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EL ANTICRISTO - Cap. 2; J. Preston Eby



El tema del Anticristo ocupa gran parte del pensamiento religioso, de la predicación pública y de los escritos en la actualidad. Los evangelistas cruzan los países anunciando pronósticos sensacionales de acontecimientos relacionados con la profecía y dicen que están a punto de suceder. Los estantes en las librerías cristianas se rebosan con los libros que tratan sobre el Anticristo. La radio y la televisión están ensimismadas en relatar a los oyentes curiosos acerca de este misterioso ser. Las escuelas bíblicas incluyen el enfoque diligente de este estudio en sus planes de estudio. La información abunda dando presentimientos terribles de esta temible criatura cuya sombra espectral arroja un manto de oscuridad y terror en el futuro. Decenas de miles de sermones de miedo han sido predicados a través de los años advirtiendo que los días llegaran cuando surgirá el Anticristo, y luego a los cristianos en los países occidentales sus Biblias les serán quitadas a ellos, sus hijos serían capacitados en el ateísmo, serían puestos contra la pared y les harían grandes matanzas en masa, y luego en sus últimos suspiros, golpeados, maltratados, magullados, rotos, sangrando van a gritar, "¡Sí, ven Señor Jesús, y rescátanos de la derrota total!"
Un popular escritor escribe un serie de libros, que han traído con él una enorme reputación y (sea dicho también) una recompensa monetaria igual de grande, diciéndonos, casi como la lectura de los periódicos en la mañana, exactamente lo que va a ocurrir en cualquier momento, sin embargo, asegurándonos en la misma frase, y con la misma impresión de infalibilidad, que en realidad no se refiere a la Iglesia de todos modos, porque estaremos con seguridad lejos en el cielo antes de que los acontecimientos de sus libros comienzan a suceder!

ANTICRISTO - EN LUGAR DE
En Jn. 2:18 leemos: "Hijitos, ya es el último tiempo: y como vosotros habéis oído que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por tanto, sabemos que es el último tiempo". Un Escritor de Dios, hace 1900 años, escribió, que la venida del Anticristo anuncia la última hora, por lo tanto, ya que había en ese momento "muchos anticristos" este hecho demostró que él mismo estaba viviendo entonces en la "última hora". Y si él, Juan el amado, vio muchos anticristos en su día, después de sólo unas pocas décadas de progresión en la dispensación del Espíritu, ¿cuánto más podemos decir hoy que hay "muchos anticristos" después de 1900 años de apostasía y vergüenza! El número ha ido aumentando de manera constante, a lo largo de los años, hasta ahora nos encontramos rodeados de estos hombres. Pero ¿quiénes son, y cómo podemos reconocerlos?
Consideremos de nuevo el significado de la palabra. Se trata de una palabra griega compuesta y formada por la preposición "anti" y la palabra griega para Cristo, que es "Christos". "Anti" es una palabra griega que significa "opuesto a" o "en lugar de" o ambos de estos significados. La palabra griega "Christos" significa "ungido". Cuando "anti" se compone de un sustantivo significa un agente o funcionario de cualquier tipo, el compuesto significa un vice-funcionario, o un funcionario de la misma clase en oposición, o, a veces ambos. Encontramos un ejemplo clásico de este uso de la palabra "contra" en la terminología de la Iglesia Católica Romana. Durante la Edad Media, un hombre que fuera considerado como hostil, auto-sustituido, usurpando el lugar del Papa -uno que ocupaba el lugar adecuado del Papa y recibiendo sus honores y ejerciendo sus funciones- fue llamado un "antipapa". Este término se utiliza comúnmente en la historia en esta conexión. Tal "Papa" no era más que una persona que estaba en contra del Papa. Era una persona que estaba en contra del Papa por intentar tomar el LUGAR DEL PAPA. ¡Del mismo modo, el anticristo viene a tomar el lugar de Cristo, y al hacerlo se opone a Cristo!
Por lo tanto, nos encontramos con que la palabra "anticristo" significa propiamente aquel que se opone, o uno que se erige en el lugar de Cristo, mediante la apropiación de algunos de los atributos de Cristo. ¡Es decir, el anticristo se presenta como Cristo y, al hacerlo, está en realidad en contra de Cristo -usurpando el lugar que le pertenece con razón sólo a Cristo! Cualquier cosa que se coloca EN LUGAR DE Cristo, es literalmente anticristo. En el mismo momento que el amor de Dios y el poder de Su Espíritu que mora en nosotros comienza a menguar de nuestros espíritus y volar por las ventanas de nuestras almas, a continuación, toda una serie de actitudes, ideas, creencias, doctrinas, normas, reglamentos, rituales, ceremonias, sacramentos, ordenanzas, formas y tradiciones vacías acechan audazmente a través de la puerta para tomar el lugar de la verdad y realidad en nuestras vidas. ¡Cualquier pequeña forma de sustitución que suplanta la suficiencia de SU vida interna, es ANTICRISTO!
Me encuentro continuamente que los cristianos de hoy son demasiado perezosos o indiferentes a seguir adelante a las profundidades más hondas y de mayor altura en Cristo, pero orgullosos por el hecho de que son, al menos, cristianos promedio. Bueno, yo pregunto, ¿qué es eso? "Bueno, afeitarse cada domingo por la mañana, y ponerme mi mejor ropa e ir a la iglesia". Bueno, ¿qué más? "Me uno un poco en el canto, me gusta mucho la música, y me siento y escucho el coro". Bueno, ¿qué más? "Pago por el director de la música y el predicador por supuesto. Tenemos un pastor simpático actualizado. ¡Oh, él predica maravillosamente! Él nunca le hace daño a nadie; él nunca nos llama como tú lo haces; él dice que somos buena gente poderosa, y nos da una palmada en la espalda, y él es un compañero genial. Sí señor, no soy un santo. Soy un cristiano común".
