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GÁLATAS - Parte 13: Sara y Agar, Dr. Stephen E. Jones

Capítulo 13

Del libro: GÁLATAS: PABLO CORRIGE EL EVANGELIO DISTORSIONADO


Sara y Agar


Llegamos ahora al núcleo de la disputa de Pablo con los judaizantes. Cuando une los dos pactos con Agar y Sara, Pablo abre una vía totalmente nueva de pensar, basado en los tipos y las sombras de las dos esposas de Abraham.

En Gálatas 4:19 y 20, Pablo habla de filiación, que Cristo sea formado en nosotros en una especie de embarazo espiritualPero la pregunta es: ¿qué tipo de "esposa" es usted? ¿Es usted una Agar o una Sara? Su respuesta determinará el tipo de hijo que dará a luz. ¿Va a ser el heredero de las promesas hechas a Abraham o está trayendo a luz un hijo carnal que ha de ser desheredado?


Dos esposas de Dios

Dios se casó con Israel en el Monte Sinaí con Moisés oficiando como ministro. Sabemos esto porque los profetas hablaron de esta relación marido-mujer, sobre todo cuando se habla del divorcio de Dios de ella. Oseas 2: 2 dice de la Casa de Israel,

2 contended con vuestra madre, contended, porque ella no es mi mujer, y yo no soy su marido.

Jeremías 3: 8 habla directamente de este divorcio, diciendo:

Ella vio que por haber cometido adulterio la apóstata Israel, yo la había despedido y le había dado carta judicial de repudio; pero no tuvo temor la pérfida Judá, su hermana, sino que también fue ella y fornicó.

La Ley del Divorcio en Deuteronomio 24: 1-4 dice que el hombre debe primero dar una orden de divorcio por escrito a la esposa de la que se está divorciando, antes de que sea legal mandarla salir de la casa. De esa manera, dice la Ley, ella puede casarse legalmente y sin temor de que el antiguo marido pudiera llegar a ponerse celoso y acusarla de adulterio por casarse con otra persona.

Y así Dios, por medio de los profetas, le dio un certificado de divorcio a Israel y luego utilizó a los asirios para desalojarla de su casa. Más tarde, Judá también resultó ser peor que lo que Israel había sido (Jer 3:11). Pero Dios no se divorció de Judá, porque Jesús todavía tenía que nacer de esa nación y no podía nacer fuera del matrimonio. Entonces a Judá se le permitió regresar después de 70 años de "separación", mientras que Israel fue enviado entre las naciones, después de haber sido divorciada.

Nuestro punto por ahora es mostrar que Israel había estado casada con Dios, aunque se trataba de un matrimonio tipo Antigua Alianza. También hay un matrimonio tipo Nuevo Pacto profetizada en el Antiguo Testamento y revelada más plenamente en el Nuevo. Estos dos pactos son representados por Agar y Sara en la vida de Abraham, y este es el motivo detrás de la discusión de Pablo de Agar y Sara.


Bajo la Ley

Pablo escribe en Gálatas 4:21,

21 Decidme, los que quieren estar bajo la ley, ¿no oís la ley?

Porque estar "bajo la ley" era un término legal que significa que un pecador había sido condenado por la Ley y por lo tanto era obligado por su autoridad a pagar su castigo como restitución. Todos los pecadores están bajo la Ley a menos que su pena se haya pagado, en cuyo caso ya no son pecadores en el sentido legal. Por lo tanto, todo el mundo se ha convertido en culpable ante Dios, Pablo dice en Rom. 3:19, y así el mundo entero está bajo la ley hasta que se haya pagado la pena.

Jesús vino a pagar la pena, por lo que la Ley ya no tendría autoridad para condenarnos por más tiempo. Por tanto, estamos "bajo la gracia". La Ley no se apartó para ponernos bajo la gracia. Más bien, fue confirmada y respetada cuando Jesús pagó la pena completa en la cruz. Si la Ley se habría apartado o dejado de lado, Jesús no habría tenido que morir en la cruz para pagar la pena.

