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LA SERPIENTE, ¿DE DÓNDE VINO EL DIABLO?, J. Preston Eby


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¡Qué estupor, ceguera, obnubilación y atolondramiento nuestro por tantos años! Eby nuevamente descubre nuestra profunda ceguera, corriendo otro de los velos que nos ha tenido confundidos y aherrojados por mucho tiempo. La clásica enseñanza sobre el diablo no se sostiene cuando simplemente la confrontamos con la pura y simple verdad de la Palabra de Dios. Nos sonroja pensar que simplemente con saber leer lo que ponía en el texto, sin tragarnos todo lo que se nos decía torciéndolo (la mayoría de las veces por ceguera de los instructores y no por mala intención) hubiera bastado. Pero, ¡hay! sólo Dios corre los velos a Su tiempo si nos convertimos o volvemos a Él (2 Corintios 3:16).

LA SERPIENTE
"Ahora la SERPIENTE era más sutil que cualquier bestia del campo que Yahweh Dios había hecho ... y la SERPENTE dijo a la mujer: 'de cierto no morirás' ... y Yahweh Dios dijo a la SERPENTE, 'he aquí que tú eres maldita más que todas las bestias del campo, sobre tu vientre irás, y polvo comerás todos los días de tu vida; y pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu simiente y su simiente; ella te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar' ”. (Génesis 3:1,4,14-15).
El libro de Génesis es probablemente el libro más importante jamás escrito. Por supuesto, la palabra "génesis" significa "origen" o "principio", y el libro de Génesis da el único relato verdadero y fiable de las entidades y condiciones básicas del universo y de la vida. ¡El Génesis proporciona información vital sobre el origen de TODAS LAS COSAS y, por lo tanto, del significado de TODAS LAS COSAS!
Cuando Dios habla del "principio" está hablando del punto de origen del sujeto en cuestión. "En el principio creó Dios los cielos y la tierra" (Gen.1:1). Lejos allá, delante de las edades oscuras y lejanas que se han ido, nuestro Padre celestial se propuso y planificó y mandó; ¡Y he aquí, los mundos nacieron! En la invisibilidad salió lo visible; donde anteriormente no había habido sino espacio vacío, ahora la materia apareció y tomó forma: un reino estaba en construcción. Todo comenzó en "el principio". Todas estas cosas tuvieron su origen en Él, y fueron Su obra desde el principio de Su Creación.
Es interesante notar que en el texto hebreo esta palabra "principio" está en el número plural –"comienzos". Hubo muchas cosas comenzadas todas al mismo tiempo, cuando la sabiduría múltiple de Dios encontró la expresión de innumerables maneras de traer al reino de la visibilidad, los majestuosos propósitos de Dios. No hay ni tiempo ni espacio para enumerar todo lo que se incluye en sólo dos palabras: TODAS LAS COSAS. "Porque en él fueron creadas TODAS LAS COSAS que están en el cielo, y que están en la tierra, visibles e invisibles, ya sean tronos, o dominios, o principados, o poderes: TODAS LAS COSAS fueron creadas por él y para él; él es antes de TODAS LAS COSAS" (Colosenses 1:16-17).
La verdad a la cual el Espíritu de Dios llamaría ahora nuestra atención es esta: Cuando Dios habla del "principio" está hablando del PUNTO ORIGINARIO del sujeto en cuestión. Está escrito de Jesús cuando convirtió el agua en vino: "Este principio de milagros hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él" (Juan 2:11). Esto significa, simplemente, que el aspecto milagroso del ministerio de Jesucristo tuvo como punto de origen este milagro del agua convertida en vino. No había hecho ningún milagro antes de este tiempo, pero a partir de este día muchos más iban a seguir. Esto, en lo que respecta a Sus milagros, era "el principio". Así podemos ver claramente que si algo se manifiesta en una cierta forma "desde el principio", esto significa que desde el momento en que fue formado, establecido y nacido en primer lugar, ha estado en esa condición.
Webster define "comienzo" como (1) un comienzo, (2) el tiempo o lugar de comenzar o de venir en ser; origen; fuente. No debería ser difícil para cualquier persona que tenga conocimiento práctico de la lengua castellana entender el significado de "en el principio" o "desde el principio". El comienzo de cualquier cosa es simplemente EL TIEMPO O EL LUGAR DE SU COMIENZO-ARRANQUE O DE EMPEZAR A SER.
Sin embargo, toda la enseñanza del Sistema de Iglesia ha perpetrado una noción cruda que choca frontalmente con esta verdad simple e inequívoca de la Palabra de Dios. A pesar de que "desde el principio" significa obviamente desde el principio, el origen o el devenir de una cosa, los hombres han enseñado una doctrina por largos siglos que descaradamente contradice esta simple declaración del hecho divino. Hablo de lo que se enseña acerca de Satanás: el Diablo.
La ortodoxia ha enseñado durante mucho tiempo que Satanás era, en un principio, un alto y bello arcángel en el Cielo. Los teólogos y los predicadores recitan una y otra vez cómo Satanás fue originalmente "el querubín ungido que cubre ... el más bello y sabio de toda la creación de Dios". Este ser era, dicen ellos, el gobernante y líder de los seres angélicos y aparentemente los dirigía en su alabanza y gritos de alegría a Dios ... el ser más grande que Dios creó, aquel que tenía una fuerza, sabiduría, belleza, privilegio sin igual , y autoridad, y estaba al lado de Dios mismo. Este impecable, perfecto, llamado Lucifer, fue creado sin ninguna forma de maldad y con la mayor inteligencia de cualquier ser creado. Entonces, se nos dice, este Lucifer, repentinamente dándose cuenta de lo hermoso e inteligente que era, se infló con poder y orgullo y su corazón se alzó en rebelión contra Dios. De acuerdo con la historia, Lucifer reunió a una tercera parte de los ángeles celestiales para su causa, reuniendo un ejército con el cual planeaba sacar a Dios de Su trono y suplantarle como rey y dios del universo y hubo guerra en el Cielo. Por suerte, Dios ganó y arrojó a Lucifer del Cielo y se convirtió, en lugar del ángel santo que era, en el diablo que es hoy.
