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UNIDAD DE DIOS Y EL HOMBRE, Gary E. Sigler


UNICIDAD: UNIDAD DE DIOS Y EL HOMBRE
Gary, E. Sigler
9 Páginas


"Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa de Jehová será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos.
Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; por que de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová". (Miqueas 4:1-2)


Estos versículos comienzan exponiendo que en los últimos días algo va a acontecer en relación a la casa del Señor. No dice cuando, si en un tiempo futuro o después del regreso de Jesús , sino que dice simplemente en "LOS ÚLTIMOS DÍAS". Ya estamos en los últimos días desde que el Nuevo Testamento fue escrito (1 Juan 2:18). La mayor parte del tiempo parece que tendemos a posponer todas las cosas de Dios para un tiempo futuro, pero debemos empezar a darnos cuenta que los últimos días se iniciaron con la resurrección de Jesús. Estamos ahora en los últimos días y estamos comenzando a despertar de nuestro sueño así como la gloria de Señor está comenzando a levantarse dentro de nosotros. "Levántese Dios, y sean esparcidos sus enemigos" (Sal 68:1). Todos nuestros enemigos, no importan quienes sean, caerán a nuestros pies cuando Dios se levante dentro de nosotros.
El monte de la casa del Señor será establecido por cima de los montes y la gente fluirá hacia él. ¿Cuál es la casa del Señor? En la actualida mucha gente piensa que la casa del Señor es un templo o un edificio ubicado en la esquina. El Nuevo Testamento nos enseña que el creyente es el templo del Señor.
(1 Co. 6:19)
"O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
(2 Co. 6:16)
"Y que acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:
Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo".
(Ef. 2:21-22)
"en quien todo el edificio bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu".
Si sabes que eres la casa del Señor, el templo y la habitación de Dios, entonces estos versículos son muy importantes para que recibas la revelación sobre ello, porque en los últimos días en los cuales estamos viviendo, el monte de la casa del Señor será establecido como cima o tope de las montañas.
Lo que esto significa en términos sencillos es que en los últimos días, la casa del Señor, la cual es SU lugar de habitación, SU lugar de abadía, Su habitación, SU gente, va a ser establecida en la revelación más alta sobre el conocimiento de Dios, no conocida hasta ahora por el hombre. Dios va a revelar Su plenitud en una gente que cumplirá Su propósito en la tierra. Dios ordenó al hombre desde el mismo principio dominar sobre la tierra y subyugarla. "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra" (Gn. 1:26).
El Tabernáculo Del Antiguo Testamento construido por Moisés fue una tipología y una sombra del templo verdadero, el cual es Dios Habitando en Su pueblo. Ha existido, y todavía existe, una especie de velo incluso sobre los santos de Dios incluso en el día de hoy, cuando se trata de percibir la total realidad de esta visión celestial. Dios quiere revelarse, vivir y manifestarse EL MISMO totalmente en Su gente. Esto fue lo que Moisés vio y experimentó cuando estaba en la montaña. Cuando bajo, su cara brillaba con la gloria de Dios y se colocó un velo sobre la cara queriendo decir de esta forma que la gente estaba cubierta con un velo para contemplar la realidad de Dios, Quien se estaba manifestando en Su pueblo en ese momento.
En el establecimiento de las iglesias del Nuevo Testamento, el apóstol Pablo estaba explicando esta verdad de Cristo en tnosotros en todas partes a donde iba. Poco después que los primeros apóstoles murieron, la Iglesia cayó en la religión y la apostasía. Desde entonces, Dios ha estado recuperando y trayendo a Su pueblo de nuevo de regreso al diseño, intento y propósito original para ellos. Él desea que Su pueblo llegue a un entendimiento de que Él no es tan solo un Dios para adorar que se encuentra arriba o en otro planeta en algún lugar lejano. La revelación que Dios quiere traer a Su pueblo en estos últimos tiempos es que ellos mismos son vasos o contenedores, para contener todo lo que Dios es.
Desde que la Iglesia cayó en los años o tiempos oscuros, Dios ha estado recuperando a Su gente, dándoles más y más discernimiento, conocimiento y revelación de Su Palabra. Esto era para traernos a los últimos días, cuando el monte de la casa del Señor será establecido en la cima de la montaña.
