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CONSAGRACIÓN: SOLO EL QUE HA EXPERIMENTADO LA CRUZ Y EL ALTAR PUEDE ADORAR, Watchman Nee
NEGARNOS EN FAVOR DE LA UNIDAD Y DE NUESTRA VERDADERA IDENTIDAD, Oswald Chambers
"Entonces Jesús dijo a sus discípulos: -Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo", Mateo 16: 24.
Oswald Chambers
"...Que sean uno, así como nosotros somos uno", (Juan 17: 22).
La personalidad es esa parte peculiar, singular e incalculable de nuestra vida, que nos diferencia de todos los demás. Es demasiado grande para poderla comprender. Una isla en el mar puede ser solamente la cima de una gran montaña y nuestra personalidad es algo parecido. Como no conocemos las grandes profundidades de nuestro ser, no podemos hacer una valoración de nosotros mismos. Empezamos creyendo que podemos, pero pronto entendemos que sólo un ser nos comprende completamente, nuestro Creador.
Así como la individualidad caracteriza la parte externa del hombre natural, la personalidad es el sello característico del hombre espiritual. Nunca podemos describir a nuestro Señor a partir de la individualidad o la independencia, sino sólo a partir de su personalidad: "El Padre y yo uno somos", Juan 10: 30.
La personalidad se debe unir. Es decir, que sólo alcanzas tu verdadera identidad estando unido a otra persona. Cuando el amor, o el Espíritu de Dios, entra en una persona, ésta queda transformada y ya no insiste más en mantener su individualidad. El Señor nunca habló de la individualidad de una persona, o de su posición aislada, sino de su personalidad. "Que sean uno, así como nosotros somos uno".
Cuando le cedes a Dios tus derechos sobre ti mismo, enseguida tu verdadera naturaleza personal comienza a obedecer a Dios. Jesucristo emancipa toda tu personalidad e incluso tu individualidad se transforma. La transformación es causada por el amor, es decir, por la devoción personal a Jesús. El amor es el desbordante resultado de una persona en verdadera comunión con otra.
Oswald Chambers.
(Gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
NUNCA ELIJAS EL ESCENARIO DE TU PROPIO MARTIRIO, Oswald Chambers
"Y Dios le dijo: Toma ahora a tu hijo...", Génesis 22: 2
El mandamiento de Dios es: Toma "ahora", no después. ¡Es increíble cómo discutimos o negociamos! Sabemos que algo es correcto, pero tratamos de encontrar excusas para no hacerlo enseguida. Nunca debemos escalar hasta la altura que Dios nos muestra un poco más tarde; es necesario hacerlo de inmediato. El sacrificio se efectúa primero en la voluntad, antes de que se realice de manera práctica.
"Abraham se levantó muy de mañana... y fue al lugar que Dios le había dicho", Génesis 22: 3. ¡Oh, la maravillosa sencillez de Abraham! Cuando Dios le habló, "no consultó con carne y sangre", es decir, con los propios pensamientos, percepciones, gustos, o con cualquier cosa o persona que no esté fundamentada en la relación personal con Dios. Todos estos elementos compiten con la obediencia a Él y la estorban.
Abraham no eligió cual sería el sacrificio. Guárdate siempre de que seas tú quien escoja el servicio a Dios. La abnegación elegida por ti mismo puede ser una enfermedad que daña tu servicio.
Si Dios ha hecho dulce tu copa bébela con gracia; si la he hecho amarga, bébela en comunión con Él. Si su voluntad providencial para ti es un período duro y de gran dificultad, sopórtalo, pero nunca elijas el escenario de tu propio martirio. Dios eligió la prueba para Abraham y él no se demoró ni argumentó. Obedeció con firmeza.
Si no estás viviendo en comunión con Él, es fácil culparle o juzgarle. Antes de que tengas algún derecho de pronunciar un veredicto, debes superar la prueba porque así aprendes a conocer mejor a Dios. Él está obrando para que alcancemos sus fines más elevados, hasta que su propósito y el nuestro sea uno sólo.
