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ECLESIASTÉS - Parte 5: LA COMUNIÓN CON DIOS DA SIGNIFICADO, Dr. Stephen Jones

 


Fecha de publicación: 26/12/2025
Tiempo estimado de lectura: 8 - 10 minutos
Autor: Dr. Stephen E. Jones
https://godskingdom.org/blog/2025/12/ecclesiastes-part-5-fellowship-with-god-gives-meaning/


ATRAÉME, Wade E. Taylor

 



ATRÁEME

por Wade E. Taylor


“Atráeme, detrás de ti correremos: el rey me ha llevado a sus aposentos…”  Cantares 1: 4


Esta oración tiene sólo una palabra: "Atráeme". Sin embargo, esta es la oración más poderosa que jamás podríamos orar: “Señor, si me atraes (cuerpo, alma y espíritu), en la totalidad de mi ser (voluntad, intelecto y emociones), correré detrás de ti”.

El Señor crea hambre espiritual. El ministerio sólo puede alimentar el hambre que el Señor imparte dentro de nosotros. Por lo tanto, cuando venimos al Señor, primero debemos reconocer nuestra necesidad:

“Señor, deseo que actúes dentro de mí, que me atraigas hacia Ti, que hagas que llegue a ser lo que Tú quieres que sea. Señor, dondequiera que me lleve o cueste lo que cueste, atráeme, y en cada aspecto de mi ser, correré tras de ti”.

El resultado de tal oración, cuando se hace con sinceridad de corazón, resultará en una relación íntima con el Señor: “el Rey me ha llevado a sus aposentos”. Una vez que nuestras vidas se entregan y Jesús nos atrae a Él como su Novia, nos volvemos uno con Él y ahora su vida puede manifestarse y revelarse a través de nuestras vidas.

Hay una progresión en el desarrollo de esto, de la que resultarán dos confesiones básicas. Cada uno de nosotros comienza con la primera: ser “egocéntrico”.

“A causa del olor de tus buenos ungüentos, tu nombre es como ungüento derramado, por eso te aman las vírgenes… Mi Amado es mío y yo soy suya…” Cantares 1: 3, 2: 16

Ella está diciendo: “Señor, te amo porque me bendices con tantas cosas buenas”.

Esto está a punto de cambiar, mientras ella oraba: "atráeme". Ahora su relación con Jesús está empezando a cambiar. Algo es diferente, ya que ella está comenzando a desear al Señor mismo, en lugar de todas las cosas que Él puede darle. Ella está viendo al Señor en su majestad y poder y se está enamorando de Él. Su aprobación o favor depende de su vida.

“Yo soy (sólo) una rosa de Sarón y el lirio de los valles”. Cantares 2: 1 (comentario añadido)

“Señor, hay tantos lirios, las laderas están cubiertas de ellos, pero tú me estás bendiciendo como si fuera el único”. El Señor responde y dice:

“Como lirio entre los espinos, así es Mi amiga entre las doncellas”. Cantares 2: 2

El contraste es poderoso. La respuesta de la Novia a su declaración revela su falta de percepción espiritual:

“Como la manzana entre los árboles del bosque, así es mi Amado entre los hijos…”. Cantares 2: 3

Los manzanos no son bonitos, pero tienen algo que comer que es muy apetecible.

“… Me senté bajo su sombra con gran deleite. Su fruto era dulce a mi paladar”. Cantares 2: 3

Ella está sentada bajo Su sombra. Estaba tan absorta en ser bendecida que no se dio cuenta de Él. Todo lo que ella tiene es la sombra de Su presencia. Él estaba allí, pero ella sólo sintió un toque de su presencia.

“Deténganme con cántaros, confortadme con manzanas: porque estoy enferma de amor. Su mano izquierda está debajo de mi cabeza y su mano derecha me abraza”. Cantares 2: 5-6

Está empezando a darse cuenta de que hay mucho más de lo que Él puede proporcionarle. Ella está comenzando a responder a su expresión de amor hacia ella. Ahora está lista para hacer la segunda oración más importante que podemos hacer:

“Dime, oh tú, a quién ama mi alma, dónde apacientas, dónde haces descansar al mediodía tu rebaño: ¿por qué he de ser yo como el que se desvía de los rebaños de tus compañeros?” Cantares 1: 7

En efecto, ella está diciendo: "Ya no puedo estar satisfecha con simplemente ir a la iglesia el domingo por la mañana, escuchar un mensaje, ir a casa y pasar el resto de la semana haciendo mis propias cosas, y luego regresar el domingo siguiente para escuchar otro 'mensaje'".

“¿Por qué debería estar yo entre ellos? Señor, dime dónde estás TÚ. Quiero ir más allá de la sombra a la realidad de Tu presencia. Dime Señor, ¿dónde están los que verdaderamente te conocen, los que te hacen espacio para moverte como quieras? Señor, muéstrame el camino, ya que ahora deseo ir más allá de mi experiencia espiritual actual”.

El Señor responderá a este deseo, ya que fuimos creados para tener comunión y compañerismo con Él, y nada menos que eso jamás lo satisfará. Ahora se da cuenta de que no basta con ser bendecida continuamente. Tiene que haber algo más allá de Su provisión para nosotros.

“Mi Amado habló y me dijo: Levántate, amada mía, hermosa mía, y vente”. Cantares 2: 10

Este es un llamado a elevarnos por encima de todas las “cosas” que son menos que su presencia personal.

“Porque, he aquí, el invierno ya pasó, la lluvia se acabó y desapareció. Las flores aparecen en la tierra. Ha llegado la hora del canto de los pájaros…” Cantares 2: 11-12

Ella está comenzando a ver los reinos del espíritu que la conducirán al Señor mismo. Ha sido liberada de su búsqueda egocéntrica. Ahora ella puede identificarse con Su llamado y propósito para ella.

“Yo soy de mi Amado, y su deseo es hacia mí”. Cantares 7: 10

Ahora, con un solo deseo, ella puede entrar en la armonía del Cielo y adorar al Señor por lo que Él es, y encontrar la satisfacción para la cual fue creada: su vida fusionada con su Vida, para convertirse en la expresión de su Vida en toda la Tierra.

Que cada uno de nosotros entre y experimente todo lo que ella experimentó, para que nosotros también podamos convertirnos en la expresión de su Vida en este tiempo presente.

[Por gentileza de PIEDAD H. NAVARRO LÓPEZ]

SORBOS DE VIDA - BIOGRAFÍA DE WATCHMAN NEE (Cuidado celoso de mantenerse en la presencia de Dios), W. Lee

 



VIVE EN LA PRESENCIA DE DIOS

Después de ser salvo, Watchman Nee empezó a conducir personas al Señor, y aprendió a vivir en la presencia del Señor. Descubrió que todo lo que se interponía entre él y Dios constituía una barrera que le impedía recibir respuestas a sus oraciones, debilitaba la confianza que tenía en que Dios supliría sus necesidades y lo mantenía alejado de Su presencia. Al mismo tiempo se dio cuenta de que debía confesar todos sus pecados a Dios y rectificar toda ofensa cometida contra cualquier persona. Fue muy estricto en estos dos asuntos a fin de mantener una conciencia libre de ofensa (1 Ti. 1:5; Hch. 24:16). Cada vez que consultaba con Dios acerca de algo, veía que debía eliminar algunas cosas para mantener su comunión con Dios. De esta manera él avanzó con Dios a lo largo de su vida.

CONFESABA LOS PECADOS

En su deseo de permanecer en la presencia de Dios, escribía a varios hermanos confesando sus errores, ofensas y faltas y pidiéndoles perdón. El confrontaba sus pecados delante del hombre y también delante de Dios. A menudo en la reunión de la mesa del Señor confesaba en oración lo pecaminoso que era y pedía al Señor que lo perdonara. Esto muestra una conciencia muy sensible. Su conciencia era muy aguda debido a que la mantenía siempre pura por confesar sus pecados a los hombres y a Dios, sin dejar pasar nada. Al conservar su conciencia libre de toda ofensa, podía mantener una comunión íntima con Dios.

ELIMINABA LO QUE FUERA MUNDANO

En su deseo de vivir en la presencia de Dios, Watchman Nee eliminaba de su vida todo lo que fuera mundano. Se mantenía separado del mundo. No se veía ninguna señal de mundanalidad en su casa ni en su manera de vestir ni en los detalles de su vida diaria. Durante toda su vida, vivió de una manera que no era mundana, sin caer en el legalismo. El no celebraba fiestas ni cumpleaños, porque según la luz que había recibido, todo eso era mundano.