En todo momento cuando Dios habla referente a los últimos días y menciona Su casa, no esta hablando sobre un templo construido de acuerdo al patrón del Antiguo Testamento; el templo de Dios, la habitación del Espíritu eres tú y yo, no un templo hecho con manos humanas. Cuando Dios dice que en los últimos días va a establecer Su casa como la cima o tope de los montes, es algo simbólico referente a una conciencia superior de Dios llevada a Su pueblo. Cuando Juan vio visiones, en el libro de Apocalipsis, él fue llevado a una montaña grande y alta, esto significa que Dios abrió su conciencia, su comprensión, su entendimiento, para capacitarlo a recibir revelación sobre verdades espirituales profundas, que no podían ser entendidas con la mente carnal o natural. Dios usa un lenguaje simbólico por lo que se necesita una mente espiritual para interpretar las verdades espirituales.
En los últimos días, la más alta revelación y conocimiento de Dios es para ser revelado en Su pueblo. Esta revelación significa que estamos convirtiéndonos por experiencia, día a día y momento a momento, de un grado de gloria a otro, en la habitación y residencia de Dios. Vamos a entrar a tal comprensión, tal entendimiento consciente de Dios en nosotros, que caminaremos en el poder de resurrección de Dios.
¿Qué significa un entendimiento consciente de Dios? Conocerle tal como tú conoces o estás consciente de quien eres como persona individual. Yo soy Gary, soy una personalidad humana desarrollada desde el momento que nací y separada y alienada de la vida de Dios que esta en mí. Esa personalidad humana que yo soy no puede vivir de ninguna manera una vida santa. No puedo hacer todas las cosas que Dios tenía para ser hechas por mí. Si somos honestos tendremos que admitir que nuestro hombre natural es a veces incluso hostil hacia Dios. La conciencia, que tienes de ti mismo, de tus debilidades, tus hábitos impuros, tu incapacidad para vivir santamente, tus pecados, te mantiene separado en tu propia mente de la vida de Dios , la cual es tu verdadera identidad.
Aquellos que están buscando verdaderamente a Dios en estos días van a ser llevados a tal percepción, a tal conciencia del Espíritu de Dios dentro de ellos, que el viejo hombre, esa vieja personalidad que se encuentra separada de Dios, va a caer en la tierra y morir, y la Nueva Creación, el verdadero tú, va a vivir en la realidad de ser UNO con Dios. Vamos a entrar en tal conciencia de quien es Dios y de lo que contenemos dentro de nosotros, que esos hábitos , deficiencias y rebeliones van a declinar.
Estamos todos, en estos días, experimentando una mayor presencia del Espíritu de Dios dentro de nosotros, y esta conciencia va a crecer hasta que el Espíritu de Dios sature y penetre cada célula de nuestro cuerpo hasta que la muerte sea devorada por la vida. Porque si el Espíritu del que levantó a Jesús de la muerte habita en ti, aquel que levantó a Jesús de la muerte también avivará vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que habita en nosotros (Ro. 8:11).
"Y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos" (Juan 17:10). "...cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros)" (2Ts 1:10). Jesús dice "Yo soy glorificado en ellos". Hay otro versículo en 1 Juan 3:2 que dice, "Amados, ahora somos hijos de Dios; y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es". Tenemos el concepto de que esto significa que cuando lo veamos venir desde los cielos, lo vamos a ver a Él y entonces seremos transformados para ser como Él. Esto es una mentira. Ahora mismo, si Él tuviera que dividir el cielo oriental y aparecer físicamente, podrías verlo y caer sobre tu rostro en vergüenza y no volverte como Él (1 Juan 2:28). Tu serías exactamente como eres ahora. Sin embargo, cuando tú lo veas a él como Él es, Dios manifestado en la carne, la aparición de la plenitud del Espíritu de Dios en ti, entonces tú serás como Él. Verlo como Él es, es ser como Él.