Oswald Chambers
(Gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
FE ABSOLUTA EN ÉL Y EN SU BONDAD, Oswald Chambers
Oswald Chambers
(Gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
IDENTIFICACIÓN CON CRISTO: UNIÓN DE LAS VOLUNTADES, Oswald Chambers
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| "No mi voluntad, sino la tuya" |
"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí...", (Gálatas 2: 20)
Estas palabras significan que mis propias manos rompen y derriban voluntariamente mi dependencia. También implican la entrega absoluta de mi vida a la supremacía del Señor Jesús, lo cual nadie puede hacer por mí. Yo mismo debo hacerlo. Dios puede dirigirme hasta ese punto 365 veces al año, pero no me obligará a hacerlo.
Gálatas 2: 20 significa romper la cáscara de mi independencia de Dios como individuo, la emancipación de mi mismo y mi naturaleza para unirme con Él, no siguiendo mis propias ideas, sino escogiendo la absoluta voluntad a Jesús. Una vez que estoy allí no hay posibilidad de equivocación. Muy pocos sabemos algo acerca de la lealtad a Cristo o entendemos el significado de las palabras: "Por mi causa", (ver Mateo 5: 11). Eso es lo que hace fuerte a un creyente.
¿He sufrido ese quebrantamiento de mi independencia? Todo lo demás es un fraude religioso. El único asunto que debes decidir es: ¿Me rendiré? ¿Me someteré a Jesucristo, sin poner ninguna clase de condiciones, venga como venga ese quebrantamiento?
Mi comprensión personal sobre mí mismo debe ser quebrantada. Cuando alcanzo este punto, la realidad de la identificación con Jesucristo ocurre de inmediato y el testimonio del Espíritu de Dios es inequívoco: con Cristo estoy juntamente crucificado.
La pasión del cristianismo surge porque deliberadamente renuncio a mis propios derechos y me vuelvo un esclavo de Jesucristo. Solo cuando lo hago, empiezo a ser uno con Él.
Oswald Chambers
(Gentileza de E. Josué Zambrano)
YO TAMBIÉN SUBO A JERUSALÉN, Oswald Chambers
"Les dijo: Cuando lleguemos a Jerusalén...", Lucas 18: 31
En la vida natural nuestras ambiciones cambian a medida que crecemos, pero en la vida cristiana la meta se nos indica desde el comienzo. El principio y el fin son exactamente iguales porque son el Señor mismo. Empezamos con Cristo y terminamos con Él. "Hasta que todos lleguemos ... a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo", Efesios 4: 13; y no hasta que lleguemos a la idea de lo que consideramos que debería ser la vida cristiana. La meta y el propósito del creyente es hacer la Voluntad de Dios; no ser útil ni ganar a los perdidos. El creyente es útil y sí gana a los perdidos, pero la meta es hacer la voluntad de su Señor.
En la vida de nuestro Señor, Jerusalén fue la ciudad donde Él alcanzó en la cruz el punto culminante de la voluntad de su Padre. Y, a menos que vayamos con Jesús hasta ese lugar, no tendremos amistad ni compañerismo con Él. Nada pudo desanimar jamás a nuestro Señor en su camino hacia Jerusalén. Nunca se apresuró a salir de ciertas aldeas donde era perseguido, ni se demoró en otras donde lo bendecían. Ni la gratitud ni la ingratitud lo desviaron un ápice de su propósito de ir a Jerusalén.
"El discípulo no es más que su maestro ni el siervo mas que su señor", Mateo 10: 24. En otras palabras, lo mismo que le sucedió al Señor nos sucederá en el camino a nuestra Jerusalén. Las obras de Dios se manifestarán a través de nosotros, la gente será bendecida y uno o dos darán gracias, aunque el resto demostrará una total ingratitud. Pero nada debe desviarnos de subir a nuestra Jerusalén.
"Lo crucificaron allí", Lucas 23: 33. Eso fue lo que sucedió cuando el Señor llegó a Jerusalén y ese acontecimiento es la puerta de nuestra salvación. Sin embargo, los creyentes no terminan crucificados; por la gracia del Señor terminan glorificados. Mientras tanto, nuestra consigna es: "Yo también subo a Jerusalén".
Oswald Chambers
(Gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
DIOS NO VIOLA NUESTRA VOLUNTAD, PERO LA GOBIERNA, C. H. Spurgeon
JOSÉ (Administrador):
Una sabia manera de exponer la Soberanía de Dios, que la voluntad del hombre no puede entorpecer:
"Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de Tu poder". Salmo 110: 3
¡Bendito sea el Dios de gracia porque así sea! Tiene un pueblo que ha elegido desde tiempos antiguos para que fuese su porción peculiar. Estos por naturaleza tienen voluntades tan tercas como el resto de los descarriados hijos de Adán; pero cuando llega el día de su poder, y la gracia muestra su omnipotencia, entonces están anuentes a arrepentirse y a rendirse a Jesús. Nadie es salvado en contra de su voluntad, sino que la voluntad es conducida a someterse dulcemente. ¡Cuán asombroso es este poder, que nunca viola la voluntad, y sin embargo, la gobierna! Dios no fuerza la cerradura, sino que la abre utilizando una llave maestra que sólo Él puede usar.