Se preservó del mundo no sólo en su conducta, sino también en sus acciones. La manera en que se llevaban a cabo sus publicaciones no tenía nada de mundano, ni tampoco las prácticas que fomentaba en la iglesia.

Por ser estricto en su deseo de eliminar lo mundano, perseveraba continuamente en la presencia de Dios. Su manera de vivir influyó bastante en los que estábamos cerca de él y en todas las iglesias del recobro del Señor, las cuales se beneficiaron de su ministerio.

RESISTÍA A LA CARNE

La carne es el peor enemigo que tiene el hombre caído y combate constantemente contra el Espíritu de Dios (Gén. 6: 3; Gál. 5: 17). Watchman Nee entendió esto perfectamente y siempre combatió contra su carne y su propio temperamento para mantener una comunión ininterrumpida con el Señor y permanecer en Su presencia. Restringía continuamente a su carne viviendo en el espíritu y conduciéndose según la unción interior. Al vivir y actuar de este modo, él se mantenía en oración para que el Señor lo librara. Temía a su carne y no hacía nada que ésta le dictara; por el contrario, anduvo continuamente en conformidad con su espíritu para no perder la presencia de Dios.

SE NEGABA A SU YO

A Watchman Nee se le reveló que el hombre caído está plagado de Satanás y que fácilmente puede convertirse en la corporificación y la expresión de Satanás. Eso fue lo que le sucedió a Pedro en Mateo 16: 21-23. Watchman Nee se negaba continuamente a su yo al seguir al Señor (Mt. 16: 24), para disfrutar siempre la presencia del Señor. Temía al yo y lo condenaba más que a cualquier otra cosa negativa. En su vida diaria, en su labor cristiana y en su relación con los demás, no se puede ver ninguna huella del yo. Por el contrario, su comportamiento y su obra dejaban siempre la impresión de que él tomaba la cruz y que se negaba al yo. Por vivir así disfrutaba continuamente la presencia de Dios.

RECHAZABA LAS PREFERENCIAS PERSONALES

Watchman Nee estaba consciente de las preferencias personales que existen en la naturaleza caída del hombre. Su conciencia no le permitía tener preferencias personales en los asuntos espirituales ni en la obra del Señor. El sabía que Saúl perdió su reinado y su trono por seguir sus preferencias personales (1 S. 15:1-28). Al entender que éstas son más sutiles que el pecado o la mundanalidad, con frecuencia llegaba a la conciencia de las personas cuando les hablaba. No permitía que nada personal se interpusiera entre él y Dios, a fin de mantener la presencia de Dios.

NO CEDÍA A LA DESOBEDIENCIA

Watchman Nee tuvo que eliminar la desobediencia para mantenerse en comunión con el Señor. Según su experiencia, nada, ni siquiera las cosas buenas o espirituales llegaron a reemplazar la obediencia. Para él, obedecer al Señor significaba apegarse a la voluntad que se había propuesto el Señor; no quería sólo cumplir la voluntad facultativa (permisiva) de Dios como lo hizo Balaam (Nm. 22: 2-35). Todo lo que se desvía de la voluntad que el Señor se propuso es una forma de desobediencia. Para él la desobediencia constituía un velo que lo separaría de la presencia de Dios. Recalcó que para recibir la luz y la revelación del Señor, era necesario tener un rostro descubierto. Margarita Barber le dijo que una pequeña hoja de un árbol puede ocultar de la vista toda la luna, y él se lo repitió a sus colaboradores. Debido a su entendimiento de que la desobediencia hace que se pierda la presencia de Dios, se propuso obedecer la voluntad y la revelación del Señor a toda costa.

APLICABA LA SANGRE DE CRISTO

Watchman Nee quería mantener intacta su comunión con el Señor; por eso, aprendió a aplicar la sangre de Cristo a su situación. El me dijo que cuando su conciencia lo censuraba duramente delante de Dios en cuanto a ciertas cosas, descubrió que no podía solucionarlas; por tanto, se vio obligado a buscar la ayuda de la señorita Barber. Después de relatarle su caso, ella le dijo: “La sangre de Jesús su Hijo nos limpia” (1ª Jn. 1: 7). Cuando le dijo que seguía sintiéndose bajo condenación, ella repitió varias veces: “La sangre de Jesús Su Hijo nos limpia”. Finalmente, recibió cierta luz, y comprendió que sólo la sangre del Señor puede preservar la conciencia de uno y evitar toda clase de acusación ante Dios. En esta conversación con la señorita Barber, él aprendió que mediante el lavamiento de la sangre del Señor, uno se puede mantener siempre en la presencia de Dios.

En 1940, mientras asistía a su entrenamiento en Shanghai, le oí confesar sus pecados y aplicar la sangre del Señor cuando oró durante la reunión de la mesa del Señor. Su oración dejó una profunda impresión en mí. Esto me mostró que él acudía a la sangre del Señor para que ésta lo lavara y para mantenerse continuamente en la presencia del Señor.

PERMANECÍA EN EL SEÑOR

Watchman Nee también aprendió la lección de morar (permanecer es obedecer, obedecer es amar) en el Señor según la unción interior (1ª Jn. 2: 27-28). Para él esto era vital en la práctica de permanecer en la presencia de Dios. El estaba consciente de que la unción interior era el mover y la obra del Señor dentro de él. Desobedecer a esa unción equivalía a desobedecer al Señor. La única manera de andar con el Señor de una manera íntima consistía en obedecer a la unción interior. El se dio cuenta de que el menor descuido con respecto a la unción interior lo alejaría de la presencia de Dios.

Practicando todo esto, él se mantuvo continuamente en la presencia de Dios. No permitió que nada eclipsara su relación con Dios, y preservó su comunión con el Señor. En esa comunión ininterrumpida con el Señor, él recibía luz celestial y revelación espiritual continuamente. El valoraba mucho la presencia de Dios. Para él, era vida, luz, poder y victoria. En la presencia del Señor, él disfrutaba todas las riquezas del suministro divino. Es obvio que recibió mucha ayuda del libro The Practice of the Presence of God [La Práctica de la Presencia de Dios] escrito por el hermano Lorenzo. En este asunto recibió mucha ayuda de la biografía de Hudson Taylor.

https://www.librosdelministerio.org/books.cfm?n

¿AUTO-SANTIFICACIÓN (RELIGIOSIDAD) O COMUNIÓN ÍNTIMA? Scott Hubbard

 




La atracción que siento con respecto a la santidad es en realidad solo una versión de una tentación común: tratar de vivir la vida cristiana sin Cristo, para reemplazar el Discipulado con la técnica, la Adoración con exageración emocional y la Comunión con una lista de reglas o prácticas espirituales. Es un hecho sorprendente que podamos convertirnos en expertos en la vida cristiana sin acercarnos más a Cristo.

Las personas de mentalidad religiosa siempre se han sentido atraídas por esa "santidad" sin Cristo. Lo vemos en los fariseos, esas tumbas de hombres andantes, blanqueadas por fuera mientras los huesos de muerto vibraban por dentro (Mateo 23: 27). Lo vemos en los falsos maestros de Colosas, quienes se jactaban de “religión hecha para sí mismos y ascetismo y severidad con el cuerpo” mientras su carne disfrutaba de un festín (Colosenses 2: 23). Y muchos de nosotros vemos rastros de ello en nosotros mismos.

Mi propia propensión a buscar la “santidad” sin Cristo fue expuesta recientemente cuando me pregunté, “¿Cuántos libros has leído sobre la santidad y la vida cristiana?”. Y luego, mientras seguía contando con mis dedos mentales, "¿Cuántos libros has leído sobre el mismo Jesús?" Ahora, sin duda, los mejores libros sobre la santidad y la vida cristiana dicen mucho sobre Jesús. Pero la comparación plantea una pregunta que vale la pena detenerse a pensar: ¿Estamos más fascinados por las prácticas de la vida cristiana o por la Persona de la vida cristiana?