No es nada sorprendente que tal doctrina pudiera haber gozado de tan amplia aceptación a la luz de las sencillas enseñanzas de las Escrituras sobre este tema. Cualquier hombre que no discerne entre hechos y fábulas, y que se opone o se rebela contra los hechos, es un necio. Los tontos manifiestan su verdadero estado resistiendo e ignorando los hechos. Recuerde, hay un mundo de diferencia entre hechos, creencias y fantasías. Creo que el núcleo de nuestra tierra natural es caliente, tal vez fundido. Pero nadie sabe nada acerca de las verdaderas condiciones allí. No hay manera posible de averiguar o demostrar la verdad o la falsedad de mi creencia. Así que sigue siendo sólo una creencia: puede ser verdadera, o puede ser falsa. Por otra parte, si pensara que nuestro sol natural está hecho de pintura roja, sería una fantasía, una idea altamente improbable o irracional. Pero los hechos son completamente diferentes. Son realidades, actualidades, pueden ser demostrados como tales o no. El hielo es frío. Es un hecho que puede demostrarse. La Tierra es redonda; ese hecho ha sido demostrado de manera concluyente a través de los últimos siglos; no es una creencia o una fantasía. El fuego quema. Uno debe tener aire para respirar. Estos son hechos, y sólo los necios los oponen o resisten. Ahora vamos a exponer algunos hechos. ¡Vamos a contrastar lo que los HOMBRES dicen y creen con lo que DIOS dice!
El hombre dice que Satanás EN EL COMIENZO fue santo, pero más tarde cayó de esa posición. JESÚS dijo de Satanás: "Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y queréis hacer los deseos de vuestro padre. Él HA SIDO HOMICIDA (no un ángel) DESDE EL PRINCIPIO, y no se mantuvo en la verdad, pues no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de lo suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. (Juan 8:44).
En estos estudios sobre el Jardín del Edén, buscamos el PRINCIPIO, sondeando los tiempos antes de esta edad y en los siglos pasados, para que podamos comprender los grandes y gloriosos propósitos de nuestro omnipotente y omnisciente Padre celestial, que Él se ha propuesto desde el principio del mundo. ¡Cuan autoritariamente el Señor Jesús revela que allí atrás en ese camino allá atrás, al PRINCIPIO, incluso en su comienzo, Satanás era un asesino!
El versículo que acabamos de citar nos dice que Satanás "no moró" en la verdad. En el texto griego este verbo es el tiempo imperfecto del significado de HISTEMI, yo mantengo mi posición, o simplemente, estoy de pie, y la forma significa que incluso antes de la caída o tan atrás como esta persona existió, NO ERA VERDADERO. El Dr. Robert Young, en su traducción literal de la Biblia, traduce este versículo: "Él era un homicida desde el principio, y EL NO HA ESTADO en la verdad, porque no hay verdad en él”. La versión Rotherham dice: "Él era un asesino desde el principio, y en la verdad no estaba, porque la verdad no estaba en él". JB Phillips da la traducción aún más clara y exacta: "Él SIEMPRE FUE UN ASESINO, y NUNCA HA TRATADO CON LA VERDAD, ya que la verdad no tiene nada que ver con Él. Cada vez que dice una mentira, habla de su carácter, porque es un mentiroso y el padre de la mentira".
El HOMBRE dice que Satanás EN EL COMIENZO FUE PERFECTO Y SIN PECADO; pero el apóstol Juan, escribiendo bajo la inspiración del Espíritu Santo, escribió estas palabras con respecto al origen de Satanás: "El que comete pecado es del diablo, porque el diablo PECÓ DESDE EL PRINCIPIO" (1ª Jn 3:8). Esto no se puede decir, con razón, de Adán. De acuerdo con Génesis 2 y 3, no fue hasta después de que Adán fue creado espiritual en esencia, después de haber sido bajado al reino de la carne, después de haber sido colocado en el Jardín, después de nombrar a todos los animales, después que paseó a Su lado, después de que escuchó a la serpiente y comió el fruto prohibido, fue después de todas estas cosas, que Adán pecó. Adán no fue un pecador desde el principio. Pero el diablo, según 1ª Jn. 3:8 ERA UN PECADOR DESDE EL ¡COMIENZO! Ahora bien, si creemos que la Biblia significa lo que dice -y creo que sí- debemos creer que DESDE EL PRINCIPIO SATANÁS FUE MALO.

¿Quién hizo al diablo?
¿Creó Dios al Diablo? Bien, ¡sabemos que él no se creó a sí mismo! ¡Y él simplemente no "acaba de ocurrir"! La razón por la que algunos han sostenido que Satanás era originalmente un ángel es porque parece aliviar a Dios de la responsabilidad por el mal y del pecado en el mundo. Cuando se les pregunta si un Dios bueno creó a un diablo malo, ellos pueden responder: "¡No, no creó al diablo, él creó un ángel hermoso y poderoso que más tarde se convirtió en el diablo!" Esto suena bien superficialmente, pero cuando viene de Dios el Espíritu de Sabiduría y Revelación, esta línea de razonamiento se ve como inducción poco profunda de la mente natural.
¿Cómo podría un Dios omnisciente y santo crear un diablo malvado? Nuestra respuesta a eso es otra pregunta: Si Dios, sabio y omnisciente, creó un ser y diseñó dentro de este ser la capacidad inherente y el potencial para convertirse en malvado -una voluntad capaz de rebelarse contra Él, y si en Su omnisciencia Él Sabía de antemano que esta criatura se convertiría en maldad, ¿es Dios entonces MENOS responsable por el diablo? Si decimos que Dios creó a un ser bueno y no sabía que se convertiría en malo, ¡entonces el Diablo se adelantó a Dios! Si el Diablo pudiera hacer algo allí, que Dios no sabía que fuera a hacer, o no planeó que lo hiciera, ENTONCES ¿CÓMO PODEMOS ESTAR SEGUROS DE QUE NO PODRÍA SORPRENDER A DIOS OTRA VEZ? ¡Ah, amado, tal razonamiento carnal es una afrenta a la majestad del Dios Altísimo! ¿Es menos pensable que Dios creará un ser maligno que pensar que sólo creo un ser con la habilidad, dada por Dios, de convertirse en malvado? En cualquier caso, ¡no hay absolutamente ninguna forma de absolver a DIOS por el Diablo!
