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APOCALIPSIS 14 – Parte 2: LOS 144.000, parte 2/2 (Apocalipsis Nuevo Estudio), Dr. Stephen E. Jones

10 de junio de 2016



El número 288 está asociado en la Biblia con los vencedores de varias maneras. En Levítico 19:20, la palabra hebrea charaph ("prometida") tiene un valor numérico de 288. Esto sugiere que el número tiene que ver con los llamados a ser la esposa de Cristo.

En Génesis 1: 2 el Espíritu de Dios "se movía" (rachaph) sobre la faz de las aguas. Rachaph tiene un valor numérico de 288. Esta palabra es de interés, ya que tiene que ver con la acción del Espíritu Santo sobre la creación. La misma palabra se usa en Deuteronomio 32:11, donde Dios es representado como un águila, "Como el águila que excita [rachaph] su nido".

En el Nuevo Testamento, tenemos estos ejemplos:

1. 2 Timoteo 1: 9, "un llamamiento santo" es 288.
2. Mateo 25:21, "la alegría del Señor" es 2.880.
3. Revelación 21: 9, "la novia, la esposa del Cordero" es 2.880.

Además de éstos, Génesis 24:22 habla de los dos brazaletes que Eleazar dio a Raquel cuando fue a buscar una esposa para Isaac. La palabra hebrea para "brazalete" es tsamid, que tiene un valor numérico de 144. Él le dio dos pulseras, lo que sugiere el número 144 x 2, o 288.

Raquel es un tipo y sombra de "la novia, la esposa del Cordero", así como Isaac, que fue colocado en el altar del sacrificio en el monte Moriah, representa a Cristo. Abraham envió a Eleazar para encontrar una esposa para Isaac. Eleazar significa "Dios ayuda", y habla del Espíritu Santo, que es nuestro ayudador, abogado, o "Consolador" (Juan 14: 16).

De hecho, Eleazar es la forma hebrea del nombre griego Lázaro (Juan 11). Lázaro, el resucitado, tiene un valor numérico de 144.

Hay muchas cosas interesantes que se pueden ver en las matemáticas bíblicas, que nos ayudan a entender el significado del texto en sí. El número 288 se asocia con la acción del Espíritu Santo que prepara la novia por su llamado santo como la esposa del Cordero.

Pero también, la importancia del número 288 en el reino de David, así como en las matemáticas bíblicas nos muestra que hay dos grupos de 144.000 para un total de 288.000. Ya sea que el número haya de entenderse literalmente, o deba ser visto como puramente simbólico, debemos entender que hay dos manifestaciones de vencedores.


El tema masculino y femenino
Como señalamos anteriormente en nuestro estudio de Apocalipsis 7, el primer grupo de 144.000 se asocia con los militares y con el sello de Dios en sus frentes. En aquellos días las mujeres no entraban en el servicio militar, por lo que esto fue un tema "masculino". Pero en Apocalipsis 14, vemos que los vencedores son retratados en términos "femeninos". El versículo 4 dice (RV),

4 Estos son los que no se contaminaron con [meta, "entre o en medio"] mujeres, pues son vírgenes ...

Tome en cuenta que este versículo no nos dice que estos son los hombres que no se han contaminado con las mujeres. Ha habido algunas pequeñas sectas en el pasado que utilizaron este verso para enseñar en contra del matrimonio, como para decir que si quiere ser un vencedor, no se puede casar. Su enseñanza se basaba en gran medida de una mala interpretación de la palabra griega, meta, que se utiliza en Apocalipsis 14: 4. Esas sectas, por supuesto, murieron en el plazo de una generación.

Las mujeres no son profanas. Dios santificó el matrimonio desde el principio, y no hay nada de malo en tener relaciones sexuales dentro de los lazos del matrimonio legal. Meta no significa "con" en el sentido de "por", como si las mujeres causaran contaminación. Más bien "con" es en el sentido de "entre o en medio".

Por ejemplo, Mateo 1:23 dice: "Dios con nosotros", es decir, entre nosotros, o en medio de nosotros, o incluso en nosotros. Esto no significa que Dios por nosotros en ningún sentido causal. En Mateo 2: 3, Herodes "se turbó, y toda Jerusalén con [meta] él". Esto no quiere decir que Jerusalén estaba preocupada por Herodes, sino, junto con él. Si eliminamos las palabras añadidas por la traducción al texto, una traducción más literal de Apocalipsis 14: 3,4 sería:

3 ... nadie era capaz de aprender la canción excepto los 144.000, los que habiendo sido comprados de la tierra, los que entre las mujeres no se contaminaron; pues son vírgenes.

Yo he obtenido estos datos de Wilson El Diaglotón Enfático, que es una buena traducción literal del Nuevo Testamento. Así que si se me permite parafrasear esto, lo que se dice es “que éstos son los redimidos o comprados de la tierra entre las mujeres que no se han contaminado, pues son vírgenes”. En la Biblia, el término "virgen" nunca se aplica a los hombres. En este verso se trata de las mujeres vírgenes que no están contaminadas.

