AVANZAMOS MÁS ALLÁ DEL BLOG FINISTERRE. CRUZADO EL JORDÁN, EL REMANENTE FIEL ESPERA EL APOTEÓSICO DERRAMAMIENTO FINAL DE LA FIESTA DE TABERNÁCULOS, PLENITUD DE PENTECOSTÉS, EL MEJOR VINO DEL FINAL, ¡LA MANIFESTACIÓN DE LOS HIJOS DE DIOS! // "La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Yahweh de los Ejércitos; y daré paz en este lugar...". Hg. 2:9 // "No estoy diciendo, 'regresemos a Pentecostés'; estoy diciendo, '¡avancemos!'” (G.H.Warnock)
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FUE EN LA NOCHE EN QUE HALLÓ DESCANSO, Manantiales en el Desierto
ARTIMAÑAS DEL AMOR PROPIO / (Sorbos Místicos), François Fenélon
Un buen mayordomo tan solo usa lo que necesita. Un cristiano debe renunciar a todo para que no le destruya. Debes renunciar a aquellos que más amas —tu familia y tus amigos— y estar dispuesto a perderlos si Dios se los lleva. Jamás dejes que tu corazón halle verdadero descanso en ellos o experimentarás el celo de Dios. Dios rechaza a una Novia que se divide entre el Novio y un extraño.
Sigue siempre la guía de Dios. Cuando dé la señal, arriésgalo todo para seguirle. Nada es más terrible que resistir a Dios por dentro. Si entristeces al Espíritu Santo, ¿en qué lugar te dejará eso, amigo mío? Dios retrocederá de ti y te dejará que sigas tu propio camino. Y tú, dando vueltas en círculos, puede que no te des cuenta por mucho tiempo.
(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
RELACIONES SOCIALES SANAS / ENFRENTÁNDOSE A LA TENTACIÓN / (Sorbos Místicos), François Fenélon
Hablemos de los errores en los que te permites caer. No estoy hablando de pecados patentes... desobedecer deliberadamente a Dios en asuntos capitales no es por lo general problema con el que trate cada día un cristiano entregado. Estoy hablando de no detener una palabra dura, o ser deliberadamente pendenciero. Gozas de cierta medida de control sobre estas cosas, pero te permites hacer lo que se te antoja.
Cuanto más cerca estés de Dios, tantas más cosas miserables hallarás en tu corazón. Esto no es algo negativo... Dios lo permite para que pierdas confianza en ti mismo. Algo habrás avanzado cuando puedas mirar a tu corrupción interna sin ansiedad o desánimo y confiar simplemente en Dios. Pero no deberías meterte en tentación.
Hay dos recursos contra la tentación. Uno, ser fiel a Dios dentro de ti. Evita todo lo que sea mejor evitar. Naturalmente, no siempre eres capaz de evitar estas situaciones, pues algunas son llevadas ante ti por Dios y no te hará bien que huyas de ellas. El segundo recurso es volverte a Dios cuando seas tentado. Si ves que has consentido a medias a la tentación, entonces dirígete de cabeza a Dios. Toma el ejemplo del niño que oculta su rostro en el seno de su madre tan pronto como ve algo que le asusta.
Practica mantenerte en la presencia de Dios para que seas capaz de responder a su guía de inmediato. De cierto modo, hay poco que hacer al cumplir la voluntad de Dios. Verdad es que no retener nada a Dios ya es hacer bastante. El amor de Dios escudriña las moradas secretas del interior, buscando cualquier cosa que se resista a Él.
La tentación es una parte necesaria en una vida cristiana. No te inquietes ni siquiera por la tentación más vergonzosa. Mira a Dios y mora de continuo en su presencia... evitará que tus pies tropiecen.
(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
ORACIÓN GENUINA NO CONLLEVA IRRESPONSABILIDAD / DEJA TU FUTURO EN SUS MANOS / (Sorbos Místicos), François Fenélon
LA ORACIÓN GENUINA
¿Cómo tratas con los pensamientos que divagan y la falta de entusiasmo durante la oración?