¡Oh, como necesitamos entender que Jesús está viniendo para ser glorificado, revelado y manifestado en ti y en mí. Dios hoy está construyendo una casa, y esa casa es Su pueblo, en los últimos días esta casa va a estar revelando plenamente a Dios en la carne, al Nuevo Hombre de Efesios 2:15, y al Varón Perfecto de Efesios 4:13. Cuando aparezca, seremos como Él, porque Él va a aparecer dentro de Su pueblo. La semilla de Dios está creciendo dentro de nosotros y esta semilla está próxima a ser cosechada. La cosecha de los últimos tiempos habla de madurez. Tu no cosechas un campo hasta que está desarrollado o maduro. Hoy, hay gente en la tierra, que está entrando en la madurez y manifestará la gloria de Dios como nunca antes se ha visto desde que "Jesús", el primer hijo manifestado, estuvo en la tierra. El fue el primer nacido entre muchos hermanos (Ro 8:29).Pablo le dijo a la iglesia de Efeso que Jesús iba a presentar una Iglesia gloriosa para Él mismo, sin mancha ni arruga, santa y sin culpa. Cristo vendrá no a por una Iglesia gloriosa sino en una Iglesia gloriosa. Jesús no vendrá a gobernar y reinar en la tierra hasta que Él esté gobernando y reinando en Su pueblo.
(Juan 17:9-11)
"Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo es mío y he sido glorificado en ellos".
En estos días, la revelación más alta de Dios que haya conocido el hombre está siendo revelada a la Iglesia y dentro de ella estamos comenzando a darnos cuenta de nuestra indivisibilidad con Dios. Jesús dijo en Juan 12:24, "De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere lleva mucho fruto. El que ama su vida la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará". Cuando tu como individuo estés dispuesto a caer en la tierra y morir, comenzarás a percibir la indivisibilidad que tienes con Dios. Debemos morir a la manera carnal de pensar, debemos rendir nuestras creencias de ser un simple ser humano separado y alienado de la vida de Dios, la cual está dentro de nosotros. De acuerdo a la palabra de Dios, tenemos dentro de nosotros la vida y naturaleza divina de Dios, la misma vida que levantó a Jesús de la muerte, aún cuando vivamos como simples hombres carnales. Estamos comenzando a tener nuestras mentes renovadas y descubiertas a la realidad del Espíritu de Dios que habita dentro de nosotros. Cuando nuestras limitadas creencias humanas caigan dentro de la tierra y mueran, la mente resucitada de Cristo comenzará a operar en nosotros y encontraremos que caminamos naturalmente en el poder del evangelio. Esta es una operación progresiva que nos lleva a nosotros a experimentar el ser transformados diariamente de un nivel de gloria a otro nivel de gloria. Estamos comenzando a experimentar que "mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo", que no soy yo más quien vive, sino que Cristo es quien vive en mí.
¿Cómo pudo Jesús, cuando estaba en la tierra viviendo en un cuerpo humano, hacer lo que hizo? ¿Cómo pudo vencer a la naturaleza? ¿Como pudo sanar al enfermo y resucitar de la muerte? Pudo porque Él sabía que era "uno con Su Padre" Dios. El conocía que la vida y la naturaleza divina fluían a través de Su ser. El estaba consciente y seguro de la vida divina dentro de Él, de igual manera también nosotros podemos venir a conocer y experimentar esa vida que habita dentro de nosotros. El Apóstol Pablo le dijo a los Efesios que la Iglesia es la plenitud de Él, quien llena todo en todas partes con Él mismo. Dentro de nosotros habita la plenitud de Dios.
Cuando los discípulos le dijeron a Jesús que despachara a las multitudes porque ellos no tenían suficiente comida, Jesús les dijo, "Alimentadlos vosotros". ¿Por qué no pudieron ellos alimentar a las multitudes? ¿Por qué no podemos nosotros? Porque estamos en una conciencia del yo. Estamos totalmente conscientes de quienes somos nosotros. Sabemos por experiencia que no podemos maldecir al cáncer y verlo morir. Esta persona, Gary, que es una persona natural con un carácter natural no puede posiblemente sanar la enfermedad o levantar al muerto. ¿Por qué? Porque el hombre natural no recibe las cosas del Espíritu de Dios, porque ellas son solo discernidas espiritualmente. Sí tenemos cinco pedazos de pan y dos pescados, no podemos posiblemente alimentar una multitud. Sin embargo, sí Jesús estuviera aquí, sabemos que El podría, porque Él estaba totalmente seguro y consciente del hecho de que Él era Dios manifestado en la carne. El conocía la total realidad de ser uno con Dios. Unidad significa uno, no muchos. "ESCUCHA OH ISRAEL; EL SEÑOR TU DIOS ES UNO" (Dt. 6:4). Uno, no dos. Hay un solo Dios, un Señor, una fe, un bautismo. Este único Señor será revelado en Su cuerpo multi-miembro. ¡Hay un solo cuerpo y una sola vida divina que fluye a través de ese cuerpo!