Que "todas las cosas son de Dios" se declara una y otra vez en la Biblia. ¿No le dijo el Señor a Faraón, aquel hombre perverso y rebelde contra todo lo que era de Dios, "Y para este mismo propósito te he levantado para mostrar mi poder en ti, y para que mi nombre sea declarado en toda la tierra"? (Romanos 9:17). La infinita sabiduría de la mente de Dios no puede ser comprobada por nuestras pequeñas cabezas carnales. Debemos desterrar nuestra teología infantil y poner nuestras mentes en armonía con la mente de Cristo. Debemos comenzar a mirar a través del poderoso telescopio de la sabiduría de Dios, mientras miramos a través del vasto universo del bien y el mal, hasta que la luz celestial irrumpa con brillantez ardiente sobre nuestros espíritus inquiridores y veamos con una visión cristalina que Dios está en todas las cosas y es responsable por todas las cosas, incluyendo todas las cosas llamadas malas, así como las cosas buenas. ¿No es algo espantoso decir que el mal es de Dios? ¡No hay nada temeroso en esta visión a menos que la VERDAD sea de temer! No me sorprendería que algunos de los compatriotas del profeta Amós hayan pensado que estaba hablando blasfemias cuando, por el Espíritu Santo, dijo: "¿Se tocará la trompeta en la ciudad y el pueblo no tendrá miedo? ¿CAERÁ SOBRE UNA CIUDAD EL INFORTUNIO, Y EL SEÑOR NO LO HABRÁ HECHO?" (Amós 3:6).
Hay incontables millones de cristianos que no les gusta creer que TODAS LAS COSAS SON DE DIOS -incluyendo el mal. Ellos prefieren mejor creer, como el Sistema de la Ramera les ha enseñado, que en el principio Dios hizo todo "perfecto", entonces uno de los "perfectos" ángeles "se hizo" el diablo y el diablo entró y arruinó el trabajo de las manos de Dios, y degradó tanto la bella y perfecta Creación de Dios, que el Señor Todopoderoso mismo fue puesto a prueba, viéndose obligado a descubrir alguna forma de recuperar la Creación de las garras del Diablo, después de seis largos y tortuosos milenios de conflicto y lucha. La batalla sigue estallando año tras año y generación tras generación, el Diablo ahuyentando a Dios a veces, y Dios llegando a la cima eventualmente... ¡Parloteo infantil! ¡Vanas imaginaciones! ¡Estupidez carnal!
¿Por qué, oh, por qué los hombres no pueden creer en la sencilla y sin barniz Palabra de Dios? Ah, tenemos la Palabra de Dios para ello -su afirmación positiva de que ÉL CREA EL MAL, "Para que conozcan desde el nacimiento del sol, y desde el oeste, que no hay ninguno a mi lado. Yo soy el Señor, y no hay otro, yo formo la luz, y creo las tinieblas: hago la paz y CREO EL MAL; YO SOY YAHWEH EL QUE HAGO TODO ESTO" (Isaías 45:7). ¡Dios crea el mal! Y decimos ¡no puede ser! Pero aquí está en la Palabra. ¿Qué harás con ella, amado? "Debemos explicarla de alguna manera", dice el fundamentalista, "seguramente no puede significar que Dios crea el mal, los pecados, los pecadores, los demonios o las malas acciones -debe significar que Él crea el mal físico - hambrunas, pestilencias, huracanes, tornados, incendios forestales, inundaciones, calamidades, juicios, etc.-, que Dios envía a la humanidad como castigo por su maldad". ¡No es así! La palabra aquí para "mal" es la palabra hebrea "ra" que se utiliza en todo el Antiguo Testamento para denotar la maldad, el pecado y el mal. ¡Es tan usada como en unos quinientos pasajes!
Por ejemplo, en Génesis 6:5 leemos: "Y vio Dios que la maldad de los hombres era grande en la tierra, y que toda imaginación de su corazón era sólo maldad (ra) continuamente". Otra vez, "Y Yahweh se encendió contra Israel, y los hizo vagar en el desierto cuarenta años, hasta que toda la generación que había hecho mal (ra) a los ojos de Yahweh fue consumida" (Números 32:13). El Sal. 34:13-15 nos amonesta, "Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño, apártate del mal (ra) y haz el bien ...” Los ojos de Yahweh están sobre los justos, y sus oídos están abiertos a su clamor, y la misma palabra en el original también se traduce "malo" y "maligno" más de cien veces. Así Dios declara: "Yo formo la luz y creo las tinieblas; hago la paz y CREO EL MAL. Yo, Yahweh, hago todas estas cosas". ¿Por qué debería el hombre insignificante intentar proteger al Todopoderoso de la responsabilidad que Él mismo ha tomado? Si Él dice que Él crea la paz y crea el mal, entonces créalo. ¿Recuerdan cómo trajeron al ciego a Jesús, y cuando el pobre hombre estaba allí, los discípulos le dijeron a Jesús: "¿Quién ha pecado, este hombre o sus padres, para que nazca ciego?" Jesús respondió: "este hombre no pecó, ni sus padres, sino PARA QUE LAS OBRAS DE DIOS SE HICIERAN MANIFIESTAS EN ÉL" (Jn. 9:2-3) Así, por el mal de la ceguera, la gloria de Dios se manifestó al final.
Antes de continuar con este pensamiento necesitamos establecer otro punto donde la palabra de los hombres y la Palabra de Dios difieren.
El hombre dice que la serpiente en el jardín era uno de esos reptiles delgados largos que tienen espinas dorsales y costillas y escamas en el exterior de sus cuerpos. Numerosos cuadros han sido pintados de la serpiente colgando de la rama de un árbol, conversando con la madre Eva. En el libro de Apocalipsis tenemos una verdad dada por revelación al apóstol Juan en la cual se revela un hecho muy importante acerca de Satanás y la serpiente. Esta verdad se dice dos veces en el libro. Dos es el número de TESTIGO, por lo que Dios ha dado un testigo claro e inconfundible sobre la identidad de la serpiente. ¡Oíd, ahora, la Palabra del Señor! "Y el GRAN DRAGÓN fue echado fuera, esa VIEJA SERPIENTE, llamada DIABLO, y SATANÁS, que engaña a todo el mundo: fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él ... y vi a un ángel bajando del cielo, teniendo la llave del abismo y una gran cadena en su mano, y sujetó AL DRAGÓN, ESA VIEJA SERPIENTE, QUE ES EL DIABLO Y SATANÁS, y lo ató por mil años" (Ap. 12:9; 20:1-2).