Cuando la usa, entonces estamos dispuestos a ser, a hacer y a sufrir como lo quiera el Señor. Si en cualquier momento nos volviéramos rebeldes, sólo tiene que venir a nosotros con poder, y de inmediato caminamos de todo corazón en la vía de sus mandamientos.
¡Que este sea un día de poder para la gloria de Dios y el bien de mis semejantes! Señor, yo estoy dispuesto; ¿no podría esperar que este sea uno de los días de tu poder? Estoy enteramente a tu disposición; dispuesto, sí, a ser usado por Ti para tus santos propósitos. Oh, Señor, que no tenga yo que clamar: "el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo"; dame poder conforme me das el querer.
Charles Spurgeon
(Gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
LA VERDADERA ENTREGA ES LA DE LA VOLUNTAD, Oswald Chambers
La verdadera entrega no es la de nuestra vida exterior, sino la de la voluntad. Y cuando nos rendimos así, no queda nada por hacer. La crisis más grande que podemos enfrentar es la entrega de nuestra voluntad. Sin embargo, Dios nunca nos obliga ni nos ruega para que lo hagamos. Él espera con paciencia hasta que voluntariamente nos rindamos a Él. Una vez que se ha ganado esa batalla, nunca más será necesario librarla.
Entrega para liberación.
"Venid a mí... y yo os haré descansar", Mateo 11: 28. Nosotros rendimos nuestra voluntad a Jesús para obtener descanso solo después de que comenzamos a experimentar lo que significa la salvación. Cualquier cosa que esté creando una sensación de inseguridad en realidad es un llamamiento a nuestra voluntad: "Venid a mí". Es un acercamiento voluntario.
Entrega para consagración.
"Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo", Mateo 16: 24. Aquí soy yo quien se rinde a Jesús, con el descanso de Él en mi corazón. "Si quieres ser mi discípulo, debes renunciar a tus derechos y cedérmelos a mí". Después, lo que resta de la vida solo es la manifestación de esa entrega. Nunca más deberías preocuparte por lo que el futuro te depare. Sin importar cuáles sean tus circunstancias, Jesús es más que suficiente (ver 2 Corintios 12:9 y Filipenses 4:19).
Entrega para muerte.
"... Te ceñirá otro...", Juan 21: 18-19. ¿Has aprendido lo que significa ser ceñido para la muerte? Ten cuidado de rendirte a Dios en un momento de éxtasis, pues luego podrías retractarte. La verdadera entrega consiste en estar unido con Jesús en la semejanza de su muerte, hasta que no pueda interesarte nada que no le haya interesado a Él.
Y después de que te rindas, ¿qué? Tu vida entera se caracterizará por la aspiración de mantener una inquebrantable comunión y unidad con Dios.
Oswald Chambers
(Gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
CONSEJO A UN AMIGO: PRECAUCIÓN CON CIERTOS EVANGELIOS, José (Administrador)
6 de junio de 2021
La fe no la liberamos nosotros, nos es impartida cuando escuchamos a Dios hablándonos. Eso quiere decir que si Él no nos habla, nosotros no podremos recibir esa fe para el socorro oportuno.
No confundas la fe con el mentalismo del Movimiento de la Súper Fe o de la Nueva Era. Permanece haciendo lo que Dios te haya mandado en paz y reposo y con humildad, hasta que Él te diga otra cosa.
Debemos orar para conocer su voluntad, no para que Dios haga la nuestra, lo que no quiere decir que no podamos expresarle nuestros anhelos justos. Dios nos concede solo los deseos que Él, y no nosotros, pone en nuestro corazón. Eso requiere mucho tiempo de crecimiento y maduración en su intimidad.
Debes seguir a autores de la "Senda de la Cruz". Es la senda que nos lleva a someternos a Dios y no a ordenarle como tiene que organizar su Universo.
