliviantada y distraída. De otro modo te desgastarás, y las cosas externas abrumarán tu vida interior y tu salud. ¡Corta por lo sano toda esta actividad! Acállate interiormente. Regresa con frecuencia a tu Señor. Te irá mejor de esta manera. Es más importante escuchar a Dios que a tus propios pensamientos.

No basta con que te gusten los buenos libros. Tú misma debes ser un buen libro. Las personas que mejor conocían a Dios tenían más problemas que tú, pero ellos conservaban su paz y cultivaban la sencillez, la pureza, y la oración interior.

Creo que tu atareada vida te exprime día a día. No dejes que tu trabajo te lleve consigo y consuma tu vida. Tómate tiempo para renovarte ante Dios. Sé breve y actúa con tranquilidad en tus labores



TIEMPO APARTE

Si renuncias a todas esas cosas que provocan tu curiosidad y ponen tu mente a mil por hora, te sobrará tiempo para estar con Dios y para atender tus asuntos. Vivir tu vida en oración te dará una mente despejada y una tranquilidad a pesar de lo que ocurra. Tu propia naturaleza es hiperactiva, impulsiva, y siempre está tratando de alcanzar algo que se encuentra fuera de tu alcance.

Pero Dios, obrando dentro de tu espíritu, produce un corazón manso y fiel que el mundo no puede tocar. Deseo de verdad que apartes el tiempo suficiente para estar con Dios y poder así refrescar tu espíritu. Seguro que todas tus ocupaciones te exprimen. Jesús tomó a sus discípulos aparte para estar a solas, e interrumpía sus asuntos más urgentes. A veces incluso dejaba a las personas que habían venido de lejos para verle con el fin de allegarse a su Padre. Te sugiero lo mismo. 

No basta con ser generosa... también debes aprender a recibir de Dios.


(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

RINDE TU VOLUNTAD / CUMPLIDOS (Sorbos Místicos), François Fenélon




RINDE TU VOLUNTAD

El amor no depende de cómo te sientas. Tu voluntad es lo que Dios desea de ti. Dirige tu casa de buena manera, cría a tus hijos adecuadamente, renuncia a los placeres vanos. Busca ser sencilla, tranquila, y humilde. Deja que tu vida esté oculta con Cristo en Dios.  Esto es lo que Dios busca.

Cuando Dios te pida algo, no se lo niegues. Aprende a esperar a Dios. No te muevas hasta que Él te dirija. Cada día traerá sus propios problemas. Según trates con ellos, madurarás más y más en Dios. 

Deja que tu fe te fortalezca. Cuando te sientas totalmente débil descubrirás una fuerza que no es la tuya. Sabrás que la fuerza no es la tuya. Y si te desvías durante un breve instante, aprenderás la humildad cuando regreses. Tu Señor vive en el centro de tu espíritu. Vuelve a Él en ese lugar tanto como puedas. 

Ríndete a Dios y aprende a vivir por Él en vez de vivir de tu propia fuerza. Poco a poco, este aprendizaje de vivir mediante la fuerza de tu Señor, se va desperezando dentro de ti. Ya no te apegarás a las cosas que puedes ver, sino que te apegarás a Dios, dentro de ti, y allí hallarás una profunda y verdadera comunicación.


CUMPLIDOS

No permitas que los cumplidos que recibes de personas ilustres se te suban a la cabeza. Por otro lado, no dejes que una falsa humildad te impida aceptar el consuelo de Dios cuando Él lo envía a través de otros. Dios quiere que tomes lo que viene y no andar detrás de lo que no viene. Acepta simplemente lo que se te da.

Mira solo a Dios. Aprende a vivir sin esas cosas que a Dios le parece bien quitarte. Hay algunas cosas de las que Dios desea despegarte. ¿Ves que Dios permite que las personas te respondan de muchas formas con el fin de moldearte?

Confía en Dios sin temor. Aprende a aceptar tu debilidad a medida que dejas que Dios te cambie. De nada sirve impacientarte o deprimirte con tus defectos. Toma el hábito durante el día de llevarte interiormente ante Dios tan a menudo como te sea posible. Esto te tranquilizará.



(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

NO HAY LIBERTAD SIN PRINCIPIOS (RIGOR Y EQUILIBRIO) / PARA PODER OÍR DEBES CALLAR (Sorbos Místicos), François Fenélon




EVITA EL LEGALISMO

Asocia mucho rigor a tu gran libertad. Aprende a no exagerar nada. Habla la verdad sin embelesos, pero no seas duro con ella

Si tiendes a ser demasiado exigente contigo mismo, te harás legalista. Si tratas de ser libre sin sostener altos principios para ti mismo, en breve te harás perezoso e indiferente.