Aquí Satanás es llamado "esa vieja serpiente". La palabra "vieja" es la palabra griega "archaios" que significa ORIGINAL o PRIMEVO. "Primario" significa DE LA PRIMERA EDAD O EDAD PRIMITIVA. "Archaios" viene de la palabra griega "arche" que significa UN INICIO O COMIENZO. Además, "arche" es una abstracción de la palabra griega "archomai" que significa COMENZAR EN ORDEN DE TIEMPO. Poniendo todo esto junto no podemos ver que Satanás es esa serpiente VIEJA, esa serpiente ANTIGUA, esa serpiente ORIGINAL, esa serpiente PRIMEVA, la serpiente de LA PRIMERA EDAD, desde el PRINCIPIO, que existió como una serpiente desde el principio del tiempo!
La traducción de Phillip dice: "Entonces vi a un ángel descender del cielo con la llave de la fosa y una enorme cadena en su mano, y se apoderó del dragón, la SERPIENTE DE ANTIGUOS DÍAS, que es tanto el Diablo como Satanás ..." Otra versión dice: "Y él se apoderó del dragón, la SERPIENTE ORIGINAL, quién es el Diablo y Satanás ..." La Biblia Amplificada dice: "Y él apoderó y derrotó al dragón, esa SERPIENTE ANTIGUA DE TIEMPOS PRIMEVOS, QUIÉN ES el Diablo y Satanás ... "
Es una falta común entre nosotros repetir lo que los teólogos y predicadores de Babilonia dicen en lugar de decir lo que DIOS DICE, pero es una gran bendición para nosotros cuando al fin comprendemos la total sencillez de la verdad de Dios y simplemente la creemos. Prácticamente todos los sermones predicados hoy son meramente la filosofía del predicador, y prácticamente toda la filosofía del predicador es la tradición de los hombres, transmitidas de una generación a la siguiente. Estas filosofías y tradiciones de la iglesia se convierten en las doctrinas establecidas de la secta, y los graduados de los seminarios se vuelven tan celosos en proponerlas, que nunca pensarán en buscar Su rostro, conocer Su voluntad o participar de Su mente gloriosa. Así, a lo largo de toda la vida, los hombres continúan predicando, discutiendo y manteniendo sus tradiciones consagradas hasta que se convierten en los fariseos de antaño, haciendo la PALABRA DE DIOS DE NINGUN EFECTO a través de sus tradiciones. Ellos se vuelven completamente despojados de su asociación vital con Él, y para ellos la grandiosa y gloriosa VERDAD como es EN JESÚS es perdida.
El hombre, por un lado, dice que un ángel caído, Satanás, usó la serpiente en Edén. Dios, por otra parte, dice que esa serpiente original ES EL DIABLO y Satanás. Una vez leí un libro que explicaba cómo Satanás era el mayor ventrílocuo de todos los tiempos, lanzó su voz a la serpiente para que la serpiente sólo pareciera que hablaba - ¡era realmente el Diablo! ¡DIOS DICE que la SERPIENTE MISMA era más sutil que cualquier bestia del campo, que la SERPIENTE HABLÓ, y que la serpiente ES EL DIABLO Y SATANÁS. EL HOMBRE dice que el Diablo de alguna manera entró en la serpiente y habló por su boca, mientras que DIOS declara que ESA SERPIENTE ORIGINAL ES EL DIABLO! Los niños en la escuela aprenden lo que llamamos definiciones. Una definición es una declaración explicativa que nos dice exactamente lo que una cosa es, como, "una isla es un tramo de tierra completamente rodeada de agua". Dios también nos da definiciones en Su Palabra. Él nos dice exactamente lo que son ciertas cosas. Y en la Escritura que acabamos de citar nos ha dicho exactamente lo que la serpiente es: "Aquella serpiente original, QUE ES el Diablo y Satanás". Ahora vamos a hacer esto un poco más claro.
Las definiciones de los hombres pueden ser dadas a la inversa. Por ejemplo, la definición de "Una isla es un tramo de tierra completamente rodeada de agua", puede decirse así: "Una extensión de tierra completamente rodeada de agua es una isla". Esta es otra manera de afirmar el mismo hecho. De ninguna manera, cambia el significado. Ahora probemos esto en la definición de la serpiente. "Esa serpiente original ES el diablo", -"el diablo ES esa serpiente original". ¡Eso, querido lector, es la PROPIA DEFINICIÓN DE DIOS de la serpiente en Edén!
Tan pronto como esta verdad surja en su corazón iluminado, el conocimiento de DÓNDE HA VENIDO LA SERPIENTE se apresurará a seguir. La Palabra de Dios es segura e inconfundible. El Espíritu Santo declara enfáticamente: "Ahora la SERPIENTE era más sutil que cualquier BESTIA del campo que Yahweh Dios hubiese hecho" (Génesis 3:1). Dos cosas se revelan aquí: la naturaleza de la serpiente es una naturaleza BESTIA - ¡Y DIOS LA HIZO! Supongamos que en lugar de intentar explicar este pasaje en armonía con algún credo cortado y seco, dejamos que todos los credos se vayan y esperen al Espíritu del Señor para dar entendimiento de lo que realmente significa el pasaje, y entonces, si el credo NO armoniza con la luz que el Espíritu trae, arroje el credo. En cualquier caso, aquí está la declaración en la Palabra y seremos lo suficientemente valientes como para recibirla como VERDAD y confiar en el mismo que hizo que la explicara. "La SERPIENTE era más sutil que cualquier BESTIA del campo que EL SEÑOR DIOS HABÍA HECHO". Estas palabras merecen páginas de explicación, pero ¿no pueden ver que están llenas del Espíritu de Revelación? Dios hizo la serpiente, Dios la hizo con una naturaleza bestial, Dios la hizo sutil, Dios le hizo el diablo y Satanás, Dios le hizo un mentiroso y un asesino desde el principio!
Es completamente imposible que un hombre conozca y ame verdaderamente a Dios hasta que su espíritu haya sido enseñado que antes de todas las cosas, en todas las cosas, y después de todas las cosas, Dios es omnipotente, omnisciente, inmutable, eterno, lleno de justicia, de amor, de bondad, de perdón y de verdad. Él era antes de TODAS LAS COSAS Y POR ÉL TODAS LAS COSAS SUBSISTEN. No hay ángel, principado o poder en ninguna parte de las infinitas inmensidades de la infinidad que no tenga su autoridad sino por el nombramiento directo de Dios. En Él todos los hombres, ángeles y criaturas viven y se mueven y tienen su ser. DE Él y POR ÉL y PARA ÉL SON TODAS LAS COSAS. De Él todo viene, por Él todo existe, y en Él todo termina trayendo gloria a Dios para siempre y para siempre, Amén.