No tengas miedo del término "Dios manifestado en la carne". El Apóstol Juan dijo esto hablando del espíritu del anticristo en (1 Juan 4:2-3): "En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo".
Hoy Dios todavía está siendo manifestado en la carne. Todo lo que Jesús es, todo lo que El cumplió, la victoria sobre el pecado, el mundo, la carne y el diablo,... está ahora depositado dentro de nuestros seres. ¡Oh, busquemos a Dios para tener una revelación de esta realidad "Jesucristo en ti, la esperanza de Gloria!" El mismo Espíritu que levantó a Cristo de la muerte ahora nos capacita para este propósito, reconciliar toda la creación de regreso a Él.
La Iglesia está a penas comenzando a entrar en la conciencia de ser la manifestación de Dios en la carne. No tengas miedo de esto. Pablo dijo a los Efesios que "somos huesos de Sus huesos y carne de Su carne". Este es el gran misterio de "Cristo y la Iglesia" (Ef. 5:30-32).
Yo no soy Dios y nunca seré Dios. Debemos perder ese falso sentido del yo que nos mantiene separado en nuestra conciencia de Dios. Lo que yo soy es simplemente una vasija, y como un vasija yo expreso lo que contengo. Si estoy lleno de deseo, ambición, amargura y odio, entonces cuando te me acerques voy a expresar aquello que contengo. Soy simplemente un contenedor, y cualquier cosa que yo reciba en mi vida diaria la expresaré cuando estés cerca de mí. Jesús dijo, "Porque de la abundancia del corazón habla la boca" (Mt 12:34). Tu expresas lo que contienes, puedes tratar de ocultarlo, pero finalmente será revelado. No soy nada sino una vasija hecha para contener y expresar a Dios. Si yo sirvo al pecado, si estoy bajo la esclavitud de la Ley del Pecado y de la Muerte, entonces esto es lo que expresaré; es natural para mí expresar lo que contengo. No soy nada sino un contenedor para expresar lo que he recibido dentro de mí mismo.
Eso es lo que le ocurrió al hombre en la Caída. Él recibió una vida que estaba alienada y separada de Dios. Había dos árboles en el Jardín, y el hombre fue creado para comer del árbol de la vida, ser lleno con él y expresar la vida de Dios. En cambio, él participó del árbol del conocimiento del bien y del mal, y recibió un sentido falso de una vida propia (yo) separada de Dios. El se separó de Dios en su mente y su conciencia, y de este modo él no pudo cumplir nunca más con el propósito de Dios para él. El hombre en el Jardín acabó como una vasija conteniendo la vida equivocada.
Si comienzo en mi vida diaria a recibir la Palabra de Dios como el pan de vida, si comienzo a ser lleno con amor, alegría, paz, mansedumbre, amabilidad, santidad y humildad, entonces cuando te me acerques yo expresaré los atributos del Espíritu de Dios. Cuando comienzo a experimentar incluso en la forma más pequeña el Agua de Vida, el Pan de Vida, el Compañerismo de Vida, el Flujo de su Vida Divina, comenzaré a volverme más consciente de Su Espíritu dentro de mí, y menos consciente del falso sentido del yo que me mantiene separado en mi mente de esa vida en el espíritu. Ni carne ni sangre podrán heredar el Reino de Dios. Jesús dijo que si salvas tu vida la perderás pero si pierdes tu vida realmente la encontrarás (Mt. 16:25). Cuando pierdas tu sentido de vida personal y limitado, comenzarás a experimentar la vida abundante, fluyente e ilimitada de Dios, vas a ganar una vida que no conoce ataduras o limitaciones, una vida que no conoce dolor, ni enfermedad, ni siquiera la muerte. Sin embargo, recuerda que esta es una revelación progresiva. Pablo dice que somos cambiados de un grado de gloria a otro, día tras día.
