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ADÁN, EL PADRE DE BABILONIA, por Carlos Ekleto





Los dos grandes males que sufre la humanidad hoy son el¨humanismo¨y la ¨religión¨. Todo esto es confusión y aflicción de espíritu. Humanismo y religión es lo que ha sabido inventar el hombre sin Dios, esta es su maravillosa construcción, su gran torre de Babel.
La raíz de Babilonia (humanismo y religión) es ADÁN, pero Adán (el hombre de pecado) no solo vive lejos de Dios sino que se quiere hacer pasar por Dios; la religión y el humanismo son el fruto de ese deseo. Todos los esfuerzos de los hombres por agradar a Dios, por ser más santos, todas, todas las buenas intenciones de los hombres (Adán), no son más que huir del lugar que Dios le dio a ADÁN, esto es: la Cruz. La cruz es el lugar donde Dios puso a Adán (Ro. 6:6), ese es el único lugar que le corresponde. Fuera de la cruz todo es adanismo, humanismo, carnalidad, Babilonia, o como lo queramos llamar.
Adán odia la cruz no quiere morir y trata de negociar con Dios mediante hacer buenas obras; incluso se compromete a ser santo, a cumplir con la ley de Dios; incluso se vuelve evangelista y toma es sus manos La Gran Comisión, se convierte en erudito del testimonio escrito,… lo que sea con tal de no morir; con tal de no desaparecer de escena es capaz de inventar un mundo sin Dios y por otro lado crear un mundo de Dios a su manera, donde Adán tenga algún lugar.
Pero la prescripción de Dios para Adán es la cruz. La cruz mata, pero sin muerte de cruz no hay resurrección. Si queremos hallarnos en Cristo hemos de ver a Adán en la cruz, viéndolo en la cruz veremos cuanto Adán hay en nosotros simulando amor a Dios y buenas obras con tal de no morir.
Adán pelea con Dios, le muestra su fuerza, se resiste, intenta negociar, no quiere cruz, quiere seguir vivo a toda costa, pero solo la cruz le permitirá entrar en la plenitud de Cristo. Una vez muerto Adán en nosotros podremos decir ¨ya no vivo yo mas Cristo vive en mi¨
Fuera de Cristo solo hay Adán, porque solo hay dos el primer Adán y el postrer Adán, el primero es el hombre natural y el postrero es Cristo.

O Cristo o Adán, no hay otra posibilidad, todo lo que hagamos sin pasar por la cruz, será HUMANISMO Y RELIGIÓN.

Mientras no entendamos que la gracia que nos ha sido dada es colocarnos en Cristo, que ya no somos Adán, que ya no somos pecadores, que no necesitamos ganarnos el cielo, que somos verdaderos herederos de todo, que somos una nueva creación,… mientras no veamos esto claro seguiremos viviendo (aunque no siendo) como Adán.
Dejemos ya de jugar a ser Adán, tomemos nuestra identidad en Cristo, no intentemos crear ni arreglar nada, solo tenemos que permitir que la cruz haga su obra en nosotros.
El evangelio del reino no se trata de mejorar a Adán ni de mejorar la iglesia, de lo que se trata es de quitar a Adán de la escena, que deje de jugar a ser Dios para que Cristo se pueda revelar en nosotros, esa es nuestra esperanza de gloria.
Adán con su poderosa alma tiene encubierto al Cristo que mora en nosotros, solo cuando se quiebra esa cáscara es revelado Cristo.

El velo de nuestra mente debe de ser rasgado para que aparezca la gloria.

Dios está levantando un pueblo ¨EN CRISTO¨ no en Adán

Tanto si estamos dentro de las estructuras babilónicas inventadas por Adán, como si estamos saliendo, la raíz del problema sigue siendo Adán.

Mientras permanezca en nosotros Adán en este nuevo "Éxodo", siempre daremos el mismo fruto: Babilonia.

Hasta que no creamos que el viejo hombre fue crucificado juntamente con Cristo, hasta que no veamos a Adán en la cruz, no podremos permanecer en Cristo. Porque al Cristo resucitado solo se llega por la muerte de Adán en la cruz, sin muerte no hay resurrección.

Si el grano no cae a tierra y muere no puede llevar fruto.

Aleluya gloria a Dios porque su gracia nos colocó en Cristo ya no somos Adán, solo hace falta que lo veamos, las cosas viejas (las de Adán) pasaron, todas fueron echas nuevas (en Cristo). Disfrutemos de nuestra posición, disfrutemos la heredad, todo es nuestro y nosotros de Dios.

Permanezcamos en esa realidad dada por gracia, solo así podrá obrar Cristo en nosotros mucho mas allá de lo que pedimos y entendemos y conseguir el deseo de Dios de obtener su expresión en el hombre, en esta su tierra, por medio de un pueblo en CRISTO.

Lo que más le gusta a Adán son las controversias doctrinales.

¡Ufff! ahí es donde se encuentra más cómodo, ahí es donde hace pie Adán, es su lugar de respiro.

Piensa que mostrando su sabiduría y acogiéndose a una doctrina según su justicia, es más santo, justo y bueno, jajá.

Se auto-engaña y quiere engañar a Dios con su sabiduría terrenal encubriendo su desnudez con erudición bíblica, jajajaja.

Que pena de Adán, su único lugar es la cruz. Otra cosa que le encanta a Adán es reformar, esoooo si le gusta, reformar la iglesia jajajaja. Huye de la cruz y disimula reformando, lo que no puede reformar, jajaja.

Vamos a ver Adán que no te enteras, que el único y sabio arquitecto es Dios, que tu lugar es la cruz, que solo cristo puede quedar en ti, ¡solo Cristo! ¿Amén?

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