Es lamentable que los hombres hayan traducido este verso para hacer que diga que los hombres se han corrompido, tomando mujeres. La Escritura no dice esto.

Los vencedores son retratados aquí como mujeres vírgenes. El resto del versículo 4 dice:

4 Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero.

La idea de "que siguen al Cordero" indica también un asunto femenino, ya que en aquellos días era costumbre que las mujeres seguir detrás de su marido mientras caminaban, como los discípulos seguían a sus líderes mientras viajaban. En este caso, todos somos parte de la Novia de Cristo, seamos hombres o mujeres en lo natural. Y como vencedores, "siguen al Cordero por dondequiera que va".

Me parece que si el número 144.000 se considerase como un número literal, entonces esto indica que habrá 144.000 hombres y 144.000 mujeres que son vencedores, para un total de 288.000.

Si el número no es literal, entonces por lo menos demuestra que tanto hombres como mujeres son vencedores, y que todos tenemos papeles espirituales para jugarlos de diferentes maneras. Es decir, seamos hombres o mujeres, todos somos parte de la Novia de Cristo en que estamos llamados a traer a nacimiento al Hijo Varón. Sin embargo, también estamos llamados a gobernar con Cristo en Su trono, como parte de Su cuerpo. En ese papel, somos todos hombres espiritualmente, seamos hombres o mujeres físicamente.

Por lo tanto, en relación con Cristo (la cabeza), somos mujeres, debido a que seguimos Su ejemplo. Sin embargo, en relación con el resto de la creación, somos hombres, debido a que los vencedores son Sus líderes, llamados a gobernar el Reino. En lo que se refiere a los asuntos espirituales, Pablo dice en Gálatas 3:28 que no hay ni hombre ni mujer. Trascendemos de género en el espíritu, porque, en realidad, ambos somos.


Jesucristo en la Ley Profética
La Ley profetiza de Cristo. En ninguna parte es esto más evidente que en las Leyes de Sacrificios. Jesús vino a morir en la cruz como el sacrificio final profetizado por todos los sacrificios anteriores. La Ley nos dice que los sacrificios en nombre de la congregación (la esposa de Cristo) se harían con una cabra hembra, mientras que los sacrificios realizados en nombre de los líderes debían hacerse con un macho cabrío.

De líderes, Levítico 4: 22-24 dice,

22 Cuando un líder peca ... 23 ... él traerá por su ofrenda una cabra, un macho sin defecto.

De la congregación, Levítico 4:27,28 dice,

27 Ahora bien, si alguna persona del pueblo pecare ... 28 ... traerá por su ofrenda una cabra, una hembra sin defecto.

Jesús cumplió todos los sacrificios, tanto de machos como de hembras. Jesús mismo vino como un hombre, por supuesto, y no hay quien lo acusara de ser transexual. Pablo dice que "la ley es espiritual", y que no hay género como tal en el reino espiritual. Como sacrificio por el pecado, Jesús cumplió en un solo acto todos los tipos y sombras establecidos en la Ley, porque Él iba a ser el sacrificio por la congregación y los líderes por igual.

El cordero de la Pascua debía ser "macho sin defecto", (Éxodo 12: 5), y este festival establecía el tiempo señalado para que Cristo muriese en la cruz. Sin embargo, la ubicación de la cruz en el Monte de los Olivos, fue establecida por el holocausto de vaca roja (Números 19: 2). Así que Jesús fue crucificado "fuera del campamento" (Números 19: 3; Hebreos 13:11,12,13) en el lugar donde se guardaban las cenizas de la vaca roja.

Por lo tanto, la Ley preveía tanto machos como hembras, que tenían cada uno una importante finalidad, función y revelación. Cuando esto se aplica a los dos grupos de 144,000, vemos que Revelación 7 describe los vencedores en términos masculinos (es decir, los militares), mientras que Apocalipsis 14 describe los vencedores en términos femeninos, ya que cantan la nueva canción y siguen al Cordero. Esto indica en primer lugar que tanto los hombres como las mujeres pueden ser y serán vencedores. En segundo lugar, muestra que todos los vencedores juegan un doble papel en los asuntos espirituales, así como Jesús lo hizo en el cumplimiento de las leyes relativas a sacrificios de machos y hembras. En tercer lugar, si estas cifras deben llegar a ser no sólo simbólicas sino también literales, esto sugeriría 144.000 hombres y 144.000 mujeres que serán vencedores.


La nueva canción

3 Y cantaban un cántico nuevo delante del trono y delante de los cuatro seres vivientes y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico, sino los ciento cuarenta y cuatro mil que habían sido comprados de la tierra.