En los primeros días de nuestras comunicaciones te recomendé algunos libros de autores como George Müller, Andrew Murray y especialmente Watchman Nee. Después de Nee empieza a leer todos los libros de Stephen Jones que, además tienes gratuitamente en su sitio Web. Esto te llevará a madurar conociendo a Cristo íntimamente.
Este tipo de devocionales que estas siguiendo tienden a alimentar los deseos carnales de prosperidad material; cosa que también puede dárnosla el Señor, pero solo lo hará cuando hayamos crecido lo suficiente para que no nos dañe separándonos de Él.
Así que esa sea tu oración, como dice el Proverbio: "No me des riqueza ni pobreza ... si no mantenme del pan necesario…" (Ver Proverbios 30: 7-9).
Este consejo que te ofrezco te será una buena guía:
"LA VOLUNTAD DE DIOS RARAMENTE COINCIDE CON NUESTROS DESEOS. CUANDO LO HAGA DESCONFÍA Y ASEGÚRATE MUY BIEN DE QUE ESA SEA SU VOLUNTAD Y NO LA TUYA.
LA CRUZ ES ESO: SU VOLUNTAD CRUZÁNDOSE CONTRA LA NUESTRA. LA CIMA ESPIRITUAL QUE DEBES BUSCAR ES LA DE LA UNIÓN DE LAS VOLUNTADES; ES DECIR, QUE LA TUYA SE SOMETA Y ESTÉ DE ACUERDO CON LA SUYA.
LA SUYA SIEMPRE ES LA QUE VEMOS OCURRIR Y DEBEMOS ACEPTARLA CON GOZO".
JOSÉ,
EL ASCENSO DE LA CASA DE JOSÉ - Parte XVII (Unión de las voluntades / Apoyarse solo en el Caballo de Dios), Dr Stephen Jones
La demolición de las Torres Gemelas fue la culminación de una larga serie de eventos que comenzaron con la revelación de 1987, de que Bill Clinton se convertiría en presidente. Poco después se reveló que Bill y Hillary actuarían como tipos proféticos del rey Acab y Jezabel. Dios reveló muchas cosas a lo largo de la década de 1990 y nos llevó a realizar muchos proyectos importantes; sin embargo, la administración Clinton estuvo a la vanguardia de la revelación durante ese tiempo.
El tiempo del "Rey Acab" no terminó con la toma de posesión de George Bush en enero de 2000. En realidad terminó el 19 de septiembre de 2001. Al vincular este evento con la humillación de Bill Clinton tres años antes, Dios demostró ser soberano y demostró que para Él el mundo no estaba fuera de control.
No hay necesidad de temer, porque nada sucede fuera del plan divino. Se hacen muchas cosas en violación de su voluntad (thelema), pero, como Pablo pregunta en Romanos 9: 19, ¿quién puede resistir su plan (boulema)? Aunque los hombres tenían planes malvados al derribar las Torres Gemelas, Dios lo usó para traer juicio sobre Estados Unidos, no para que la nación fuera destruida, o incluso esclavizada, sino para que la gente regresara a Dios y buscara su rostro.
Dios bendiga América
Vimos la escena dramática en los escalones de la Capital, donde prácticamente todos los miembros del gobierno de los Estados Unidos cantaron God Bless America.
https://www.youtube.com/watch?v=400FMTMeYmg
Dios ciertamente tiene sentido del humor. Utiliza la ironía con gran habilidad. Engañó a todos en el gobierno de los Estados Unidos para que le pidieran a Dios que apartara sus corazones de su iniquidad, porque ese es el significado bíblico de "bendecir" en Hechos 3: 26.
¿Será contestada su oración? ¿Diseñó Dios un plan elaborado que condujo a este evento solo para fracasar al final? ¿No hizo que comenzáramos a orar "Dios bendiga América" casi seis meses antes como un patrón para la nación? Muchos pueden pensar que el gobierno de los Estados Unidos cantó God Bless America como un acto de su propia voluntad, pero como yo lo veo, Dios sometió su voluntad a Su propia voluntad.
De hecho, nuestra campaña de oración del 22 al 24 de marzo de 2001, en la que recibimos instrucciones de orar "Dios bendiga América", estableció el modelo para la nación misma. En otras palabras, Dios sometió la voluntad del gobierno de Estados Unidos a nuestra voluntad, porque estábamos de acuerdo con Dios. La voluntad de Dios era nuestra voluntad. Jesús dijo en Juan 15: 7-8,
7 Si permanecéis en Mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será concedido. 8 Mi Padre es glorificado en esto, en que deis mucho fruto y así probéis ser mis discípulos.