La imaginación de que una cosa puede tener su comienzo en Dios, y luego convertirse en algo distinto de lo que Dios previó, pensó, o planeó para ella, es una imaginación vana que viene de la mente distorsionada y la imaginación salvaje del hombre, y no una verdad que viene de la mente omnisciente de nuestro Padre celestial. “Porque de Él y por Él y para Él, son todas las cosas. A Él sea la gloria por los siglos de los siglos. ¡Amén!” (Romanos 11:36). Aún más esclarecedora es la traducción de Goodspeed que dice: "Porque de él viene todo: a través de él todo existe, y en él todo termina, ¡gloria a él para siempre!” O como dice la Biblia Amplificada: "Porque de él y de él y de él son todas las cosas, porque todas las cosas se originan con él y vienen de él, todas las cosas viven por él y todas las cosas se centran y tienden a consumar y terminar en Él. ¡A Él sea la gloria por siempre! Amén, así sea".
Las palabras de esta preciosa porción de la Escritura arrojan un rayo de iluminación divina a través de las sombrías páginas de la tradición humana que durante siglos ha confundido las mentes de los hombres y atribuido a Satanás el poder de ser y de hacer parte de la rebelión contra Dios, haciendo que la fe de los hombres en la omnisciencia, la inmutabilidad y la omnipotencia del Señor vacilara y muriera.
Llegó un día bendito en mi vida cuando mi Padre que está en el Cielo me dejó oír un secreto de Su propio corazón, un secreto que pocos han comprendido a través de todas las generaciones de la Iglesia. Cuando Él lo sopló en mi oído que escuchaba, casi me aturdió a causa de mi propia tradición e incredulidad, sin embargo, no podía dudar de la verdad que Él me enseñó cuando dijo: "Por él fueron todas las cosas creadas, que están en el cielo, y que Están en la tierra, visibles e INVISIBLES, ya sean tronos, o dominios, o PRINCIPADOS, o PODERES; TODAS LAS COSAS fueron creadas por Él y para Él; y Él es antes de todas las cosas y por Él todas las cosas subsisten" (Col. 1:16-17). "TODAS LAS COSAS fueron hechas por Él, y sin Él nada de hecho fue hecho" (Jn.1: 3). Yo era como uno que se sorprendió por estas palabras como un rayo salido del Cielo, porque durante años todos mis profesores me habían inculcado todo lo contrario en mi mente. "Dios", me decían, "hizo un bello y glorioso ángel, ¡pero el Diablo se hizo a sí mismo!" Pero cuando oí la voz del Señor omnipotente, hablando desde el trono de Su poderosa majestad, asumiendo toda la responsabilidad por TODA LA CREACIÓN, mi corazón se asombró de Su presencia y por primera vez en mi vida El "propósito de aquel que hace todas las cosas según el consejo de su propia voluntad" comenzó a desplegarse en lo más profundo de mi corazón.
Dios es LA CAUSA de todo lo que es. Todo existe con el único propósito de mostrar Su gloria. Cada objeto en la naturaleza y cada criatura en el universo tienen su única razón de existencia en esto -que la maravillosa bondad y sabiduría y poder de Dios pueda brillar a través de ellas. Dios es el fin y objetivo de todas las cosas, porque Él es su principio y origen. Todos deben cumplir Su voluntad porque todos vinieron de Él y sólo existen por Él.

¿Por qué el diablo?
A lo largo de los años se han escrito muchos libros, se han cantado muchas canciones, se han predicado muchos sermones, y se han dicho muchas cosas sobre el Diablo. Es triste decirlo, pero la gran mayoría de los cristianos temen al diablo más que a Dios. A Satanás se le ha culpado de todo, desde por el automóvil que se descompone hasta por las uñas encarnadas. La gente lo ha pintado como un enorme, feo, travieso personaje con cuernos, adornado con un traje rojo, con una cola larga y puntiaguda y llevando una horca. La Palabra de Dios, sin embargo, tiene algo que decir acerca de quién y qué es Satanás y POR QUÉ ES LO QUE ES.
Jesús declaró de Satanás: "El ladrón no viene, sino para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10). De la propia boca de Dios procede la afirmación: "He creado al DESTRUCTOR para destruir" (Isaías 54:16). Recogemos de este pasaje que Satanás es un ser creado con un propósito definido. Ese propósito se expresa en las primeras palabras del citado versículo: "He creado al herrero (el diablo) que sopla las brasas en el fuego, y que trae un instrumento para su trabajo".
El "Herrero" que "sopla sobre el fuego" ¡es también el que calienta el horno siete veces más caliente! "Amados, no os sorprendáis de la hoguera que ha prendido en medio de vosotros para probaros, como si os aconteciese alguna cosa extraña" (1ª Pedro 4:12). Nuestras pruebas y ensayos están asociados en la Palabra de Dios con el ministerio de Satanás. ¿Nunca pensaste en que Satanás tuviera un MINISTERIO? "Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser TENTADO DEL DIABLO, y cuando el Tentador vino a él, dijo: Si eres Hijo de Dios, ordena que estas piedras se hagan pan" (Mat. 4:1-3). "No temáis nada de lo que padeceréis: he aquí que el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados ... se fiel ... y te daré la corona de vida" (Apocalipsis 2:10). "Y el Señor dijo: Simón, Simón, he aquí, Satanás ha solicitado poder PARA ZARANDEAROS COMO TRIGO; Yo he orado por ti, para que tu fe no falle, y cuando te conviertas, fortalece a tus hermanos" (Lc 22:31-32). "Séd sobrios, vigilad; porque vuestro adversario, el diablo, como un león rugiente, anda por ahí, buscando a quien devorar, a cual resistid firmes en la fe, sabiendo que las mismas aflicciones se cumplen en vuestros hermanos en todo en el mundo" (1ª Pedro 5:8-9).