Bueno mi amigo eres muy franco, y voy a ser franco también. Te diré lo que eres. Eres una farsa y un fraude. Si el cristianismo es ayudar a pagar un director de cantos y a un ministro para leerte y decirte cosas buenas para ti, y luego volver al trabajo el lunes y a tus diversas otras actividades actuando de la misma manera carnal e impía como antes, eres una farsa y un mentiroso, y es mi deber como servidor de Dios decírtelo. Y los que cantan para ti, oran por ti, predican para ti, y hacen esas bonitas cosas religiosas para ti, son ANTICRISTO a quien sirves y ante quien te inclinas. ¡Tú no necesitas buscar otro!
Hace algún tiempo leí una parábola que dice así: Un rey, una vez se destacó en la grandeza, no sólo en la guerra y los asuntos de estado, sino también en la música y el canto, tan grande era su deseo de expresión musical que se hizo un arpa. Y si usted hubiera visto esta arpa y escuchado tocarla, habría dicho que el arpa estaba viva. Aún así, nadie oyó el arpa, excepto el sirviente principal. El día en que el arpa se terminó de hacer, el rey fue llamado repentinamente a la guerra. Al siervo principal le dio el cargo de todos los asuntos del Estado, el pueblo, y el arpa hasta que el rey volviera. "Cuida de mi arpa", dijo el rey, "porque la intención es usarla para traer gran alegría a mi pueblo". Pero este siervo principal; era un siervo malo, y se dijo: "Voy a tomar el arpa, y voy llevar alegría a la gente, y seré rey. "Así que tomó el arpa y empezó a tocar. Y mientras la tocaba la rompió – ¡cuerda por cuerda! (Como usted ve, realmente no había aprendido las formas del Rey para tocar el arpa). Lleno de ira, se hizo otra arpa, que se parecía mucho al arpa real, pero no sonaba igual en absoluto. Donde el arpa del rey interpretaba la alegría y la risa, su arpa interpretaba ligereza y disturbios. Donde el arpa interpretaba el amor del rey, su interpretación solo pasión. Donde arpa del rey interpretaba la paz, el interpretaba algo parecido a la paz, pero siempre te dejaba insatisfecho. Sin embargo, el arpa falsa fue un éxito instantáneo entre la gente. ¡Porque, ya ves, nunca habían oído la música del arpa verdadera! Y al no haber oído alguna vez el verdadero sonido, aplaudieron la falsificación. El siervo malo fue hecho rey en un mes. Ejemplares más grandes y mejores del arpa falsa se hicieron y se extendieron por todo el país para que todos en el país tuvieran un arpa falsa. Incluso ahora, si se llega a ese país se puede escuchar los acordes repugnantes de la tristeza, la ranciedad y la lujuria".
Desde los primeros años de mi memoria se agita en lo profundo de mi pecho un ansia insaciable en busca de realidad. Aunque era solo un niño, lo que quería era conocer al que una vez fue escupido por mí, que fue coronado con espinas por mí, que murió, resucitó y ascendió a la refulgente gloria del Padre por mí. Yo buscaba conocer íntimamente al Cristo. ¡Oh! ¡Cómo quería conocerle! A la tierna edad de doce años el Señor se me reveló de una manera muy sorprendente, inundando mi vida con olas de Su presencia, poder y gloria. Había encontrado a el Cristo y mi corazón se llenó de alegría a causa del amor que sentía por él. Yo quería estar cerca de él y señalarles a otros hombres a Él. Era para mí el centro de todas las cosas y la persona más importante en todo el universo. A partir de ese momento Cristo era la única realidad. El lleno los cielos. El lleno la tierra. El lleno mi vida e inundó mi corazón con inefable amor, alegría y paz, y abrió dentro de mi espíritu las profundidades de las maravillas de su maravillosa santidad, su gloria inefable, su majestad temible, su sabiduría inescrutable y sus caminos inescrutables.
Inmensas multitudes de hombres, mujeres y niños han experimentado un encuentro tan divino con Dios desde ese día glorioso hace 1900 años, cuando los primeros ciento veinte discípulos estaban reunidos en Jerusalén en el día de Pentecostés. De repente, un sonido se escuchó como de ruido de un fuerte viento que venía directamente desde el cielo, y llamas de lenguas de fuego divino coronaron las cabezas de aquellos humildes santos que se reunían allí. Este pequeño grupo de creyentes, llenos del Espíritu Santo, fue conducido a la gloria, el temor, la reverencia, la santidad y el poder del Reino de Dios cuando Cristo el Señor volvió a ellos en Espíritu poderoso, para morar en sus corazones creyentes y reinar sobre el trono de sus vidas cedidas. ¡Cómo cantaban las canciones de liberación! ¡Cómo las alabanzas de Dios hicieron eco por los pasillos de sus almas y re-eco entre las almenas de los reinos celestiales! ¡Con qué poder, señales y maravillas daban testimonio de la presencia viva de Cristo! Dios a través de ellos comenzó a sacudir el mundo entero. Día tras día, mes tras mes, año tras año las maravillas celestiales continuaron, miles y miles de personas venían a beber en la fuente de la vida que siempre fluye, y se veía por un tiempo, como si todos los reinos de los hombres fueran derribados, y el mundo entero viniera marchando a Sión.
Pero sin embargo no era así, porque la larga noche de la carne aún no había terminado. La Iglesia había progresado sólo unos pocos años en la dispensación del Espíritu cuando el espíritu del anticristo comenzó a mostrar su fea cabeza y los hombres empezaron a sustituir las cosas en lugar de la unción. El apóstol Juan advirtió de este espíritu del anticristo en estas palabras gráficas: "En esto conocemos el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en la carne no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo" (I Jn. 4: 2-3).