Jesús dijo en Juan 6:48-51, "Yo soy el pan de vida que descendió del cielo para que el hombre pueda comer de ello y no muera". Tu pudieras decir que Él estaba hablando de la muerte espiritual, pero no era así. El dijo, "Vuestros padres comieron del maná en el desierto y ellos murieron". El estaba hablando de la muerte física. El dijo vuestros padres comieron maná y murieron, pero si comen de este hombre que desciende del cielo nunca morirán. Yo personalmente creo que ha habido muchos hombres y mujeres a través de todas las épocas que han aprendido a comer apropiadamente del pan de vida y nunca han muerto. Existieron al menos dos hombres en la Biblia que caminaron con Dios y nunca murieron. Creo que aquellos que son vencedores en estos días aprenderán como comer del pan de la vida. Tenemos que aprenderer como recibir y asimilar la vida de Dios dentro de nosotros y ser transformados en Su semejanza e imagen. Nosotros, la gente de Dios, se ha alimentado de doctrinas y de una creencia intelectual que nos ha separado y dividido de la realidad de vivir a través de la vida de Dios que está en nosotros. Aprendiendo como disfrutar un banquete apropiadamente con Jesús como el pan de vida, creceremos en Él en todas las cosas y nos convertiremos en el Nuevo Hombre de Efesios 4. También Jesús dijo en Juan 6:57, "Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí". Si no estamos viviendo el mismo tipo de vida que Jesús vivió mientras estaba en la tierra, entonces hemos perdido la esencia del Evangelio. No somos salvos así para que podamos irnos a un lugar lejos cuando muramos. El evangelio de Jesucristo es el poder de Dios para salvación y liberación de la esclavitud del pecado y de la muerte. Si aprendemos a disfrutar de un banquete con el pan celestial no moriremos nunca. Nos volveremos tan conscientes del Espíritu de Dios dentro de nosotros, nos volveremos tan despiertos de quien es Dios en nosotros, que nada de la Caída en el Edén será capaz de tocarnos. 1 Juan 5:18 dice, "Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca". Creo que este es un mensaje para la Iglesia del final de los tiempos, que si comes del pan que baja del cielo tu nunca morirás. La cosa más importante es volvernos conscientemente despiertos del mover del Espíritu de Dios dentro de nosotros y volvernos menos y menos percatados del viejo hombre, esa vieja persona, ese yo, que esta separado de Dios.
Juan 17:14-17, "Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad".
Jesús oró para que no fuéramos sacados del mundo, sino que fuésemos guardados del mal. El lo declaró dos veces, "Porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo". ¿Erés tu de este mundo? Jesús dijo que Su gente no pertenece a este mundo.
No somos de este mundo. Tenemos en nuestro ser la semilla engendrada e indestructible de Dios, y esa semilla está comenzando a crecer y en la medida que crece , más conscientes estamos de la vida de Dios dentro de nosotros y menos conscientes de la vida propia carnal que nos separa de Dios. El hombre natural está solamente consciente de haber nacido de unos padres naturales y de tener una vida natural, por la cual no puede vivir una vida santa consagrada, que se conforme totalmente a la vida de Dios. Aún después de tener una experiencia de salvación, puede tomar algún tiempo, el comenzar a experimentar la vida de Dios, al Vencedor dentro de ti. El hombre natural es de la tierra y el hombre espiritual es del cielo. Así como nos convertimos en un hombre natural a través de un nacimiento natural, nos convertimos en un hombre espiritual a través de nacer del Espíritu.
Somos uno con Dios, no por el nacimiento natural, no en nuestra mente o naturaleza carnal, sino en nuestro espíritu. Este hombre natural debe vestirse del hombre espiritual. El apóstol Pablo dice en esta forma : Col 3:9-10 "No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno". Cuando nos vestimos del nuevo hombre dejamos de estar sujetos a los deseos carnales del viejo hombre. No somos más de este mundo, sino que nos convertimos en uno que vive en el Reino de Dios, teniendo la vida de Dios manifestada a través de nosotros. "No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?" "… a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este ministerio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria" (1 Co. 3:16, Col. 1:27).
Juan 17: 20-21 "Más no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, Oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste".
En estos versículos Jesús ora para que ellos puedan ser uno. ¿Quiénes son todos ellos? No eran solamente aquellos de quienes él estaba hablando en ese día, sino también de nosotros. De todos quienes alguna vez creeríamos a través de Su palabra, para que todos fuésemos uno.