Lamentamos nuestra poca comprensión de estas cosas, pero a medida que pasa el tiempo y el Espíritu Santo toma las cosas de Dios y nos las revela, comenzamos a entender que en todo el universo una cosa es una cosa SOLO PORQUE TIENE SU OPUESTO. El bien sin el conocimiento del mal apenas puede ser llamado bien en absoluto. ¿Quién podría hablar del día si la noche nunca se hubiera conocido? ¿No habría luz si primero no hubiera oscuridad? ¿Qué podríamos saber de la vida si no hubiera muerte? ¿Qué sabríamos de la salud si no hubiera enfermedad? ¿Qué sabríamos de la riqueza si la pobreza no hubiera extendido su espectro sobre la Tierra? No se puede confiar en nadie hasta que haya sido EXPUESTO A LOS OPOSITORES, hasta que haya sido tentado. Ningún hombre puede ser declarado fuerte hasta que haya sido probado por la debilidad. Tampoco puede ser un vencedor hasta que se haya enfrentado al espantoso enemigo. Aquellos que son dignos de matar a sus Goliat deben primero haber matado a su león y a su oso. ¡Ningún hombre puede ser un Hijo de Dios Vencedor hasta que se haya enfrentado a LA SERPIENTE EN EL DESIERTO y salga victorioso!
Todo tiene su bien y su mal, su verdad y su error, su bueno y su malo, y el uno debe vencer al otro. Lo dulce debe vencer y tragar a lo amargo, lo suave a lo áspero, lo blando a lo duro. La vida absorverá la muerte, dijo Pablo en 2ª Cor. 5:4; y obtiene su fuerza de tener un OPOSITOR que se ha tragado. No se puede decir un sí cierto en una decisión, hasta que primero se han analizado las alternativas y dicho un no, igualmente cierto, a cada una de ellas. ¡La fuerza del sí es tragarse los noes! No está en no tener un no, no en ignorar su existencia, sino en enfrentarlos y reemplazarlos por el sí final. ¡Ah, amado, Dios es Dios PORQUE HAY UN OPUESTO, un adversario, un oponente, y Dios será Dios para ti, querido, cuando te hayas encontrado con el adversario en todas sus obras y lo hayas superado! Y aquí tenemos la perfecta sabiduría de Dios en la formación de la raza humana y en producir un opuesto conveniente, el malo, el maligno, A TRAVÉS DE QUIEN TRAERÍA SU VASTA FAMILIA DE HIJOS A LA MADUREZ. "Aunque era Hijo, sin embargo aprendió OBEDIENCIA por las cosas que Él sufrió" (Hebreos 5:8). "Porque era propio de aquel por cuya causa son todas las cosas, y mediante el cual todas las cosas subsisten, que en su designio de ir llevando muchos hijos a la gloria, PERFECCIONASE por medio de padecimientos al autor de la salvación de ellos" (Hebreos 2:10).
Como ha escrito uno: "Dios está construyendo un templo, hecho de piedras vivas, a través del cual manifestarse a Sí mismo a lo largo de los siglos venideros”. ¡Aleluya! y Satanás fue creado (un pecador desde el principio) como un cincel y martillo para ser usado en las piedras vivas que ahora han sido escogidas y están siendo colocadas en este templo, dice el Señor, en el "horno de la aflicción" (Isaías 48:10). Dios, sin embargo, es misericordia, Dios es Amor, Dios es compasión; sanador, no destructor; pero era necesario calentar un horno para purificar el oro, un horno en el que se quemaría la madera, el heno y el rastrojo. Pero Dios, en Su carácter de amor, no podía realizar la aflicción necesaria. Fue por esta razón que Él creó un instrumento que fuera capaz de realizar esta acción esencial en la vida de los hombres, porque Dios creó a Satanás, literalmente, una varilla el castigo.
Si podemos darnos cuenta de que detrás de los actos de Satanás está la poderosa mano de Dios trabajando para traer el oro a estos vasos de barro, podemos regocijarnos, como David, en nuestras aflicciones y pruebas y exclamar con él, "Es bueno para mí haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos" (Sal. 119:7). ¡Gloria a Dios! Cuando comenzamos a ver el bien que proviene de los ataques de Satanás en nuestras vidas, somos capaces de apreciar, aún más, la grandeza de nuestro Dios y la profundidad de la sabiduría de Su gran mente maravillosa y alabar Su nombre. Él es verdaderamente un Dios de poder y fortaleza, y todas las cosas están en Su mano, incluso este adversario al que llamamos el diablo".
¡Ah, querido, hay un propósito en la aflicción! Hay un propósito en el juicio. Hay un propósito en la tentación. Hay un propósito en el sufrimiento. Hay un propósito en la tristeza. Hay un propósito en el dolor. Hay un propósito en la enfermedad y dolencia. Hay un propósito en la luz y la oscuridad. Hay un propósito en el bien y hay un propósito en el mal. Hay un propósito en la adversidad y en el Adversario que la trae. Sí, mi hermano, mi hermana, ¡hay un propósito en la existencia y el trabajo de Satanás! Sin esta comprensión toda la obra de Dios en todas las edades se convierte en un golpe y una falta, un asunto de prueba y error, indigno de nuestro poderoso Dios, de quien está escrito: "El Altísimo ... vive para siempre, cuyo dominio es un dominio eterno, y su Reino es de generación en generación y todos los habitantes de la tierra son considerados como nada y hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, o le diga ¿qué haces?"
Una de las leyes fundamentales de la Creación es que una fuerza de oposición es necesaria para el crecimiento y para producir la fuerza, resistencia, y dureza. Cualquier ser vivo que crece sin ninguna oposición es débil e impotente. La nueva creación de Dios tiene que ser fuerte y poderosa, y todo lo que desea ser fuerte, o cualquier persona que desee serlo, debe luchar con una fuerza que se oponga a ellos. Cualquier hombre que quiere desarrollar la potencia muscular para ser fuerte, debe pasar semanas, meses y años de entrenamiento vigoroso haciendo ejercicios pesados, levantando objetos pesados, usando la fuerza de oposición de la gravedad para desarrollar su fuerza. Un hombre que quiere ser un gran luchador, no se limita a luchar cuando él está en el ring. En su centro de formación tiene sus socios de lucha libre con los que lucha mucho tiempo. Si él no hace esto va a ser débil y sin fuerza en el ring. Un boxeador tiene sus sacos de boxeo y compañeros de batalla, con los que se pasa horas cada día entrenando. Esas fuerzas opuestas son indispensables para desarrollar la fuerza. Una planta que crece en un invernadero al abrigo de los vientos y las lluvias, día tras día cuidada en exceso, puede crecer grande, pero es inherentemente débil, y si de pronto es expuesta a los elementos se marchita y muere. Pero una planta que está constantemente expuesta a los fuertes vientos y es golpeada por las lluvias, el calor y el frío intenso, es fuerte y no se destruye fácilmente.