¡Así que aquí está, muy pronto! ¿Alguna vez lo vio fallar? En el momento en que Dios comienza una poderosa obra de gracia, poder y gloria, alguien se levanta en el espíritu del anticristo para establecer algún orden carnal y poner los dedos no santificados de la carne en las exquisitas cuerdas del Arpa del Rey, sonando a la vez una nota discordante. No pasa mucho tiempo a partir de entonces hasta que todas las cuerdas de los caminos del espíritu están rotas, y los hombres comienzan a tomar sus propias arpas, diseñadas para parecerse en un cierto grado al arpa del rey, y tocar su propia música. Ah, querida, si Cristo nos llena no queremos más. Si Cristo no habita abundantemente en nosotros, ¡debemos tener alguna otra cosa en Lugar de Él, y eso ciertamente es Anticristo!

LA UNCIÓN ES SUFICIENTE
He señalado que "anticristo" es una palabra compuesta formada por la preposición "anti" y la palabra griega para Cristo, que es "Christos". "Anti" significa en lugar de y "Christos" significa ungido, y por extensión unción. Nuestro Señor Jesucristo es el Ungido, pero Cristo en nosotros es la unción, como afirma el apóstol: "Pero vosotros tenéis la unción del Santo ... la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no necesitáis de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él" (I Jn. 2: 20,27). Hay en el Cristo interno, o en la unción un generoso, abundante, numeroso, copioso, profuso, rico, pleno y desbordante otorgamiento de gracia y habilidades de Dios que no hay necesidad de nada que los hombres puedan añadir a tal Unción. Y esa es la gran verdad que los sistemas de Iglesia hechos por el hombre no comprenden y no pueden entender. El Cristo es suficiente. ¡La Unción es SUFICIENTE! No se necesita nada más para acelerar, apoyar o guiar a la verdadera Iglesia de Jesucristo.
La Unción es suficiente para hacerlo realidad. La unción es suficiente para acelerarle y darle vida. La unción es suficiente para enseñar y moldear las vidas de los miembros de esta Iglesia. La unción es suficiente para llevarle a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. No se necesitan rituales de ningún tipo. No se necesitan sacramentos de ningún tipo. Sus ministros no necesitan batas, trajes, ni adornos de ningún tipo. Esta verdadera Iglesia no tiene necesidad de ceremonias, de elevadas agujas en los tejados, de vidrieras, ni de sonar campanas u órganos grandes y maravillosas para inspirar el culto en sus miembros. No tiene ninguna necesidad de edificios elegantes y costosos de iglesia, de muebles finos, de coros artísticos, de oradores pulidos, y no tiene necesidad de una jerarquía de ningún tipo, elevación, o rango. Sus apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros no son señores sino SERVIDORES, y por lo tanto no necesitan mensajeros corriendo delante de ellos para anunciar su venida. La unción es SUFICIENTE.
Hay muchos cristianos para los que el diablo no se molesta a sí mismo por ellos. Cuando el diablo viene a ciertas Iglesias y mira en ellas, cree que no se encuentra en ningún problema en absoluto; porque ve un compañero allí en el púlpito que tiene toda su religión escrita ante él, y encuentra al pueblo agobiado en sus oraciones a partir de un libro de oraciones, justo de la misma manera que un tibetano gira una rueda de oración, siempre diciendo "Dios tenga piedad de nosotros pobres pecadores miserables, porque hemos dejado de hacer las cosas que deberíamos haber hecho, y hemos hecho las cosas que no deberíamos haber hecho; y no hay ayuda para nosotros". El diablo cree que está correcta, y que puede dejar la congregación sin preocuparse.
Pero en la verdadera Iglesia no hay necesidad de credos y no hay letanías memorizadas y repetidas una y otra vez porque éstos están "orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu" y "aunque no sabemos qué hemos de pedir como conviene; el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad ... el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles ... y escudriña en los corazones ... he intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios" (Rom. 8: 26, 27). ¡La unción es SUFICIENTE!
No hay necesidad de éstos o de una miríada de atavíos religiosos más en el verdadero cuerpo de Cristo, porque la unción DENTRO suministra abundantemente a esta Iglesia con todo lo que pueda llegar a necesitar. Esta unción no tiene necesidad de contar narices o tableros de asistencia para mostrar cuántas personas asisten a las reuniones, ni tampoco necesita una lista de miembros para realizar un seguimiento de sus miembros o lo que están haciendo. Ha llegado la hora de que nos demos cuenta de que sólo El Señor conoce a los que son suyos. Sólo el Señor puede llamar a Sus ovejas por sus nombres y las lleva dentro y fuera en busca de pastos. Sólo el Señor puede mirar en las cuatro esquinas de la Tierra y llamar a Sus escogidos. La Unción dentro de cada miembro mantiene a ese miembro en su lugar apropiado en todo momento y en todo.

¿A quién, entonces, debemos circunscribir a algo? Tenemos que aprender a conocer a los hombres, no por lo que dicen, lo que creen, lo que aparentan en la superficie, donde están, o por lo que hacen en la iglesia o no hacen, pero sí por ese extraño testigo que hizo a Jesús decir a Pedro, "Tú eres Pedro", y por esa misma revelación espiritual que hizo a Pedro decir a Jesús: "Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo!" ¡Con qué frecuencia hemos sido terriblemente decepcionado por los hombres! Ah, con qué frecuencia el hombre que podía "predicar como Pablo" sorprendió a todos al divorciarse de su esposa y de repente ¡despegar con la organista de la iglesia! Y el hermano en quien confiábamos más, nos ha abandonado, nos entusiasmó, y nos hizo pedazos, mientras que el hombre que pensábamos que nunca recibiría el mensaje de la hora ha sido inesperadamente vivificado en el espíritu de la revelación de Dios, descubriendo una entrada rápida en las cosas del Espíritu. Gracias a Dios, verdaderamente estamos aprendiendo que "a nadie conocemos según la carne", desde un punto de vista humano, que en términos de un juicio natural, puede ser discernido solo por la visión del ojo o por el oír con el oído natural – así que a nadie conocemos según la carne sino solo por el Espíritu. ¡La unción es SUFICIENTE!
