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OSEAS, PROFETA DE LA MISERICORDIA – CAP. 22: LAS LLUVIAS, Dr. Stephen E. Jones

La lluvia temprana de Tabernáculos que hace madurar el trigo.



20/12/2016



Después de hablar de la resurrección de Israel, el profeta nos dice en Oseas 6: 3,

3 Así que conoceremos, y proseguiremos en conocer a Yahweh. Su salida es tan cierta como la aurora; y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia de primavera que riega la tierra.

Esta es una profecía mesiánica en términos de la venida del Señor (es decir, Yahweh). Este es uno de los muchos lugares donde Cristo es llamado Yahweh, y la venida de Cristo es la venida de Yahweh a la Tierra. En otras palabras, Yahweh se encarnó en Belén y se hizo conocer en su aspecto terrenal como Jesús.

La aparición de Cristo en la Tierra, el profeta nos dice, "es tan cierta como la aurora". No sólo es una certeza, sino que también es como el amanecer, porque Él es la luz del mundo (Juan 9:5). Se le representa como el sol naciente en Malaquías 4:2, que dice, "el sol de justicia se levantará con sanidad en sus alas". Los rayos de la mañana del sol se llaman "alas" aquí. Estas "alas" se dice que sanan a los que caminan en la oscuridad (o ceguera).

La lluvia tardía (laqash)
La venida de Cristo se compara con dos tipos de lluvia, que los traductores NASB no logran dejar en claro en su traducción de Oseas 6:3. La KJV es más precisa, pues traduce, "vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra". La lluvia primera regaba la tierra en el momento que el trigo y la cebada eran plantados después de la Fiesta de los Tabernáculos. La lluvia tardía se producía en abril entre la Pascua y Pentecostés, mientras que se cosechaba la cebada. El trigo, que maduraba alrededor de seis o siete semanas después de la cebada, necesitaba la lluvia tardía para madurar, de manera que pudiera ser utilizado como la oferta Pentecostal (Levítico 23:16,17).

Estas lluvias prefiguraron el derramamiento del Espíritu Santo en las Fiestas de los Tabernáculos y Pentecostés, la siembra y la cosecha. Aun así, la "lluvia tardía" se cumplió por primera vez cuando el Espíritu Santo fue derramado en el día de Pentecostés. Ahora esperamos la "lluvia" en el cumplimiento de la Fiesta de los Tabernáculos.

La lluvia de Pentecostés significaba el momento de la cosecha al final de la temporada de crecimiento, después de que Jesús dio la Gran Comisión en Mat. 28:18-20. Pero la lluvia de los Tabernáculos al final de la edad profetiza de otro derramamiento del Espíritu Santo que prepara la Tierra para la siembra de un cultivo nuevo. Esta nueva estación de crecimiento es el tiempo en que el Reino crece hasta llenar toda la Tierra, que termina con la cosecha de todos los muertos, grandes y pequeños (Apocalipsis 20:12).

Oseas 6:3 KJV da el orden de estas lluvias como "la lluvia tardía y temprana", lo que sugiere que la lluvia tardía estaba por llegar en primer lugar. Esto es, por supuesto, exactamente lo que sucedió, ya que Pentecostés se cumplió en Hechos 2, mientras que la Fiesta de los Tabernáculos aún no se ha cumplido. La palabra "tardía" es la palabra hebrea malqowsh, que viene de laqash, la "post-cosecha, fruta tardía" Tal vez esto era una referencia a la cosecha de trigo, que se producía después de que se cosechaba la cebada. En ese sentido, el trigo era tardío, de ahí, que fuera el último cultivo que necesitaba la lluvia tardía para madurar.


La Lluvia Temprana o Primera (Yoreh)
En cuanto a la "lluvia temprana", la palabra hebrea usada en Oseas 6:3 es Yoreh, "rociada aspersión", de yara, "fluir" (como el agua). También significa "echarlo", donde el ejército del faraón fue "echado" en el mar (Éxodo 15:4), y para "disparar" flechas (Números 21:30 KJV; Salmo 11:2; 64:7). Por lo tanto, se refiere no sólo a que fluya el agua de la lluvia, sino también recibir un disparo de la flecha de un arquero. En 1 Samuel 31:3, leemos acerca de la muerte del rey Saúl,

3 La batalla fue fuertemente contra Saúl, y los arqueros [Yoreh]lo golpearon; y fue gravemente herido por los arqueros [Yoreh].

En el pensamiento hebreo, la "lluvia temprana" tenía un doble significado. En primer lugar se hace referencia a la lluvia en sí, pero en segundo lugar, se refería a un arquero disparando flechas y por lo tanto era una metáfora de un maestro dando en el blanco con palabras de verdad. Por otra parte, las flechas representa metafóricamente hijos (Salmo 127:3-5), y los rayos se dice que son las flechas de Dios (Salmo 18:14), y el rayo era una metáfora de los hijos de Dios que se disparaban desde su arco como flechas hacia la Tierra.