Aparta un tiempo en concreto para estar a solas con Dios. Estate contento con rendirte sin reservas a Dios. No andes buscando la cruz por fuera, sino que cuando venga la cruz (y lo hará), no dejes que la obra de Dios pase sin dejar que las tribulaciones te sean de provecho. Acepta, a pesar de todos tus recelos, cuanto Dios te traiga para ejercitar tu fe. No te preocupes de si tendrás la fuerza para hacer lo que es correcto. La gracia sólo llega en el momento que la necesitas. Tan solo estate dispuesto a recibir tus pruebas con un corazón alegre.
Cuando veas que tus pensamientos divagan, oblígate a volver al momento presente, pero no luches con tus pensamientos. Tan sólo permanece en el ahora y pronto percibirás al Señor caminando de nuevo a tu lado. Cuanto más te vuelvas a Él en el momento en que te sientas divagando, más pronto tendrás la bendición de conocer la presencia interior de Cristo de una forma más constante y afín.
Cuando estés entregado a Dios por completo, todo cuanto hagas es de provecho, aunque no hagas mucho.
Ofrécele a Dios tu futuro, y no trates de imaginarte lo que te ocurrirá. Muestras tu falta de fe cuando quieres saber el futuro que Dios ha escogido ocultar de todos nosotros. Deja el futuro a Dios. La mejor preparación es morir a tu propia voluntad y entregarte por entero a Dios. Tu espíritu crecerá a medida que menos te veas aplastado por tu propia naturaleza.
Te acostumbras a una vida llena de luchas y de incesante faena y crees que esto es normal. Te sorprenderás al ver cuán simple y directa es tu vida en Dios. Basta con mirar a Dios con confianza, sin tratar de explicar el pasado o razonar el futuro.
Si algo te distrae de Él, entonces vuélvete a Él tan pronto como te sea posible. Puedes hacer gran progreso si tan sólo te dedicas a volverte hacia Dios. Esto es mucho mejor que sacarlo todo de quicio por tus defectos y fracasos.
En cuanto a la depresión que crece a raíz de una personalidad melancólica, hay cosas naturales que te ayudarán ... una buena dieta y ejercicio. Puede que tengas luchas habituales con la depresión, como si fuera un dolor de cabeza, pero pasará. Tu imaginación se hunde en una profunda desesperanza, pero la voluntad, que vive por fe y no por emoción, puede sacarte fuera. La cuestión no es lo que sientes, sino lo que desea tu voluntad.
Si hay algo que sea capaz de agrandar tu espíritu y liberarte, es una entrega completa a Dios. Nada mantendrá tu mente en calma, contenta, y gozosa como el vivir como un niño en los brazos de Dios. Cristo quiere que sigas la voluntad de Dios y que la vivas en el momento actual. Dios no se ha propuesto que Su voluntad te torture o te estremezca de tal modo que siempre te estés fijando en qué tal lo haces.
Cuando el ajetreo te evite buscar a Dios, mira entonces cómo Él obra en ti aún entonces. Mírale en todas las cosas. Siempre canta dentro de ti las canciones de Sión ... pues el Sión celestial es tu verdadero hogar. Habla sencillo, animoso, y con confianza, con la pura libertad que Dios da a Sus hijos.
Nunca busques el peligro. Espera la serena certeza de que Dios será tu socorro y protección. Incluso las tareas que Dios te ha pedido que hagas, deberían estar rodeadas de continuo de oración y rendición interior. Nunca dejes tu lugar de descanso interior hasta que Dios Mismo te llame fuera. Entonces saldrá contigo, y aunque parezca que has dejado a Dios, Él te llevará en Su seno.
Si Dios quiere usarte para hacer Su obra con las personas, entonces ríndete a Él. No pienses en ti mismo. Devuélvele a Dios todo cuanto Él te ha dado. Por muy peligroso que sea el llamado, tan sólo camina en sencillez con Dios y no busques en ti las fuerzas. Tu Padre es bueno.
Si Dios no escoge usarte de una forma reconocible, no te obligues a servir a otros. Haz en paz lo que se te pone por delante. No desees ni rechaces nada. Tanto si las personas te buscan o te rechazan, tanto si te aplauden o se oponen, ¿qué importa? Es Dios lo que buscas, no los dones de Dios ni a ti mismo.