Para ser verdaderamente fiel debes obedecer totalmente a Dios. Sigue la luz que te indica el camino que has de seguir. Trata de agradar a Dios en todas las cosas. No te dediques tan solo a salir del paso obedeciendo lo menos posible. Haz cuanto esté en tu mano para agradar a Dios. Sin embargo, quiero decirte que no te enredes tratando de imaginarte si has cometido un “gran” pecado o un “pequeño” pecado. Entrégalo todo a Dios y no necesitarás evaluar tu propia acción. 

No te deprimas cuando fracases. Tan solo levántate y empieza de nuevo. Dios tiene mucha paciencia contigo... aprende a tener paciencia contigo mismo. Dios te perfeccionará a su debido tiempo. De nada sirve estar siempre mirando por encima del hombro para ver qué ha ido mal (ADMINISTRADOR: excesiva, morbosa e insana introspección)

Échate hacia delante con humildad. Dios no es un espía tratando de sorprenderte. No es un enemigo acechando en la sombra para hacerte daño. Dios es tu Padre y te ama, y quiere ayudarte, si no haces otra cosa que confiar en su bondad. Es mucho mejor depender de Dios como tu ayuda, porque en realidad no te puedes ayudar a ti mismo, y tampoco puedes ayudar a ningún otro sobre la Tierra. Confía en Dios y halla el camino de la verdadera libertad.

Así pues, te digo de nuevo que los principios y la libertad van mano con mano. En cuanto a ti, diría que tu libertad está desequilibrada por tus principios. Pero, por otro lado, no eres tan estricto ni estás entregado a una total obediencia en todas las áreas, como cabría esperar. 

Aprende a confiar en Dios y ábrete a Él por completo. Ríndete completamente a Dios a medida que Él te atrae hacia Sí. No tengas miedo de perderte de vista y de solo verle a Él. Cuán feliz serías si te abalanzaras por completo en ese océano de Amor (ADMINISTRADOR: abandono y gratitud).

Acepta, con un corazón humilde, toda la gracia que Dios derrame en ti. Esto te preparará, como dice Teresa de Ávila, para nuevos y frescos dones de Dios.


LOS AMADOS

Nunca cuidarás mejor de los que quieres como cuando los sostienes ante Dios. Tú, por muy sabio que parezcas, tan solo conseguirás ponerte por medio. Solo lo que proviene de Dios puede solventar tus problemas. Tú, por ti mismo, no puedes convencer a nadie para que se vuelva a Dios.

La vida está llena de tribulación y de momentos muy difíciles... solo Dios sostiene nuestros corazones en su mano. Él te fortalece, al igual que fortalece a todos aquellos que confían en Él. Mantente de continuo en la presencia de Dios si quieres guiar a tu rebaño con seguridad. “Si el Señor no guardare la ciudad, en vano vela la guardia” (Salmo 127: 1).

Solo oirás hablar a Dios a medida que te acalles ante Él. ¿Parece una pérdida de tiempo? Conseguirás más en lo que tenga que ver con tus obligaciones externas cuando en tu interior te apoyes por completo en tu Señor. Si quieres hacer la voluntad de tu Padre celestial, serás alimentado interiormente al descubrir a Dios Mismo en esa voluntad.


(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

CALLA Y DESEA LO QUE DIOS DESEA / TRATANDO CON LA RAÍZ DE TU VIEJA NATURALEZA (Sorbos Místicos), François Fenélon




REALIDADES INTERIORES

Evita todo cuanto te seque o excite. Tu vida de oración se secará si no lo haces. No esperes poder alimentar tu vida interior si sólo vives por lo externo.

La verdad es que tienes que aprender a renunciar a todo cuanto te hace demasiado abierto en tu conversación. ¿Cómo vas a cultivar un silencio interior si siempre estás hablando?

No puedes querer a Dios y las cosas del mundo al mismo tiempo. ¿No te das cuenta de que tu oración se verá afectada por lo que cultivas en tu vida diaria? Teme a tu excesivo entusiasmo, a tu gusto por las cosas del mundo, y a tus ambiciones secretas. No te emociones tanto con la política y sus tendencias. Si te soliviantas demasiado, será más difícil calmarte ante Dios.

Habla poco y trabaja con constancia. Deja que las acciones tomen el lugar de tus floridas palabras. Después de que aprendas a tratar con tus divagaciones mentales, debes aprender a venir ante Dios para renovar tu fuerza. Aprende a hacer esto incluso en medio de las tareas mundanas del día. Sigue mirando al Señor para procurar su reposada guía. ¡Pero no seas tan ruidoso que no puedas escucharle!

Perderás el rumbo en el momento en que decidas ir a tu aire. Cuando buscas sólo la voluntad de Dios, la encuentras por todas partes, y no puedes extraviarte. Desear lo que Dios desea te sitúa siempre en la senda correcta.

El futuro aún no es tuyo; puede que jamás lo sea. Vive en el momento actual. La gracia del mañana no es tuya hoy. El instante actual es el único lugar en el que puedes acariciar la esfera eterna.