Por supuesto, la santidad basada en meras tácticas y disciplina no es santidad en absoluto, no importa cuán brillante se vea por fuera. La auto-santificación es un mejor nombre para esta búsqueda, y para aquellos cuyas terminaciones nerviosas espirituales no se han fundido, es tan miserable como inútil.

La mayor parte del tiempo, los auto-santificadores simplemente caen en los mismos viejos pozos una y otra vez. Impotentes como un pámpano sin la vid (Juan 15: 4-5), no pueden resistir el encanto de la segunda mirada, el tercer episodio, la cuarta bebida. Son paralíticos que se ordenan a sí mismos caminar. Muchos de nosotros todavía podemos sentir el dolor de las repetidas caídas y los hematomas de las resoluciones de intentarlo más fuertemente. De hecho, solo hay una cosa peor que fallar en la auto-santificación: tener éxito.

Pablo nos da uno de los retratos más vívidos de auto-santificadores “exitosos” en Colosenses 2: 16-23. Con voluntad de hierro, guardan cuidadosamente su lista de reglamentos, la mayoría de ellos autoimpuestos: “No manipulen, no prueben, no toquen” (Colosenses 2: 21). Tratan con dureza a sus propios cuerpos con el fin de azotar sus deseos con la sumisión (Colosenses 2: 23). Parecen espirituales, incluso místicos, hablando de ángeles y "hablando en detalle de visiones" (Colosenses 2: 18).

Pero luego viene la evaluación devastadora: toda su disciplina y dominio propio "no tiene valor para detener la complacencia de la carne" (Colosenses 2: 23). La auto-santificación simplemente intercambia pecados externos por pecados internos: pornografía por orgullo, glotonería por codicia, arrebatos de ira por silencioso desprecio ...

¿Y por qué? Porque en todo su fervor por la pureza moral, los auto-santificadores, no obstante, rehúsan “[asirse] firmemente de la Cabeza” - es decir, rehúsan confiar y amar a Jesús (Colosenses 2: 19). La estructura de la virtud exterior esconde la fea verdad: los auto-santificadores, como un miembro amputado, carecen de vida.

Cuando separamos la santidad de Cristo mismo, la búsqueda de la santidad inevitablemente se vuelve mecánica o individualista: la solución a una ecuación espiritual o el efecto de mi voluntad bruta. Pero la santidad genuina no es mecánica ni individualista: es, en primer lugar: Relacional.

Y así, cuando Pablo voltea la esquina de Colosenses 2 a Colosenses 3, voltea nuestros ojos de la futilidad de la auto-santificación a la Santidad misma:
"Entonces, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo, sentado a la diestra de Dios . . .  Porque habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios" (Colosenses 3: 1, 3)
Tu vida, tu verdadera vida, está escondida con Cristo, el Santo. Tu unión con Él ahora te hace santo (Colosenses 3: 12). Pero para vivir esa santidad aquí, debes “buscar las cosas de arriba, donde está Cristo” (Colosenses 3: 1). En otras palabras, la santidad es la flor de nuestra unión con Cristo y se desarrolla a través de nuestra comunión con Cristo.

Entonces, y solo entonces, Pablo ordena a los colosenses que den muerte a pecados específicos (Colosenses 3: 5-11), sugiriendo que las únicas personas que realmente pueden matar su pecado (y no solo reemplazar uno por otro) son aquellos que están ocupados por Jesús. Somos leprosos que se limpian solo cuando Él pone su mano sobre nosotros, paralíticos que se levantan solo cuando Él da la orden, ciegos que solo ven cuando Él toca nuestros ojos.

JI Packer saca la conclusión: "Los cristianos más santos no son los más preocupados por la santidad como tal, sino aquellos cuyas mentes, corazones, metas, propósitos, amor y esperanza están más plenamente enfocados en nuestro Señor Jesucristo".

Entonces, ¿cómo podemos evitar que la búsqueda de la santidad se convierta en un escudo inteligente que nos aleja de Cristo? En última instancia, tenemos una necesidad desesperada del Espíritu Santo, que habita dentro de nosotros para atraernos diariamente a Cristo (Juan 16: 14). Sin embargo, considere una propuesta modesta para dar la bienvenida a su vida continua con ese fin: cuando se siente a leer, orar u oír la Palabra de Dios, no se conforme con nada menos que la comunión con el Cristo vivo.

Robert Murray McCheyne puede ayudarnos aquí. En lugar de llamar a estas actividades disciplinas espirituales o medios de gracia (que son útiles a su manera), le gustaba llamarlas tiempos de citas. Una cita, por supuesto, es un encuentro entre amantes. Entonces, escribe McCheyne,
"En la lectura diaria de la Palabra, Cristo visita diariamente el alma. En la oración diaria, Cristo se revela a los suyos de otra manera que al mundo. En la comunión con otros Cristo viene y dice: "¡La paz sea con vosotros!" ... Todos estos son tiempos de citas, cuando el Salvador viene a visitar a los suyos ... Una comunión de amor...
Aquí no hay ecuación. Solo algo mucho mejor: un Salvador que siempre está listo para visitarnos, tener comunión con nosotros y mostrarnos su gloria. Y, al hacerlo, lo hace para hacernos santos como Él es Santo.


Scott Hubbard

(Por gentileza de Esdras Josué ZAMBRANO TAPIAS)

QUEREMOS MÁS DE TI EN NOSOTROS, George Warnock

 




¡Pero Señor, queremos conocerte a Ti! ¡Queremos escuchar de Ti! ¡Queremos verte! 

¡Ilumínanos por tu Espíritu para que podamos ver! Deseamos “verdad en lo íntimo” (Salmos 51: 6). 

Queremos el pan de vida. Queremos el “maná” que ha sido espiritualizado con la atmósfera del Cielo. Queremos “agua” pura que ha sido espiritualizada con la vara de aflicción y que fluya del Cristo viviente.

Queremos tu Palabra, “por siempre establecida en los Cielos”—pero debemos tenerla fresca y nueva cada mañana. Desde los días de nuestra juventud, e incluso cuando nuestra cabeza esté llena de canas y nuestra fortaleza debilitada—debemos escuchar y ver cosas nuevas, cosas frescas del trono de Dios. Debo escuchar una Palabra que esté constantemente “espiritualizada” con el aliento del Cielo. 

Estamos persuadidos respecto de las grandes verdades fundacionales de la Escritura; pero en todo lo que sabemos, simplemente reconocemos que solo “conocemos en parte” (1ª Cor. 13: 12). Esta consciencia no nos da un sentido de incertidumbre, sino que nos deja con un sentido de una mayor insuficiencia. 

Lo que Tú das, lo que Tú revelas, es suficiente para hoy. Pero mañana, necesito una fresca provisión. Encontraré esa provisión en el mismo pozo, en el mismo río, en el mismo maná, en el mismo Lugar Santo. 

Pero si realmente he aprendido del Señor, y he caminado en obediencia, en fe, en esperanza, en caridad—la porción de mañana será de un orden más alto para guiarme hacia alturas más altas de apreciación espiritual, a arroyos más anchos de amor y misericordia, y a profundidades más bajas de humildad y mansedumbre. 

Amén.

(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

ENCERRADOS A SOLAS CON DIOS (Callejón sin Salida), Manantiales en el Desierto


~~*Mi loca cabeza *~~: camino sin salida...

5 de abril

"Cierra la puerta tras ti y tras tus hijos". 
(2ª Reyes 4: 4)

Era preciso que ellos estuviesen a solas con Dios, porque no iban a tratar con las leyes de la naturaleza, ni con el gobierno humano, ni con la Iglesia, ni con el sacerdocio, ni aun con el mismo profeta de Dios; por lo que tenían necesidad de estar aislados de todas las criaturas, de todas las circunstancias, de todo apoyo de la razón humana, y tenían que lanzarse al vacío y quedarse colgados en Dios solamente.

He aquí una parte del programa que nos indica la forma como Dios obra: una habitación secreta de aislamiento para la oración y la fe, en la que toda alma debe entrar, para poder ser realmente fructífera.

Hay tiempos y lugares en que Dios nos cerca con un muro misterioso, y nos separa de toda ayuda y modos ordinarios en que hacemos las cosas, y nos encierra, para hacer algo divino que es completamente nuevo e inesperado. Algo a lo que no se adaptan las antiguas circunstancias ni sabemos lo que ha de acontecer. En aquel lugar secreto, Dios moldea nuestras vidas en un nuevo modelo y hace que dirijamos nuestra vida hacia Él.