Jesús dice, aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso. Mantente dócil y humillado, y sabrás de la paz y del descanso de Dios.
INVIERTE TU TIEMPO SEGÚN DIOS / ENTRETENIMIENTOS (Sorbos Místicos), François Fenélon
Si mantienes tu corazón puesto en Dios, los entretenimientos inocentes son inocuos. Ser rudo, legalista, e inflexible, reforzará la falsa idea de que servir a Dios equivale a vivir una vida aburrida y triste. Deja que la paz y el gozo de tu vida en Dios fluyan hacia afuera para que todos la vean. Aun las cosas más simples, hechas en la presencia de Dios, le sirven a Él. Dios dispone que aún las cosas más sencillas se hagan en su orden y para su gloria. ¡No lo olvides!
La mayoría de las personas, al tratar de agradar a Dios, esperan que Dios quiera que hagan cosas difíciles o fuera de lo común. Dios quiere que mueras a ti mismo, y vivas para Él en los acontecimientos diarios de la vida. Los cambios que tendrán que hacerse en ti serán mucho más internos que externos, si antes de convertirte vivías una vida moral y decente.
Dios no quiere que finjas buena cara... Él quiere que le dejes moldear tu voluntad. No le niegues nada. No quieras nada más que su voluntad. Búscale durante tus horas de vacío, y Él te llenará con su gracia.
Incluso los pasatiempos más estúpidos pueden ser ofrendas a Dios cuando por obligaciones familiares has de comprometerte en ellos. Cuán libre habrás de ser cuando haces todas las cosas simplemente para la gloria de Dios. Deja que Dios te guíe de la mano sin cuestionarle. No hay nada más sencillo o más fiel que aprender a aceptar la voluntad de Dios poniendo a un lado tus preferencias personales... tus gustos, aversiones e impulsos. Si vives de esta manera andarás despreocupada, pero disciplinada.
Cuando tus pasatiempos empiecen a distraerte de Dios, vuelve a Él. Cuando estés deprimida o cansada, trae tu atribulado espíritu ante tu Padre, quien extiende sus brazos hacia ti. Búscale cuando tus emociones suban y bajen, y Él te traerá a un equilibrio y jamás te dejará sin socorro. Búscale con un mover silencioso de tu corazón y hallarás nuevas fuerzas. Incluso aunque te sientas descorazonada, Dios aún te dará la fuerza para hacer lo que Él espera de ti. Su fuerza es tu pan diario... Su fuerza es tu propia vida. Dios no olvida a sus hijos. Él espera encontrar un corazón abierto para que pueda derramar los torrentes de su gracia.
¿Has visto alguna vez a un pequeñuelo moverse felizmente de un lado para otro? Aprende a ser así. Conténtate con estar sujeta o con estar libre. Cuando no puedas decir nada que merezca la pena, alégrate de no decir nada. Sé que siempre quieres estar ocupada con asuntos serios. Pero Dios no ha escogido esto para ti, y sus gustos son mejores que los tuyos. Es bueno no querer decir cosas tontas o frívolas, pero Dios quiere llevarse la autosatisfacción que sientes al tratar siempre de cosas “importantes”. Así que te va a desilusionar al dejar que te veas envuelta en situaciones menos serias.
Preguntas cómo conservarte pura en medio de un estilo de vida que es tan público, y para ser francos, tan superficial. Primero, lee y ora. No me estoy repitiendo ni soy superficial al sugerir esto. Y no quiero decir que se lea para adquirir más datos. ¡Nada podría ser más vano! No, lee alguna palabra o hazaña de Jesús y sopésala en profundo silencio. Tan solo estate al tanto de la verdad, y a medida que tu mente empiece a divagar, vuelve a traerte al momento actual sin enfadarte contigo misma. No sabes lo lejos que llegarás así.
En segundo lugar, cuando estés libre, tomate días enteros para únicamente estar a solas con Dios. A los pies de Jesús es donde todas las heridas del corazón sanan y se limpia todo el barro del mundo.
