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LA TIERRA PROMETIDA, Fabián Liendo

 




El propósito de esta reflexión es profundizar en el entendimiento de las señales de vida que Dios produce y en los procesos de la edificación divina que conforman la Iglesia. Es imperativo abordar las dudas e inquietudes que surgen en nuestro caminar, comprendiendo que nuestras necesidades no son obstáculos, sino parte del trayecto hacia un fin mayor: el cumplimiento del propósito para el cual fuimos creados, nuestra "Tierra Prometida".

La historia del Éxodo no debe interpretarse meramente como un relato histórico; es, en esencia, la perspectiva de Dios sobre nuestra salvación y el mapa espiritual de nuestra redención. Para no transitar cuarenta años en el desierto y perecer sin haber comprendido nuestra asignación, debemos discernir este desarrollo con atención

Israel, tras cuatro siglos de servidumbre en Egipto, representa la condición del hombre bajo la esclavitud del pecado y el sistema del mundo, regido por un sistema opresor y un trabajo sin reposo. Así como Israel no podía liberarse por sus propios medios, nosotros dependemos enteramente de la iniciativa divina. Dios no esperó a que fuéramos hacia Él; Él descendió para rescatarnos.

Es fundamental distinguir los hitos del camino: Egipto representa la muerte; el Mar Rojo, la separación; el desierto, el procesamiento; y el Jordán, la muerte al "yo" para finalmente poseer la Tierra Prometida [Cristo formado en nosotros]. Aunque tanto el Mar Rojo como el Jordán representan la obra de la Cruz, sus funciones son distintas. El Mar Rojo es la liberación definitiva del sistema del mundo, una separación irreversible donde lo que está en Cristo no retorna jamás a la esclavitud. El río Jordán, por su parte, representa el fin de la vida centrada en uno mismo y la transición de la provisión por necesidad a la posesión del propósito.

Dios reveló a Moisés que Israel era su Hijo Primogénito. Esta es la clave: la salvación no es un método para mejorar nuestras condiciones en "Egipto", es decir, en nuestra vida adámica, sino una puerta para salir de allí. Cristo es esa Puerta. Cuando el evangelio se reduce a intentar mejorar la vida natural del hombre, se desvirtúa; Dios no vino a decorar nuestra esclavitud, sino a trasladarnos al Reino de la luz de su amado Hijo.

Israel salió de Egipto, pero Egipto permaneció en sus corazones. El desierto es el escenario de la transformación interior, pero muchos, al igual que el pueblo hebreo, ven los milagros y, sin embargo, carecen de fe. La fe no es una mera creencia intelectual, sino el atributo divino que nos permite ver la realidad como Dios la ve. Un corazón "malo", según la Escritura, es aquel que carece de fe [incredulidad] y prefiere sus propias imaginaciones antes que el conocimiento de Dios.

Relacionarse con el Señor exclusivamente a través de la necesidad es un signo de inmadurez. Un infante depende totalmente de su entorno y sólo se comunica para demandar atención; si no crecemos, convertimos la bendición del nacimiento en la tragedia del estancamiento. Dios atiende nuestras necesidades como provisión en el camino, pero la provisión no es el propósito. Fuimos creados para su Gloria. Si reparamos un vehículo tras un accidente, el arreglo no es el fin del viaje, sino el medio para retomar la ruta hacia nuestro destino.

La Tierra Prometida es Cristo en nosotros (Colosenses 1:27). Es el lugar de reposo donde la victoria ya ha sido ganada. No estamos llamados a ser niños fluctuantes, condicionados por factores externos o por la satisfacción de apetitos personales. Quien conoce a Cristo está completo y se convierte en una fuente de agua viva. La invitación es a dejar de girar en el desierto de nuestras propias demandas, a cruzar el Jordán y entrar en la madurez

Que nuestra vida no sea una queja por lo que falta, sino una adoración fruto de la plenitud que ya nos fue concedida en el Hijo.                                                                                                                ¡Entremos en su Reposo y poseamos la Herencia!


(Por gentileza de Esdras Josué Zambrano Tapias)

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