DEJA DE LUCHAR

Eres buena, pero quieres ser mejor. Creo que estás tratando por todos los medios de usar tu vida interior para cambiar esas cosas externas de ti que son inaceptables desde un punto de vista social. En lo profundo de ti en realidad no estás cambiando. Déjame que te diga lo que ocurre cuando no permites que Dios trate con la raíz más profunda de tu vieja naturaleza. Te convertirás en algo muy crítico, duro, y farisaico. Mantendrás tus acciones en consonancia con ciertas normas de tu propia cosecha, pero en lo íntimo de tu ser no habrás 
cambiado. Por fuera parecerá que has obedecido... pero en lo interior estarás en un estado de rebelión. ¡Este no es lugar para vivir!

Presta más atención a tu vida interior. Toma tus deseos más profundos e intensos deseos y sitúalos en las manos de Dios. Pídele que te conquiste por completo. Entrégale tu arrogancia natural, tu sabiduría mundana, tu apego a tu casa, y tu temor de que nadie reconozca tu “grandeza”. También necesitas dejar a Dios tratar tu áspera actitud para con las cosas que no marchan como tú esperas.

Tu carácter no es tu mayor problema porque ya desconfías de él. A pesar de tus intentos de controlar tu mal humor, todavía saca lo mejor de ti. Esta humillación te hace mucho bien. Así que preocúpate de tus defectos más peligrosos. Más bien te veo del todo impaciente, y con falta de cierto dominio propio. Esto te es más humillante (¡y mejor para matar a tu orgullo!). Cuando eres demasiado perfecta con tu propio auto-control puedes volverte áspera, crítica, y será fácil que te sientas ofendida por los demásA través de tu debilidad, aprende la compasión hacia los defectos de otros.  La oración sincera ablandará tu corazón y te hará dócil, tierna, y moldeable en las manos de Dios. ¿Quieres que Dios sea tan crítico contigo como tú lo eres con otros?

Es demasiado fácil aferrarse a tu “buena reputación.” Mira cuidadosamente dentro de ti. En algún lugar de tu interior hay una frontera que no pasarás para ofrecerte a Él. Danzas alrededor de tus recelos y te obligas a creer que no los ves. ¡Si ves todas tus excusas, entonces algo tendrás que hacer con ellas!

Si Dios llega a romper alguna vez tus defensas, tocará donde más duele y te dejará que pongas toda clase de excusas para justificarte. Cuanto más te escondas para dar algo, tanto más obvio se hace que lo deberías dar. ¡Si fueras verdaderamente libre no te pasarías tanto tiempo argumentando con ello!

No regatees con Dios para salir de este lío de la forma más fácil y cómoda. Abraza la cruz. Vive sólo por el amor. Deja a Dios hacer lo que necesite hacer para extraer tu amor propio.

Ora dentro de ti todo el día. Vive en oración... que toque todo cuanto haces. Estate al tanto de la presencia de Dios dentro de ti ... incluso cuando estés ocupada. Haz esto y la paz será tuya.

No serás perfecta por el hecho de oír o leer de la perfección. Lo importante es no escucharte a ti misma, sino escuchar a Dios en silencio. Habla poco y haz mucho, sin cuidarte de si te han visto o no. Dios te enseñará más que cualquier libro o persona pudiera hacerlo.

¿Necesitas ir a la escuela para aprender a amar a Dios y negarte a ti misma? Sabes ya más cosas buenas de las que puedes practicar. Lo que necesitas es poner en práctica lo que ya sabes. No intentes obtener más conocimiento antes de practicar lo que ahora puedes ver.



(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

SOSIEGO Y ORACIÓN CONTINUA / CULTIVA EL SILENCIO INTERIOR (Sorbos Místicos), François Fenélon




ESTABILIDAD

No dejes que tus defectos te desanimen. Sé paciente contigo misma, al igual que con tu prójimo. Pensar demasiado te agotará y te hará cometer muchos errores. Aprende a orar en todas tus situaciones diarias. Habla, actúa, y camina como si estuvieras en oración. De cualquier forma así es como debieras vivir.

Hazlo todo sin excitarte en exceso. En cuanto empieces a sentir que te estás apresurando, cálmate delante de Dios. Escucha cómo te inspira interiormente, y entonces haz tan solo según Él dirija. Esta corta y sencilla petición es mejor que tus largas disertaciones interiores.

Vuélvete a Dios y será mucho más fácil apartarte de tus fuertes sentimientos naturales. Depende del Señor dentro de ti. Tu vida se hará paulatinamente una oración. Puede que sufras, pero será en paz.


DÉJALO IR

Debes dejar marchar tu desasosiego, tu excesiva curiosidad, tu anhelo de éxito, y tu hábito de acumular cosas que acarician tu ego. La mejor forma de dejar ir todas estas cosas es cultivar un silencio interior donde puedas llegar a experimentar la presencia de tu Señor. Si haces esto cada día de tu vida, harás verdadero progreso en negarte a ti misma.