La vida de la mayor parte de las personas religiosas consiste en una monotonía de repetición de los mismos actos y cosas. Esto hace que ellas puedan calcular casi todo lo que ha de acontecerles, pero aquellas almas que Dios guía y encierra a solas con Él, lo único que saben es que Dios está con ellas, obrando en ellas, y ello tiene por resultado que pongan su esperanza solamente en Él.

Lo mismo que esta viuda, debemos separarnos de las cosas exteriores y unirnos interiormente solo al Señor, con el fin de poder ver Sus maravillas. --Soul Food

A menudo Dios nos da las revelaciones más maravillosas de Sí mismo en medio de las pruebas más amargas. -- Gems

"Algunas veces Dios tiene que cerrar la puerta sobre nosotros para que Él pueda hablarnos, quizás por medio del dolor y el sufrimiento. Muchas veces es así, y solamente así, como Él puede darnos un precioso secreto divino".

ANHELOS POR DIOS, "El Valle De La Visión"


Salmos 42:1, como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,
Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.


¡Mi querido Señor! 

Yo sólo puedo decirte que Tú sabes que yo no ansío nada, sino a Ti mismo, nada, a no ser la santidad, nada, a no ser la unión con Tu voluntad. Tú me concedes esos deseos, y sólo Tú puedes darme lo que es deseado. 

Mi alma anhela la comunión con mi Señor, para muerte de la corrupción que habita en mí, especialmente el orgullo espiritual. 

¡Cuán precioso es tener un tierno sentimiento y clara comprensión del Misterio de la Piedad, de la verdadera santidad! 

¡Qué bienaventuranza es ser como Tú, tanto cuanto sea posible para una criatura ser como su Creador! 

Señor, dame más de Tu semejanza; dilata mi alma para contener la plenitud de la santidad; hazme vivir para Ti. Ayúdame a estar menos satisfecho con mis experiencias espirituales, y cuando me sienta a gusto después de dulces comuniones, enséñame que es muy poco lo que sé y hago. 

Bendito Señor, permíteme elevarme más cerca de Ti, y amar, anhelar y luchar contigo, y aspirar a la liberación del cuerpo de pecado, pues mi corazón está errante y sin vida, y mi alma se lamenta al pensar que alguna vez pierda de vista a su Amado.

Envuelve mi vida en divino Amor, y mantenme siempre deseoso por Ti, siempre humilde y resignado a Tu voluntad, más fijo en Ti mismo, para que yo pueda estar capacitado para la obra y el sufrimiento. 

"El Valle De La Visión"


(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

EL SEÑOR MI HERMANO, Octavius Winslow



Todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano.  
Marcos 3:35

Preciosa porción es esta: ¡Cristo es nuestro hermano! Pero solo si nuestra fe lleva esta real estampilla divina "hacer la voluntad de Dios". 

Además, no solo son todos los santos de Dios nuestros hermanos, sino que todos son hermanos de Cristo, y Él está situado en el parentesco de todos como Hermano Mayor: “El PRIMOGÉNITO entre muchos hermanos” (Rom. 8:29). 

El Hermano Mayor conforme a la Ley era revestido con grandes y peculiares privilegios. No solo le pertenecían los Derechos de Nacimiento (Primogenitura), sino que también era adornado con gran poder, era titulado con una doble porción del patrimonio y, lo que tenía aún mayor importancia, él era  el sacerdote de la familia, a quien le correspondía cumplir con todos los deberes y oficios de la religión. Ahora todo esto, y mucho más, es Jesús, nuestro Hermano Mayor. A Él le pertenece todo encanto que cautiva nuestra admiración, toda perfección que despierta nuestro amor, y todo atributo que lo hace apropiado para realizar los altos y peliculares deberes y obligaciones de un hermano. 

Mi alma, trae a la memoria alguna de estas peculiaridades, de la cual es posible que puedas poseer una más alta estima del valor y preciosidad de esta tu Porción y aprender a amarlo más intensamente, a confiar en Él más implícitamente, y servirle más fielmente. “El Señor es tu hermano”.

Como nuestro Hermano, Cristo participa de nuestra naturaleza humana. Él no podría ser nuestro hermano, ni sentir el amor de hermano, ni cumplir con las funciones de hermano, si Él no fuera “hueso de nuestro hueso, y carne de nuestra carne”. De este modo, leemos: “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo; por lo cual debía ser en todo semejante a sus HERMANOS” (Heb. 2:14,17).

¡Qué dulce verdad, oh alma mía! Jesús tu Porción tomó en unión con Su divinidad tu propia naturaleza auténtica, y aún la lleva puesta, de modo que desde el más alto Trono en gloria, un arroyo de simpatía humana puede fluir continuamente hacia abajo, mezclándose con cada prueba, tentación, necesidad, y tristeza, aún para el discípulo más pequeño sobre la Tierra. Esto sugiere otra y conmovedora vista de nuestro Hermano Mayor. 

Jesús fue educado en la escuela del sufrimiento y la pena. La experiencia personal de pena es esencial a la verdadera compasión. “De manera que, si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él” (1 Cor. 12:26). Precisamente porque todos pertenecemos a un Cuerpo sufriente, del cual Cristo, el “varón de dolores” (Isa. 53:3), es la Cabeza. Alma mía, consigue más de la humanidad libre de pecado de Jesús tu Hermano. Él ha enviado tu aflicción para que, en ella, Él, por conmiseración, pueda ser afligido contigo. Él ha dejado sin cerrar la fuente de tus lágrimas para que, en Su compasión, pueda entrar en la misma vía contigo.

Él quiere de ti que le conozcas más íntimamente; y no hay nada que sea tan fuerte y segura prueba de real amistad, afecto y relación, como la adversidad; por lo que Él envía la disciplina de pena, que nos puede dar prueba de Su amor, prueba de Su amistad, y un conocimiento de Él más experimental y bendito como nuestro hermano en tiempo de angustia (Pro. 17:17). ¡Oh alma mía! acude a Él como tu hermano. 

¿Está la casa de tu hermano terrenal cerrada para ti? La puerta de este Hermano  Mayor está siempre abierta de noche y de día. Ve, cuando quieras, ve como estás, ve con eso que nunca puedes olvidar, a Cristo tu Hermano, el cual es una puerta abierta (Ap. 3:8). Pretende solo aspirar constantemente a hacer la voluntad de Dios desde el corazón, como Jesús ha dicho: “Todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano”.

No es una pequeña o dudosa evidencia de que Cristo es nuestro hermano, que amemos a los hermanos de Cristo. Si esto está ausente podemos dudar debidamente de la realidad de nuestra relación fraternal con Cristo: “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos” (1 Jn. 3:14). En esto podemos determinar nuestra relación por nuestra semejanza con el Hermano Mayor. Cristo ama a Sus hermanos por igual. Y si yo los amo —no porque ellos sean de mi credo o de mi congregación— sino porque ellos son hermanos de Cristo, entonces tengo evidencia de la única y verdadera Hermandad Cristiana.
Señor, antes de nosotros te has ido,
Para nuestras mansiones preparar,
Eres un HERMANO que nos ha sostenido,
Y con el Padre de nosotros cuidar.
No hay en ti poder insuficiente
Ni Tu voluntad es deficiente
Nuestra medida en la vasija siempre será
Tu amor, que siempre la llenará. 

- Octavius Winslow

(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

INSINUACIONES DE LA VOZ CALLADA Y SUAVE, Manantiales del Desierto




Octubre 3

1ª Rey. 19:11 Y tras el viento un terremoto; pero Yahweh no estaba en el terremoto.12 Y tras el terremoto un fuego; pero Yahweh no estaba en el fuego. Y tras el fuego una voz callada y suave.


Una vez se le preguntó a un alma que hizo un progreso rapidísimo en el conocimiento del Señor, acerca del secreto que hacía que progresase con tanta facilidad. Entonces ella replicó de una forma concisa, "ten cuidado de las insinuaciones". 

Y la razón por la cual muchos de nosotros no Le conocemos mejor y Le comprendemos mejor, es porque no prestamos atención a Sus insinuaciones, y a Sus delicadas reprensiones y prohibiciones. 