En este versículo, Pablo se refería a la creencia de que los hombres todavía tenían que hacer algo para justificarse o para alcanzar la perfección. La pregunta de fondo es esto: ¿Hay algo que el hombre debe hacer, alguna orden a cumplir, que hará que Dios gobierne en nuestro favor o pronuncie que somos justificados ante la Ley? ¿O está nuestra fe en la obra suficiente que Jesucristo hizo para pagar el castigo por nuestros pecados?


Agar es la Jerusalén terrenal

22 Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de la esclava y otro de la libre. 23 Pero el hijo de la esclava nació según la carne, y el hijo de la libre por medio de la promesa.

En otras palabras, Agar dio a luz a Ismael por un proceso "natural" que ha caracterizado el nacimiento de cada hombre desde el primer Adán. No hubo nada sobrenatural en el nacimiento de Ismael. Agar era una mujer joven en edad de procrear.

Por otro lado, Sara concibió cuando ella tenía 89 y dio a luz un hijo a la edad de 90. Eso era sobrenatural, porque el nacimiento se produjo después de la menopausia. No se trataba de un nacimiento "natural". Fue milagroso, porque Dios tuvo que intervenir con el fin de cumplir con su promesa a Abraham.

24 Esto es hablando alegóricamente, pues estas mujeres son dos pactos, uno procede del monte Sinaí que engendra hijos para esclavitud; ella es Agar. 25 Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos.

¿Por qué Pablo conecta el monte Sinaí en Arabia a Jerusalén? El orgullo judío en su ascendencia habría sido insultado por tal analogía. Después de todo, ellos despreciaban a los ismaelitas genealógicos por estar fuera del pacto de Dios. Pero Pablo estaba hablando de una conexión espiritual y legal.

Los líderes religiosos judíos habían rechazado al único Mediador de la Nueva Alianza, decidiendo en Su lugar retener al primer mediador (Moisés) y su pacto. Esto puso a Jerusalén bajo la autoridad del monte Sinaí, el cual, como Pablo nos recuerda, está en Arabia, la herencia de Ismael. Por lo tanto, el rechazo de Jesús como el Cristo por los sacerdotes de Jerusalén los puso bajo la jurisdicción de Ismael y los dejó en la esclavitud.

Por esta razón, con el tiempo que Dios honró su decisión y dio aquella tierra a Ismael. Los judíos querían estar "bajo la Ley", y entonces eso es precisamente lo que Dios les dio. Ellos prefirieron la esclavitud a Ismael, y por eso Dios les concedió su deseo.

El problema es que los judíos quería tener las dos cosas. Ellos querían reclamar Agar-Jerusalén como su madre y sin embargo, ser libres. En principio, esto no es diferente de los propios ismaelitas físicos, que quieren ser libres mientras que se adhieren a una religión del Antiguo Pacto (el Islam). Ambos tienen confianza en su madre Agar, pensando que pueden heredar las promesas del pacto hecho en el Monte Sinaí.

Y así, cuando los Gálatas fueron influenciados por los judaizantes considerando que Jerusalén fuera la "Madre Iglesia", su madre fue Agar. La Iglesia, efectivamente, comienza en Jerusalén, pero no en el templo. Cuando el sumo sacerdote ofrecía la ofrenda pentecostal a Dios de dos panes horneados con levadura, los discípulos estaban en el Aposento Alto, no asistiendo a esas ceremonias en el templo. El sumo sacerdote continuaba bajo el método del Antiguo Pacto de celebrar Pentecostés, pero los discípulos estaban adoptando un Nuevo Pacto y una nueva manera de celebrar la fiesta. La celebraron en el lugar donde Dios había puesto Su nombre, en sus frentes (Apocalipsis 22: 4). El fuego de Dios aceptó la ofrenda de sus propios corazones al descansar sobre sus cabezas (Hechos 2: 3).