El sentarte en la presencia de tu Señor te calmará, suavizará tu temperamento, humillará tu actitud sabelotodo, y restringirá tu impaciencia. Te pondrás al tanto de tu Señor y de las necesidades de tu prójimo.

Dios te ha bendecido al hacerte tan sensible. Cosas que a duras penas preocupan a otras personas te tocan hasta lo más íntimo. ¡No te preocupas ni te contentas a medias tintas! Pero te advierto que te guardes de tus gustos y aversiones, puesto que optas por expresarte de esta forma tan pasional.


(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

ACTIVISMO CARNAL COMO ESCAPE / SOSIEGO Y CONTINENCIA / CONOCIMIENTO PROPIO (Sorbos Místicos), François Fenélon




NO ESCAPES

Me temo que vas a abalanzarte con frenesí sobre tus actividades diarias para escapar de las dolorosas circunstancias en que te encuentras. Necesitas venir a Dios y renovar su presencia dentro de ti a lo largo del día.

Vive en la paz de Dios. Haz lo que se espera de ti mientras miras internamente al Señor. Solo Él es digno de tu amor. En el momento en que te percates de que tu vieja naturaleza te incita a hacer algo, rechaza inmediatamente su sugerencia. La gracia de Dios será entonces capaz de guardarte de caer en pecado.

No le ayudes a tu vieja naturaleza en nada. Aprende a sabotear cada plan que te presente tu vieja naturaleza. Apártate de toda alianza maligna. Cuando seas fiel de esta manera, será tan bueno para tu cuerpo como para tu espíritu y alma.

No descuides tus obligaciones, pero no te dejes consumir por ellas.



CONOCIMIENTO PROPIO

Mientras esperas a que Dios te libere de ti mismo, necesitas echar una buena ojeada a cómo eres. No te sorprendas cuando te veas como realmente eres... impaciente, obstinado, muy irascible, y arrogante...

Debes aprender a ser paciente contigo mismo sin caer en la negligencia. Humíllate bajo su mano. Ríndete a Dios desde el mismo instante en que te sientas resistiendo.

Habita en el silencio tanto como te sea posible. Evita escoger tu propio camino, y retén tu opinión tanto como sea posible. Ponte riendas cuando te veas demasiado entusiasmado. Incluso aunque algo te parezca bueno, no lo sigas demasiado rápido.

Lo que deseo para ti es la templanza de corazón que proviene de sentarse ante Dios con un corazón pleno de amor hacia Él. No te preocupes de las cosas externas. Cuídate de tus asuntos a su debido tiempo con una atención tranquila y silenciosa. Harás más al trabajar con tranquilidad en la presencia de Dios que por la desasosegada actividad que proviene de tu vieja naturaleza. 


(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

ARGUMENTOS, VANO CONOCIMIENTO, EVITAR A LOS ENTROMETIDOS 'ASESORES ESPIRITUALES', (Sorbos Místicos), François Fenélon




QUE LAS COSAS SIGAN SU CURSO

Tu mente está demasiado ocupada y argumentas demasiado como para mantener una percepción sosegada de Dios. Si siempre estás razonando, no puedes cultivar el silencio en el cual Dios habla. Sé humilde, sincero, y sencillo con las personas. Estate reposado y calmado ante Dios.

Tus mentores son demasiado secos, intelectuales y críticos. Estas personas se oponen a una vida interior espiritual. Aunque solo les escuches un poco, te llevarán lejos de una fe sencilla y mansa. Razonan demasiado y son enfermizamente cotillas. 

Los hábitos mal curados se prenden con facilidad, pues tienes una tendencia natural hacia ellos. Mantente alejado de cualquier cosa que te guíe a los viejos caminos.

Hace cuatro meses que no he tenido tiempo para estudiar. Pero estoy contento de entregar el estudio y no apegarme a nada que Dios quiera llevarse. Puede que este invierno tenga tiempo de poner un pie en mi biblioteca. Entraré con cautela y atenderé a la más leve insinuación de que Dios me quiera en cualquier otro sitio. Al igual que el cuerpo, la mente tiene que ayunar

No tengo deseo de escribir, hablar, que hablen de mí, razonar, ni persuadir a nadie. Vivo cada día con sencillez. Soporto cualquier inconveniencia que se presente, pero también me entretengo cuando lo necesito

Los que escriben cosas en contra mía y me tienen miedo están tristemente engañados. ¡Que Dios les bendiga! No soy tan necio como para salir de mi senda para ir a molestarles. Como Abraham dijo a Lot: ¿No está delante de ti toda la tierra? Si tú vas a la izquierda, yo iré a la derecha (Génesis 13: 9).