A muchos se les ha enseñado que esto significa que podemos tener lo que queramos. Pero Jesús se refería a los que permanecen en Él. Esto significa mucho más que simplemente ser "salvo"; significa que la voluntad de Dios se ha fusionado con la nuestra. Significa que estamos completamente de acuerdo con Él. Nunca hubo una oración que Jesús hiciera que no fuese respondida. ¿Por qué? Porque no hizo nada por iniciativa propia. Era el agente especial de su Padre. En Juan 5: 30 Jesús dijo:
30 No puedo hacer nada por mi propia iniciativa. Según oigo, juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
Cuanto antes aprendamos el significado de esto, antes realizaremos las obras de Cristo. De hecho, toda la revelación que hemos recibido en el pasado, y todo el trabajo que hemos realizado, tiene valor solo en la medida en que refleje la mente y la voluntad de nuestro Padre celestial. Ciertamente podemos presentarle nuestras propias peticiones, de acuerdo con nuestra propia voluntad, pero al final, sometemos nuestra voluntad a la Suya.
Todo esto ha sido instructivo para que ganemos comprensión y crezcamos hasta la madurez espiritual. Una medida de madurez espiritual es cuán estrechamente está alineada nuestra voluntad con la suya. Ser una persona Amén no se logra en un día; se necesita tiempo y experiencia. El crecimiento es incremental.
Muchos de ustedes estuvieron con nosotros y participaron en campañas de oración anteriores. Su participación en sí misma trajo consigo un crecimiento espiritual. Muchos también tomaron papeles protagónicos en ocasiones. A muchos se les dieron revelaciones clave sin las cuales las batallas no se podrían haber ganado. Todos eran importantes, incluso si simplemente estaban de acuerdo con nosotros. No piense que debe tomar la iniciativa para ser bendecido con el crecimiento espiritual. Todos seguimos al mismo Líder, Jesucristo, quien nos guía en formas que producen crecimiento espiritual.
El llamado pidiendo gracia
Los lenguajes bíblicos usaban sus letras como números. Por lo tanto, cada letra, palabra, versículo, párrafo, etc. tiene un valor numérico. El valor numérico de Jesús en griego es 888. Cristo Señor es 800. Cristo es 1480. Sucede que la palabra griega charis, "gracia", tiene un valor numérico de 911. En Estados Unidos, una "llamada al 911" es una llamada de emergencia para pedir ayuda.
Como lo vimos, el 11 de septiembre de 2001 Dios motivó al gobierno de los Estados Unidos a emitir un llamado de emergencia a la gracia (911) en nombre de la nación cuando cantaron Dios bendiga América. Esencialmente, todo el gobierno de los Estados Unidos, sin darse cuenta, por supuesto, estuvo de acuerdo con nuestra campaña de oración seis meses antes, cuando se nos instruyó por primera vez que comenzáramos a orar: "Dios bendiga América".
Donde dos o tres están de acuerdo con la Palabra de Dios, se establece la verdad. ¿Qué sucede cuando todo el gobierno de Estados Unidos llega a un acuerdo con nosotros? ¿Será ignorada nuestra oración? Por supuesto que no. Se garantiza un cambio de opinión y la eliminación de la iniquidad. El llamado por gracia será respondido e incluso ahora está siendo respondido. El plan de Dios lleva tiempo, por supuesto, generalmente mucho más tiempo del que deseamos, pero aún es inevitable, porque Dios es soberano.
No solo Estados Unidos, sino el mundo mismo se volverá a Jesucristo. El será el Rey. Su plan no es obligar a todos a someterse a Él por la fuerza. Eso sería demasiado fácil y no le daría mucha gloria. Su plan es convertir los corazones de las naciones, para que quieran proclamarle como su Rey. Ese es el método del Dios de amor.
En mi opinión, esto se logrará mediante un derramamiento mundial del Espíritu Santo. Hasta que eso suceda, debemos considerar que estamos haciendo un trabajo preparatorio, al igual que Juan el Bautista preparó el camino para la Primera Obra de Cristo en la Tierra. De hecho, como veremos más adelante, la fase final del trabajo de preparación comenzó el 12 de abril del 2009. Mientras Juan el Bautista era el “Elías” de su tiempo, preparando el camino para la Primera Venida de Cristo, nosotros mismos lanzamos la obra de “Eliseo” en 2009, para preparar el camino para su Segunda Venida.