Cuando los "ismaelitas" del templo persiguieron a los creyentes, fueron dispersados de Jerusalén a otros lugares (Hechos 8: 1). Ya no iban a permanecer centrados en Jerusalén. Agar ya no era su madre. Pero los lazos familiares con Agar no se rompieron tan fácilmente. La cultura y los amigos tenían un fuerte tirón en ellos, y ellos trataron desesperadamente de mantenerse en buenos términos con los ismaelitas de Jerusalén. Finalmente, sin embargo, después de 40 años de la transición, Dios envió a sus ejércitos para destruir esa ciudad y quemarla con fuego (Mat. 22: 7). Este era un tipo de la expulsión de Agar, y los cristianos judíos sólo entonces comenzaron a familiarizarse con su nueva madre Sara, la Nueva Jerusalén.


Sara es la Jerusalén celestial

26 Pero la Jerusalén de arriba es libre; ella es nuestra madre.

Es importante ver que los oponentes de Pablo (los judaizantes) se estaban identificando con "la Jerusalén actual" en lugar de con la Nueva Jerusalén. Ellos estaban cayendo en la misma trampa en la que el judaísmo en sí había caído cuando rechazó al Mediador de la Nueva Alianza. El evangelio distorsionado, como Pablo lo llamó, fue la creencia de que uno puede tener dos madres. Este absurdo puso a los Gálatas en peligro de perder su herencia como hijos de Sara. Al poner sus esperanzas en la vieja Jerusalén, qué podrían alcanzar sino más esclavitud.

Esta servidumbre no es ser "siervos de Dios" (Rom. 6:22), sino esclavizarse al pecado. Los pecadores quieren libertad para ser esclavizados al pecado. Ellos quieren el derecho a la "libertad sexual", es decir, el derecho a cometer fornicación y adulterio sin ser procesados por ello. Hay muchos cristianos sin Ley también que exigen el derecho al pecado. Ellos quieren el derecho de poner su dinero a usura o el derecho de poner criminales en las cárceles, en lugar de hacerles pagar la restitución.

Ser libres en Cristo significa que llegamos a ser como Él. Significa que nos identificamos con Jesucristo y caminamos como Él anduvo. 1 Juan 2: 6 dice:

6 El que dice que permanece en él, debe andar en la misma manera que él anduvo.

Jesús era el Cordero sin mancha ni arruga. Él no violó la Ley, porque la Ley estaba escrita en su corazón. Así también es con nosotros. El Antiguo Pacto nos decía de jurar obediencia y esforzarnos en la carne para cumplir con nuestro voto. El Nuevo Pacto nos dice que estemos en Cristo, andemos por el Espíritu, y permitamos que el Espíritu Santo escriba la Ley en nuestros corazones desde dentro. El Nuevo Pacto es establecido por el voto de Dios, es decir, Su promesa a Abraham.


Agar tiene la mayoría de los hijos hoy

Hay más hijos de Agar que de Sara, tanto en los días de Pablo como en nuestros días. Pero el día vendrá cuando esto se invierta, pues la promesa de Sara fue que ella sería madre de naciones (Génesis 17:16).

Is. 54:1 Porque está escrito: "Alégrate, mujer estéril la que no daba a luz; prorrumpe y grita, tú que no tienes dolores de parto; porque más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido".

Esta es una cita de Isaías 54: 1. Sara era la "mujer estéril", no tuvo hijos hasta que tuvo 90 años. Isaías aquí habló proféticamente de la Nueva Alianza, que nos dice que los hijos de la Nueva Alianza, que había sido estéril desde Moisés hasta Cristo, en última instancia tendría más hijos que Agar.

Cuando los judaizantes llegaron a Galacia para "corregir" las enseñanzas de Pablo, alegaron Jerusalén como la Madre Iglesia. La implicación era que los Gálatas debían "honrar a su madre" sometiéndose a su autoridad. Pero Pablo muestra que la Iglesia tiene una madre diferente, la Nueva Jerusalén, si es que somos los hijos de la promesa.


Sara comienza a tener hijos

Así como Sara dio a luz a un solo hijo (Isaac) como el punto de partida de "muchas naciones", así también la Nueva Jerusalén ha dado a luz al Hijo unigénito de Dios como el verdadero punto de partida de "muchas naciones". En primer lugar el tipo, después el anti-tipo se manifestó.

