AVANZAMOS MÁS ALLÁ DEL BLOG FINISTERRE. CRUZADO EL JORDÁN, EL REMANENTE FIEL ESPERA EL APOTEÓSICO DERRAMAMIENTO FINAL DE LA FIESTA DE TABERNÁCULOS, PLENITUD DE PENTECOSTÉS, EL MEJOR VINO DEL FINAL, ¡LA MANIFESTACIÓN DE LOS HIJOS DE DIOS! // "La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Yahweh de los Ejércitos; y daré paz en este lugar...". Hg. 2:9 //
"No estoy diciendo, 'regresemos a Pentecostés'; estoy diciendo, '¡avancemos!'” (G.H.Warnock)
eManá La Palabra de Dios diariamente enviada por correo electrónico
18 de junio de 2023
Una salvación que crece
Versículos de la Biblia
1 Pedro 2:2 Desead, como niños recién nacidos, la leche de la palabra dada sin engaño, para que por ella crezcáis para salvación.
Palabras del ministerio
Por una parte, ya fuimos (los creyentes) salvos; por otra, aún necesitamos crecer para salvación. Esto significa que hay una salvación a la cual no hemos llegado todavía. En otras palabras, nos falta experimentar cierta salvación, y puesto que aún no la hemos experimentado, necesitamos crecer hasta alcanzarla.
Pese a que ya fuimos salvos, seguimos sufriendo. ¿Por qué tenemos que sufrir si ya hemos sido salvos? Es posible que los demás nos hagan sufrir, o que incluso nosotros mismos seamos la causa de nuestros propios sufrimientos. Por ejemplo, ¿no sufre usted después de que se enoja? Cada vez que se enoja, ¿acaso se pone contento? Algunos incluso oran pidiendo que el Señor los salve de su mal genio. Probablemente hayan dicho: “Oh Señor, sálvame de mi mal genio. No quiero volverme a enojar. Señor, Tú eres Emanuel, Dios con nosotros. Tú también eres Jesús, quien libra a Su pueblo de sus pecados. Confieso que es un pecado que yo me enoje. Señor, Tú eres mi Salvador. Tú puedes librarme de este pecado”. Sin embargo, es probable que el Señor, en lugar de salvarlo de su mal genio, permita que usted se enoje aún más.
Por una parte, la vida cristiana es una vida de disfrute; por otro, creo que todos estamos de acuerdo en que también es una vida de sufrimientos. ¿No experimenta usted sufrimientos en su vida como cristiano? A veces nosotros hemos testificado que, como cristianos, tenemos una buena vida matrimonial y una vida familiar feliz. Sí, esto es cierto, y es parte de nuestro testimonio. Pero también tenemos que reconocer que a veces nuestra vida familiar no es así en absoluto, porque hay momentos en que el esposo y su esposa discuten, y los hijos se muestran muy descontentos. Esto indica que necesitamos al Salvador y que necesitamos crecer para salvación. El Señor no nos salva de nuestro mal genio; más bien, lo que nos salva del enojo es el crecimiento que redunda en salvación. (c) 2010 Living Stream Ministry.
Los versículos del Nuevo Testamento son tomados de la Versión Recobro del Nuevo Testamento y los versículos del Antiguo Testamento, de la versión Reina Valera 1960. Las "Palabras del ministerio" provienen del Estudio-vida de 1 Pedro, escrito por Witness Lee, capítulo 2. Ambos son publicados por Living Stream Ministry, Anaheim, CA.
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16 de junio de 2023
Hablar con gracia, sazonado con sal
Versículos de la Biblia
Colosenses 4:5-6 Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.
Palabras del ministerio
La gracia es Cristo como nuestro disfrute y suministro. Nuestras palabras deben trasmitir esta gracia a los demás. Las palabras que edifican siempre ministran esta gracia a los oyentes. Hablar con gracia significa que Cristo se expresa a través de nuestras palabras. Esto quiere decir que nuestras palabras deben ser la expresión y las palabras mismas de Cristo. Cada palabra debe ser la expresión de Cristo como gracia.
Nuestras palabras deben ser también sazonadas con sal. La sal hace que los alimentos sean agradables y placenteros al gusto. Las palabras sazonadas con sal nos guardan en paz unos con otros (Mr. 9:50). Si nuestras palabras contienen gracia y están sazonadas con sal, ellas harán que las cosas sean placenteras y de buen gusto a los demás.
Si somos esta clase de personas, redimiremos el tiempo y aprovecharemos cada oportunidad disponible para ministrar vida. Además, nuestras palabras no causarán problemas. En lugar de ello, mediante la disciplina minuciosa del Señor, todo lo que proceda de nuestra boca será una palabra de gracia, sazonada con sal. Tal palabra hará que las cosas sean agradables y placenteras al gusto. Espero que todos aprendamos estas cosas y las practiquemos. (c) 2010 Living Stream Ministry.
Los versículos del Nuevo Testamento son tomados de la Versión Recobro del Nuevo Testamento y los versículos del Antiguo Testamento, de la versión Reina Valera 1960. Las "Palabras del ministerio" provienen del Estudio-vida de Colosenses, escrito por Witness Lee, capítulo 30. Ambos son publicados por Living Stream Ministry, Anaheim, CA.
