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RAÍCES PROFÉTICAS DEL ABORTO - Cap. II: ABORTO COMO JUICIO (NO COMO CAUSA DE JUICIO), Dr. Stephen E. Jones


Yo presenté en el capítulo 1 cómo las profecías de la masacre de los inocentes se cumplieron parcialmente en el momento del nacimiento de Jesús, cuando Herodes mató a los niños de Belén. También mostré que las profecías eran en realidad dirigidas más hacia José que a Judá. Y puesto que Cristo tiene dos manifestaciones, no sólo una -la primera de Judá, y la segunda de José- las leyes modernas que permiten el aborto por demanda son el verdadero cumplimiento de estas profecías.

La primera masacre en Belén fue para tratar de destruir al Heredero de la Corona, ya que Jesús vino de la tribu de Judá, con el fin de asegurar Sus derechos al trono. A Judá se había dado el cetro (Gen. 49:10), y más tarde esto fue dado más específicamente a David (Salmo 89:34-37), quien era descendiente de Jesús.

Pero en Su Segunda Venida, se dice que Su manto está "teñido en sangre" (Rev. 19:13). Esta es una referencia directa a José, que es el único hombre en la Escritura, cuyo manto fue teñido en sangre (Génesis 37:31). Como muestro en mi libro, Las Leyes de la Segunda Venida (en castellano: http://josemariaarmesto.blogspot.com.es/2014/05/libro-las-leyes-de-la-segunda-venida-dr.html), esto es también una referencia a la segunda ave que se sumerge en la sangre de la primera ave y se deja suelta en campo abierto. Estas aves profetizaban de las dos venidas de Cristo: la Primera sería matado, y la Segunda sería teñido en sangre.

Por lo tanto, la vida de José es el patrón profético primario de Segunda Manifestación de Cristo en la Tierra. Era titular del Derecho de Nacimiento (Primogenitura) (1 Cr. 5:1,2). La Segunda Aparición de Cristo es acerca de cómo proteger Su Primogenitura, aunque Su Primera Aparición fue acerca de cómo proteger Su derecho al trono. El Derecho de Nacimiento (Primogenitura) es la herencia del Reino.

José tuvo dos hijos, Efraín y Manasés, que eran dos de las doce tribus de Israel. Efraín se convirtió en el líder de la tribu, porque Jacob le pasó la Primogenitura a él directamente en Gen. 48:17. Por lo que podemos considerar no sólo al mismo José como nuestro modelo profético, sino también a Efraín.

Hay una profecía significativa en Oseas 9 que se refiere a la masacre de los inocentes y específicamente al aborto en los últimos días. Se encuentra en Oseas 9:11-17. En parte, se dice,

11 En cuanto a Efraín, su gloria volará cual ave -¡de modo que no habrá embarazos, ni nacimientos ni concepciones! 12 Y si llegaren a hacerse grandes sus hijos, los quitaré de entre los hombres. Sí, ¡ay de ellos de hecho, cuando de ellos me aparte! 13 Efraín, según veo, es semejante a Tiro como Tiro, situado en lugar deleitoso; pero Efraín sacará a sus hijos a la matanza … 16 Efraín fue herido, su raíz está seca, no darán más fruto. Aunque engendren, mataré los seres preciosos de su vientre. 17 Mi Dios los desechará porque no le han escuchado".

Todo esto es en el contexto del juicio divino sobre Efraín por el pecado. En la Ley Bíblica, la sentencia siempre se ajusta al delito y en última instancia, pretende corregirnos haciéndonos "comer nuestra propio guiso". Por esta razón, vamos a ver las leyes de aborto modernos como parte del juicio de Dios sobre nosotros, más que como una razón para odiar a los que se han sometido a abortar a sus hijos.

Hay quienes consideran que las mujeres que han tenido abortos bajo una luz cruel, porque no han entendido la imagen completa que se nos presenta en la Escritura. Una comprensión parcial es el primer paso hacia la condenación, la falta de amor, y la hipocresía. Se debe evitar.

En la imagen más grande, la Biblia profetiza de un gran sistema de opresión en todo el mundo llamado "Misterio Babilonia", que deriva su poder y leyes impías de la sucesión de los imperios de Babilonia expuestos en el libro de Daniel. El hecho es que, nos guste o no, estamos en un cautiverio en Babilonia.

En un sentido amplio, esta cautividad ha estado con nosotros desde los días de Daniel, aunque se manifiesta en diferentes imperios: Babilonia, Persia, Grecia y Roma. Pero en un contexto más restringido, entramos en la cautividad de la Babilonia moderna, con la aprobación de la Ley de la Reserva Federal, que el presidente Wilson firmó en febrero de 1914. Esto fue precisamente 2.520 años después de que la original de Babilonia destruyera a Asiria y se convirtieras en un imperio (607 a. C.). Yo he escrito en otros libros de la importancia del número 2.520, ya que es "siete veces" (7 x 360 años).

El Sistema de la Reserva Federal es el jefe del imperio financiero moderno, en todo el mundo. Es una corporación bancaria privada dirigida por una coalición secreta de reyes autoproclamados de las finanzas, que son accionistas clase A en esa corporación privada. Incluso el Congreso de Estados Unidos no pudo saber sus identidades, aunque lo intentaron en la década de 1970. El presidente de la Fed, Arthur Burns se negó a divulgar sus nombres al Congreso.