Que todos los hombres sepan que esta Unción no consiste en cualquier demostración física o palabras. Al otro lado de la Tierra, especialmente en los círculos "llenos del Espíritu", hemos oído hablar mucho de la Unción, y para la mayor parte la Unción ha sido considerada estar en operación cuando en una persona aparece algún tipo de manifestación física o fervor. Santo precioso de Dios, déjame decir aquí y ahora que la Unción no tiene absolutamente nada que ver con mirar un destello de luz, sentir una sensación de hormigueo corriendo arriba y abajo de la columna vertebral, excitación emocional brotando en "piel de gallina", temblor, sacudidas, saltos, carreras, brazos temblando, palmoteo ruidoso y vociferante y cantar coros enérgicamente. De hecho, es muy fácil que cualesquiera de estas cosas sean sustitutas de la Unción, siendo literalmente "anti-Christos" -en lugar de la unción- ¡Anticristo!
La Unción es dada para que un hombre pueda ser una persona que naturalmente no puede ser, y para hacer una obra que naturalmente no se puede hacer. Es imposible que un hombre natural ame a sus enemigos, bendiga a los que le maldicen, haga el bien a los que le odian, u ore por ellos a pesar que lo ultrajen y lo persigan. ¡Pero la unción lo hará!
Es mi ferviente oración a Dios que nuestros ojos sean iluminados y nuestra comprensión esté dispuesta por el Espíritu de Dios para que podamos captar la verdad de que todas las enseñanzas de Jesús en el Sermón de la Montaña REQUIEREN LA UNCIÓN para hacer que funcionen. Sólo la Unción nos hará ir la segunda milla. Sólo la unción nos hará poner la otra mejilla. Sólo la unción puede o va a perdonar. Sólo la unción orará, ayunará, y dará sin pretensión o haciendo un show para mostrar, con la secreta esperanza de obtener beneficios personales. Sólo la unción nos puede hacernos la sal de la Tierra o la luz del mundo. Sólo la Unción nos puede transformar en Hijos de Dios. ¡Pero la unción ES SUFICIENTE!
El medio por el cual Dios separa a Su pueblo para Sí mismo y para Sus propósitos se llama en la Biblia "la Unción". Veamos esta "Unción" y meditemos profundamente sobre su origen y su uso en las Escrituras.
El término Unción aparece por primera vez en el libro de Éxodo en relación con la consagración del Sacerdocio y el Tabernáculo en el desierto. Cuando se construyó el Tabernáculo, Dios mandó aplicar el "aceite de la unción santa" al Tabernáculo y todos los artículos dentro de él (Ex 29:7,21; 40:9-16; Lev. 8:10-12,30). Todos los sacerdotes que servían y el Sumo Sacerdote también tuvieron que ser ungidos con el aceite de la unción. Una vez que los sacerdotes y los artículos fueron ungidos, ellos fueron separados y santificados para Dios. Más tarde, los Reyes y profetas fueron ungidos por Dios para su servicio. El propósito para el cual Dios unge a la gente es para que los ungidos pueden separarse para Él, para cumplir Su voluntad y propósitos. El aceite de la unción en el Antiguo Testamento simboliza el Espíritu Santo, y hoy está el movimiento del Espíritu Santo en nosotros, que constituye la Unción de Dios. I Jn. 2:27 dice: "La unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no necesitáis que nadie os enseñe; así ... la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdad ..."
Veamos aún más profundamente lo que significa esta Unción. La Unción de I Jn. 2:27 en el griego no es un sustantivo, sino un verbo perteneciente a un cierto tipo de movimiento. No denota un aceite en un estado inmóvil, inactivo, parado de pie todavía, sino un aceite en un estado de movimiento y actividad. Si sólo tiene el aceite en un recipiente eso no es "la Unción". Pero cuando el aceite se derrama y se aplica entonces se convierte en "la Unción". En el recipiente no hay simple aceite, sino aceite derramado, es la Unción, y separa, santifica, cambia la propiedad y la función de aquello sobre lo que se está vertiendo. ¡Por lo tanto, en este día de realidad, la unción no es el Espíritu Santo, sino el movimiento y la acción del Espíritu Santo en nosotros! Usted dice, "tengo el Espíritu Santo, por lo tanto, tengo la unción". ¡No es así! El Espíritu Santo en el vaso no es la unción, solamente a medida que el Espíritu actúa dentro de ti tú tienes la unción. El Espíritu no debe estar inmóvil dentro de nosotros, Él debe estar activo y energizante, hablando, agitándose, tratando, acelerando, cambiando, transformando, actuando, manifestando la gloria de Dios en nuestras vidas!
Después de que el Hijo primogénito había recibido el Espíritu Santo en Su bautismo, Él dijo: "El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos" (Lc. 4:18). ¡A partir de ese momento el Espíritu se movía en y a través de Él y toda Su vida se convirtió en la revelación de Su Padre en naturaleza, mente, sabiduría, voluntad, palabras, y poder, y la gloria de Dios se manifestó a través de Él, culminando en Su resurrección triunfante de la muerte!
Y ahora una vasta compañía de "muchos hermanos" están recibiendo esa misma Unción, para que los Muchos Hijos puedan ser llevados a la misma gloria en la que Cristo ahora mora. Sí, querido, estamos también llamados a ser los ungidos, que el nombre del Padre pueda ser llamado sobre nosotros, creando este vínculo de unión entre el Hijo y los Hijos de Dios, transformándonos en Su imagen, para que, así como Él es, así seamos nosotros en este mundo. Estamos descubriendo lo que significa ser uno con Él, y Él uno con nosotros en la absoluta inmanencia divina, que habita en nosotros, así como el Padre en el Hijo, y el Hijo en el Padre. Vamos a inclinarnos en santa reverencia para alabar y adorar, y para vivir y caminar en la bendita realidad de tan alto y santo llamamiento.