¡Bienaventurados los libres! Solo Jesús puede hacerte libre. Te libera quebrando toda cadena que te retiene. ¿Cómo? Su espada divide marido y mujer, padre e hijo, hermano y hermana. En tanto haya algo en este mundo que signifique algo para ti, tu libertad solo es una palabra. Eres como un pájaro retenido con lazo; solo puedes volar hasta donde te deje el hilo. ¿Ves lo que quiero decir? Lo que quieres ganar vale más que todo lo que temes perder. Sé fiel en lo que sabes y se te añadirá. No confíes demasiado en tu mente..., ¿cuántas veces te ha descarrilado? Mi propia mente ha sido tal engañadora que ya no cuento con ella. 

Sé sencillo. “Porque la apariencia de este mundo se pasa” (1ª Corintios 7: 31). Pasarás junto al mundo si sigues su patrón. La verdad de Dios permanece para siempre; así pues, deja que sus caminos tomen plena posesión de ti.

Te vuelvo a advertir: Ten cuidado con los filósofos. Te atraparán y te harán más daño que bien les sepas tú procurar. Sus discusiones son eternas, pero nunca se allegan a la verdad sencilla. Los intelectuales son unos curiosos insanos; son como conquistadores que destruyen el mundo sin poseerlo. Salomón mismo testifica de la vanidad del interminable razonar. Nunca estudies asuntos espirituales a menos que Dios te anime a ello. Y no estudies más de lo que puedas abarcar. Estudia con un corazón lleno de oración. Dios es tanto Verdad como Amor. Solo puedes conocer la verdad en la medida que la ames. Ama la verdad y conocerás la verdad. Si no la amas, no conoces el amor. Ama con un corazón humilde y la Verdad te amará. Sabrás lo que los filósofos no pueden conocer e incluso lo que los filósofos no quieren saber. Espero que obtengas el conocimiento que se reserva para los niños y los de mente sencilla. Dicho conocimiento está oculto a los sabios y prudentes (Mateo 6: 25).


EVITA A LOS ENTROMETIDOS ESPIRITUALES

Estoy contento de que hayas encontrado las cualidades que estabas buscando en la persona de la que me hablaste. Dios pone lo que Él desea donde Él desea. Nos envía ayuda y luz a través de muy diferentes personas y circunstancias. ¿Te debería eso preocupar? Si ves que Dios te está enviando el socorro, no te apegarás tanto a la forma en que lo envió. Sus caminos están muy por encima de los nuestros. Confía en su senda y madurarás en humildad y sencillez. El Señor te mostrará que no tienes ningún poder en o de ti. Recibe lo que Él te da y depende de su Espíritu, que sopla de donde quiere (Juan 3: 8).

No necesitas conocer los secretos de Dios... tan solo sé obediente a lo que Él te muestra que hagas. Pensar mucho te distraerá. Si te ves atrapado en tus pensamientos, apagarán tu sentir espiritual interno como una ráfaga de aire apaga una vela. Si te mantienes en la compañía de personas como esta, verás cuán secos están sus corazones y cuánto se han apartado sus mentes del centro. Es mejor estar alejados de ese tipo de personas.

También quiero advertirte de las personas que aparentan tener una vida espiritual interior. Es fácil confundir una viva imaginación con una verdadera experiencia espiritual. Observa con cuidado y verás que aún están indebidamente apegados a las cosas externas.

Tus deseos caprichosos, dejados a su aire, te guiarán a obsesiones que estrangulan tu paz interior y silencio ante Dios. Permanece lejos de personas que suenan bien, pero nunca exhiben un verdadero fruto del caminar interior. Su habla es engañosa y casi siempre los verás agitados, buscando los defectos, y llenos de sus propios pensamientos. A estos entrometidos espirituales les molesta todo, ¡y casi siempre son ellos los molestos!


(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

LA ORACIÓN CONTINUA (Sorbos Místicos), Madame Guyon




Si permaneces fiel en las cosas de las que hemos hablado hasta ahora, te sentirás asombrado al sentir que el Señor va tomando posesión gradualmente de todo tu ser. Me gustaría recordarte que este libro no fue escrito para que lo disfrutaras. Tampoco te presenta un simple método más de oración. El propósito de este libro es ofrecerte una forma en la cual el Señor Jesús puede tomar posesión total de ti.

Cuando el Señor comience a hacer esto poco a poco, a tomar posesión plena de ti, es cierto que vas a comenzar a disfrutar de la sensación de su presencia. Vas a hallar que esta sensación de la presencia del Señor te va a venir de una manera muy natural. Tanto la oración con la que comenzaste, y el sentido de su presencia que acompaña a esa oración, terminarán convirtiéndose en parte normal de tu experiencia diaria.

Una serenidad y una paz poco corrientes se van a ir extendiendo poco a poco sobre tu alma. Toda tu oración, toda tu experiencia, van a comenzar a entrar en un nuevo nivel.