Cuando el Espíritu Santo vino sobre la Iglesia en Hechos 2, este fue el punto de partida de muchas naciones (goy, "gentiles")El Espíritu Santo fue la promesa del Padre (Lucas 24:49), enviado a la Iglesia en Hechos 2. Esta promesa no se le dio a Agar, sino a Sara, que se convertiría en la madre de "muchas naciones" (Gn 17 : 16). El día de Pentecostés en Hechos 2 se supone que es el comienzo del cumplimiento de esta promesa a Sara.

26 Pero la Jerusalén de arriba es libre; ella es nuestra madre. . . 28 Y vosotros, hermanos, como Isaac, sois hijos de la promesa.

Los judaizantes, sin embargo, sin entender su conexión con Agar, todavía consideran a Jerusalén para ser su madre. Dirigidos por "falsos hermanos" que habían sido enviados (por el Templo) a reconocer a su libertad (Gal. 2: 4), los judaizantes aterrorizaron a la Iglesia de Jerusalén para continuar en todos los sacrificios y antigua manera de celebrar los días de fiesta y sábados. Todavía estaban obligados por el miedo de los judíos, y así en muchos aspectos seguían reconociendo a Agar como su madre espiritual.


Ismael persigue a Isaac

Pablo entendió el conflicto desde el punto de vista de un experto, ya que había sido uno de los primeros que el Templo había autorizado oficialmente para perseguir a la Iglesia. Esto fue mientras se le conocía por su nombre carnal, Saulo, el nombre dado a él en su nacimiento carnal. El historial de Pablo lo calificó para hablar de estas cosas con conocimiento de primera mano.

29 Pero como en ese momento, el que nació según la carne persiguió al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.

Cuando nos fijamos en la historia de Ismael e Isaac en el libro del Génesis, observamos una ausencia casi total de cualquier persecución. Gen. 21: 9 y 10 dice:

9 Entonces Sara vio al hijo que Agar la egipcia le había dado a luz a Abraham, burlándose. 10 Por lo tanto le dijo a Abraham: "Echa fuera a esta sierva y su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con mi hijo Isaac".

Algo, obviamente, falta aquí. El burlarse no es una razón para divorciarse Abraham de Agar y echar a ella e Ismael fuera de la casa. No tengo ninguna duda de que Ismael se burlaba de Isaac, pero debe de haber habido algo más en la historia que la Escritura deja a la imaginación. Y Pablo debía saberlo también, porque él dice específicamente que Ismael persiguió a Isaac.

El viejo libro de Jaser (1840 Traducción Inglés) relata una historia más detallada de la situación en Jaser 21: 13-15,

13 Y cuando Isaac tenía cinco años de edad, estaba sentado con Ismael en la puerta de la tienda. 14 E Ismael vino a Isaac y se sentó frente a él, y él tomó el arco y desenvainó y puso la flecha en el mismo, con la intención de matar a Isaac.

Esto, se nos dice, es de lo que Sara fue testigo, y como madre estaba muy molesta y exigió que Abraham echara a Agar e Ismael de la casa. Abraham entendió el problema y cumplió con esto, a sabiendas de que el intento de asesinato era motivo suficiente para una acción tan drástica. Así Gal. 4:30 dice,

30 Pero ¿qué dice la Escritura? "Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque el hijo de la esclava no será un heredero con el hijo de la libre". 31 Así que, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la libre.

Sara habló proféticamente cuando dijo: "Echa fuera a la esclava y a su hijo". ¿Cómo es la esclava expulsada? En el contexto de la carta de Pablo, la esclava es expulsada por la expulsión de los judaizantes, por librarse de su dependencia de Agar. Jerusalén no era su madre. Su madre era Sara, la mujer libre. La Iglesia fue establecida por Dios, y la promesa del Padre fue dada a ellos en el Cenáculo, no en el Templo. Su "Madre Iglesia", fue la Nueva Jerusalén.