Su voz es una voz apagada y pequeña. Una voz apagada difícilmente puede oírse. Tiene que hacer sentir sobre tu corazón y tu mente, una presión firme y delicada, como el toque del céfiro matutino sobre tu rostro. Es una voz pequeña, apacible, casi pronunciada con timidez sobre tu corazón, pero si se le presta atención, aumenta calladamente con más claridad y se hace sentir a tu oído interior. Su voz es para el oído del amor, y el amor está presto a oír aún los susurros más debilitados. 

Hay también un tiempo, en que el amor cesa de hablar si no se le responde o se le cree. Él es amor y si tú quieres conocerlo a Él y Su voz, presta una atención constante a Sus toques delicados. 

En la conversación, cuando vas a usar alguna palabra, presta atención a aquella voz suave, ten cuidado con las insinuaciones y sé moderado en tu forma de hablar. Cuando vas a emprender alguna empresa en la que te parece que todo está claro y es justo, y calladamente viene a tu espíritu una sugestión que lleva consigo casi la fuerza de la convicción, préstale atención, aunque desde le punto de vista de la sabiduría humana te parezca una gran locura el tener que cambiar tus planes. 

Aprende también a esperar en Dios, para que te revele Su voluntad. Deja que Dios forme todos Sus planes en tu mente y en tu corazón y entonces permítele que los lleve a cabo. No poseas ninguna sabiduría de ti mismo. Su ejecución muchas veces parecerá contradictoria al plan que Él te dio. Parecerá que obra contra Él mismo. Lo que tienes que hacer es escuchar, obedecer y confiar en Dios, aunque hacer esto parezca una locura mayor. Al fin Él hará que "todas las cosas obren juntamente", pero muchas veces cuando empieza a ejecutar Sus planes, Él se complace en hacer como que pierde. Así que si conoces Su voz nunca pienses en los resultados o en los efectos posibles. Obedécele, aunque te pida que marches por la oscuridad. Él resplandecerá en ti de una forma maravillosa. Y rápidamente nacerá en tu corazón con conocimiento y una comunión con Dios que te mantendrá junto a Él, aun en las pruebas más severas y bajo las opresiones más terribles.

Way of Faith

INVIERTE TU TIEMPO SEGÚN DIOS / ENTRETENIMIENTOS (Sorbos Místicos), François Fenélon




TIEMPO

El hecho de cómo inviertes tu tiempo varía con las diferentes etapas de tu vida, pero hay un principio que se aplica a cada instante de tiempo: no lo malgastes.

Cada época tiene varias tareas que Dios te ha asignado y darás cuenta de cómo has invertido tu tiempo. Dios nunca quiere que mires a ninguna etapa de tu vida como si fuera inútil. No quiere que pases tu tiempo fuera de Él.

Lo importante es saber cómo quiere Dios que uses tu tiempo. No aprenderás esto mediante el duro esfuerzo, o estudio, o una aguda inteligencia, sino buscando a Dios con un corazón puro y recto.

También has de poner a un lado las artimañas de tu amor propio en el momento en que te percates de ellas. Pues no solo pierdes el tiempo por no hacer nada o incluso por hacer algo que sabes que está mal; también pierdes el tiempo al hacer algo aparentemente “bueno” que Dios no te ha pedido que hagas (obras muertas o separadas de Dios).

Debes depender de continuo del Espíritu de Dios para hallar su orientación. Si tienes una duda en cuanto a lo que Él quiere, pregúntale otra vez. Cuando el sendero se perfile mejor, muévete hacia delante con su fuerza. Trae tu corazón de nuevo a Él siempre que sientas que te vas alejando de Dios a la deriva.

Serás en verdad bendecido si te abandonas en las manos de tu Salvador, dispuesto a hacer lo que Él requiera de ti. Cuando llegue cada responsabilidad, dale la bienvenida. Dios te prepara para ellas. Lo único que tienes que hacer es someter tu temperamento, tus opiniones, tus preocupaciones —tu forma natural de reaccionar ante las cosas— completamente a Él. No te dejes acosar por los asuntos externos.

Busca glorificar a Dios en todo lo que hagas. No te dejes implicar tan personalmente en tus obligaciones, de modo que toda tu vida gire en torno a ellas. No permitas que tu trabajo te excite o te deprima demasiado.

El tiempo que inviertes socialmente con otros puede ser peligroso para ti. Debes aprender a permanecer en la presencia de Dios mientras estés con otras personas. A menudo hay un veneno secreto oculto en tu conversación. Usa tu tiempo con otros para influirles hacia Dios. Recuerda: tus palabras pueden hacer mucho bien o mucho mal.

El tiempo libre es muy agradable. A duras penas podrías encontrar un mejor uso de él que en renovar tus fuerzas mediante la comunión interior con Dios. Aprenderás el secreto de pasar tiempo íntimo con tu Señor. Aquellos que conocen bien al Señor no se pueden resistir a volver a Él en cuanto tienen la oportunidad.



ENTRETENIMIENTOS

Si mantienes tu corazón puesto en Dios, los entretenimientos inocentes son inocuos. Ser rudo, legalista, e inflexible, reforzará la falsa idea de que servir a Dios equivale a vivir una vida aburrida y triste. Deja que la paz y el gozo de tu vida en Dios fluyan hacia afuera para que todos la vean. Aun las cosas más simples, hechas en la presencia de Dios, le sirven a Él. Dios dispone que aún las cosas más sencillas se hagan en su orden y para su gloria. ¡No lo olvides!

La mayoría de las personas, al tratar de agradar a Dios, esperan que Dios quiera que hagan cosas difíciles o fuera de lo común. Dios quiere que mueras a ti mismo, y vivas para Él en los acontecimientos diarios de la vida. Los cambios que tendrán que hacerse en ti serán mucho más internos que externos, si antes de convertirte vivías una vida moral y decente.

Dios no quiere que finjas buena cara... Él quiere que le dejes moldear tu voluntad. No le niegues nada. No quieras nada más que su voluntad. Búscale durante tus horas de vacío, y Él te llenará con su gracia.

Incluso los pasatiempos más estúpidos pueden ser ofrendas a Dios cuando por obligaciones familiares has de comprometerte en ellos. Cuán libre habrás de ser cuando haces todas las cosas simplemente para la gloria de Dios. Deja que Dios te guíe de la mano sin cuestionarle. No hay nada más sencillo o más fiel que aprender a aceptar la voluntad de Dios poniendo a un lado tus preferencias personales... tus gustos, aversiones e impulsos. Si vives de esta manera andarás despreocupada, pero disciplinada.

Cuando tus pasatiempos empiecen a distraerte de Dios, vuelve a Él. Cuando estés deprimida o cansada, trae tu atribulado espíritu ante tu Padre, quien extiende sus brazos hacia ti. Búscale cuando tus emociones suban y bajen, y Él te traerá a un equilibrio y jamás te dejará sin socorro. Búscale con un mover silencioso de tu corazón y hallarás nuevas fuerzas. Incluso aunque te sientas descorazonada, Dios aún te dará la fuerza para hacer lo que Él espera de ti. Su fuerza es tu pan diario... Su fuerza es tu propia vida. Dios no olvida a sus hijos. Él espera encontrar un corazón abierto para que pueda derramar los torrentes de su gracia.

¿Has visto alguna vez a un pequeñuelo moverse felizmente de un lado para otro? Aprende a ser así. Conténtate con estar sujeta o con estar libre. Cuando no puedas decir nada que merezca la pena, alégrate de no decir nada. Sé que siempre quieres estar ocupada con asuntos serios. Pero Dios no ha escogido esto para ti, y sus gustos son mejores que los tuyos. Es bueno no querer decir cosas tontas o frívolas, pero Dios quiere llevarse la autosatisfacción que sientes al tratar siempre de cosas “importantes”. Así que te va a desilusionar al dejar que te veas envuelta en situaciones menos serias.

Preguntas cómo conservarte pura en medio de un estilo de vida que es tan público, y para ser francos, tan superficial. Primero, lee y ora. No me estoy repitiendo ni soy superficial al sugerir esto. Y no quiero decir que se lea para adquirir más datos. ¡Nada podría ser más vano! No, lee alguna palabra o hazaña de Jesús y sopésala en profundo silencio. Tan solo estate al tanto de la verdad, y a medida que tu mente empiece a divagar, vuelve a traerte al momento actual sin enfadarte contigo misma. No sabes lo lejos que llegarás así.