En tercer lugar, métete en sus fiestas solo cuando te lo pidan. Sé amigable, pero no busques la invitación. Aquellos que te observan, al menos los que sean razonables, estarán contentos de que seas lo bastante sociable como para unirte a ellos, pero lo suficientemente cuidadosa como para que no te vean siempre de fiesta. Y doy por sentado que cuando apareces por uno de estos festejos, lo haces con buena actitud. El mundo critica a las personas que condenan sus caminos y al mismo tiempo viven por sus reglas. ¡Así es como debe ser!
DISMINUYE TUS DISTRACCIONES / IMPACIENCIA (Sorbos Místicos), François Fenélon
No estés tan preocupada con el futuro. El futuro le pertenece a Dios. Él está a cargo de todas las cosas y cuidará por completo de ti. Si tratas de adivinar lo que va a pasar, solo conseguirás preocuparte y anticipar problemas. Vive cada día como viene. Cada día trae su propio bien y mal, pero lo que parece malvado se hace bueno si lo dejas en las manos de Dios. No retrases su propósito por ser impaciente. Dios tiene un tiempo para todo. Nunca te anticipes a Él. Una de las cosas más importantes que debes hacer es vivir en el momento actual.
No se trata de cuán rápido marches, sino de lo bien que marches. Dios sabe exactamente cuánto tiempo te supondrá ir de un sitio a otro. No tienes por qué estar siempre ajetreada. Tan solo sigue la guía de Dios.
Todo cuanto necesitas hacer es preparar tu corazón para entregarlo completamente a Dios, sin reservas. Él hará contigo lo que a Él le agrade. Cierra tus ojos y síguele. Camina, como Abraham, sin saber a dónde vas. Dios mismo será tu guía. Te guiará a través del desierto hacia la Tierra Prometida. ¡Serás tan feliz si le dejas a Dios tomar completo control de tu vida!
VE AL GRANO, SEAN POCAS TUS PALABRAS Y TU ACTIVIDAD EXTERNA / BUSCA EL SOSIEGO APARTÁNDOTE (Sorbos Místicos), François Fenélon
(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
RINDE TU VOLUNTAD / CUMPLIDOS (Sorbos Místicos), François Fenélon
RINDE TU VOLUNTAD
No permitas que los cumplidos que recibes de personas ilustres se te suban a la cabeza. Por otro lado, no dejes que una falsa humildad te impida aceptar el consuelo de Dios cuando Él lo envía a través de otros. Dios quiere que tomes lo que viene y no andar detrás de lo que no viene. Acepta simplemente lo que se te da.
Mira solo a Dios. Aprende a vivir sin esas cosas que a Dios le parece bien quitarte. Hay algunas cosas de las que Dios desea despegarte. ¿Ves que Dios permite que las personas te respondan de muchas formas con el fin de moldearte?
Confía en Dios sin temor. Aprende a aceptar tu debilidad a medida que dejas que Dios te cambie. De nada sirve impacientarte o deprimirte con tus defectos. Toma el hábito durante el día de llevarte interiormente ante Dios tan a menudo como te sea posible. Esto te tranquilizará.
NO HAY LIBERTAD SIN PRINCIPIOS (RIGOR Y EQUILIBRIO) / PARA PODER OÍR DEBES CALLAR (Sorbos Místicos), François Fenélon
Nunca cuidarás mejor de los que quieres como cuando los sostienes ante Dios. Tú, por muy sabio que parezcas, tan solo conseguirás ponerte por medio. Solo lo que proviene de Dios puede solventar tus problemas. Tú, por ti mismo, no puedes convencer a nadie para que se vuelva a Dios.
La vida está llena de tribulación y de momentos muy difíciles... solo Dios sostiene nuestros corazones en su mano. Él te fortalece, al igual que fortalece a todos aquellos que confían en Él. Mantente de continuo en la presencia de Dios si quieres guiar a tu rebaño con seguridad. “Si el Señor no guardare la ciudad, en vano vela la guardia” (Salmo 127: 1).
Solo oirás hablar a Dios a medida que te acalles ante Él. ¿Parece una pérdida de tiempo? Conseguirás más en lo que tenga que ver con tus obligaciones externas cuando en tu interior te apoyes por completo en tu Señor. Si quieres hacer la voluntad de tu Padre celestial, serás alimentado interiormente al descubrir a Dios Mismo en esa voluntad.