¿Cuál es ese nuevo nivel? Es la Oración del Silencio. La oración que está formada de silencio. Y mientras te hallas en este silencio, Dios derrama dentro de ti un amor profundo e interno (Sal. 37: 7; Hab. 2: 20; Zac. 2: 13; Mr. 4: 39; Luc. 7: 13; Ap. 8: 1). Esta experiencia de amor es tal, que va a llenar y penetrar todo tu ser. No hay forma de describir esta experiencia, este encuentro. Solo te podría decir que este amor que el Señor derrama en lo más profundo de tu ser es el comienzo de una bienaventuranza indescriptible.
ADMINISTRADOR:
Resumiendo las fases para llegar al ENCUENTRO y la ORACIÓN CONTINUA:
1- Orar las escrituras.
2- Contemplar al Señor.
3- Abandono-quietud y contentamiento-gratitud.
4- Silencio-¡ENCUENTRO!
5- CONVERSACIÓN CONTINUA INTERNA.
Quisiera que me fuera posible hablarte en este librito sobre los niveles de experiencias sin fin que puedes tener con el Señor, experiencias que se derivan de este encuentro con Dios. Pero debo recordar que este librito ha sido escrito para principiantes. Por eso espero que en un día futuro pueda relatarte estas experiencias más profundas.

No obstante, hay algo que quiero decir. Cuando te acerques al Señor, aprende gradualmente a mantener callada la mente ante Él. Una de las cosas más importantes que puedes hacer, es cesar en todos tus esfuerzos propios. De esta forma, sólo Dios mismo puede actuar. El salmista estaba hablando por el Señor cuando dijo: "Estad quietos y conoced que Yo soy Dios" (Salmo 46: 10).

Este nuevo versículo te da una nueva comprensión de tu propia mente. Tu naturaleza propia se apega con tanto agrado a sus propios esfuerzos, que simplemente no puede creer que esté pasando nada dentro de tu espíritu. A menos que la mente pueda sentir y comprender, se niega a creer que el espíritu esté teniendo experiencias.

La razón por la cual a veces no puedes sentir la obra de Dios dentro de ti, es que esa obra se realiza plenamente dentro de la esfera del espíritu, y no de la mente. Algunas veces, Dios obra en ti con bastante rapidez, y sin embargo, la mente no está consciente siquiera de que estés realizando progresos. Las obras de Dios en ti, siempre crecientes, están absorbiendo las obras de tu yo.

ABANDONO Y CONTENTAMIENTO - Sorbos Místicos, Madame Guyon




DESCENDIENDO AL NIVEL MÁS PROFUNDO EN TU ESPÍRITU: ABANDONO Y CONTENTAMIENTO

Para hacer esto, debes tener una actitud nueva hacia ti mismo, y también hacia el Señor. Es una actitud que debe ir mucho más profundo que todo cuanto hayas conocido anteriormente. 

Para hacerlo, te presento una nueva palabra. Esa palabra es abandono

Para penetrar con mayor profundidad en la experiencia de Jesucristo, es imprescindible que comiences a abandonar toda tu existencia, entregándosela a Dios. Tomemos los sucesos de la vida diaria como ilustración.

Debes creer con firmeza que las circunstancias de tu vida; es decir, todos los minutos de tu vida, además del curso entero de esa vida -todo, sí, todo lo que te suceda- te habrá llegado por voluntad y permiso Suyo. Debes creer con firmeza que todo lo que te ha sucedido o sucede procede de Dios, y es exactamente lo que necesitas.

Esta manera de ver tus circunstancias y esta mirada de fe dirigida a tu Señor, te van a hacer contentarte con todo

Una vez que creas esto, comenzarás a tomar todo lo que te venga en la vida, como procedente de la mano de Dios, y no de la mano del hombre.


(Extracto del libro 'Cien Días en el Lugar Secreto')

NOTA DEL ADMINISTRADOR:
El binomio ABANDONO-CONTENTAMIENTO en Madame Guyon es común en otros autores. Por ejemplo, Teresita de Lisieux, si mal no recuerdo, lo denominó ABANDONO-GRATITUD. En nuestra revelación personal, QUIETUD-ALABANZA.
En todos los casos son los antídotos al binomio de las actitudes de INCREDULIDAD (miedo)-QUEJA (murmuración) y cuando se aplican ambos antídotos, los resultados son la paz y el gozo, respectivamente, en la cumbre de la espiritualidad que es la UNIÓN DE LAS VOLUNTADES. Para más abundancia al respecto les recomendamos nuestro libro FINISTERRE AL BORDE DEL JORDÁN.

