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¿YA TE DIJERON "APÉGATE A LAS ESCRITURAS"?, Administrador


Decía Pablo a Timoteo en 2 Timoteo 2:15 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. Esto si es Palabra de Dios y parece admitir la posibilidad de ciertos grados de diligencia y de destreza en el trazado de la Palabra por parte de los siervos de Dios. Creemos que así sucede y que los siervos crecen y maduran en el manejo de la Palabra de Dios. 

Sin embargo, algunos omnisapientes, que hoy nos ocupan, parecen afirmar, sin decirlo, que ellos nacieron de nuevo sabiendo lo mismo que saben en la actualidad,  siempre tuvieron una teología perfecta y nunca cambiaron ni una sola tilde de su doctrina y entendimiento espiritual. 

Decimos esto porque no es la primera vez que alguien en desacuerdo con otros puntos de vista o con los libros o artículos u opiniones que publican otras personas, suelen decirles: Apégate a las Escrituras. También acostumbran argüir que ellos no se supeditan a opiniones de hombres  y que ellos solo siguen la Biblia. Esto nos ha llevado a pensar ¿es esto correcto? ¿Piensan estas peronas lo que pensarán aquellos que les soportan decir estas cosas?

Los que dicen que siguen la Biblia y acusan a los demás de no hacerlo por discrepar de sus interpretaciones, deben pensar que sólo ellos tienen el entendimiento perfecto de las Escrituras. Esto es de una arrogancia extrema, pues se suponen en el pleno conocimiento de la verdad y en la prefecta interpretación de la insondable Palabra de Dios, haciéndose iguales a Dios.

Se erigen en inquisidores y expedidores del Nihil obstat de su propio ego, censurando las publicaciones de los demás, y las más de las veces sin leerlas ni prufundizar en las bases bíblicas ellas.

Suponen, sin decirlo, que sólo ellos si se apegan a las Escrituras y que los demás no lo hacen, como si ni siquiera las leyeran o conocieran.

Se creen mejores que los siervos de Dios de todos los tiempos que en el mundo son y han sido,  y, a diferencia de ellos, carecen de la humildad necesaria para reconocer la diversidad e incluso la posibilidad del propio error; es decir, hablan ex cáthedra y parecen poseer los dones de infalibilidad y omnisapiencia. Ellos son los que creen que ya han llegado y por tanto no pueden ir más lejos. A ellos no se les escapa nada y conocen la Palabra de Dios desde todos los ángulos, posiciones  y perspectivas posibles; creen tener los siete espíritus de Dios y ser la piedra de los siete ojos.

Se olvidan, o no saben, que la revelación de Dios es progresiva desde los tiempos de Adán y que los siervos de hoy interpretan apoyados sobre los hombros de los que les precedieron a lo largo de la historia.

Parecen formar parte de los odres viejos de cuero duro que no dilata y reventaría si se los llenara de vino nuevo.

¡Qué peligro el de aquellos censores de foros o grupos "abiertos" en Facebook, que filtran lo que choca con su leal saber y entender, porque al erigirse en inquisidores modernos tal vez estén deteniendo con injusticia la verdad- Rom. 1:18!

¡Qué poca fe demuestran al pensar que son ellos y no el Espíritu Santo quienes nos defienden del error! (Examinadlo todo y retened lo bueno- 1ª Ts. 5:21).

¡Hay de aquellos que tienen miedo a examinar para no tener que cambiar!

Aunque obviamente hay aberraciones o herjías palmarias que se deben rechazar y que debemos contender ardientemente por la fe una vez dada a los santos (Jud. 1:3), nosotros somos de los que piensan que todos creemos tener la doctrina perfecta hasta que la cambiamos y que el Espíritu de Dios nos lleva a crecer siempre, de gloria en gloria y de victoria en victoria, en cambio y transformación permanentes, que seguirán por toda la eternidad...


Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, CRECIENDO en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y CRECIENDO en el conocimiento de Dios;

Y Jesús CRECÍA en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra,  y CRECIENDO en el CONOCIMIENTO DE DIOS;

Romanos 11:33
¡Oh PROFUNDIDAD de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán INSONDABLES son sus juicios, e INESCRUTABLES sus caminos!


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