La naturaleza violenta de Ismael

Dios le dio a Jerusalén un período de gracia de 40 años en los que pudiera arrepentirse de su naturaleza carnal violenta. Jesucristo había cumplido el papel de Isaac cuando los ismaelitas del templo en Jerusalén lo condenaron a muerte. Luego los sacerdotes habían autorizado a Saulo para perseguir a la Iglesia. Hechos 8: 1-3 dice:

1 Y Saulo estaba en completo acuerdo con ellos poniéndolos a muerte. Y en ese día hubo una gran persecución contra la iglesia en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. 2 Y algunos hombres piadosos sepultaron a Esteban e hicieron lamentación fuerte sobre él. 3 Pero Saulo comenzó a hacer estragos en la iglesia entrando de casa en casa; arrastraba a hombres y mujeres, y los ponía en la cárcel.

La persecución continuó incluso después de que Saulo se convirtió, sólo entonces el propio Saulo se convirtió en el objetivo, como lo vemos en el libro de los Hechos. La naturaleza violenta del espíritu de Ismael no tomó a Dios por sorpresa, ni a Pablo tampoco, supongo. El ángel profetizó de la naturaleza violenta de Ismael antes de su nacimiento en Gén.16:12,

12 Y él será un hombre fiero [pereh-awdawm, "un hombre salvaje-asno"], su mano será contra todos, y la mano de todos contra él.

Jesús mismo habló de esto en Mat. 11:12, diciendo:

12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

La violencia hecha a Juan en la Pascua del año 30 dC se repitió tres años más tarde con Jesús en la Pascua del año 33 dC. Antes de Su crucifixión, Jesús dijo a los discípulos en Juan 15:18, 19,

18 Si el mundo os aborrece, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros. 19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.

El espíritu de Ismael que estaba presente en el sacerdocio de Jerusalén es el mismo espíritu que opera en todos los hombres y religiones carnales. Se ve más claramente en aquellos que consideran virtuoso matar a alguien percibido como enemigo de Dios, mientras que Jesús dijo a sus discípulos que los amaran y no devolvieran mal por mal.

Jerusalén recibió 40 años de gracia, debido a la intercesión de Ezequiel (4: 6). Por último, los romanos rodearon Jerusalén en la Pascua del año 70 DC y comenzaron el asedio precisamente 40 años después de que Juan había sido decapitado.

La guerra terminó cuando Roma tomó Masada en la Pascua del 73 dC, exactamente 40 años después de que Jesús había sido crucificado. Este fue el tiempo asignado para que se arrepintieran de su hostilidad contra Jesucristo, de acuerdo con la Ley de la Tribulación en Lev. 26:40. Su período de gracia había terminado sin arrepentimiento por su violento intento de tomar el reino por la fuerza de las armas y la fuerza carnal.


Agar e Ismael echado fuera en el 70 dC

Agar e Ismael fueron expulsados en el año 70 de una manera muy física. Jesús había dicho en Mat.23:38, "He aquí vuestra casa os es dejada desierta!" Unos pocos versículos después, en Mat. 24: 1 y 2, Jesús profetizó,

1 Y Jesús salió del templo y se iba, y se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. 2 Y Él respondió y les dijo: "¿No veis todas estas cosas? De cierto os digo, que ni una piedra quedará aquí sobre otra, que no sea derribada".

Jesús ya había profetizado la destrucción de la ciudad en la parábola de Mateo. 22: 1-7, donde los invitados a la boda del hijo se negó a venir. Los versículos 5-7 dicen,

5 Pero ellos no hicieron caso y se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios, 6 y el resto se apoderaron de sus esclavos [los profetas de Dios] y les maltrataron y los mataron. 7 Pero el rey [Dios] se enfureció y envió a sus ejércitos [Roma] y destruyó a aquellos asesinos, y estableció su ciudad en llamas.