(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
CALLA Y DESEA LO QUE DIOS DESEA / TRATANDO CON LA RAÍZ DE TU VIEJA NATURALEZA (Sorbos Místicos), François Fenélon
La verdad es que tienes que aprender a renunciar a todo cuanto te hace demasiado abierto en tu conversación. ¿Cómo vas a cultivar un silencio interior si siempre estás hablando?
No puedes querer a Dios y las cosas del mundo al mismo tiempo. ¿No te das cuenta de que tu oración se verá afectada por lo que cultivas en tu vida diaria? Teme a tu excesivo entusiasmo, a tu gusto por las cosas del mundo, y a tus ambiciones secretas. No te emociones tanto con la política y sus tendencias. Si te soliviantas demasiado, será más difícil calmarte ante Dios.
Habla poco y trabaja con constancia. Deja que las acciones tomen el lugar de tus floridas palabras. Después de que aprendas a tratar con tus divagaciones mentales, debes aprender a venir ante Dios para renovar tu fuerza. Aprende a hacer esto incluso en medio de las tareas mundanas del día. Sigue mirando al Señor para procurar su reposada guía. ¡Pero no seas tan ruidoso que no puedas escucharle!
El futuro aún no es tuyo; puede que jamás lo sea. Vive en el momento actual. La gracia del mañana no es tuya hoy. El instante actual es el único lugar en el que puedes acariciar la esfera eterna.
Eres buena, pero quieres ser mejor. Creo que estás tratando por todos los medios de usar tu vida interior para cambiar esas cosas externas de ti que son inaceptables desde un punto de vista social. En lo profundo de ti en realidad no estás cambiando. Déjame que te diga lo que ocurre cuando no permites que Dios trate con la raíz más profunda de tu vieja naturaleza. Te convertirás en algo muy crítico, duro, y farisaico. Mantendrás tus acciones en consonancia con ciertas normas de tu propia cosecha, pero en lo íntimo de tu ser no habrás
cambiado. Por fuera parecerá que has obedecido... pero en lo interior estarás en un estado de rebelión. ¡Este no es lugar para vivir!
Presta más atención a tu vida interior. Toma tus deseos más profundos e intensos deseos y sitúalos en las manos de Dios. Pídele que te conquiste por completo. Entrégale tu arrogancia natural, tu sabiduría mundana, tu apego a tu casa, y tu temor de que nadie reconozca tu “grandeza”. También necesitas dejar a Dios tratar tu áspera actitud para con las cosas que no marchan como tú esperas.
Tu carácter no es tu mayor problema porque ya desconfías de él. A pesar de tus intentos de controlar tu mal humor, todavía saca lo mejor de ti. Esta humillación te hace mucho bien. Así que preocúpate de tus defectos más peligrosos. Más bien te veo del todo impaciente, y con falta de cierto dominio propio. Esto te es más humillante (¡y mejor para matar a tu orgullo!). Cuando eres demasiado perfecta con tu propio auto-control puedes volverte áspera, crítica, y será fácil que te sientas ofendida por los demás. A través de tu debilidad, aprende la compasión hacia los defectos de otros. La oración sincera ablandará tu corazón y te hará dócil, tierna, y moldeable en las manos de Dios. ¿Quieres que Dios sea tan crítico contigo como tú lo eres con otros?
Es demasiado fácil aferrarse a tu “buena reputación.” Mira cuidadosamente dentro de ti. En algún lugar de tu interior hay una frontera que no pasarás para ofrecerte a Él. Danzas alrededor de tus recelos y te obligas a creer que no los ves. ¡Si ves todas tus excusas, entonces algo tendrás que hacer con ellas!
Si Dios llega a romper alguna vez tus defensas, tocará donde más duele y te dejará que pongas toda clase de excusas para justificarte. Cuanto más te escondas para dar algo, tanto más obvio se hace que lo deberías dar. ¡Si fueras verdaderamente libre no te pasarías tanto tiempo argumentando con ello!
No regatees con Dios para salir de este lío de la forma más fácil y cómoda. Abraza la cruz. Vive sólo por el amor. Deja a Dios hacer lo que necesite hacer para extraer tu amor propio.