No regreses a Egipto
La noche del 11 de julio de 2001, cuando estábamos superando el enorme ataque demoníaco, fuimos guiados a orar por los Vencedores para que no "regresaran a Egipto". Esta fue una referencia a Isaías 30: 1-2 e Isaías 31: 1-3.
Isaías 30: 1-2 dice:
1 “Ay de los hijos rebeldes”, declara Yahweh, “que ejecutan un plan, pero no el mío, y hacen alianza, pero no de mi Espíritu, para añadir pecado a pecado; 2 que descienden a Egipto sin consultarme, para refugiarse en la seguridad de Faraón y refugiarse en la sombra de Egipto”.
Esto se explica con más detalle en Isaías 31: 1, 3,
1 ¡Ay de los que descienden a Egipto en busca de ayuda y dependen de los caballos, y confían en los carros porque son muchos y en los jinetes porque son muy fuertes, pero no miran al Santo de Israel, ni buscan al Señor! … 3 Ahora bien, los egipcios son hombres y no Dios, y sus caballos son carne y no espíritu; así Yahweh extenderá su mano, y el que ayude tropezará y el que es ayudado caerá, y todos ellos acabarán a una.
Esta instrucción profética se aplica a Estados Unidos hoy tanto como a Israel en los días de Isaías. En realidad, es una referencia a las instrucciones de Dios para los futuros reyes de Israel en Deuteronomio 17: 16,
16 Además, no multiplicará caballos para sí, ni hará que el pueblo vuelva a Egipto para multiplicar caballos, ya que Yahweh te ha dicho: "No volverás nunca más por ese camino".
Este es realmente un mandato de confiar solo en Dios para la defensa de la nación. Depender de la fuerza militar es "regresar a Egipto". Si la nación continuaba siguiendo a Dios, no necesitaría una gran acumulación de poder militar. Dios es perfectamente capaz de defender a su pueblo. Además, si una nación piadosa trata a sus vecinos según la regla de oro, hay menos posibilidades de que esas naciones se enojen lo suficiente como para atacar a la nación piadosa.
En el siglo pasado, estuvimos bajo la fase final de los Imperios Bestias que se conoce como Misterio Babilonia. Un "misterio" es algo oculto o secreto. Es un gobierno secreto. Los gobernantes de este gobierno oculto usan el término "teórico de la conspiración" para describir a cualquiera que realmente vea que existe.
La estructura de este gobierno oculto se estableció distribuyendo el poder entre tres ciudades-estado independientes o centros de poder. La base del poder espiritual era el Vaticano; la base del poder económico era la City de Londres; la base del poder político-militar era Washington DC. Por lo tanto, los "caballos" proféticos en la profecía de Isaías se aplican específicamente a Washington DC.
El verdadero "caballo"
Nuestra oración fue que los Vencedores establecieran el modelo espiritual de confiar en Dios en lugar de los hombres y en el verdadero "caballo" de Dios, Jesucristo, en lugar del poder de la carne. El nombre de Jesús en griego es “Ie-sus”. "Ie" es la grafía griega del nombre hebreo Yah, o Yahweh. "Sus" es la palabra hebrea para "caballo". Por lo tanto, el nombre de Jesús es en realidad la grafía griega de la palabra hebrea para Caballo de Dios.
La Ley y los Profetas muestran que el caballo es un símbolo de salvación, especialmente en un contexto militar. Por lo tanto, usamos una expresión antigua, "salvado por la caballería". Pero nuestra salvación viene de Jesús, no de los caballos carnales. De hecho, el nombre hebreo de Jesús, Yahshua, significa “salvación”, y por esta razón los escritores del Nuevo Testamento a menudo usan el nombre de Jesús como sinónimo de salvación.
Mientras María aún estaba embarazada, un ángel se le apareció a José en un sueño y le dijo en Mateo 1: 21:
21 Dará a luz un hijo; y llamarás su nombre Jesús; porque Él salvará a su pueblo de sus pecados.
Cuando Jesús nació, fue llevado al templo en el 40º día, donde un anciano llamado Simeón dijo en Lucas 2: 29-30,
29 Ahora, Señor, liberas a tu siervo para que se vaya en paz, conforme a tu palabra; 30 Porque mis ojos han visto tu salvación.