El siglo 20 fue el siglo de la Neo-cautividad de Babilonia. Al igual que la cautividad de los días de Daniel, fue un gran éxito financiero, y muchos se hicieron ricos a causa de ella. Pero compite con el Reino de Dios por la herencia de la Primogenitura.

Este imperio mundial conquistó América en 1914 y luego ha utilizado las tropas y el dinero estadounidenses para hacerse con el control del resto del mundo. Esto ahora se está desmoronando, por supuesto, como también lo profetiza la Biblia. El valor del dólar está cayendo como una piedra, y ya están llegando a ser demasiadas las naciones descontentas de que nuestras tropas las controlen. La quiebra del sistema es inminente. El Reino de Dios espera este próximo gran cataclismo económico.

La Ley de Dios nos da las Leyes del Cautiverio en Lev. 26 y Deut. 28. Expone las razones por las que Dios pondría a Su pueblo en cautiverio. Estados Unidos ha violado Su Ley (Su voluntad), y por esta razón Dios nos ha puesto en este cautiverio. Lo hizo así, porque nuestros antepasados hicieron un pacto con Dios, a sabiendas de que si alguna vez a abandonaban a Dios, Él traería juicio sobre la nación con tanta seguridad como lo hizo con la antigua casa de Israel.

Hay dos formas de cautiverio en la Escritura. Deut. 28:48 habla específicamente de la forma de cautividad de "yugo de hierro":

48 Por lo tanto servirás a tus enemigos que enviare Yahweh contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello hasta que te haya destruido.

Un yugo se ponía sobre un buey de modo que el buey pudiera servir a su amo tirando de un arado. Este yugo de hierro se define como la conquista, destrucción y eliminación de las personas en un país extranjero.

La segunda forma de cautiverio no se menciona por su nombre hasta que Jeremías 27 y 28, específicamente Jer  28:13,

13 Ve y habla a Hananías, diciendo: Así dice el Señor, has roto los yugos de madera, pero en su lugar se han hecho yugos de hierro.

El yugo de madera es una forma más ligera de la cautividad que se observa principalmente en el libro de Jueces. Las personas se ponían en vasallaje, pero se les permitía permanecer en su tierra. En otras palabras, era el cautiverio por los impuestos.

Jeremías dio a Judá y a Jerusalén una opción. Se suponía que debían someterse al juicio de Dios mediante el sometimiento al rey de Babilonia, a quien Dios había levantado para juzgarlos (Jer. 27:5-13). Entonces serían puestos bajo un yugo de madera y se les permitiría permanecer en su tierra, pagando impuestos a este rey. Si se negaban, sin embargo, entonces Dios potenciaría al rey de Babilonia para destruir Jerusalén y expulsar a las personas a un país extranjero. El pueblo eligió mal y fueron deportados a Babilonia por 70 años bajo el yugo de hierro.

El asunto es el siguiente: Dios trajo juicio sobre América hace un siglo por nuestro pecado. También nos ha cegado a este cautiverio, por que es un "misterio" o "secreto". Por lo tanto, Él nos velado para que nos sometiéramos al yugo de madera para que no tuviéramos que ser destruidos y deportados.

Parte de nuestro juicio de yugo de madera es la ley que permite el aborto. Si estuviéramos bajo un yugo de hierro, el aborto sería obligatorio, como lo es en China (después de tener un hijo). Bajo el yugo de madera, los abortos son voluntarios. Por lo tanto, sólo aquellos que no conocen el corazón de Dios son voluntarios para participar en la masacre de inocentes. Son, pues, los no creyentes los que voluntariamente "sacan a sus hijos para matanza" (Ose. 9:13).

Y así, mientras que esto es una cosa terrible, tenga en cuenta que podría ser peor. Hay muchos que dicen que Dios debe juzgar América debido a los millones de niños abortados siendo sacrificados. En realidad, un estudio de la Escritura muestra que el aborto es un juicio divino -no la razón por la cual Dios debe juzgar América.

Dios juzgó a Estados Unidos de nuevo en 1914, cuando Él nos puso bajo el yugo de madera de Misterio Babilonia. Esto se hizo casi 60 años antes de Roe v. Wade legalizara el aborto en Estados Unidos. No, la razón para el juicio es la anarquía general.

Este juicio está sobre nosotros por la misma razón que Dios juzgó a Israel a través de las Escrituras. Fue a causa de la ilegalidad. Dios dijo que si éramos obedientes a Su Ley, sería "Bendito el fruto de tu vientre" (Deut. 28:4). También que si no le obedecíamos, sería "Maldito el fruto de tu vientre" (Dt. 28:18).


Las Leyes de Dios son las leyes del universo. Ellas nos dan las claves para entender la causa y el efecto. La voluntad de Dios es que seamos bendecidos, y las leyes fueron dadas para que pudiéramos conocer el camino de la obediencia y bendición. El hecho de que Estados Unidos está bajo la maldición de la Ley muestra que las causas y efectos señalados en la Ley son tan relevantes hoy como lo fueron en los días de Moisés. La Iglesia puede negar la validez de la Ley, pero nadie, ni siquiera la Iglesia, puede escapar a los efectos de la desobediencia.

http://www.gods-kingdom-ministries.net/teachings/books/the-prophetic-roots-of-modern-abortion/chapter-2-abortion-as-a-judgment/

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