Ora dentro de ti todo el día. Vive en oración... que toque todo cuanto haces. Estate al tanto de la presencia de Dios dentro de ti ... incluso cuando estés ocupada. Haz esto y la paz será tuya.
No serás perfecta por el hecho de oír o leer de la perfección. Lo importante es no escucharte a ti misma, sino escuchar a Dios en silencio. Habla poco y haz mucho, sin cuidarte de si te han visto o no. Dios te enseñará más que cualquier libro o persona pudiera hacerlo.
¿Necesitas ir a la escuela para aprender a amar a Dios y negarte a ti misma? Sabes ya más cosas buenas de las que puedes practicar. Lo que necesitas es poner en práctica lo que ya sabes. No intentes obtener más conocimiento antes de practicar lo que ahora puedes ver.
(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
SOSIEGO Y ORACIÓN CONTINUA / CULTIVA EL SILENCIO INTERIOR (Sorbos Místicos), François Fenélon
Debes dejar marchar tu desasosiego, tu excesiva curiosidad, tu anhelo de éxito, y tu hábito de acumular cosas que acarician tu ego. La mejor forma de dejar ir todas estas cosas es cultivar un silencio interior donde puedas llegar a experimentar la presencia de tu Señor. Si haces esto cada día de tu vida, harás verdadero progreso en negarte a ti misma.
El sentarte en la presencia de tu Señor te calmará, suavizará tu temperamento, humillará tu actitud sabelotodo, y restringirá tu impaciencia. Te pondrás al tanto de tu Señor y de las necesidades de tu prójimo.
Dios te ha bendecido al hacerte tan sensible. Cosas que a duras penas preocupan a otras personas te tocan hasta lo más íntimo. ¡No te preocupas ni te contentas a medias tintas! Pero te advierto que te guardes de tus gustos y aversiones, puesto que optas por expresarte de esta forma tan pasional.
ACTIVISMO CARNAL COMO ESCAPE / SOSIEGO Y CONTINENCIA / CONOCIMIENTO PROPIO (Sorbos Místicos), François Fenélon
Mientras esperas a que Dios te libere de ti mismo, necesitas echar una buena ojeada a cómo eres. No te sorprendas cuando te veas como realmente eres... impaciente, obstinado, muy irascible, y arrogante...
Debes aprender a ser paciente contigo mismo sin caer en la negligencia. Humíllate bajo su mano. Ríndete a Dios desde el mismo instante en que te sientas resistiendo.
Habita en el silencio tanto como te sea posible. Evita escoger tu propio camino, y retén tu opinión tanto como sea posible. Ponte riendas cuando te veas demasiado entusiasmado. Incluso aunque algo te parezca bueno, no lo sigas demasiado rápido.
Lo que deseo para ti es la templanza de corazón que proviene de sentarse ante Dios con un corazón pleno de amor hacia Él. No te preocupes de las cosas externas. Cuídate de tus asuntos a su debido tiempo con una atención tranquila y silenciosa. Harás más al trabajar con tranquilidad en la presencia de Dios que por la desasosegada actividad que proviene de tu vieja naturaleza.
ARGUMENTOS, VANO CONOCIMIENTO, EVITAR A LOS ENTROMETIDOS 'ASESORES ESPIRITUALES', (Sorbos Místicos), François Fenélon
QUE LAS COSAS SIGAN SU CURSO
Estoy contento de que hayas encontrado las cualidades que estabas buscando en la persona de la que me hablaste. Dios pone lo que Él desea donde Él desea. Nos envía ayuda y luz a través de muy diferentes personas y circunstancias. ¿Te debería eso preocupar? Si ves que Dios te está enviando el socorro, no te apegarás tanto a la forma en que lo envió. Sus caminos están muy por encima de los nuestros. Confía en su senda y madurarás en humildad y sencillez. El Señor te mostrará que no tienes ningún poder en o de ti. Recibe lo que Él te da y depende de su Espíritu, que sopla de donde quiere (Juan 3: 8).