Nuestra oración el 11 de julio del 2001 fue fortalecer a los Vencedores para que no regresaran a Egipto confiando en la fuerza carnal o el poder militar. Debemos confiar en Cristo mismo, y los militares deben desempeñar solo un papel secundario. Si los militares son dirigidos por el Espíritu, entonces Dios los usará para un buen propósito.
De hecho, creo que Dios en realidad está obrando a través de las fuerzas armadas al hacer que sus corazones confíen plenamente en Jesucristo. Algo muy profundo está sucediendo en el ejército de EE. UU., y parece que el ejército está tomando la iniciativa para devolver a Estados Unidos a Dios.
El contexto de esta oración fue la batalla espiritual del 11 de julio, pero también se aplicó a la situación en la que nos encontramos dos meses después, el 11 de septiembre. Lamentablemente, el país en su conjunto reaccionó ante la demolición de las Torres Gemelas exigiendo una respuesta militar, que Dios dijo que nos haría regresar a Egipto. Esta llamada "guerra contra el terror" ha continuado durante muchos años y todavía nos acompaña en la actualidad en 2021.
No obstante, los Vencedores están estableciendo el patrón a seguir por la nación en algún momento. La autoridad de la Casa de David y de la Casa de José es real, y esto significa que el mundo finalmente seguirá sus decretos y su ejemplo de fe. Es solo cuestión de tiempo.
https://godskingdom.org/blog/2021/05/the-rise-of-the-house-of-joseph-part-17
EN LA NADA ENCONTRAMOS EL TODO, de la serie ¿Por qué nos Cuesta Tanto Orar?

¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?
Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
Salmos 73: 25
“y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”.
Jeremías 29:13
Capítulo V de la serie ¿Por qué nos Cuesta Tanto Orar? –
(Por gentileza de J. Rafael Restrepo Madrigal)
INCREDULIDAD, EL MAYOR DE LOS PECADOS, NOS SEPARA DE CRISTO, Oraciones El Valle De La Visión
Oraciones El Valle De La Visión
(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
LA MANO DE DIOS NOS LLEVA A LA SUMISIÓN PLENA EN LA UNIÓN DE LAS VOLUNTADES, Watchman Nee

Cuán triste es cuando la acción de Dios al moverse y motivar a los creyentes no produce los resultados deseados. Así que Dios tiene que extender Su mano para traer a los creyentes al lugar donde Él desea que estén.
Su mano se manifiesta primeramente en las circunstancias. Dios aplica Su mano fuerte triturando, quebrantando e instando a los creyentes para que su voluntad no siga obstinada para con Él. Mientras el creyente no esté profundamente unido al Señor, Dios no estará satisfecho. El propósito de la salvación es que los salvos estén en completa unión con la voluntad de Dios. A fin de conducirnos a este punto, Dios tiene que usar las circunstancias; Él nos conduce a tropezarnos con muchos obstáculos. Hace que estemos angustiados, y que seamos afligidos y quebrantados en nuestro corazón. Él hace que muchas cruces prácticas nos sobrevengan. A través de estas cosas Él hace que inclinemos nuestra cabeza en sumisión. Nuestra voluntad es muy fuerte, y si no es golpeada por Dios de muchas maneras, no se someterá a Él. Si estamos dispuestos a someternos a la poderosa mano de Dios y a aceptar Su disciplina, la voluntad que ocupa nuestra vida experimentará una obra cortante, y será inmolada continuamente. Si nos resistimos a Dios, nos sobrevendrán aflicciones cada vez más fuertes y nos subyugarán.
Dios desea que los creyentes comprendan que Él no los salvó con el propósito de que ellos disfruten de algo, sino para que cumplan Su voluntad. Por lo tanto, haya ganancia o pérdida, felicidad o aridez, aunque sientan la presencia o el abandono de Dios, los creyentes siempre deberán tomar la Voluntad de Dios. Si es Su voluntad abandonarnos, ¿estaremos contentos de ser abandonados?
