TRADUCTOR-TRANSLATE

PROTECTOR O MÁRTIR, C.H. Mackintosh


Sal 105:18  Afligieron sus pies con grillos; en hierro fue puesta su alma. 
Sal 105:19  Hasta la hora que llegó su palabra, el dicho del SEÑOR le purificó.

Las circunstancias menos importantes como las más solemnes, las que menos favorables parezcan como las que más contrarias parezcan, sirven para el cumplimiento de los designios de Dios.

Dios está detrás de la escena dirigiendo con Su mano el vasto encadenamiento de circunstancias. La prerrogativa de Dios es de estar siempre por encima de todo, pudiendo hacer que todas las cosas concurran al cumplimiento de Sus grandes e impenetrables designios.

La gracia de Dios aparece en que todo es decretado por Él, para nuestra bendición.

C.H.MACKINTOSH.

Rom. 8:28  Y ya sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, a los que conforme al Propósito son llamados (a ser santos). 
Isa 43:19  He aquí que yo hago cosa nueva; presto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez pondré camino en el desierto, y ríos en la soledad. 
Isa 41:18 …  tornaré el desierto en estanques de aguas; y en manaderos de aguas la tierra seca.
Zac 13:1, En aquel tiempo habrá manantial abierto para la Casa de David y para los moradores de Jerusalén, contra el pecado y contra la inmundicia.



El verdadero creyente reposa confiado en la seguridad de que el juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? Gen: 18: 25

Todo lo que necesitamos, es tener la sencillez y el espíritu de un niño, que se apoya confiadamente en Dios y en Sus designios.

El mayor error en que un hombre puede caer es de obrar sin tener a Dios en cuenta. Tarde o temprano el pensamiento de Dios se impondrá a su espíritu, y entonces todos sus planes y sus cálculos serán destruidos. Todo lo que el hombre emprende, independientemente de Dios, puede durar a lo sumo durante el tiempo presente. Todo lo que es no más que humano, por sólido, brillante y atrayente que pueda ser, está destinado a ser presa de la muerte y a caer desecho en el polvo, en las tinieblas y silencio de la tumba. Todas las glorias y excelencias del hombre serán sepultadas bajo los terrones del valle. (Job 21:33). El hombre lleva sobre su frente el sello de la muerte, y todos sus proyectos se desvanecen, porque sólo son pasajeros. Al contrario, todo lo que se relaciona con Dios y se apoya sobre Él, permanece para siempre.

La fe coloca el corazón sobre la potencia de las cosas celestes e invisibles, haciéndolo capaz de elevarse por encima de todo lo que pertenece aquí abajo, donde reinan las tinieblas de la muerte.

1Sam. 2:30b, ... porque yo honraré a los que me honran, y los que me tuvieren en poco, serán viles
Isa 46:8  Acordaos de esto, y tened vergüenza; tornad en vosotros, prevaricadores. 
Isa 46:9  Acordaos de las cosas pasadas desde el siglo, porque yo soy Dios, y no hay más Dios; y nada hay a mí semejante
Isa 46:10  Que anuncio lo por venir desde el principio: y desde antiguamente, lo que aún no era hecho. Que digo: MI CONSEJO PERMANECERÁ, Y HARÉ TODO LO QUE QUISIERE. 
Isa 46:12  Oídme duros de corazón, que estáis lejos de la justicia. 
ISA 46:13  HARÉ A MI JUSTICIA QUE SE ACERQUE, Y NO SE ALEJARÁ; Y MI SALUD NO SE DETENDRÁ. Y PONDRÉ SALUD EN SION; Y MI GLORIA EN ISRAEL.

PREVARICAR:
Faltar conscientemente a los deberes del cargo al tomar una decisión o dictar una resolución injusta, CON PLENA CONCIENCIA DE SU INJUSTICIA.
Cuando no andamos en pos de las cosas de arriba, no visibles y eternas, y por el contrario seguimos insistiendo, a sabiendas que es abominable, en conseguir las cosas del mundo.                        
NOTA: Serio asunto. Ciertamente la incredulidad no es un pecado pequeño.




Heb 11:24-26, Por la fe, Moisés, hecho ya grande, rehusó ser hijo de la hija del Faraón, escogiendo antes ser afligido con el pueblo de Dios, que gozar de comodidades temporales de pecado. 26  Teniendo por mayores riquezas el vituperio del Cristo que los tesoros de los Egipcios, porque miraba a la remuneración. 

Los razonamientos de los hombres le habrían conducido por una senda completamente opuesta, haciéndole usar su grande influencia a favor del pueblo de Dios, antes que sufrir con él.

Si Moisés hubiese juzgado las cosas por la vista de sus ojos, habría aceptado la dignidad que le era ofrecida como un don manifiesto de la Providencia, y habría permanecido en la corte de faraón, donde en apariencia la mano de Dios le había preparado tan extenso campo de trabajo.

Viviendo como él vivía, en medio del bienestar, de la pompa y la grandeza del palacio de faraón, DONDE LAS COMODIDADES TEMPORALES DEL PECADO Y LAS RIQUEZAS DE EGIPTO abundaban, él habría podido, si lo hubiese querido gozar de todas esas cosas, le habría sido fácil vivir y morir en opulencia, y recorrer un camino iluminado por el sol de este mundo desde el principio hasta el fin; más esto no habría sido según la fe, ni tampoco conforme a Cristo. Desde la posición elevada que Moisés ocupaba, vio a sus hermanos doblegados bajo el peso de las cargas que se habían puesto sobre ellos, y por la fe comprendió que su lugar era estar con ellos. Sí; con ellos en su oprobio, en su servidumbre, en su aflicción y en su humillación.

Pesa bien este asunto querido lector: Nosotros no debemos contentarnos con desear el bien del pueblo de Dios, o con ocuparnos de él, o de hablar benévolamente en su favor; nuestro deber es identificarnos plenamente con él, por despreciado y perseguido que sea. Un corazón generoso o benévolo puede hallar cierto placer en patrocinar el cristianismo; pero es otra cosa del todo distinta el identificarse con los cristianos y sufrir con Cristo. Una cosa es ser protector, y otra cosa ser mártir; y estas dos cosas se distinguen bien en las Escrituras desde el principio al fin. 

C.H. MACKINTOSH.

Col 1:24,  Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las tribulaciones del Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia;

(Por gentileza de RAFAEL RESTREPO)