AMOR INTERNO QUE NUNCA PIERDE A DIOS - DESCUBRIMIENTO O REVELACIÓN INTERNA - ARMONÍA CON DIOS, Sorbos Místicos, Miguel de Molinos


INCLÍNATE HACIA ÉL EN CUALQUIER MOMENTO Y NO LE NIEGUES NADA, François Fénelon




Sin forzarte, trata de acercarte a Dios con tanta frecuencia como puedas. 

Aunque cuando quieras tocar al Señor estés distraído, es importante que sigas acudiendo ante su presencia. No esperes un momento perfecto en que te puedas encerrar en tu cuarto para estar solo. Sabes lo difícil que es encontrar un momento así. El mismo momento en que te sientas atraído hacia Dios, es el momento de volverte hacia Él. Limítate a inclinarte hacia Él con el corazón lleno de amor y de confianza. Hazlo cuando estés conduciendo o vistiéndote o arreglándote el cabello. Vuélvete hacia Él mientras estás comiendo, o mientras hablan los demás. Cuando la conversación se vuelva aburrida, durante una reunión de negocios, por ejemplo, podrás hallar unos cuantos momentos para tener comunión con tu Padre, en lugar de gastar tus energías en una charla innecesaria.

Sé fiel a tus momentos de oración, tanto si encuentras consuelo en ellos como si no. Haz uso de los momentos del día en que estés solo un poco ocupado. Aprovecha todos los segundos libres para estar con Dios. Aunque estés tejiendo con aguja, puedes estar consciente de la presencia de Dios. Es más difícil estar consciente de su presencia cuando estás en una conversación, pero puedes aprender a sentirlo en tu interior, observando tus palabras y frenando todas las manifestaciones de orgullo, odio y amor propio. Haz tu obra con constancia y de manera que seas digno de confianza. Sé paciente contigo mismo.

Hay algo más que debes recordar, y es vigilar tus acciones si te ves a punto de hacer algo incorrecto. Si haces algo incorrecto, soporta la humillación de tu error; pero trata de entregarte de inmediato al calor interno que te está dando el Espíritu Santo. Las faltas cometidas por apresuramiento o por debilidad humana no son nada comparadas con lo que es cerrar tus oídos a la voz interior del Espíritu Santo. Y si cometes un pecado, comprende que no te va a servir de nada, enojarte y sentir lástima de ti mismo. Levántate y sigue adelante, sin dejar que tu orgullo se resienta. Admite que actuaste mal, pide perdón y sigue adelante. Irritarse consigo mismo no es lo que significa levantarse y seguir adelante en paz. No te incomodes tanto con tus propios errores.

Con frecuencia, lo que ofreces a Dios no es lo que Él quiere. Él suele querer aquello que temes entregarle. Es Isaac, el bienamado, el que quiere que le entregues. Lo que anda buscando es aquello que se interponga entre tú y Él. No va a descansar, y tampoco vas a descansar tú, te añadiría, hasta que no se lo hayas dado todo. Si quieres prosperar y disfrutar de la bendición de Dios, no le niegues nada. ¡Qué consuelo, libertad y fortaleza existen, cuando no hay nada que se interponga entre tú y Dios! (ADMINISTRADOR: "Por muchos años no ha habido ni una sola nube entre yo y Dios", dijo la esposa de Hudson Taylor cuando agonizaba en su lecho de muerte).

(Compilado por Gene Edwards en "Cien Días en el Lugar Secreto")



DOS CLASES DE ORACIÓN versus TABERNÁCULO (Sorbos Místicos-Miguel de Molinos), José (Administrador)






DOS CLASES DE ORACIÓN (Miguel de Molinos)


¿Qué es la oración? 

La oración es el ascenso de la mente hacia Dios.

Él está por encima de todos nosotros y no lo podemos ver; por tanto, conversamos con Él. Conversar con Él es la manera más sencilla de oración; pero es una clase de oración que es esencialmente discurso mental con Dios. Aquí la razón, la meditación y el pensamiento desempeñan un papel de importancia. Aquí uno piensa en Dios.

Pero cuando el creyente fija su atención en el rostro de su Señor, sin exigir consideración ni razonamiento; sin necesidad de pruebas para convencerse de nada, eso es una oración más alta. Aquí uno contempla a Dios. Ésa es una práctica más pura (sin mezcla).

Cuando el barco llega al puerto se ha acabado el viaje, ¿no es así? De igual forma, para que alcancemos realmente a Dios, tenemos que usar algún medio para llegar a Él; pero una vez establecidos esos medios y una vez alcanzado su fin, dejamos de lado los medios; es decir, abandonamos el método (bajamos del barco).

Algunas veces, la oración racional es un buen lugar para comenzar. Sin embargo, la oración racional no es más que un método para llevarnos a una relación más profunda y sosegada con nuestro Señor. Cuando llegamos a este segundo nivel de oración, le ponemos fin a toda discusión racional, y en lugar de hacerla, descansamos (reposamos). Estamos aquí en una sencilla visión de Dios: verlo, amarlo (rechazando muy delicadamente todas las imágenes que vengan a la mente). Esta es una oración más llena de sentido. La mente permanece tranquila en la presencia divina. Dentro de nosotros todo se halla recogido, centrado y fijado por completo en Él.