Cuando el creyente cree en el Señor por primera vez, su meta es ir al cielo. Eso está bien. Pero después de que Dios lo instruye, llega a comprender que creyó en Dios para cumplir Su voluntad. Aun si el resultado de creer en Dios fuera ir al infierno, de todos modos creería. Cuando un creyente comprende bien esto, no vuelve a tomar en cuenta su propia ganancia ni su propia pérdida. Si puede glorificar a Dios yendo al infierno, estará dispuesto a hacerlo. Obviamente esto es sólo un ejemplo. Pero los creyentes necesitan ver que creer en el Señor, mientras vivan en la tierra, no tiene como fin su beneficio personal, sino la realización de la Voluntad de Dios. La felicidad de ellos, el mayor privilegio y la gloria más grande es abandonar su propia voluntad carnal, natural y corrupta, para unirse a la voluntad de Dios y cumplir el deseo de Su corazón. La ganancia o la pérdida que sufra la criatura, su gloria o su deshonra, su amargura o su felicidad, no son dignas de tomarse en cuenta.
Si el Altísimo es satisfecho, no importa lo que nosotros como seres diminutos lleguemos a ser. Este es el camino específico para que un creyente se pierda en Dios.
CAMINA EN SU PRESENCIA / CONFÓRMATE A LO QUE DIOS DESEA (Sorbos Místicos), François Fenélon
La virtud empieza a crecer en un corazón que desea la voluntad de Dios. No es cuestión de saber mucho, o tener mucho talento, o siquiera hacer grandes hazañas ... todo cuanto realmente necesitas es un anhelo de pertenecer por completo a Dios. Mas, ¿cómo llega tu voluntad a este lugar? Conformándote, poco a poco, a lo que Dios desea. Debes aprender a afinar tu débil voluntad con la todopoderosa voluntad de Dios. Aquí hallarás una paz y un gozo interminable e inagotable.
¡Adora, alaba, y bendice a Dios por todo! Contémplale en todas las cosas. Ya que le amas, no hay nada que sea verdaderamente maligno en tu vida, pues Dios utiliza incluso los más terribles sufrimientos para obrar a tu favor. ¿Podrían tenerse por malignos los problemas que Dios usa para purificar tu vida? Piensa en lo que estos problemas llevan a cabo en tu vida.
Descansa de todas tus cuitas en el seno de tu Padre. Estate contento con seguir su voluntad en todas las cosas y aunar tu voluntad en perfecta armonía con Él. No le resistas a medida que obre dentro de ti. Si sientes que se levanta resistencia dentro de ti, vuélvete a Él y toma su punto de vista en contra de tu propia naturaleza rebelde. Él sabrá qué hacer. Aprende a no entristecer al Espíritu Santo dentro de ti, pues Él cuida de tu vida interior. Aprende de los errores que has hecho en el pasado sin desanimarte.
¿De qué mejor modo puedes glorificar a Dios que renunciando a tus propios deseos y permiténdole hacer lo que a Él le agrada? En verdad Él es tu Dios cuando no veas otra cosa que la mano de Dios gobernando todas las cosas de tu vida, y cuando le adores sin presiones externas e incluso sin consuelo interior.
Querer servir a Dios en ciertas circunstancias, pero no en otras, es servirle a tu propio antojo. Pero no poner límites en tu sumisión a Dios es en verdad morir a ti mismo. ¡Así es cómo se debe adorar a Dios! Ábrete a Dios sin límites. Deja que Su vida fluya a través de ti como un torrente. No temas nada en la senda que caminas. Dios te llevará de la mano. Deja que tu amor por Él deseche el temor que sientes por ti mismo.
(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)
RINDE TU VOLUNTAD / CUMPLIDOS (Sorbos Místicos), François Fenélon
RINDE TU VOLUNTAD
No permitas que los cumplidos que recibes de personas ilustres se te suban a la cabeza. Por otro lado, no dejes que una falsa humildad te impida aceptar el consuelo de Dios cuando Él lo envía a través de otros. Dios quiere que tomes lo que viene y no andar detrás de lo que no viene. Acepta simplemente lo que se te da.
Mira solo a Dios. Aprende a vivir sin esas cosas que a Dios le parece bien quitarte. Hay algunas cosas de las que Dios desea despegarte. ¿Ves que Dios permite que las personas te respondan de muchas formas con el fin de moldearte?
Confía en Dios sin temor. Aprende a aceptar tu debilidad a medida que dejas que Dios te cambie. De nada sirve impacientarte o deprimirte con tus defectos. Toma el hábito durante el día de llevarte interiormente ante Dios tan a menudo como te sea posible. Esto te tranquilizará.