No necesitas conocer los secretos de Dios... tan solo sé obediente a lo que Él te muestra que hagas. Pensar mucho te distraerá. Si te ves atrapado en tus pensamientos, apagarán tu sentir espiritual interno como una ráfaga de aire apaga una vela. Si te mantienes en la compañía de personas como esta, verás cuán secos están sus corazones y cuánto se han apartado sus mentes del centro. Es mejor estar alejados de ese tipo de personas.
También quiero advertirte de las personas que aparentan tener una vida espiritual interior. Es fácil confundir una viva imaginación con una verdadera experiencia espiritual. Observa con cuidado y verás que aún están indebidamente apegados a las cosas externas.
Tus deseos caprichosos, dejados a su aire, te guiarán a obsesiones que estrangulan tu paz interior y silencio ante Dios. Permanece lejos de personas que suenan bien, pero nunca exhiben un verdadero fruto del caminar interior. Su habla es engañosa y casi siempre los verás agitados, buscando los defectos, y llenos de sus propios pensamientos. A estos entrometidos espirituales les molesta todo, ¡y casi siempre son ellos los molestos!
(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
LA ORACIÓN CONTINUA (Sorbos Místicos), Madame Guyon
ADMINISTRADOR:
Resumiendo las fases para llegar al ENCUENTRO y la ORACIÓN CONTINUA:
1- Orar las escrituras.
2- Contemplar al Señor.
3- Abandono-quietud y contentamiento-gratitud.
4- Silencio-¡ENCUENTRO!
5- CONVERSACIÓN CONTINUA INTERNA.
ABANDONO Y CONTENTAMIENTO - Sorbos Místicos, Madame Guyon
AMOR INTERNO QUE NUNCA PIERDE A DIOS - DESCUBRIMIENTO O REVELACIÓN INTERNA - ARMONÍA CON DIOS, Sorbos Místicos, Miguel de Molinos
INCLÍNATE HACIA ÉL EN CUALQUIER MOMENTO Y NO LE NIEGUES NADA, François Fénelon
DOS CLASES DE ORACIÓN versus TABERNÁCULO (Sorbos Místicos-Miguel de Molinos), José (Administrador)
DOS CLASES DE ORACIÓN (Miguel de Molinos)
¿Qué es la oración?
La oración es el ascenso de la mente hacia Dios.
Él está por encima de todos nosotros y no lo podemos ver; por tanto, conversamos con Él. Conversar con Él es la manera más sencilla de oración; pero es una clase de oración que es esencialmente discurso mental con Dios. Aquí la razón, la meditación y el pensamiento desempeñan un papel de importancia. Aquí uno piensa en Dios.
Pero cuando el creyente fija su atención en el rostro de su Señor, sin exigir consideración ni razonamiento; sin necesidad de pruebas para convencerse de nada, eso es una oración más alta. Aquí uno contempla a Dios. Ésa es una práctica más pura (sin mezcla).
Cuando el barco llega al puerto se ha acabado el viaje, ¿no es así? De igual forma, para que alcancemos realmente a Dios, tenemos que usar algún medio para llegar a Él; pero una vez establecidos esos medios y una vez alcanzado su fin, dejamos de lado los medios; es decir, abandonamos el método (bajamos del barco).
Algunas veces, la oración racional es un buen lugar para comenzar. Sin embargo, la oración racional no es más que un método para llevarnos a una relación más profunda y sosegada con nuestro Señor. Cuando llegamos a este segundo nivel de oración, le ponemos fin a toda discusión racional, y en lugar de hacerla, descansamos (reposamos). Estamos aquí en una sencilla visión de Dios: verlo, amarlo (rechazando muy delicadamente todas las imágenes que vengan a la mente). Esta es una oración más llena de sentido. La mente permanece tranquila en la presencia divina. Dentro de nosotros todo se halla recogido, centrado y fijado por completo en Él.
Ya que quieres buscar una forma más profunda de caminar con tu Señor, te conviene dejar a un lado pronto las cosas inteligibles. En resumen, déjalo todo a un lado y lánzate al seno de un Dios amoroso. Este Señor tuyo terminará restaurando todo cuanto has abandonado, al mismo tiempo que aumentará tu fortaleza y poder (hablo de un poder para amarle con mayor ardor). A su vez, ese amor te va a mantener en todas las circunstancias que se te presenten en la vida. Puedes estar seguro de que el amor que vas a derramar en Él (un amor que solo Él mismo puede darte y te dará), vale más que todas las acciones que puedas realizar jamás.