En segundo lugar, cuando estés libre, tomate días enteros para únicamente estar a solas con Dios. A los pies de Jesús es donde todas las heridas del corazón sanan y se limpia todo el barro del mundo.

En tercer lugar, métete en sus fiestas solo cuando te lo pidan. Sé amigable, pero no busques la invitación. Aquellos que te observan, al menos los que sean razonables, estarán contentos de que seas lo bastante sociable como para unirte a ellos, pero lo suficientemente cuidadosa como para que no te vean siempre de fiesta. Y doy por sentado que cuando apareces por uno de estos festejos, lo haces con buena actitud. El mundo critica a las personas que condenan sus caminos y al mismo tiempo viven por sus reglas. ¡Así es como debe ser!



(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

PROBLEMAS DE SUEÑO / SUÉLTALO TODO Y VUELVE A LA COMUNIÓN (Sorbos Místicos), François Fenélon




CALMA INTERIOR

He oído que estás teniendo problemas de sueño. Debes esperar a que llegue el sueño en paz. Si dejas que tu imaginación corra contigo cuando estás tratando de dormir, puede que nunca duermas. No creo que estés madurando espiritualmente hasta que vea que te has calmado lo suficiente como para dormir pacíficamente sin desasosiegos.

Pide a Dios calma y descanso interior. Sé en lo que estás pensando... que controlar tu imaginación no depende de ti. Perdóname, por favor, ¡pero depende mucho de ti! Cuando cortes todos los pensamientos inquietos y de poco provecho que puedes controlar y reducirás todos aquellos pensamientos que son involuntarios. Dios guardará tu imaginación si haces tu parte sin alentar los pensamientos de tu propia cosecha.

Vive en paz. Tu imaginación es demasiado activa; ¡te comerá hasta los huesos! Tu vida interior morirá de hambre. Todo ese zumbido en tu mente es como abejas en un panal. Si excitas tus pensamientos, ¡se van a enfadar y te picarán! ¿Cómo esperas que Dios te hable con Su voz suave e interna cuando armas tanto jaleo? Estate quieta y oirás hablar a Dios. Vive en la paz de Jesús.



VUELVE A LA ORACIÓN Y LA COMUNIÓN

Vuelve a la oración y a la comunión interior con Dios a cualquier precio. Has secado tu espíritu dando caza a este deseo tuyo sin saber si Dios lo quería para ti. No malgastes tu tiempo haciendo planes que son meras telarañas ... llegará un soplo de viento y las quitará de en medio.

Te has apartado de Dios y ahora ves que Dios ha apartado su presencia de ti. Vuelve a Él y dáselo todo sin reservas. No tendrás paz de ninguna otra forma.

Deja que todos tus planes se desvanezcan ... Dios hará lo que vea que es mejor para ti. Aunque fueras capaz de llevar a cabo TUS planes por medios terrenales, Dios no los bendecirá. Ofrécele tu embrollo y Él lo volverá todo hacia Su propio propósito misericordioso. Debes aprender a soltarlo todo, sea que Dios te dé alguna vez lo que tanto anhelas o no. Lo más importante es volver a una comunión con Dios ... aunque parezca seca y te distraigas con facilidad.



(Por gentileza de E. Josué Zambrano Tapias)

HECHO PARA DIOS / CONOCIENDO A DIOS (Sorbos Místicos), François Fenélon




ESTÁS HECHO PARA DIOS

Todo es para Dios y para Su propósito. Por supuesto Él quiere que  seas feliz, pero esa no es su más alta meta. La gloria de Dios y su propósito son el fin de todas las cosas. Buscar el eterno propósito de Dios y alinearte con él. Ahí hallarás felicidad y salvación, pero no como un fin en sí mismo. 

Todo es para Dios. No hay muchas personas que puedan siquiera pensar en que todo sea para Dios, y que no sea para sí mismos, pero éste es el llamado más alto. Es duro oír o entender esto porque quieres vivir para tus  propios intereses. Y es duro convencer a una persona moderna que  Dios es su último fin, y que todo en la vida debería ser hacia Dios y para Dios. Esto no significa que no puedas disfrutar de ti mismo y de tu libertad en Dios. Sencillamente has de desear que se cumpla el propósito de Dios por encima de cualquier otra cosa de la Creación. 

Tú le perteneces a Dios, has sido hecho para Él. Tus instintos naturales te dicen que protejas tu vida y que te cuides de ti mismo. No hay nada malo en esto, pero puedes vivir por un instinto más profundo en lo interior de tu espíritu que sólo vive para la gloria de Dios.

Algunas personas aman a Dios porque en su bondad Él extiende su mano para salvarlas. Pero puedes experimentar el amor por Dios incluso aunque nunca extendiera su mano para salvarte (¡aunque este supuesto es imposible!). Puedes amar a Dios sencillamente por quién es, y no por lo que hace por ti. ¿Ves la diferencia? No está mal que estés contento con que Dios te haya salvado, tan sólo es mejor no depender de eso, y vivir por aquello que Dios está buscando al redimirte.

Si crees que este tipo de amor es imposible, tengo dos cosas que decir. En primer lugar, nada es imposible con Dios. ¿Vas a acusar a los más grandes cristianos de cada generación vivir una ilusión tan sólo porque no puedes igualar su estándar? En segundo lugar, la vida eterna es un don de la gracia de Dios. No está obligado a dártela, pero Él, a pesar de los pesares, ha dado a su Hijo para que la heredases. Si, sólo como ejemplo, Él decidiera no darme vida eterna, y si en el momento de mi muerte física desapareciera en el olvido, Dios y Su propósito no habrían cambiado, ¿verdad que no? Dios nunca se vio obligado a salvarme, ¿no es así? Todo cuanto tengo de Él, mi vida misma, es un don de gracia. Siquiera aunque escogiera no salvarme por la eternidad, aún es mi Creador, y es libre de hacer conmigo lo que quiera. Dios aún es Dios. Su carácter aún es el mismo. Su propósito sigue inalterado. ¿No habré de seguir amándole por esto?

Pero Dios te ha preparado para que seas suyo por siempre. ¿Te atreves a amarle demasiado? Aún le amaré a pesar de lo que haga conmigo. ¿Te atreverás a amarle menos, cuando Él te ama más? ¿Te hará más egoísta la recompensa que te espera? ¿Es la vida eterna tu meta, y no Dios Mismo? ¡En verdad tu amor es débil si esto es cierto!



CONOCIENDO A DIOS

La mayoría de las personas no conocen a Dios realmente. Saben lo que han leído, o les han contado, pero es una experiencia intelectual que carece de verdadera experiencia espiritual. La mayoría de nosotros maduramos mientras nos decían que hay un Dios, pero no sé hasta que punto lo creemos. No actuamos como si creyésemos en Dios, y los que creen en Dios tienen una relación basada en el miedo en vez de en el amor. 

¿Cuántos aman a Dios y quieren conocerle por Sí Mismo? Ruego que siempre haya ese tipo de personas, aunque sean casos excepcionales. Todos nosotros fuimos hechos para Dios, pero cuando a las personas se les dice que busquen a Dios por dentro, es como si se les pidiera que se mudaran a otro planeta. ¿Qué lugar estará más alejado, o habrá tierra más insólita, que tu propio corazón?
Oh Dios, no te entendemos. No sabemos que existimos a través de Ti. Ayúdame a verte en todas partes. Tú permites una cosa extraordinaria: una mezcla de bien y de mal en los corazones de incluso aquellos que más entregados están a Ti. Estas debilidades nos mantienen humillados y cercanos a Ti. Así pues estrangula en mi corazón cuanto se levante para cuestionar Tu bondad. Déjame sentarme en silencio ante Ti, y entonces empezaré a entender. Nada te hostiga a amedrentar a tus enemigos. “Eres paciente —dice Agustín—, porque eres eterno.” Oh Dios, ámate en mí. Cuanto más te amo, tanto más me persigues con tu amor implacable. Oh Dios, te adoro. Me has hecho sólo para Ti. Existo para Ti.

(Por gentileza de E. Josué Zambrano)

INCLÍNATE HACIA ÉL EN CUALQUIER MOMENTO Y NO LE NIEGUES NADA, François Fénelon




Sin forzarte, trata de acercarte a Dios con tanta frecuencia como puedas. 

