La Ley de Dios establece los derechos de Dios y de los hombres. El Primer Mandamiento establece el derecho de Dios a ser adorado y obedecido, basado en su derecho como Creador y Dueño de todo. De hecho, los primeros cuatro mandamientos se centran principalmente en los derechos de Dios. Los últimos seis mandamientos exponen los derechos que Dios ha otorgado al hombre. Estos dos conjuntos de mandamientos se resumen en los dos grandes mandamientos: amar a Dios y amar al prójimo como a uno mismo (Mateo 22:37-39)...