La Unción levantara todo lo que permanezca en ella, a la debida posición espiritual y estado delante de Dios. En presencia de la Unción no necesita que se ore o lo alboroten. Yo puedo asegurarles, queridos, que cualquiera de las cosas, que oren o les alboroten la cabeza orando NO ES LA UNCIÓN, porque "La unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros". Amados, si la unción permanece en ustedes, y ustedes permanecen en ella, ¿Qué cosa, bajo todos los cielos de Dios, podría serle añadida a usted desde fuera? Deje de buscar nada en absoluto desde o a través de la miríada de SUSTITUTOS empeñados por los innumerables anticristos de hoy en día. El hombre con toda su religión, sus membresías de iglesia, sus organizaciones, sus predicadores y sacerdotes, sus obispos, cardenales, papas y sus programas y rituales, no ha encontrado a Dios, ni han sido conformados a Su imagen.
¿Que bien, oh hombre, te van a hacer estas cosas si después de una vida de confiar en ellas y mirando a ellas en busca de ayuda, te encuentras al final de tu estancia en la Tierra, sin haber sido transformado a la semejanza del Cristo de Dios, y sin la esperanza de la filiación? Esas observancias externas no serán suficientes en esa hora. ¡Pero la Unción ES SUFICIENTE! En el nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios vivo, divórciate tú mismo por completo y para siempre de todos los sustitutos, del reino de “EN LUGAR DE”. No vas a encontrar absolutamente nada en ellos que vaya a satisfacer los deseos más profundos del corazón de Dios. ¡La Unción es todo lo que necesitas!
Si la Iglesia Primitiva se hubiera organizado a la manera de los sistemas de la iglesia ramera de hoy, los registros habrían sido muy diferentes de lo que son. Hubiéramos tenido alguna referencia de nuestro Señor instalando el apostolado con gran ceremonia, y el mismo sentado en algún lugar como el Papa, recibiendo a los apóstoles en túnicas color escarlata como cardenales, etc. Nos hubiera dado estrictas leyes e instrucciones relativa al “viernes santo” y de abstenernos de comer carne, etc. Nos hubiera dado instrucciones específicas acerca de la observancia de la Navidad y de Su cumpleaños. Nos hubiera dicho algo respecto al "agua bendita" rociada sobre los apóstoles o sobre la multitud, y algo acerca de hacer la señal de la Cruz. María, la madre de nuestro Señor, no habría sido olvidada. Una explicación nos habría dado de la concepción milagrosa de María y habría sido anunciada como "la madre de Dios", y Jesús mismo se hubiera representado haciendo un homenaje especial para ella, y dando instrucciones a los apóstoles para acercarse a Él a través de ella. Se nos habría dado un mandato a respetar "velas sagradas," cuándo, cómo y dónde deberían ser utilizadas; se nos habría dado alguna instrucción respetando la invocación de los santos; se nos hubiera dado algunas instrucciones acerca de la "misa", y también de cómo Pedro, reunido con los otros discípulos, fue reconocido como el Papa; y la forma en que se postraban delante de él, y cómo llevaba a cabo la misa para todos ellos, declarando que tenía poder para volver a re-crear a Cristo en el pan y sacrificarlo de nuevo por las transgresiones personales. Tendríamos algún informe del entierro de Esteban y de como Pedro o los otros "consagraron" una tumba para él, para que pudiera estar en "tierra sagrada", y poner en su mano una "vela santa" antes de recitar ciertas oraciones sobre él. Hubiéramos tenido normas y reglamentos relativos a la observancia de la Cuaresma y la Pascua, respetando diversos órdenes del clero, superiores e inferiores, Reverendo, Muy Reverendo, Sumo Reverendo, obispos, arzobispos, cardenales y Papas; y también las instrucciones específicas de cómo cada uno y todos debían alcanzar sus posiciones, en busca de la gloria los unos de los otros, y quien sería el mayor. Nos gustaría tener alguna declaración acerca de cómo Pablo asignó “el Pastor" sobre cada iglesia, y como Pablo más tarde volvió a visitar las iglesias y se reunió con "el Pastor" de cada uno, y cómo el enfermo debe llamar a el Pastor de la iglesia para que ore por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Tendríamos alguna referencia a la necesidad de que la Iglesia sea reconocida y certificada por el Estado para que sus ministros puedan casar legalmente a los jóvenes y enterrar a los muertos; tendríamos algunos ejemplos específicos de cómo Pablo llevó a cabo los funerales, cómo Pedro realizo bodas, y cómo los pastores realizaron dedicatorias. Habría instrucciones sobre cómo organizar una iglesia, como formar la "junta", cómo llevar a cabo reuniones de negocios, y qué porcentaje de los miembros presentes constituyen una voz dominante. Nos gustaría estar informados de cómo hacer el "llamado" a un predicador, cómo contratar y despedir a los ministros, y tendríamos informes sobre la importancia del coro. Nos hubiera dado algunas instrucciones sobre el trabajo de la escuela dominical, cómo seleccionar el Superintendente de la Escuela Dominical, y la necesidad de escuela dominical “trimestralmente”. Y nos hubiera multiplicado otras recomendaciones acerca de los rituales, los llamados al altar, bancos de luto, números especiales, renacimientos, conciertos, programas de Navidad, los servicios en el amanecer de Pascua, festivales, ceremonias, sacramentos, comuniones, consejerías, edificios de las iglesias, torres, fondos para la iglesia, los llamados al altar, campañas, cruzadas, las invasiones, escuelas bíblicas, las corporaciones sin fines de lucro, etc. ¡El hecho de que estos asuntos no estén en ningún sentido en la Palabra, ni siquiera insinuado por el Señor o por medio de Sus santos apóstoles y profetas, es evidencia de que en el mundo entero de la iglesia se ha ido mucho más lejos, todo el sistema es, literalmente, el Anticristo, en lugar de Cristo, en lugar de la unción! Pero la Unción ¡ES SUFICIENTE!