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Lea y
Raquel retratan la diferencia entre la Iglesia y los Vencedores
(Compañías del Trigo y de la Cebada). Lea estaba casada con Jacob,
pero Jacob amaba a Raquel, su otra esposa. En este contexto, vemos
que Isacar, el hijo de Lea, está relacionado con la Iglesia,
en vez de con el Cuerpo de Vencedores.
Lea
llamó a su hijoIsacarporque,
en efecto, ella había
"alquilado"
a Jacob para pasar la noche con ella. Este es el significado en
hebreo de su nombre. Así, mientras Isacar era técnicamente un hijo,
también era una manifestación de un siervo
alquilado.
Esto tiene grandes implicaciones en todas partes de las Escrituras,
en particular en relación con el reino de Pentecostés. Durante la
Edad de Pentecostés (33 dC – 1993 dC), la Iglesia ha estado en una
etapa de esclavitud. Como Pablo nos dice tan elocuentemente en
Gálatas 4: 1-5,
1
Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada
difiere delesclavo,aunque
es señor de todo; 2 sino que está bajo tutores y curadoreshasta
el tiemposeñalado
por el padre. 3 Así también nosotros, cuando éramos niños,
estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. 4 Pero cuando
vinoel
cumplimiento del tiempo,
Dios
envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, 5 para que
redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemosla
adopción de hijos.
Pablo
nació en la Edad de la Pascua de los judíos (del Éxodo a la
Crucifixión, 1446 aC - 33 dC). Así, él usa el tema de esclavo-hijo
para explicar como él y los otros eran hijos en una etapa de
desarrollo de la servidumbre. Esto duró hasta que ellos vinieron a
Cristo y recibieron su Espíritu, porque entonces entraron
experimentalmente en el reino más alto de Pentecostés. Pablo lo
llama "el
tiempo señalado por el padre"
y“el
cumplimiento del tiempo”.
Mientras
esto es seguramente verdadero, debemos tener presente que hay aún
otro tiempo designado para venir, que conocemos como la Fiesta de
Tabernáculos. Tal como la Pascua de los judíos fue era etapa de
servidumbre que conducía al Pentecostés, así también Pentecostés
es una etapa de servidumbre que conduce a Tabernáculos.
Los tres niveles de los hijos de Dios
Cuando
Pablo se refiere "a
la adopción de hijos",
esto viene de una sola palabra griega: “huiothesia”,"llegar
a ser hijo maduro".
Esto
no denota "la adopción" en el sentido moderno de la
palabra,
donde un hombre podría adoptar a un huérfano de otra familia. En
aquel tiempo cuando
un hijo alcanzaba la madurez, su padre le daría formalmente al hijo
maduro la “huiothesia”.Eso
significaba que el hijo
podría actuar entonces en nombre de su padre,
y cualquier contrato que el hijo firmara implicaría obligación
jurídica como si su padre mismo hubiera firmado el contrato. En
otras palabras, la adopción
de hijo,
el "hijo maduro", trata con unaposiciónen
la familia,
no con la adopción de huérfanos.
Tenemos
que entender esto a fin de recibir el sentido de Gálatas 4: 1. En
días Bíblicos había realmentetres
ceremonias relacionadas con la filiación.Como
podría esperarse, éstas
corresponden a los tres días de fiesta de Israel.
La
primera ceremonia ocurría poco después del nacimiento
del hijo. En los tiempos más tempranos la gente tenía una gran
celebración en el momento del destete del hijo, que a menudo
ocurría aproximadamente a la edad de dos años. Sin embargo,
esta parece haber sido sustituida, o al menos reemplazada, más tarde
por la ceremonia de circuncisión, cuando el hijo tenía ocho días
de nacimiento. Cualquiera de las éstas dos, tratan con la
celebración del nacimiento de un hijo.
La
segunda
ceremonia
de ser hijo se realizaba cuando el hijo alcanzaba la edad de trece
años,
hoy llamado en círculos judíos, elbar
mitzvah.Era
el segundo nivel de los hijos, cuando el
padre comenzaba a enseñar seriamente al hijo su sabiduría y el
comercio de la familia.
Uno podría pensar en estebar
mitzvahcomo
un
gusto de la huiothesia,o
una garantía o arras de la posición de ser hijo.
La
tercera ceremonia de ser hijo era el cumplimiento, a
menudo hecha cuando el hijo tenía veinte años, con tal
que el hijo se hubiese demostrado ser un siervo obediente. Esta
ceremonia daba al hijo autoridad completa para tomar decisiones en
el lugar de su padre, ya que él poseía la mente del padre;
él pensaba como su padre; sus valores eran los mismos que los de su
padre; idealmente, él era una réplica de su padre, y así el padre
sabría que podría confiar en su hijo para actuar en su lugar.
Relacionando
estas ceremonias con los días de fiesta de Israel, vemos que la
Pascua
de los judíos se parece a nuestro nacimiento como hijos infantiles
de Dios, cuando somos justificados
por la fe.