Sólo los vencedores "podrían aprender la canción". La canción es una revelación, tal vez una verdad o un conjunto de verdades que están arraigadas en los corazones de los vencedores. Si se tratara de meras palabras de una canción, entonces la mayoría de la gente sería capaz de aprender la canción. Pero es evidente que no es tan simple como eso. Esto no es una mera actuación. Es la canción de la vida de uno, el corazón, la experiencia de uno con Dios. A pesar de que la palabra profética es una expresión del corazón de Dios y revela lo que Él es, así también esta nueva canción es una profética expresión del corazón de los vencedores.

La metáfora en sí retrata la práctica de que los cantantes en el templo, levitas entrenados en la música, que cantaban varios salmos en ocasiones apropiadas. Como dijimos anteriormente, David tenía 288 músicos en el coro de su templo. Después que Salomón construyó el templo, estos músicos cantaban en los escalones del templo "delante del trono y delante de los cuatro seres vivientes y los ancianos".

En Revelación 15: 3,4 se nos dice que "cantaban el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero". El tema de la canción (o canciones) tiene que ver con las obras de Dios y la última respuesta por parte de todas las naciones. "Todas las naciones vendrán y adorarán delante de ti". Esta es una referencia a la gran escena en Apocalipsis 5:13,

13 Y a toda criatura que está en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: "Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza y el honor y gloria y poder por los siglos de los siglos".

Por lo tanto, la canción es acerca de reconciliación universal, donde todas las naciones adoran a Dios como respuesta a su obras "grandes y maravillosas" y sus "actos de justicia". En otras palabras, esta canción está ligada al Nuevo Pacto, que es el juramento de Dios para salvar a todas las naciones, toda la humanidad, y toda la Creación. Este gran juramento se ve claramente en muchos lugares, incluyendo el segundo pacto en Deuteronomio 29:10-15. Aquí Dios le dijo a todos que se reunieran, hombres, mujeres, niños, extranjeros, con el fin de que pudieran entrar en "Su juramento que el Señor tu Dios hace hoy contigo".

Deuteronomio 29:14,15 dice que este juramento no se limitó a los presentes, sino que incluía a todos "los que no están aquí hoy con nosotros". Por lo tanto, los salmos más tarde predijeron la reunión de todas las naciones para adorar a Cristo, y el Nuevo Testamento dice que Cristo ha reconciliado toda la Creación consigo mismo (Hebreos 2: 8). Estas son las acciones justas de Dios en el cumplimiento de su juramento a Abraham, Isaac y Jacob (Deuteronomio 29:13), y esta es la idea central de la "nueva canción".


Primicias para Dios
Apocalipsis 14: 4 dice también que estos vencedores son "primicias para Dios y para el Cordero". La Ley de los Primeros Frutos dice que la cosecha no puede comenzar hasta que los primeros frutos se hayan dado a Dios (Levítico 23:14). Del mismo modo, los primeros frutos santifican la cosecha, "ya que si el primer fruto es santo, también lo es la masa restante" (Romanos 11: 16).

Los vencedores son los primeros frutos, una sección transversal de la cosecha. Durante la inspección, si los primeros frutos se encuentra que son dignos, toda la cosecha es santificada. En otras palabras, cuando los vencedores se presentan a Dios y se declaran "santos", no importa cuán profano sea el resto del mundo en el tiempo, porque la santidad de los primeros frutos santifica toda la cosecha de acuerdo con la Ley.

Más adelante veremos que después que los vencedores se manifiestan, los ángeles van con el Evangelio a todas las naciones.

3 Y no fue hallada mentira en su boca; pues son sin mancha ...

Un vencedor es honesto. Él no tiene delirios de grandeza, sino que cumple la palabra de Romanos 12: 3,

3 Por medio de la gracia que me es dada digo a cada uno de vosotros que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener; sino que piense de sí con cordura, según Dios ha asignado a cada uno una medida de fe.

Por el contrario, un vencedor no se subestima a sí mismo, sino que es audaz en el conocimiento de su posición en Cristo. De hecho, la exhortación de Pablo en Romanos 12 (arriba) es su introducción a una discusión sobre el uso de los dones y el llamamiento espiritual. El cumplimiento de la propia vocación requiere una visión realista de uno mismo, viéndose a sí mismo como Dios lo ve. Esto no significa que él o ella ahora creen la doctrina correcta, excepto, sin duda, después de la glorificación del cuerpo ha tenido lugar. Pero un vencedor es contrastado con "todos los mentirosos" (Apocalipsis 21: 8) que serán juzgados en el "Lago de Fuego" para purificar el corazón de todas las mentiras.


En Apocalipsis 22:15 leemos que fuera de la Nueva Jerusalén estará "todo aquel que ama y hace mentira". Tal mentira es deliberada hasta el punto en que se hace inconscientemente, y la persona llega a creer en su propia mentira.

Categoría: enseñanzas

Dr. Stephen Jones

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