Es probable que me haga la pregunta, "¿No cree en las reuniones, en la asamblea de los santos, y los ministerios en el cuerpo de Cristo?" Le respondo con seguridad: "¡Ciertamente que sí!", Pero hay solamente un verdadero FUNDAMENTO para reunirnos nosotros mismos. Nuestro Salvador nos dio esta base cuando dijo: "Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mat. 18:20). La gran mayoría no se reúnen en el nombre del Señor, sino debido a la tradición. Durante toda su vida se han reunido en ciertos momentos y para ellos sería un sacrilegio no hacerlo. Otros se reúnen con fines sociales y empresariales, y otros por el simple hecho de hacer prosélitos, y otros por el bien de la promoción de su programa particular de denominación. Alabado sea Dios, el fuego consumidor de Sus tratos y procesamientos en nuestras vidas están siendo usados para purgar y limpiar nuestro corazón del espíritu y de los caminos de Babilonia a fondo hasta que de una vez por todas renunciemos a todas las tradiciones, entregándonos a la verdadera unión con Cristo, que nos enseña cómo reunimos en el nombre del Señor en espíritu y en verdad. Cuando nuestra mente es una con Él y todos los programas de la Tierra y la tradición se han desvanecido y Él toma el asiento real en el trono de nuestro corazón, entonces somos realmente capaces de reunirnos en Su nombre. Entonces somos guiados por Su Espíritu, y entonces hay una frescura de todos los que se reúnen, y un flujo de Su vida, luz y amor, y la confirmación que se recibe de cada miembro.
Los ministerios anticristo llevan en ellos la naturaleza del Sistema Mundial Bestial, y hacen todo el modelo de los sistemas del mundo y del Sistema de la Ramera -para construir un nombre para sí mismos, y un reino para ganar y usurpar el control sobre la vida de otros hombres, y para establecer un credo o un movimiento, para solidificar una base de poder en virtud de ellos, y con ánimo de lucro.

Los verdaderos ministerios en el cuerpo de Cristo llevan en ellos la naturaleza de Cristo, tomando el camino de la Cruz, siendo despojados de toda la fama y la gloria terrenal, saliendo fuera del campamento llevando Su vituperio y la vergüenza por lo que Dios ha hablado a su corazón. No buscan poder sobre las vidas de otros hombres, ni control, ni nada para ellos mismos. Son calumniados porque no tienen "ninguna obra" de que la carne pueda presumir, ellos son despreciados porque no tienen nombre, ni título, sin identificación que el mundo reconozca. Estos no construyen reinos sobre ellos, no establecen jerarquías, pero son EPISTOLAS VIVIENTES DE CRISTO, "ejemplos de la grey" (I Ped. 5: 3), y "servidores de todos" (Mat. 20: 25-28).


FALSOS "UNGIDOS"
Este es el día de los falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo, y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz; por lo tanto, no es de gran maravilla si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras (II Cor. 11: 13-15). Los hombres han intentado en vano satisfacer sus mentes en cuanto a quién será el Anticristo y desde donde ha de venir. La meditación reverente sobre los citados pasajes de la Escritura anteriores debe dejar muy claro que no se levantara en Jerusalén o en Roma, o desde Berlín o Moscú, o El Cairo o Washington DC, ¡Pero si desde el seno DEL CUERPO DE CRISTO! Con cuánta paciencia, esmero y precisión el apóstol Juan detalla esta verdad para nosotros en estas palabras inspiradas: "Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Ellos salieron de NOSOTROS, pero no eran de NOSOTROS; porque si hubieran sido de NOSOTROS, hubieran permanecido con NOSOTROS; pero salieron para que fuera evidente que no todos son de NOSOTROS. Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo" (I Jn. 2:18-19; 4:1). He hecho hincapié en “NOSOTROS" en estos versículos con el fin de dejar claro que el Anticristo sale de en medio de los santos profesos, ¡NO es un ateo o un dictador europeo o un apóstata judío!
Las palabras impresionantes de sabiduría escrita hace casi una década por un hombre de revelación y discernimiento espiritual agudo, se citan aquí para nuestra edificación: Nuestro Señor nos advirtió que "se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y, si fuera posible, engañarían aun a los escogidos. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo, y engañarán a muchos" (Mat. 24: 5,24). Cuando Jesús dijo muchos, entonces no hay duda que debe haber muchos. Sin embargo, si usted está esperando ver a los hombres de pie sobre una plataforma diciendo: Yo soy el Cristo, 'va a esperar mucho tiempo, para que algunos hombres manifiesten cada vez abiertamente su error de tal manera; pero, sin embargo, si lo hicieran, usted puede estar seguro de que encontrarían un montón de seguidores.
Ahora la palabra Cristo significa ungido, y usted solo tiene que echar una mirada alrededor para encontrar a los muchos hombres y mujeres que reclaman tener una unción especial de Dios para esta hora en particular. Estos están diciendo, "Yo soy el ungido, o yo soy el Cristo". El significado es el mismo. La traducción literal de Mateo 24:23,24 desde el Diaglotón Enfático trae esto con gran claridad así: "Entonces, si alguno de ustedes dice: He aquí el ungido, o allí, no les creáis, porque se levantaran MUCHOS FALSOS UNGIDOS... y darán señales y grandes PRODIGIOS, de tal manera que engañarán, si es posible, incluso a los elegidos". Este pasaje de la Escritura es de enorme importancia, y se debe aplicar sin vacilación, discriminación o miedo a todos los hombres y mujeres que hacen grandes afirmaciones de su ministerio. También se debe aplicar a todas las sectas y denominaciones, porque ellos reclaman poseer la única verdad. Cada persona informada debe ser consciente de que en este momento hay muchos que dicen ser El Ungido para esta hora. Ellos son hombres de Dios o Mujeres de Dios, o profetas de Dios o la denominación de Dios. Sin dificultad se me ocurren una docena de tales hombres en el país en este momento. Uno dice que tiene un altar de oro lo suficientemente potente como para detener una horda invasora de doscientos millones de chinos. Otro afirma que él es el profeta Elías, y hace todo lo posible para probarlo. Una docena de hombres dicen ser el hombre de la hora de Dios. Muchas mujeres están afirmando ser las ESPECIALMENTE UNGIDAS para traer una nueva revelación para este último día. Y también aquel archiengañador que a lo largo de sucesivas generaciones blasfemamente ha afirmado ser el representante de Cristo en la Tierra.