Aunque cuando quieras tocar al Señor estés distraído, es importante que sigas acudiendo ante su presencia. No esperes un momento perfecto en que te puedas encerrar en tu cuarto para estar solo. Sabes lo difícil que es encontrar un momento así. El mismo momento en que te sientas atraído hacia Dios, es el momento de volverte hacia Él. Limítate a inclinarte hacia Él con el corazón lleno de amor y de confianza. Hazlo cuando estés conduciendo o vistiéndote o arreglándote el cabello. Vuélvete hacia Él mientras estás comiendo, o mientras hablan los demás. Cuando la conversación se vuelva aburrida, durante una reunión de negocios, por ejemplo, podrás hallar unos cuantos momentos para tener comunión con tu Padre, en lugar de gastar tus energías en una charla innecesaria.

Sé fiel a tus momentos de oración, tanto si encuentras consuelo en ellos como si no. Haz uso de los momentos del día en que estés solo un poco ocupado. Aprovecha todos los segundos libres para estar con Dios. Aunque estés tejiendo con aguja, puedes estar consciente de la presencia de Dios. Es más difícil estar consciente de su presencia cuando estás en una conversación, pero puedes aprender a sentirlo en tu interior, observando tus palabras y frenando todas las manifestaciones de orgullo, odio y amor propio. Haz tu obra con constancia y de manera que seas digno de confianza. Sé paciente contigo mismo.

Hay algo más que debes recordar, y es vigilar tus acciones si te ves a punto de hacer algo incorrecto. Si haces algo incorrecto, soporta la humillación de tu error; pero trata de entregarte de inmediato al calor interno que te está dando el Espíritu Santo. Las faltas cometidas por apresuramiento o por debilidad humana no son nada comparadas con lo que es cerrar tus oídos a la voz interior del Espíritu Santo. Y si cometes un pecado, comprende que no te va a servir de nada, enojarte y sentir lástima de ti mismo. Levántate y sigue adelante, sin dejar que tu orgullo se resienta. Admite que actuaste mal, pide perdón y sigue adelante. Irritarse consigo mismo no es lo que significa levantarse y seguir adelante en paz. No te incomodes tanto con tus propios errores.

Con frecuencia, lo que ofreces a Dios no es lo que Él quiere. Él suele querer aquello que temes entregarle. Es Isaac, el bienamado, el que quiere que le entregues. Lo que anda buscando es aquello que se interponga entre tú y Él. No va a descansar, y tampoco vas a descansar tú, te añadiría, hasta que no se lo hayas dado todo. Si quieres prosperar y disfrutar de la bendición de Dios, no le niegues nada. ¡Qué consuelo, libertad y fortaleza existen, cuando no hay nada que se interponga entre tú y Dios! (ADMINISTRADOR: "Por muchos años no ha habido ni una sola nube entre yo y Dios", dijo la esposa de Hudson Taylor cuando agonizaba en su lecho de muerte).

(Compilado por Gene Edwards en "Cien Días en el Lugar Secreto")



PALABRA PROFÉTICA PARA MARZO DE 2019, Geraldine Fisher


Marzo en Las muy ricas horas del duque de Berry, principios s. XV.
https://es.wikipedia.org/wiki/Marzo#/media/File:Les_Très_Riches_Heures_du_duc_de_Berry_mars.jpg
En primer plano, un agricultor ara un campo con un arado tirado por dos bueyes, el hombre que los lleva con un palo largo. Los bodegueros podan las vides en una pluma a la izquierda y aran el suelo con una azada para airear el suelo: estas son las primeras formas de la vid. A la derecha, un hombre está mirando una bolsa, probablemente para sacar semillas que sembrará. Finalmente, al fondo, un pastor toma al perro que guarda su rebaño. En el fondo está el castillo de Lusignan (Poitou), propiedad del duque de Berry que lo modernizó. En el lado derecho de la imagen, sobre la torre Poitevin, hay un dragón alado que representa a la hada Melusine.