En este sentido, todos los cristianos por definición son hijos de
Dios.
Y así, Juan nos dice que somos
AHORA los hijos de Dios
(1ª Juan 3: 2). Pero esto no significa que seamos totalmente hijos
crecidos, o quehayamos
llegado a lahuiothesia,ya
que Juan
también nos dice que el recibir de Jesús (primer nivel de ser hijo)
nos da la autoridad adicional para llegar a ser hijos de Dios (Juan
1: 12).
Pentecostés
es nuestrobar
mitzvah,el
segundo nivel de ser hijo como adolescentes.
Este es el tiempo del verdadero entrenamiento, cuando el padre
comienza a entrenar a su hijo en su oficio de aprendiz y a enseñarle
la Ley. Nosotros, quienes hemos recibido el Espíritu de Dios,
también hemos entrado en tal entrenamiento para prepararnos para la
tercera posición de ser hijos.
La
Fiesta de Tabernáculos nos da el modelo profético del tercer
nivel, hijomaduro
o huiothesia.Será
conferido sobre aquellos
que han aprendido y han madurado bajo las dos primeras etapas de
hijo.
Será conferido sobre aquellos que tienen la mente de su Padre
divino, quienes hacen
sólo aquellas cosas que ven hacer a su Padre.
Será conferido sobre aquellos que han
aprendido a apreciar las disciplinas de su Padre y las reglas de la
casa.
Será conferido sobre aquellos que han
entrado en el acuerdo completo con su Padre
en todos los asuntos, siempre y cuando no queden desacuerdos básicos
con sus leyes, métodos, y políticas, ya que tales hijos todavía no
tienen su mente, ni tampoco realmente la entienden en absoluto.
Si
miramos al cuadro más grande, podemos ver como estos
tres niveles de ser hijo se aplican aIsrael,
la Iglesia y los Vencedores
en la progresión de la historia. En la Edad de la Pascua Israel
funcionó bajo el primer nivel de autoridad divina, y Dios estuvocon
ellos(Traductor:
Creemos que la unción pascual de vida es interna; por lo tanto sería
en
ellos)
desde el
principio.
Entonces
vino el tiempo para Dios hacer una nueva cosa, ya que el pueblo de
Dios había alcanzado la edad espiritual de trece años. El día de
Pentecostés en el segundo capítulo de Hechos fue, en este sentido,
elbar
mitzvahde
sus hijos. En esta Edad de Pentecostés el Espíritu de Dios estádentro
de nosotros (Traductor:
Creemos que la investidura de poder es externa, por tanto, sería con
o sobre nosotros).Nuestro
nivel de autoridad espiritual aumenta bastante para hacer el trabajo
de restaurar la tierra para Él, ya que este es "el oficio"
de Dios que Él enseña a sus hijos. Sin embargo, la
Iglesia está en su etapa de rebelión de "adolescente" y
generalmente piensa que lo sabe todo; tiene la impaciencia y el
exceso de confianza en sus posiciones doctrinales que uno esperaría
de un adolescente típico. La Iglesia sabe justamente lo suficiente
para creerse sabia y tiene justamente lo suficiente de la autoridad
de ser hijo para ser peligrosa. El problema más grande es que la
Iglesia piensa de sí misma como adulta y capaz de decidirse entre lo
bueno y lo malo, sin la necesidad de consultar las reglas de la casa
(las Leyes de Dios). De hecho, algunos de estos hijos piensan que
Dios es demasiado opresivo y realmente no sabe lo que Él hace. Ellos
discrepan con Él y hacen nuevas reglas que satisfacen su
entendimiento y, al poco tiempo, piensan que sus propias reglas son,
de hecho, "las nuevas leyes de su Padre", cuando éstas
sólo son tradiciones de hombres.
Nuestro
crecimiento en Cristo se manifiesta sobre todo por nuestra
disposición a ser siervos, no por nuestra insistencia en ser
tratados como hijos privilegiados. Aquellos de nuestros
hermanos que hoy insisten en entronizarse, ahora realmente están
actuando como “niños malcriados”. Corren de aquí para allá
“nombrándole” y “exigiéndole” como niños en una
juguetería. Sus enseñanzas de prosperidad se parecen al apetito de
un adolescente por todas las cosas finas en la vida—sin tener que
trabajar por ellas.
Pero
¿quién está deseoso de sufrir las privaciones del desierto, para
poder ser entrenado y disciplinado como hijo? ¿Quién está deseoso
de aprender la destreza de su Padre? ¿Quién está deseoso de dar un
paso en el fuego?
En su inmadurez muchos piensan de sí mismos que son hijos ya
perfeccionados, sin necesitar más de tal disciplina y entrenamiento
como siervos. Piensan de ellos mismos que ya son espiritualmente
maduros y esperan ser servidos, en lugar de servir. Su
revelación de ser hijo maduro,huiothesia,se
tuerce por su impaciencia.
Nosotros
debemos aprender la responsabilidad hoy, para poder recibir la
autoridad después. Dios siempre tiene su tiempo designado, y
nosotros necesitamos conocersu
Tiempo Designadosegún
lorevelado
en su Palabra.