"Todos estos y muchos más pretenden ser el ungido de Dios, y cada uno de ellos tienen cientos de seguidores, mientras que algunos de ellos cuentan a sus seguidores en millones y cientos de millones. Estos son falsos profetas y falsos Cristos, falsos ungidos, engañando a muchos por su pretensión astuta de ser ungidos de Dios. Bien dijo Pedro: "Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo como habrá entre vosotros falsos maestros, que en privado introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, en virtud de las cuales el camino de la verdad será blasfemado. Y a través de la avaricia con palabras fingidas harán mercadería de vosotros, sobre los cuales la condenación ya de largo tiempo espera, y su perdición no se duerme" (II Pedro 2: 1-3.).
Nótese que Pedro da una pista deslumbradora que identifica inequívocamente un ministerio falso, y es la siguiente: por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Su necesidad de dinero siempre es evidente en todas las reuniones que tienen, cada artículo o carta que escriben. Necesitan dinero para esto, el dinero para aquello, dinero para las misiones, dinero para los indigentes, dinero para su nueva tienda, dinero para sus edificios, y con otras mil mentiras plausibles hacen mercadería de la gente crédula que ciegamente los sigue a ellos. Los oirá decir cómo Dios les reveló que un cierto número de personas en la reunión tienen una cierta cantidad de dinero que van a dar, y por lo general lo conseguirán. ¡Esto no es obra de Dios, sino que son palabras fingidas ilegitimas por las cuales hacen mercadería de la gente! “A todos estos evita”.
Si un "ungido falso" no es un "anti-Cristo" entonces yo no quiero ni siquiera imaginar cuales podrían ser las nuevas credenciales necesarias para un anticristo. De estos falsos, seudo-cristos, el griego daría sus propias afirmaciones acerca de ellos, y "el que habla de sí mismo busca su propia gloria". (Juan 7:18).
Y, aun así, la verdad es que HEMOS SIDO UNGIDOS CON EL MISMO ESPÍRITU DEL CUAL ÉL ES, porque "Vosotros tenéis la unción del Santo y todos vosotros lo sabéis…... Y en cuanto a vosotros, la unción que recibisteis de El permanece en vosotros". Los falsos ungidos, los anticristos se exaltan a sí mismos, el otro exalta solamente a nuestro Cristo.

Cristo ha venido en la carne

El escritor inspirado continúa en Jn. 2:22-23 diciendo: "¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es el anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo tampoco tiene al Padre; el que confiesa al Hijo tiene también al Padre". Pero ¿qué quiere decir cuando habla aquí de negar al Padre y al Hijo? No nos equivoquemos sobre esto. Afortunadamente, un poco más adelante, ampliará esta misma declaración de modo que no tenemos por qué quedarnos en oscuridad. "Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo. En esto conocéis el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, del cual habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo".
Ahora vamos a dejar claras estas declaraciones en nuestra mente. Juan declara que un anticristo es uno que niega que Jesús es el Cristo, y que niega al Padre y al Hijo. Pero, ¿cómo lo hace? ¡POR NO CONFESAR QUE JESUCRISTO HA VENIDO EN CARNE! Pero ¿qué significa esto? Afirma que conocemos el Espíritu de Dios, por su confesión de que Jesucristo ha venido en carne. ¿Quiere decir esto que el catolicismo romano tiene el Espíritu de Dios? Ellos reconocen que Jesucristo era un hombre, nacido de una virgen. Confiesan que Él vino en la carne como un bebé en Belén. Incluso lo hacen desfilar ante el mundo una imagen colgado de una cruz, crucificado. Millones de personas en todo el mundo, que representan toda clase de religión y de culto falso existentes, incluyendo los musulmanes, admiten los mismos hechos históricos. ¿Todos estos representan el espíritu de Dios?

¡Estos versículos deben tener un significado más profundo! No están considerando el hecho que Jesucristo vivió en la Tierra como un hombre. Cualquier persona admitirá esto. ¡Pero la profunda verdad, que toda la religión popular ha perdido, es el hecho de la realidad de que Cristo viene en esta carne, mi carne, tu carne, convirtiéndose en una parte eterna e inseparable de nosotros!

"Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ES (ahora) VENIDO en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo……… "Hijos míos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo" (1Jn 4:3-4). ¡Todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en la carne es anticristo! ¿Por qué? PORQUE: ¡Mayor es el que está en vosotros (la carne), que él (espíritu del anticristo) que está en el mundo!

"Cristo vive en mí", escribió Pablo en Gal. 2:20. De nuevo en Colosenses 1:27, escribió, "Cristo en vosotros, es la esperanza de gloria". Este es el Cristo que ha venido en la carne. El que está en vosotros, y nunca nos dejará ni nos abandonará (hebreos 13: 5). Y esta es la vida eterna: ser unidos eterna e inseparablemente a Dios por medio de Cristo dentro de nosotros. Este es el Cristo de cuyo amor ningún poder ni criatura en el Cielo o bajo el Cielo, nos podrá separar (Rom. 8:35-39). Juan declara, "Amados, ahora somos hijos de Dios" (I Jn. 3: 2). Y Pablo añade: "Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones. Por tanto, ya no sois esclavos, sino hijos" (Gal. 4: 6-7). ¡Este es el Cristo que ha venido en la carne!
Pablo no se predicó a sí mismo, sino a Jesucristo como Señor. Después de decir esto, sigue diciendo, "Pero tenemos este tesoro (Cristo) en vasos de barro" (II Cor. 4: 7). En otra ocasión, Pablo escribe a los Gálatas y les llama "hijitos míos ... por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que se forme Cristo en vosotros" (Gal. 4:19).