Quiero usar una frase que la mayoría de los cristianos no usarían porque los cultos no crsitianos la usan en todo momento. Después que el movimiento de Nueva Era comenzó a usar el arco iris, algunos cristianos dijeron que no deberíamos tener nunca más arco iris en los vidrios de nuestros carros porque alguién podría pensar que somos de la Nueva Era. Sin embargo,yo usaré cualquier cosa que sea de Dios, aún cuando el diablo mismo la utilice. Lo que Jesús estaba hablando cuando dijo, "que todos ellos serían uno, no solamente los que estaban ahí sino aquellos quienes creerían a través de las edades, que todos fueran uno como Tú Padre eres uno en mí y Yo en Ti", (y aquí viene la frase) es una conciencia universal de Dios.
Muchos tienen miedo de la frase "Conciencia de Dios". He escuchado decir que si tú estás alguna vez en un grupo que habla sobre la "Conciencia de Dios", tienes que salir de ahí porque es un culto. Yo podría preguntar lo siguiente ¿ Qué preferirías, estar consciente de Dios o consciente del yo? ¿Preferirías estar consciente de ti mismo, de tus debilidades, de tus fracasos, de tus inhabilidades para vivir santamente o preferirías estar consciente de Dios? ¿No preferirías estar consciente del Espíritu de Dios en ti para completar y satisfacer todos los requerimientos de justicia de la Ley?
Deberíamos estar muy alertas de Dios y muy conscientes de Él, conjuntamente con cada creyente en el universo. La vida de Dios en mí es la misma vida de Dios que está en cada uno de los otros creyentes. Pablo dice en Efesios 4:13 "hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo".
¿Por qué muchos creyentes no ven ángeles, como los veían en los primeros días de la Iglesia del Nuevo Testamento? ¿Por qué no nos estamos comunicando con los ángeles y a su vez ellos con nosotros? En los días tempranos de la Iglesia , era común para los ángeles comunicarse con los santos, entrar en prisiones y desatarlos de sus ataduras. Aún en el Antiguo Testamento, la gente de Dios se comunicaba con los ángeles. En sus inicios la Iglesia tenía más de un conocimiento consciente y una comunicación abierta con la dimensión celestial de la que tenemos hoy. La principal razón de que no tengamos comunicación con los seres celestiales es debido a todo el miedo que tenemos de ser engañados como nos han enseñado en la Iglesia. Tenemos tanto miedo a ser engañados que no estamos abiertos a las visitas celestiales.
Estamos entrando en un momento muy interesante para la Iglesia de estos días. Jesús dijo "No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino" (Lc. 12:32). El también dijo "Más buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mt. 6:33). ¿Cómo comenzamos a experimentar el Reino como una realidad en nuestra vida? El Reino de Dios esta en cualquier lugar donde Dios reina y gobierna, y comenzamos a experimentarlo haciéndonos más conscientes día a día e incluso más momento a momento del Espíritu de Dios llenándonos y siendo El Señor sobre cada área de nuestras vidas. Él es todo para nosotros y a través de nosotros.
Si tengo un pensamiento o me vuelvo ansioso por lo que yo necesito, interrumpiré la provisión del Espíritu; sin embargo, si simplemente entro cada día dentro de este dulce compañerismo con Dios, si yo me vuelvo conscientemente alerta del poder avivado de Su Espíritu en mi espíritu, entonces, ese contacto con el Espíritu de Dios dentro de mí me dará todo lo que necesito en la dimensión de lo natural. Jesús dijo: "No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?” (Mt. 6:31). ¿Por qué Él nos dijo esto? Porque debemos enfocar todo lo que estamos buscando, en la realidad de Dios manifestando Su vida en nosotros. Debemos conocerle íntimamente.
Por años en la Iglesia hemos hablado acerca de ser llenos con el Espíritu de Dios, pero aún así hemos experimentado muy poco. Cuando estamos llenos verdaderamenre con el Espíritu de Dios, entonces viviremos como Jesús vivió mientras estuvo en la tierra. 1 Juan 2:6 "El que dice que permanece en él, debe andar como el anduvo", 1 Juan 4:17 "En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo".
Cuando estemos verdaderamente llenos con el Espíritu, estaremos en tal nivel de amor con la humanidad que la rabia expresada hacia nosotros será absorbida sin una reacción negativa. ¿No anhelas el día cuando estemos tan plenos del amor de Dios que no reaccionaremos en el hombre natural sino en el hombre espiritual? Debemos aprender a perdonar como Jesús perdonó.
Juan 17:21 "Para que todos sean uno: como tú, Oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste".