Ya que quieres buscar una forma más profunda de caminar con tu Señor, te conviene dejar a un lado pronto las cosas inteligibles. En resumen, déjalo todo a un lado y lánzate al seno de un Dios amoroso. Este Señor tuyo terminará restaurando todo cuanto has abandonado, al mismo tiempo que aumentará tu fortaleza y poder (hablo de un poder para amarle con mayor ardor). A su vez, ese amor te va a mantener en todas las circunstancias que se te presenten en la vida. Puedes estar seguro de que el amor que vas a derramar en Él (un amor que solo Él mismo puede darte y te dará), vale más que todas las acciones que puedas realizar jamás.

Es poco lo que puedes hacer por Dios. En esta vida es tan poco lo que vas a llegar a comprender realmente de Él, que no me importa lo sabio que seas, ni lo mucho que estudies. Pero, ¡oh!, sí le puedes amar grandemente.

(Extracto del libro 'Cien Días en el Lugar Secreto' - https://josemariaarmesto.blogspot.com/2014/12/100-dias-en-el-lugar-secreto-compilado.html)


COMENTARIO DEL ADMINISTRADOR

Si tomamos el tipo del Tabernáculo como el camino de acercamiento del hombre a Dios, vemos que fuera del Atrio se encuentran los incrédulos, quienes no tienen ni buscan relación alguna con el Creador o incluso ni le reconocen como tal.

El Atrio y el Lugar Santo, sin entrar en muchos detalles, ambos son lugares o fases en los que los hombres hacen algo para Dios.

En el Atrio (Pascua), donde estaban el Altar de Bronce y el Lavacro, el hombre se arrepiente, presenta ofrendas o sacrificios, ora y todo está centrado en él mismo hombre. Todo es hecho a la luz externa del sol, sin dirección interior apreciable. Es una ministración básicamente en la carne, en nuestra propia mente. Nuestros sentidos espirituales aún no se han abierto.

La crisis del Bautismo del Espíritu Santo, (y Fuego, para quienes, en obediencia, ceden a las pulsiones internas del Espíritu, de conducirlos al desierto para ser probados y transformados), rompe el primer velo (segundo velo, si consideramos el velo o puerta que conduce al Atrio) y nos acerca aún más a Dios, para ministrarle en el Lugar Santo (Pentecostés) a la luz interna de la Menorá (el Espíritu-espíritu), en la Mesa de los Panes y en el Altar de Oro del Incienso. También se ministra a los hombres en una compulsión de obras muertas o carnales o, en el mejor de los casos, en una mezcla carne-espíritu (Pentecostés es una fiesta con levadura, ver Lev. 23: 17). Empezamos a escuchar y ver por el espíritu. Aquí los que recibieron el don de lenguas, pueden orar en el espíritu sin que su mente intervenga y manipule la oración. Esta oración en lenguas es algo muy parecido a la oración del silencio o de contemplación, pues niega la interferencia del alma (mente-pensamientos, emociones, voluntad-deseos).

En ambos, Atrio y Lugar Santo, es el hombre haciendo. Los hijos 'dando' al Padre. Esto es religión.

La Crisis del Jordán (sepultura, muerte y resurrección subjetivas o por experiencia) rasga el segundo velo, que es nuestra carne (tercer velo, si contamos la puerta de entrada al Atrio como el primero); y parte, separa o divide el alma del espíritu, permitiéndonos discernir ambos, pudiendo empezar a diferenciarlos más y más. Estamos ahora en el Lugar Santísimo (Tabernáculos, fiesta sin levadura, sin mezcla). La luz ya no es la externa del sol ni la interna del Espíritu, sino la aún más interna de la gloria de Dios, de su presencia o Shekinak. Aquí todo está en sosiego, silencio, soledad y oscuridad exterior. Hemos llegado al encuentro con Él que amaba y buscaba nuestra alma y lo hemos asido para no volverlo a soltar. Ya no ha lugar a ningún tipo de acción humana, solo Dios obra allí sin concurso nuestro alguno.

Aquí, por fin, las cosas son como debieran: el Padre obrando para sus hijos y no los hijos para su Padre. Esto es espiritualidad, adorar al Padre en espíritu (no en la carnalidad del alma) y en verdad (conforme la Palabra nos instruye y no según nuestros gustos personales y/o denominacionales). Hemos cruzado el Jordán y entrado a la Tierra Prometida, al reposo o shalom de Dios, donde los pensamientos, palabras y acciones, cada vez más, son solo los del Padre. Como Jesús, no diremos sino las palabras que oigamos del Padre y no haremos sino las obras que le veamos hacer a Él.


JOSÉ