Así es con nosotros como seres humanos. Uno que crece en un entorno protegido, que es mimado durante toda su vida, crece hasta ser un individuo débil, sin espinas. La ADVERSIDAD aumenta la fuerza del carácter. ¡Si nunca nos exponemos a pruebas y tribulaciones, en verdad crecemos débiles! Cuanto más estamos expuestos a circunstancias adversas, cuanto más tenemos que luchar con nuestro entorno, cuanto más somos desafiados por el mundo que nos rodea, más fuertes nos volvemos. ¡Santos, si hemos de ser los Hijos del Altísimo, tenemos que ser fuertes en el Señor y en el poder de Su fuerza! Nuestro Padre quiere que seamos fuertes, y por eso sabiamente nos ha dado socios de lucha libre con que luchar, para que lleguemos a ser fuertes. Hay fuerzas opuestas (¡gracias a Dios por ellas!) con las que hay que luchar constantemente en contra. Algunas de estas cosas son los principados y potestades adversos en los lugares celestiales. "Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en los lugares celestiales" (Ef 6:12).
Hay un gran y magnífico futuro por delante para los hijos de Dios, y un gran trabajo que nuestro Padre tiene que hacer en los años venideros, y Él nos está preparando para el lugar alto y santo que tiene para nosotros. ¿No podemos ver que todas las fuerzas opuestas QUE AHORA encontramos están trabajando juntas para nuestro bien -para desarrollar la fuerza, el carácter, la sabiduría y el poder que debemos adquirir.
¿Por qué el diablo? Después de cada batalla, si se me permite decirlo, digo ¡gracias, Sr. diablo, por ayudar a hacer de mí un Hijo de Dios! A su debido tiempo, los santos van a tomar el lugar de estos principados y potestades en los cielos, y en lugar de ellos gobernar sobre nosotros, nosotros vamos a gobernar sobre ellos. Esto es, incluso ahora, una realidad en la medida en que los hemos enfrentado en la batalla y vencido. ¡Este es el plan de Dios para nosotros!
Vemos este principio cumplido en la vida de Job. Job no era un santo bebé, sin ningún testimonio excepto el que el mismo Dios había dado, de que Job era un hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Dios había bendecido a este hombre con una gran riqueza y una gran familia. Tenía siete hijos y tres hijas. Era dueño de siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, y quinientas asnas. Su casa era muy grande con muchos jornaleros, porque este hombre era el más grande de todos los hijos del oriente.
Lo que queremos destacar es que, aunque Job era rico en las cosas temporales, rico en cosas espirituales y proclamado perfecto por el mismo Señor, no había sido "tratado por el fuego" como Hijos de Dios deben serlo, él estaba aún por ser juzgado, sin testar, y sin probar. En medio de la prueba de aflicción y sufrimiento de Job, el espíritu de profecía vino sobre él, y él abrió la boca y habló sobre el objetivo de Dios en todo, declarando, "Mas él conoce mi camino: cuando El me haya tratado, saldré como el oro" (Job 23:10). Nunca dejo de asombrame por cómo los predicadores y maestros, al parecer, sin excepción, unen sus voces al unísono con las de los consoladores despreciables de Job, para acusar y culpar al pobre Job, de que Dios trajo todas estas calamidades sobre él porque tenía pecado en su vida, o porque era justicia propia, o por algún otro fallo terrible en Job. ¡El único testimonio fiable que tenemos del verdadero estado de bienestar de Job es el dicho por el Señor mismo, y declaró que Job era un hombre perfecto! ¡Perfecto, sí, pero no probado! Su perfección quedó demostrada, al ser probado, testado y demostrado.
Ahora, que hizo Dios, sino deliberadamente entregar a este hombre perfecto y recto en las manos de Satanás para hacer lo peor de él, sólo que no debía tocar su vida. El motivo era que Dios deseaba probar a Job, por lo que Él dio luz verde "al herrero para soplar las brasas sobre en el fuego". ¡Tenga en cuenta que no fue idea de Satanás perseguir al pobre Job! ¡Oh no! ¡Fue Dios mismo quien sacó el tema! Allí estaba Satanás, presentándose ante el Señor, apareciendo para el deber, y Dios le preguntó: "¿dónde has estado?" Satanás respondió, "Caminando arriba y abajo en la tierra" (No se menciona en absoluto el empleo). Pues bien, “Satanás”, preguntó el Señor: "¿Te has fijado en mi siervo Job? ¿Has notado que evita el mal y teme a Dios? ¿Has notado eso, Satanás?" Ustedes pueden estar seguros, queridos, que Satanás se había dado cuenta del empleo, pero él no estaba haciendo nada.
Uno de los testimonios más gloriosos de la preservación de los santos de Dios se da aquí en este pasaje por el mismo Satanás. "¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene en derredor?" ¡Alabado sea el Señor! Sí, realmente hay un cerco alrededor del pueblo de Dios, y la cobertura es Jesucristo mismo. El salmista lo reconoció y se regocijó en este hecho cuando dijo: "El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré del Señor, Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios en él confiaré" (Sal. 91:1-2). "Tú has puesto un cerco a su alrededor", dijo Satanás, "y no puedo llegar a él". Luego continuó diciendo, "retira tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu cara". Pero el Señor, que escudriña las riendas del corazón, que conoce a los que son Suyos, sabe quien puede confiar en la aflicción, y no permitirá que ninguno sea probado más allá de lo que son capaces de soportar, por lo tanto, dijo a Satanás. "He aquí, todo lo que tiene está en tu poder -en tu mano- sólo contra sí mismo no alargues tu mano".
