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TRES PECADOS SECRETOS CONTRA LOS QUE WATCHMAN NEE LUCHÓ TODA SU VIDA (YouTube)






¿Qué pasaría si descubrieras que incluso los siervos de Dios más usados luchan toda su vida con pecados secretos? En esta confesión íntima, revelo por primera vez las tres batallas espirituales que me acompañaron durante mis treinta años de ministerio en China: el orgullo intelectual que surge del conocimiento bíblico profundo, la impaciencia espiritual con quienes no comprenden verdades que parecen evidentes, y la tendencia al control excesivo sobre el ministerio y las personas. Estas no son simplemente confesiones personales, sino revelaciones sobre cómo Dios usa nuestras debilidades más profundas como herramientas de quebrantamiento para conformarnos a la imagen de Cristo. Durante décadas, pensé que mi utilidad para Dios dependía de mantener una imagen de perfección espiritual. Pero descubrí que la verdadera madurez no es la ausencia de lucha, sino la presencia de Cristo en medio de nuestras batallas más íntimas. A través de experiencias dolorosas de humillación pública, pérdidas ministeriales y años de prisión, aprendí que la santidad no es una cúspide de perfección que alcanzamos, sino una dependencia diaria de la gracia transformadora de Cristo. Cada área de fortaleza natural contiene el potencial para una tentación específica, y solo cuando aprendemos a mantener nuestros dones bajo la cruz pueden convertirse en canales puros para la vida de Cristo. Comparto las estrategias espirituales específicas que desarrollé: ayuno intelectual para combatir el orgullo, períodos de silencio contemplativo para la impaciencia, y delegación forzada para vencer la tendencia al control. Estas no son penitencias autoimpuestas, sino cooperación intencional con la obra del Espíritu Santo de transformarnos de gloria en gloria. Si eres un líder cristiano cansado de mantener una imagen de perfección, o un creyente que se siente derrotado por luchas espirituales persistentes, este mensaje te mostrará que Dios no espera perfección para usarte. Él busca vasos quebrantados que puedan contener Su vida y expresar Su carácter. La vida cristiana normal no es una vida sin luchas, sino una vida donde Cristo vive a través de nosotros en medio de nuestras batallas más profundas. Únete a esta confesión transformadora que revela cómo nuestras debilidades pueden convertirse en nuestras contribuciones más significativas al cuerpo de Cristo. Suscríbete para más enseñanzas profundas sobre la vida cristiana interior que van más allá de la religiosidad superficial hacia una experiencia auténtica con Dios.


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