Es poco lo que puedes hacer por Dios. En esta vida es tan poco lo que vas a llegar a comprender realmente de Él, que no me importa lo sabio que seas, ni lo mucho que estudies. Pero, ¡oh!, sí le puedes amar grandemente.
(Extracto del libro 'Cien Días en el Lugar Secreto' - https://josemariaarmesto.blogspot.com/2014/12/100-dias-en-el-lugar-secreto-compilado.html)
COMENTARIO DEL ADMINISTRADOR
Si tomamos el tipo del Tabernáculo como el camino de acercamiento del hombre a Dios, vemos que fuera del Atrio se encuentran los incrédulos, quienes no tienen ni buscan relación alguna con el Creador o incluso ni le reconocen como tal.
El Atrio y el Lugar Santo, sin entrar en muchos detalles, ambos son lugares o fases en los que los hombres hacen algo para Dios.
En el Atrio (Pascua), donde estaban el Altar de Bronce y el Lavacro, el hombre se arrepiente, presenta ofrendas o sacrificios, ora y todo está centrado en él mismo hombre. Todo es hecho a la luz externa del sol, sin dirección interior apreciable. Es una ministración básicamente en la carne, en nuestra propia mente. Nuestros sentidos espirituales aún no se han abierto.
La crisis del Bautismo del Espíritu Santo, (y Fuego, para quienes, en obediencia, ceden a las pulsiones internas del Espíritu, de conducirlos al desierto para ser probados y transformados), rompe el primer velo (segundo velo, si consideramos el velo o puerta que conduce al Atrio) y nos acerca aún más a Dios, para ministrarle en el Lugar Santo (Pentecostés) a la luz interna de la Menorá (el Espíritu-espíritu), en la Mesa de los Panes y en el Altar de Oro del Incienso. También se ministra a los hombres en una compulsión de obras muertas o carnales o, en el mejor de los casos, en una mezcla carne-espíritu (Pentecostés es una fiesta con levadura, ver Lev. 23: 17). Empezamos a escuchar y ver por el espíritu. Aquí los que recibieron el don de lenguas, pueden orar en el espíritu sin que su mente intervenga y manipule la oración. Esta oración en lenguas es algo muy parecido a la oración del silencio o de contemplación, pues niega la interferencia del alma (mente-pensamientos, emociones, voluntad-deseos).
En ambos, Atrio y Lugar Santo, es el hombre haciendo. Los hijos 'dando' al Padre. Esto es religión.
La Crisis del Jordán (sepultura, muerte y resurrección subjetivas o por experiencia) rasga el segundo velo, que es nuestra carne (tercer velo, si contamos la puerta de entrada al Atrio como el primero); y parte, separa o divide el alma del espíritu, permitiéndonos discernir ambos, pudiendo empezar a diferenciarlos más y más. Estamos ahora en el Lugar Santísimo (Tabernáculos, fiesta sin levadura, sin mezcla). La luz ya no es la externa del sol ni la interna del Espíritu, sino la aún más interna de la gloria de Dios, de su presencia o Shekinak. Aquí todo está en sosiego, silencio, soledad y oscuridad exterior. Hemos llegado al encuentro con Él que amaba y buscaba nuestra alma y lo hemos asido para no volverlo a soltar. Ya no ha lugar a ningún tipo de acción humana, solo Dios obra allí sin concurso nuestro alguno.
Aquí, por fin, las cosas son como debieran: el Padre obrando para sus hijos y no los hijos para su Padre. Esto es espiritualidad, adorar al Padre en espíritu (no en la carnalidad del alma) y en verdad (conforme la Palabra nos instruye y no según nuestros gustos personales y/o denominacionales). Hemos cruzado el Jordán y entrado a la Tierra Prometida, al reposo o shalom de Dios, donde los pensamientos, palabras y acciones, cada vez más, son solo los del Padre. Como Jesús, no diremos sino las palabras que oigamos del Padre y no haremos sino las obras que le veamos hacer a Él.
JOSÉ
