Es sólo la formación del Cristo de Dios dentro de nosotros lo que nos llevará a nuestra verdadera estatura y relación con nuestro Padre. La filiación es el nacimiento real de la criatura Cristo, que se convierte en el nuevo hombre interior, el nuevo yo, el nuevo usted. Él es a la vez eternamente e inmortalmente, el verdadero Hijo de Dios del Cielo. El permanece eternamente en este marco humano, así como él permanece eternamente en Jesús para llevar a cabo Sus maravillas. Y es una unión que se está convirtiendo en una realidad gloriosa y eterna en los Hijos de Dios en esta hora. Pero -"muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Este es el engañador y el anticristo". (2 Juan: 7). Estos impostores reconocen el Jesús histórico de hace 1900 años, pero no lo reconocen volviendo en espíritu poderoso dentro de un pueblo. Estos impostores hablan mucho de Jesús en algún lejano Cielo en algún sitio, pero rechazan la manifestación de Él a través de los miembros de Su cuerpo sobre la Tierra.
Por aplicación personal, si mi espíritu no confiesa que Cristo ha venido en mi carne, yo soy el anticristo. La confesión de mi espíritu es una confesión mucho más fuerte de la que podría hacer por mi boca. La confesión de un espíritu nos habla de una expresión que surge de un estado interior del ser, no simplemente una creencia de la mente. Si mi espíritu está confesando que Cristo ha venido en mi carne, lo está confesando por una manifestación viva. Ahora bien, si estoy viviendo a Cristo en el meollo de los asuntos de la vida cotidiana, bajo la presión de todas las circunstancias cotidianas y situaciones de la vida, ¡yo estoy confesando con mi espíritu que Cristo ha venido en mi carne! Ah, yo podría decir con la boca que Cristo ha venido en mi carne, pero mi espíritu hablaría todo lo contrario, a la manera de una fuente en mi vida enviando aguas contaminadas. Muchos tienen una confesión de boca de la presencia de Cristo dentro cuyo "espíritu no confiesa que ha llegado" a su carne. ¡Oh! que los hombres pudieran creer! ¡El Cristo interno, la Unción en nosotros es nuestra única esperanza de gloria!
Pero el Anticristo no quiere saber nada de tal esperanza de gloria. Su esperanza no descansa exclusivamente en el Cristo interno, sino parcialmente en sus propias obras, fidelidad o resistencia. Él está lleno acerca de leyes, reglamentos, ordenanzas, credos, celebraciones, tradiciones, prácticas religiosas de esta orden y aquella, las cuales están diseñadas para asegurar y garantizar su posición correcta con Dios. Él está negando así al Padre y al Hijo, porque el orden de Dios es que : "Ustedes son guardados por el poder de Dios, mediante la fe" (I Ped. 1:5). Cualquier cosa que pretenda añadir algo a la unción interior, o llenar algún lugar o función en nuestras vidas no llenas por la unción solo es: ¡Anticristo!
El notable místico inglés, William Law, escribiendo alrededor del año 1750, hizo la siguiente declaración, a la que todos debemos prestar atención sinceramente y seriamente no sea que, al igual que aquellos que hace 1900 años rechazaron a Cristo y la verdad que traía, rechacemos ahora al que mora, habla y trabaja dentro de Su templo de piedras vivas, aceptando en su lugar los sustitutos baratos y sin valor de la invención del hombre. Por lo tanto, escribe William Law: "Considere cómo es que el judío carnal, el escriba de lectura profunda, el rabino docto, el fariseo religioso no sólo no recibieron, sino que crucificaron a Su Salvador. Fue porque no querían ni deseaban tal Salvador como Él era, ese tipo de salvación interna que Él les ofreció. Ellos no deseaban ningún cambio en su naturaleza, ni la destrucción interna de sus propios temperamentos naturales, ni la liberación del amor a sí mismos y los placeres de sus pasiones. A ellos les gustaba su estado, las gratificaciones de su viejo hombre, sus largas túnicas, sus amplias filacterias y los saludos en las plazas. Ellos no querían su orgullo y amor propio destronado, su avaricia y sensualidad sometidas por una nueva naturaleza del Cielo derivada hacia ellos. Su único deseo era el éxito del judaísmo, tener un salvador externo, un príncipe temporal que debería establecer sus leyes y ceremonias externas sobre toda la Tierra. Y por lo tanto crucificaron a Su amado Redentor y no quisieron nada de Su salvación, ya que todo consistía en un cambio de su naturaleza, en un nuevo nacimiento de lo Alto, y un Reino del Cielo que se abriría dentro de ellos por el Espíritu de Dios. O la cristiandad, no mires solo a los viejos judíos, pero mírate a ti mismo en este vaso, porque en este día (triste verdad que les digo), en este día el Cristo dentro de nosotros, un salvador interno levantando un nacimiento de Su propia naturaleza, vida y Espíritu dentro, es rechazado con entusiasmo bruto. Los rabinos doctos toman consejo de que la propagación del papado, la propagación del protestantismo, el éxito de alguna iglesia particular es la salvación en la que sacerdotes y personas están principalmente ocupados".
Supongamos que yo fuera un fugitivo perseguido. Ahora, si pudiera conseguir que mis perseguidores se desviaran y concentraran su atención en un maniquí que hice para representarme casi a la perfección, lograría desviar la atención hacia mi momentáneamente, y me ayudaría a escapar. No dudo en decirle, precioso hermano mío, que Satanás tiene un maniquí ANTICRISTO hecho, una horrible criatura que nunca aparecerá. Y la Iglesia cristiana está ocupada en perder su tiempo y municiones en este maniquí. ¡Ellos están diciendo que será una criatura horrible, a la vez ignoran el hecho de que el verdadero criminal ESTÁ EN MEDIO DE ELLOS!


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