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NI LA CIUDAD NI EL CAMPO, EL PROBLEMA ES EL CORAZÓN


ESTO NOS ENVÍA NUESTRO AMIGO RAFAEL RESTREPO DE "MENSAJE DE PAZ" (WWW.MENSAJEDEPAZ.NET), QUE A SU VEZ LE ENVIÓ UN AMIGO, 

Comparto contigo algo que estoy escribiendo pero por ahora es una miscelánea en borrador:

"Creímos estar preparándonos cuando hace un tiempo intentamos dar respuesta a la crisis que veíamos venir haciendo planes para ir al campo, tratar de vivir en comunidad, procurar alejarnos de este sistema babilónico. Bien pronto el Señor frustró nuestros planes, nacidos de la carne y nos prendió en nuestra astucia, desbaratando cada intento, aún el de hacer reuniones que fomentaran la comunión tan solicitada entre nosotros. Quizás nuestra intención era buena, pero no estábamos obedeciendo a la voz del Señor, a la guía estricta del Espíritu de Dios, al tiempo de Dios.

En cambio, Sus planes perfectos nos dispersaron, nos impidieron hacer nuestra voluntad y nos confinaron a una trato, disciplina y fuego; de soledad, de fracaso, de frustración, de estrecha cuenta, de sinsabores, de roturas, de descoyuntar nuestro caminar. Queriendo nosotros prepararnos por nuestra cuenta, a cambio Su misericordia nos ha llevado al desierto para prepararnos directamente sin intermediarios, Su fuego limpiador opera para sacar la cantidad de escoria que no pensábamos que existiera, Su estrecho cerco para impedir que continuemos gobernando nuestras vidas. La preparación que el Padre quería y quiere es interna, en lo privado, ayudándonos a perder el control para que El controle nuestra vida. Qué gozo daríamos al Señor si trasladáramos nuestra inmundicia interna al campo? Cómo sería vivir en comunidad con el corazón en tal estado? El problema no es la ciudad o el campo, el problema es nuestro corazón. 

Cuando llegue la hora designada, estaremos capacitados para oír, nuestros oídos circuncidados para poder ser guiados por el Espíritu del Señor Jesús, entrenados para obedecer y tener el coraje divino a fin de afrontar y ser guardados de la hora de tentación que viene a este mundo. Nuestra salvación y resguardo no dependen de nuestra astucia, inteligencia, precaución o sensatez para responder a las difíciles situaciones que se vienen sino de nuestra humillación y negación a nosotros mismos, nuestra salida consiste en no obedecer nuestra voz y a esperar hasta que el Señor nos dirija. Qué hacer cuando el sistema económico y financiero colapsa, cuando el sistema de trabajo y sustento nos es adverso, cuando el sistema político es una podredumbre y engaño que no sirve, cuando el sistema religioso no ofrece sino pan envenenado, cuando el sistema de salud es un fraude, cuando el sistema social se anarquiza? La respuesta no puede provenir de nosotros, sino del Señor, de oír su voz en íntima comunión. Cada respuesta será un desafío a confiar solo en el Señor y permanecer unidos a la vid verdadera. 

Fruto de esos tratos comprenderemos que no es factible copiar lo que el Señor le haya dicho a otra persona, tiene que ser personal, de la boca del Señor. Estamos llegando a un momento en que no podremos confiar en nuestro prójimo, ni en ningún amigo (Jeremías 9:4). No podemos fiarnos de nadie, así diga que es un profeta y ha recibido una palabra a través de un ángel (1 Reyes 13:1-30). El Cuerpo funcionará como organismo vivo cuando cada uno de los miembros por separado aprenda a obedecer e individualmente desista para que Cristo viva. Así como las piedras del templo fueron talladas, golpeadas, decantadas, pulidas con cincel lejos del sitio donde iban a ser puestas y lejos unas de otras, en secreto, cada miembro está pasando ahora por tremendos tratos, por fuego, por cincel, por contradicciones, por desfiguramiento del viejo hombre, todo para que Cristo en nosotros sea la Esperanza, la única salida.

Porque cuando sea la hora designada, no se podrá acusar a las vírgenes sensatas de ser egoístas. En las Escrituras no hay ningún reproche a las que tenían aceite en su lámpara y no lo compartieron con las otras que no tenían aun cuando lo pidieron. No debían tener misericordia de las otras y compartir su aceite? Es que el aceite real viene de olivas machacadas, otro símbolo del madero y no es endosable, no es substituible, no se puede obtener sino personalmente pasando por ese moler, por ser machacados, por esa cruz, por ese trillo. 

No es de pura gracia, no es misericordia que el Señor nuestro se apiade de nuestras vidas y se digne a mirar desde lo alto para tener paciencia en nuestros tratos? Confiemos en Su compasión y no en nuestra “buena voluntad” para pasar por este desierto. No será por nuestra “disposición” sino por amor de su nombre, porque juró por sí mismo, porque nos amó antes de nacer. Qué amor tan grande y qué deuda tan impagable!!!! Al hallarnos desnudos y miserables, aprendemos que es El quien nos viste y se compadece de nuestra miseria, El quien nos da fuerza para seguir cuando desmayamos; así mismo, nos queda interceder por todos aquellos que también están siendo traspasados de los mismos dolores, pruebas, sufrimientos, contradicciones porque hemos pasado por lo mismo y hemos sido insuficientes, ha sido Su misericordia, ha sido por Su gracia que seguimos, no por lo valientes o espirituales o por obra alguna. La gloria tiene que ser toda del Señor.

Leyendo las noticias manipuladas de este mundo, nos dejan saber solamente lo que quieren que sepamos. Pero sabemos y estamos avisados por las Escrituras que “…en los días de estos reyes, levantará el Dios del cielo un reino que nunca jamás se corromperá…” Daniel 2:44. Y por tanto, primero deben ser desmenuzados los reinos del mundo, que constituyen un sistema que se levantó en rebelión contra el Señor Dios Todopoderoso desde el principio de la caída. Y serán desmenuzados no con intervención humana, sino con una piedra cortada que pulveriza todos los reinos de este mundo que han estado independientes del Señorío Divino". 

Abrazos,

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