Solo por este versículo podemos llegar a entender porque el mundo no cree, porque se ríe y critica. Todos proclamamos ser cristianos y tener a Jesús viviendo en nosotros, aún cuando estamos tan divididos. Cristo no esta dividido, y cuando el Espíritu de Dios comience a levantarse en ti, tampoco serás un divisor. La Iglesia está dividida porque la mayoría no ha experimentado la vida de Dios fluyendo dentro de ellos. ¡Oh, como necesitamos que los velos sean removidos de nuestros ojos espirituales para que podamos ver! El Espíritu de Dios en ti es el mismo Espíritu de Dios en todos los creyentes. Cuando ese Espíritu comience a crecer, no habrá barreras de denominación, raza, o algo más, que nos dividan. Somos todos uno en Cristo.
Hay dos oraciones que el apóstol Pablo oró en el libro de los Efesios que necesitamos pasar algún tiempo con ellas hasta que comencemos a experimentarlas: Efesios 1:17-23 y 3:14-21.
Oh Padre, abre nuestros ojos para que podamos ver esa revelación, que los ojos de nuestro corazón y entendimiento sean iluminados para que sepamos cual es la esperanza de nuestro llamamiento, y cuales son las riquezas de tu herencia en los santos y el poder de la vida de resurrección brotando viva desde adentro de nosotros. ¡Oh Dios que puedan mis ojos ser abiertos a tu habitación en nosotros! ¡Dios no te pido muchas cosas sino te pido un entendimiento de quien eres Tú en mí!
Podemos reconocer que el mismo poder de resurrección que levantó a Cristo de la muerte ahora reside y opera dentro de nosotros. Romanos 8:10 dice: "Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de la justicia". Podemos volvernos tan conscientes del Espíritu de Dios dentro de nuestros cuerpos que los mismos no conocerán pecado, debilidad, enfermedad, o muerte.
En los últimos días acontecerá, que el monte de la casa del Señor será establecido por cima de las montañas. No deberíamos contemplar mucho las cosas exteriores que están ocurriendo en el mundo, sino mirar a la casa de Dios, al Tabernáculo del Altísimo. Jesús dijo que el Reino de Dios viene sin una apariencia externa, porque el Reino de los Cielos está dentro de ti. En estos días, es más importante lo que está pasando dentro de nosotros. El Espíritu de Dios debería ser más y más una realidad dentro de nosotros cada día. Deberíamos crecer en gracia y en el conocimiento del Señor.
Nosotros, los cristianos, decimos que creemos en la Palabra, confesamos la Palabra, permanecemos en la Palabra, sin embargo, en el momento presente, ¿dónde está la realidad de esto? ¿Realmente creemos que el mismo poder que levantó a Jesús de la muerte reside dentro de nosotros? ¿Creemos de acuerdo a Romanos 8 que "toda la justicia de la ley puede ser cumplida en nosotros los que caminamos de acuerdo al Espíritu?
Dios creó al hombre para que de esta forma pueda tener una vasija que lo contenga y lo exprese con la finalidad de revelarlo y manifestarlo a través de vasijas humanas.
Juan 17:22 "La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno".
Cuantas veces has escuchado decir ¿sé cuidadoso en tocar la gloria de Dios? Dios derrama Su gloria sobre Sus hijos. La gloria de Dios es la revelación y la manifestación de Dios. Donde quiera que Dios se manifieste o revele, allí estará Su gloria. El libro de Hebreos nos dice que Jesús es la imagen expresa y el brillo de la gloria de Dios. Tenemos la imagen y la expresión de Dios aprisionada en nosotros. ¿Qué es lo que no permite que el agua de la vida fluya fuera de nosotros? ¿Por qué no está la plenitud de Dios siendo expresada en nosotros? Lo que impide la expresión de Dios es la conciencia propia. Estamos tan conscientes de ello que no tenemos la capacidad para hacerlo.
Jesús dijo, "La gloria que tú me has dado se la he dado a ellos". Eso no nos hace algo por nosotros mismos. Somos simples contenedores. El resplandor de un bombillo es la gloria de la electricidad; el bombillo en sí mismo no es nada; la electricidad es la energía; el bombillo es solamente el contenedor pero es utilizado para expresar la gloria de la electricidad.
Continuemos buscando a Dios hasta que nos despertemos completamente en Su semejanza, y recuerden, 1 Juan 3:2 "Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es".


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