Por lo tanto, la profecía de Oseas sobre la lluvia temprana o primera, asociada con la Fiesta de los Tabernáculos, es realmente acerca de la Manifestación de los Hijos de Dios, que son enviados en forma de lluvia a un mundo reseco, como maestros de la verdad refrescante, golpeando el "blanco del ojo".


Profecía de las lluvias de Joel
Joel es el profeta más conocido que habla de la efusión del Espíritu Santo. Se le cita en el sermón pentecostal de Pedro en Hechos 2:16-21. Leemos en Joel 2:23,

23 Así que alegraos, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Yahweh vuestro Dios; porque os ha dado la lluvia temprana [moré Tsedakah, "maestro de justicia"] arregladamente. Y Él hará descender sobre vosotros la lluvia temprana [moré, "Arquero, profesor"] y la lluvia tardía [malqowsh] como antes.

Este profeta habla tanto de la malqowsh (fruto tardío, es decir, la cosecha de trigo), que se produce después de la lluvia tardía como del moré (la lluvia temprana, las flechas de los arqueros, o maestros), que se asocia con la fiesta de los Tabernáculos. Se añade el detalle de la tzedaká moré, que puede ser traducido ya sea como "lluvia temprana" o como "maestro de justicia". Obviamente, esto significa ambos, porque la lluvia era una señal física profetizando de la efusión del Espíritu Santo. El Espíritu fue también para ser enviado por el Cristo, el Maestro de Justicia, y el efecto secundario fue que Dios enviará a sus hijos como rayos para llevar la verdad al mundo.

Los saduceos fueron nombrados por Sadoc, o Tsedek, y creían que el sacerdote que fundó la secta había sido profetizado en Joel 2:23. Como cristianos, no estamos de acuerdo con ellos, ya que vemos a Jesús como el gran Maestro de Justicia. No obstante, su creencia muestra cómo Joel 2:23 puede ser traducido y cómo profetizó de Uno que estaba aún por llegar.

La profecía de Joel apoya Oseas 6:3 en el planteamiento de las dos obras de Cristo como dos lluvias del Espíritu Santo sobre la Tierra en diferentes períodos de tiempo. La lluvia tardía vino en Pentecostés en Hechos 2, pero la temprana (o primera lluvia) está por venir en la Fiesta de los Tabernáculos. En ambos casos, el Mesías es el originador de estas "lluvias", pero el efecto de la lluvia, sobre todo de la temprana, es llevar la verdad a la tierra a través de los Hijos Manifiestos de Dios.



La Profecía del libro de los Hechos
El libro de Hechos no es sólo una historia de la Iglesia Primitiva como consecuencia de la lluvia tardía, también es una profecía de los hijos de Dios en el momento de la temprana o primera lluvia. Hechos 2 habla de la lluvia tardía de Pentecostés, pero a partir de Hechos 3-12 vemos clara profecía de la lluvia temprana de los Tabernáculos. Ese estudio nos haría alejar demasiado del texto que nos ocupa, pero podemos señalar que en Hechos 4:31 leemos de una segunda efusión del Espíritu Santo.

31 Y cuando hubieron orado, el lugar donde se habían reunidos tembló, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar la palabra de Dios con confianza.

Es significativo que esta efusión dio lugar a que los creyentes hablaran la Palabra de Dios con confianza. Este profetizó de un tiempo futuro, cuando los hijos de Dios serían enviados a la Tierra como flechas de la verdad de Dios. El cumplimiento de la Fiesta de los Tabernáculos iniciará un Nuevo Día de comprensión de la Palabra de Dios de una manera no conocida anteriormente. Esta Palabra de Verdad sentará la base de la Verdad para el Reino de Dios, a medida que crece hasta llenar toda la Tierra.

La Iglesia Pentecostal bajo su unción (desde Hechos 2) fue limitada en su comprensión de la verdad, ya que Pentecostés era una fiesta con levadura (Levítico 23:17). Ha habido muchos "avivamientos" en toda la historia de la Iglesia, donde el Espíritu Santo se movió de una manera especial en diversas partes de la Tierra. Cada avivamiento ha ido acompañado de una verdad particular que el Espíritu estaba inyectando en la Iglesia, y en cada caso la verdad fue aceptada por algunos y rechazada por la mayoría.

Al contemplar el Último Gran Avivamiento, el derramamiento final del Espíritu Santo que muchos anticipan incluso ahora, mi pregunta ha sido la siguiente: ¿Qué gran verdad el Espíritu Santo inyectará en la Iglesia en este avivamiento final? ¿Qué verdad es necesaria para llevar a cabo la Era del Reino, que durará mil años? ¿Qué predicarán los Hijos de Dios con denuedo?


En mi opinión, es la Revelación de la Ley de Dios, la cual es necesaria para establecer el Reino. Debe ser entendida como una Ley espiritual (Romanos 7:14) y aplicarse de acuerdo con los métodos del Nuevo Pacto, pero sigue siendo la Ley de Dios. Esa, para mí, es la revelación que aún tiene que ser inyectada en la Iglesia con levadura de la Edad de Pentecostés.

Etiquetas: Serie Enseñanza
Categoría: Enseñanzas

Dr. Stephen Jones

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