Palabra profética para marzo de 2019

Para el mes de marzo, decreto y declaro que usted va a pasar a un mes victorioso de bendiciones, honores e incluso victorias contra sus enemigos en esta temporada.
Y, serás bendecido al entrar y bendecido al salir: así como en el fruto de su cuerpo; ¡Incluso en el fruto de su vientre!
¡Verá AUMENTAR! ¡AUMENTAR TODO, PERO AUMENTAR!
No me refiero solo a las cosas materiales, sino a todas las áreas de su vida. ¡Así como hizo Josué cuando marchó alrededor de las murallas de Jericó por obediencia para derribar a sus enemigos en El Señor!
¡El maravilloso y milagroso poder de Dios en acción para Su pueblo no fue para nada tímido! Porque, creo que el deseo de Dios y sus buenos placeres es prosperarlo; así como su alma prospera en el Señor (3 Juan 1:2).
¡Estamos obedeciendo a Dios y estamos marchando alrededor de los muros de oposición para una liberación total; esperando un milagro en esta temporada!
Porque, en el tiempo pasado, Jericó estaba encerrado por dentro y por fuera, por el pueblo de Israel. Ninguno salió, y ninguno entró. Y el SEÑOR dijo a Josué: 
“Ahora, Jericó estaba cerrada, bien cerrada, a causa de los hijos de Israel; nadie entraba ni salía. Mas Yahweh dijo a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra. Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haréis durante seis días. Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carnero delante del arca; y al séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas. Y cuando toquen prolongadamente el cuerno de carnero, así que oigáis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará a gran voz, y el muro de la ciudad caerá; entonces subirá el pueblo, cada uno derecho hacia adelante. Llamando, pues, Josué hijo de Nun a los sacerdotes, les dijo: Llevad el arca del pacto, y siete sacerdotes lleven bocinas de cuerno de carnero delante del arca de Yahweh. Y dijo al pueblo: Pasad, y rodead la ciudad; y los que están armados pasarán delante del arca de Yahweh. Y así que Josué hubo hablado al pueblo, los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuerno de carnero, pasaron delante del arca de Yahweh, y tocaron las bocinas; y el arca del pacto de Yahweh los seguía.Y los hombres armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las bocinas, y la retaguardia iba tras el arca, mientras las bocinas sonaban continuamente.Y Josué mandó al pueblo, diciendo: Vosotros no gritaréis, ni se oirá vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: Gritad; entonces gritaréis” (Josué 6:1-10).
¡Como puede ver, todo lo que Dios le dijo a Josué que hiciera se alineó perfectamente (de manera ordenada), según con sus divinas palabras! Y, cuando Josué obedeció a Dios y se movió por fe, las cosas empezaron a encajar divinamente tal como Dios le había hablado.
Como puede ver, nadie podía hacer nada sin el mandato de Josué (el líder) porque fue a través de él que Dios le había dado a la gente el plan estratégico para derrotar al enemigo. Para, Gente, fue a través de Josué que Dios había dado la visión y nadie podía hacer nada sin el mandato y las órdenes de llevar a cabo la visión primero, ¡excepto a aquel a quien Dios le dio el plano!
En esta temporada, creo que mucho va a venir a través de aquellos que Dios ha llamado al liderazgo, cuando Dios comience a trabajar a través de nuestra Nación, las familias y el Cuerpo de Cristo, ¡cuando entremos en nuevos horizontes y comencemos a elevarnos a nuevas alturas en Cristo Jesús! ¡Y, creo que Dios está diciendo que todo lo que se una a sus líderes en esta temporada será bendecido por su obediencia!
Verán, cada vez que Dios da un plan, Él comienza primero por la cabeza y ese plan será empujado por todo el cuerpo para tener éxito, como lo fue para Aarón cuando el aceite se vertió sobre su cabeza, cayendo sobre la barba, corriendo sobre la barba de Aarón, sobre el cuello de su túnica, (Salmos 133:2).
Porque, escuché a Dios decir que una cosa que nosotros como cuerpo de Cristo necesitamos entender, es que nosotros como miembros de Cristo no podremos ver la visión telescópica total, como lo hicieron Josué y sus hombres, porque el plan estratégico será dado primero a los que están a cargo del campamento, para que los que están a cargo den la cabeza; los ojos, los oídos y la nariz puedan olfatear la tierra, para arrebatársela por la fuerza al enemigo como lo hicieron Josué y sus hombres, ¡para lo cual la obediencia es tan importante!
Porque, creo que nosotros, como pueblo de Dios, a medida que comencemos a entrar en el mes de marzo tendremos muchas cosas y obstáculos que se nos presentarán, que vendrán para probar nuestra fe; pero a medida que avancemos en obediencia a Dios, veremos una victoria total, como resultado de nuestra obediencia.
Y, también creo que Dios va a provocar que un gran soplo (la respiración de Dios) se levante en marzo  y nos lleve a su destino divino para derrotar todos los obstáculos, como hizo Josué mientras obedecía a Dios marchando alrededor de los muros de Jericó contra la oposición.
Cuando la gente finalmente gritó, los enormes muros se derrumbaron instantáneamente, e Israel obtuvo una victoria fácil. De hecho, Dios les había dado la ciudad de Jericó incluso antes de que comenzaran a marchar alrededor de sus muros (Josué 6: 2,16). Pero, no fue hasta que el pueblo de Dios, por fe, siguió los mandatos de Dios y su liderazgo que los muros de Jericó se derrumbaron (Josué 6:20).
Simplemente, ¿qué es lo que está causando que no tengas una victoria total en tu vida? Algunas de las cosas que creo que hacen que el Cuerpo de Cristo pierda la batalla son:
No conocer y comprender la obra de la Trinidad y su naturaleza; construyendo una relación en Su plenitud que requiere: 
  • Pasar por el proceso que Dios ha preparado para ti personalmente.
  • No ser intencional y profundizar en tu relación con Dios y con el hombre según Dios nos favorece.
  • No rendirse y permitirle a Dios la obediencia total y la fe en tu vida como discípulo de Cristo.
  • No establecer una relación íntima y de compromiso tanto en la oración como en la adoración con el Padre, e incluso en tu entrega como discípulo de Cristo, que es un mandamiento.
  • No remover la prenda babilónica u contaminación que bloquee tu obediencia para obtener liberación en el campamento. 
  • Por último, y sobre todo, la Biblia dice que busque diariamente escudriñando las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; 40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida. (Juan 5:39-40).
Al hacerlo, creo que también experimentará la voz de Dios (revelaciones) al perseguir Su amor, misericordia y compasión.
Simplemente, cuando usted llegue a experimentar Su convicción y castigo para corregir las cosas que están cojas y fuera del camino, de las que Dios quiere sanarlo y liberarlo para ayudarlo a derrotar y derribar los muros de Jericó en sus propias vidas o en las vidas de otros.
Porque creo que a través de la comprensión de la plenitud de quiénes son las cabezas de Dios, Dios quiere que Su pueblo lo conozca en cada área de Su ADN; así, ustedes conocerán Su odio por el pecado y la obra del enemigo en Su Iglesia y no sólo el lado que demuestra Su amor, gracia, bendiciones y sanaciones sino también el lado que castiga a aquellos que Él ama.
Porque, somos hechos a imagen de Dios, por lo tanto, tenemos muchos temperamentos y no sólo uno, sino que como nuestro Padre que está en el cielo, tenemos muchos que son guiados por el Espíritu Santo bajo Sus influencias. Cualquiera que sea la cabeza de Dios que elijas para aprender acerca de él, todos tienen un propósito pero funciones diferentes; una cosa es una certeza, yo sé que Él lo ama.
Como resultado de saber quién es Dios, creo que quiere que Su pueblo tenga un crecimiento en el que (nosotros) conozcamos todos los aspectos de Su personalidad. ¡No, solo el Padre, sino el Hijo y el Espíritu Santo porque sin ese conocimiento Su Casa no puede construirse sobre una base sólida de Su Reino y del que vendrá! Porque es en Él que necesitas conocer cada aspecto de Él, en toda Su trinidad.
Porque, en este tiempo, creo que Dios está diciendo que lo que nos falta, que nos ata como pueblo de Dios a Su naturaleza, es la verdad básica fundamental de Quién es y en quién quiere Dios que Su pueblo se convierta en Él, en este tiempo y es por eso que creo que Dios está llevando a la Iglesia de regreso a las "verdades básicas fundamentales", no en quiénes queremos llegar a ser, sino en quién y qué quiere Él que sea Su pueblo! ¡Para conocer estas verdades, nosotros, como pueblo, debemos conectarnos con la vid! ¿Cómo podemos hacer eso cuando nos negamos a estudiar Su Palabra diariamente (orar, arrepentirse rápido, etc.)?
Ahora los judíos de Berea tenían un carácter más noble que los de Tesalónica, porque recibieron el mensaje con gran entusiasmo y examinaban las Escrituras todos los días  para ver si lo que Pablo decía era verdad (Hechos 17:11).
No, como la iglesia de hoy que cree en la obediencia ciega, la cual va al sacerdocio del Levítico por una palabra y lo tiene para orar por sus pecados, cuando ya no estamos bajo la ley, pues en el pasado no teníamos abogado para interceder por nuestro pasado, pero ahora tenemos tanto a Cristo como al Espíritu Santo para orar por nosotros y a favor nuestro.
Pero, en cambio, escucho a Dios decir que esta nueva generación de iglesias está dispuesta a tomar las palabras de los que se disfrazan detrás de títulos, regalos y oficios, en lugar de ser como los judíos de Berea que tenían un gran deseo de leer y estudiar para ver por sí mismos (relación) ¡si el mensaje de los demás era verdadero o no!
Esta es la razón por la cual muchos falsos profetas engañan a otros y porque son como la paja sin que ninguna palabra salte con cada soplo y doctrina que se presenta.
¡Fácilmente engañados y defraudados por lobos vestidos de ovejas! (Efesios 4:14).
¡Porque, creo que el SEÑOR está diciendo que viene una hambruna! ¡Una gran hambre y una gran sed de escuchar y conocer la Palabra de Dios en la Tierra! ¡No será por el pan natural, sino por la sed, el hambre y el deseo de saber quién es nuestro Dios! (Amós 8:11).
Porque, creo que muchos han fallado en la prueba de saber cuáles son las verdaderas verdades fundamentales, de qué se trata la trinidad y la identidad de saber quién es realmente Dios en sus propias vidas; así como quiénes son ellos en Dios, dejándolos con una base torcida.
Porque, creo que Dios está diciendo que Su Palabra es más que carne para masticar, pero con esa masticación vienen los sabores sabrosos de lo que Él le ha dado para masticar, ¡que son la Palabra Rhema de Dios y no solo el Logos! Pues, muchos están experimentando el Logos de la Palabra de Dios como lo hicieron los escribas y los fariseos, ¡pero han dejado de lado la gloria que viene para producir un cuerpo glorificado y una mayor transformación en Cristo Jesús para ellos mismos y para otros en el Reino de Dios!

Construyendo la casa y los cimientos:
Porque, dijo que muchos comenzaron a construir una casa, pero después de un tiempo sus cimientos se derrumbaron y tiene grietas en ella, y no está asegurada; ¡pronto comenzará a ver grietas y hendiduras en la casa que han comenzado a construir!
“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Cristo Jesús.  
Ahora si alguno construye sobre esta base oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, rastrojo; la obra de todo hombre se hará manifiesta, porque el día la declarará, porque será revelada por el fuego; y el fuego probará 
de qué clase es
 la obra de todos los hombres,  1 Corintios 3:11-13 .

Pueblo, no hay prisa en su edificio, porque como cualquier cimiento, ¡se necesita tiempo para pasar por el proceso de construcción! No solo eso, sino que también lleva tiempo conocer a Aquel que tiene los planos en Sus manos, si alguna vez debemos trabajar para Él en Su Reino, ¡ayudando a traer (madurez) el Cielo a la Tierra y la salvación de las almas para Cielo!

La profetisa Geraldine FisherLa apóstol  Geraldine Fisher  tiene un ministerio de redes sociales a nivel mundial. Como misionera, Dios la movió al ministerio de profeta, revelándole las cualidades de un verdadero profeta: humildad, humillación, amar a otros, interceder en la oración, mientras mantiene su propia vida limpia para escuchar con precisión a Dios. Desde que escuchó la voz audible de Dios llamándola al ministerio, ha sido llamada a interceder y orar por otros en el ministerio mientras Dios habla, instruye, dirige y da palabras proféticas para que ella las brinde a otros. Dios prometió que la llevaría a sentarse y aprender ante grandes hombres, ¡justo lo que hizo!