Años más tarde, en el inicio de la guerra con Roma, hubo una pausa cuando Nerón murió en junio del 68. La Iglesia de Jerusalén entonces escapó de la ciudad, pues recordaron la profecía de Jesús y se les dio otra profecía, poco antes de la destrucción de la ciudad. Leemos esto en Eusebio, Historia Eclesiástica, III, 5,

"Además, los miembros de la iglesia de Jerusalén, por medio de un oráculo dado por revelación a personas aceptables allí, recibieron la orden de salir de la ciudad antes de que comenzara la guerra y se establecieron en una ciudad en Perea llamada Pella. A Pella, los que creen en Cristo emigraron desde Jerusalén; y como los hombres santos habían abandonado totalmente la metrópoli real de los judíos y toda la tierra judía, el juicio de Dios, por fin les sorprendió por sus crímenes abominables contra Cristo y sus apóstoles, borrando completamente esa generación mala de entre los hombres".

Por lo que la ciudad fue destruida, y la gente ya sea muerta o esclavizada en tierras extranjeras. Esta fue la manera de Dios de echar fuera a la esclava y a su hijo en el primer siglo.


Agar e Ismael echados fuera en el 70 d.C.


18 Y por la mañana, cuando regresó a la ciudad, tuvo hambre. 19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y él dijo: "Ya no salga nunca ningún fruto de ti". Y a la vez se secó la higuera.

La higuera era el símbolo nacional de Judea. Los higos manifiestan los corazones de la gente, ya sean buenos o malos (Jer. 24). No sólo una higuera es buena para leña (Lucas 3: 9), sino que los higos y las hojas han sido el problema desde que Adán y Eva "cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales".

Las hojas de higuera son una falsa cubierta para el pecado. Dios reemplazó a la hojas de higuera con pieles de animales, lo que demuestra que el sacrificio (la sangre de Jesús) es la única manera que los pecados pueden ser cubiertos. Por tanto, hojas de higuera representan el intento del hombre carnal justificarse a sí mismo por sus propias obras, en lugar de buscar la justificación que tiene el mandato de la Ley.

Jesús profetizó que más tarde la "higuera" de Judá volvería a la vida. Mat. 24:32 dice:

32 aprended la parábola de la higuera: cuando su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca; 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que él está cerca, a la puerta.

Los estudiosos de la Biblia son rápidos para conectar esto con el establecimiento del Estado judío en 1948, pero son extrañamente ciegos ante el hecho de que esta "higuera" no puede hacer nada, sino producir más hojas. Debe, de hecho, seguir siendo infructuosa, porque Jesús lo profetizó. No se dice una palabra sobre llevar fruto, porque Jesús ya la había condenado en su maldición, diciendo: "Ya no salga nunca ningún fruto de ti" (. Mat. 21:19).

Y así vemos que el estado judío fundado en la violencia y el terrorismo a través de las bandas Irgun y Stern. La higuera maldita, efectivamente, volvió a la vida, como Jesús profetizó. Sus muchas hojas han engañado una vez más a los discípulos de Jesús en asumir el árbol daría sus frutos. Pero las palabras de Jesús no puede ser quebrantadas. Esa higuera volverá a ser cortada, y por la misma razón que se cortó en el 70 dC.

No sólo es el Estado judío un "higuera" infructuosa sino que su capital es la reencarnación de Agar, que no pueden dar a luz las promesas de Dios.

Dios ha traído de vuelta los ismaelitas a esta edad de la Tierra y ha revivido a Agar-Jerusalén para completar la profecía de Jeremías. En Jeremías 19, Jerusalén y Judá se representan como una vieja vasija de barro, que al ser echada en la Gehena, nunca será reparada de nuevo. Jer.19:11 dice: "Así voy a quebrar a este pueblo y a esta ciudad, como quien quiebra una vasija de alfarero, que no puede volver a ser reparado".


Jerusalén fue posteriormente destruida muchas veces, pero siempre fue reconstruida más tarde. Por lo tanto, el cumplimiento final de la profecía de Jeremías aún no se ha cumplido, según esta escritura. La moderna sierva y su hijo volverán a ser expulsados de la misma manera que en el año 70 dC. Pero esta vez Jerusalén nunca volverá a ser habitada.

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