Uno sólo puede conocer a Dios por la relación vital con Él. ¡Job conocía a Dios! Job sabía en lo más profundo de su corazón que Dios es bueno, cariñoso, fiel, justo, omnipotente, omnisciente, inmutable y fiel en toda manera. En un momento de su juicio, exclamó: "Yo sé que mi Redentor vive ... y aunque después de mis gusanos deshagan mi piel destruyendo este cuerpo, en mi carne he de ver a Dios", y también: "Yo sé que tú puedes hacer todo , y que no hay pensamiento que se esconda de Ti" (Job 19:25-26; 42:2). Siendo un hombre perfecto Job comprendía la naturaleza de Dios, sabía cómo es Dios -como es Él. Armado con este conocimiento fue inquebrantable e inamovible, cuando la mano de Satanás se movió contra él. Con la rapidez del rayo las desgracias cayeron, cuando tribulación y aflicción hirieron a este hombre de Dios. Se armó la gorda sobre él. Se fueron sus posesiones. Se fueron sus sirvientes. Su ganado, su familia, y su habitación era como si no hubieran existido. Y ahora estaba gravemente enfermo, atormentado por el dolor, y, sin ni siquiera una cama para dormir en ella, se acostaba en las cenizas de lo que fue su hermosa casa, para escuchar los argumentos implacables de sus amigos, intentando monótonamente con largos discursos hacer un tonto de él y demostrar que su actual desesperación era el resultado de su propio pecado y su desgracia con Dios. No sé cuántos días continuó su debate, pero este tipo de consoladores miserables están siempre a mano, listos para dar fe de que los que han entrado en el horno de la aflicción han sido malos ejemplos como cristianos, no creyentes, o que albergan yerros, por lo que son merecedores de castigo. A menos que el Señor mismo les haya convencido de pecado por medio de Su Espíritu, los sufrientes no deben prestarles ninguna atención. "Si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos delante de Dios" (1ª Jn. 3:21).
En un día trágico toda riqueza y gloria terrenal de Job habían desaparecido como una niebla ante el sol naciente. ¿Pero maldijo Job a Dios por todo este mal? ¿Él incluso maldijo al Diablo? ¿Era un santo sólo en el buen tiempo y sin comprensión espiritual? ¡No, de verdad! Rasgó su manto, se afeitó la cabeza, y cayendo sobre el suelo, ADORÓ a Dios con palabras inequívocas de reverencia, "Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá, Yahweh dio, y Yahweh quitó; bendito sea el nombre de Yahweh" (Job 1:21).
Ya ves, querido, toda la evidencia externa gritaba en voz alta que Dios no amaba a Job, que Dios lo había abandonado, que Dios no lo miró, que Dios no estaba preocupado por lo que le ocurría, y que Dios no era justo. Parecía que Dios se había revelado a Sí mismo siendo lo contrario de toda obra que había experimentado y conocido por Él. Pero, ¡gracias a Dios! ¡Job conocía a Dios! Por lo tanto, sabía que a pesar de toda la evidencia externa, a pesar de cómo aparecieron cosas terribles y sin esperanza, Dios no le había abandonado, Dios le quería, Dios le veía, Dios estaba preocupado por lo que le pasaba a él, y Dios era justo. ¡Ah, esto es la fe! -confiar en la bondad y la fidelidad de Dios, sabiendo que tiene todo bajo control, que todo es conforme a Su propósito, a pesar de todas las pruebas en contra! La fe declara con Job: "Aunque Dios me matare, en él confiaré", luego después de haber sido sacrificado, ¡CONFÍA EN EL! Job, despojado de todo, tentado por el fuego, a prueba en el horno de la aflicción, encontró que la clave para la vida no es un credo o declaración doctrinal de lo que creemos acerca de Dios, sino lo que sabemos de Él a través de la intimidad de la comunión y unión vital con Él.
"La prueba de vuestra fe es mucho más preciosa que el oro" (1ª Pedro 1:7). Sin duda, esta es la lección aprendida por Job, y esta es la lección que se aprende por nosotros cuando vemos nuestras dependencias terrenales desaparecer, y marchitarse como la hierba delante de nuestros ojos. ¿Cómo podríamos tener un ejemplo más perfecto de cómo Dios usa el mal y Dios usa a Satanás como un instrumento para nuestro bien? Aunque Job sufrió intensamente, sin embargo, al final se sintió muy bendecido por su dura y amarga experiencia. Si Dios por lo tanto utiliza a Satanás, la encarnación del mal, como ministro para el bien en el caso de un individuo, ¿es difícil de creer que todo el mal es utilizado por Dios para el bien en todos los casos?
El Nuevo Testamento está lleno de esta misma verdad, ¿Notó cómo Mateo y Marcos hablan extrañamente de la tentación de Cristo? "Y luego el Espíritu le impulsó al desierto, para ser tentado por el diablo" (Mc 1:12; Mateo 4:1...). ¡Es una afirmación extraña! El Espíritu Santo de Dios impulsa al Hijo de Dios, sin pecado, al desierto, para ser tentado por Satanás, el gran enemigo de toda justicia, un asesino desde el principio, y el padre de la mentira! Ah, pero era necesario para que el Hijo fuera demostrado, que se hiciera fuerte, para vencer en estos reinos antes de proceder a Su glorioso ministerio y muerte de cruz. ¡Verdaderamente Dios crea el mal y lo utiliza, también, para su gloria! El apóstol Pablo entendió plenamente esta gran verdad y la practicó él mismo. Instruyó a los creyentes de Corinto a "entregar al tal a Satanás para la destrucción de la carne, para que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús", y declara en su carta a Timoteo que él mismo había entregado a algunos hermanos a Satanás "para que aprendan a no blasfemar". Pero el apóstol había experimentado algo de este tipo de disciplina también, porque dice: "Para que no me enaltezca sobremanera por la grandeza de las revelaciones, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás en MI CARNE". ¡Todo esto demuestra claramente que Satanás es una criatura creada por Dios para un trabajo específico, e incluso que el trabajo dará lugar a la bendición de los hijos de Dios y redundará en la gloria de Dios!
Queridos santos de Dios, ¡no crean por un momento que cualquier cosa en el gran universo de Dios está fuera de control! Dios es Dios, está en pleno control de todas las esferas de actividad, y el mismo Satanás se encuentra bajo la providencia de Dios. Que Dios ilumine nuestras mentes para percibir la verdad de que Satanás no tiene poder en absoluto, excepto el que Dios delega en él. ¿Usted realmente cree que Satanás podría causar todos los problemas en el mundo a menos que Dios lo haya ordenado? Amigo mío, ¡si usted cree que Satanás es un problema para Dios Todopoderoso, entonces, su Dios es totalmente demasiado pequeño! Satanás no es ninguna espina en el costado del Dios que, en primer lugar, lo hizo, que ata sus manos todos los días, que establece sus límites y limita su poder y marca su camino. Oh, sí, aquellos que serán los Hijos de Dios deben vencerlo. Amado, ¡cuando se lleve a cabo ese propósito, Satanás habrá completado su curso como un instrumento en la mano de Dios, que tiene todo bajo control! ¡Aleluya!