TRADUCTOR-TRANSLATE

LA CONEXIÓN MELQUISEDEC - DESCUBRIENDO UN LLAMADO MÁS ALTO, Jim Staley y Matthew Nolan (Amado mesiánico: Jordán, punto de transferencia del sacerdocio levítico al de Melquisedec)




NOTA DEL ADMINISTRADOR:
"No compartimos con los hermanos Mesiánicos-Raíces Hebreas su tendencia judaizante, que levanta de nuevo el muro de separación que fue derribado por Cristo, pero apreciamos su luz para entender los cuadros o tipos veterotestamentarios y la ley".

A esta nota habitual que ponemos en los artículos de Jim Staley, hoy debemos añadir que Jim y Matthew Nolan nos traen en este vídeo una revelación tremenda y profunda. Ambos confiesan abiertamente que tras salir defraudados y frustrados del sistema eclesiástico-religioso-evangélico, dieron otro extenso periplo (por el mismo desierto), pero en el área mesiánica-judaica-levítica. Nos parece a nosotros, con pena, que todavía no han recorrido la distancia completa para dejar atrás, totalmente, parte del bagaje mesiánico, como si nadaran entre dos aguas, al aferrase todavía al shabat, las fiestas judías, los tzitzit, ...

Qué lástima que tantos hijos de Dios sean llevados por Él a enfrentar el cruce del Jordán -y lo que ello conlleva de rendición completa y muerte a la carne, para dejar atrás el activismo de las obras muertas u obras realizadas en la iniciativa y energía del hombre natural- sean seducidos por estos cantos de sirena mesiánicos, en lugar de entrar a la Buena Tierra de la vida en el Espíritu-espíritu, que reposa en quietud y no hace si no lo que ve hacer al Padre. Nolan confiesa su casi eterna divagación de unos 20 interminables años, para al fin reconocer que el cristianismo-judaizado no es más que otra religión, para nosotros igualmente babilónica y, eso sí, especialmente dañina, por cuanto tiene de seductora y de apariencia de piedad.

También lamentamos que se sigan dando palmaditas en la espalda de lo levítico, diciendo que "no es malo, pero que el Señor tiene algo mejor", en lugar de decir que lo levítico es una rebelión religiosa y carnal más contra Jahweh-Jeshua; otra muestra más de ese nadar entre dos aguas. Ni por un momento osamos compararnos con la tremenda erudición de estos amados hermanos maestros, a quienes sin duda alguna Dios está usando para traer luz a los seducidos por el embrujo mesiánico, pero anhelamos y deseamos su completo posicionamiento fuera del campamento judaizante. No tenemos ni de lejos el dominio del griego, el hebreo y el paleo-hebreo que ostentan estos siervos; ni su teología y conocimiento escritural, ni el manejo de múltiples versiones bíblicas; nos aturden los interminables razonamientos; nunca celebramos las fiestas de la Pascua, ni Pentecostés ni Tabernáculos; nunca celebramos el shabat; y nunca hemos dejado de comer puerco ni todos los alimentos que Dios ha santificado, excepto ahogado y sangre. Sin embargo, por revelación y experiencia, no por cumplir las prescripciones de la Torá, fuimos salvos en nuestro espíritu, fuimos bautizados en el Espíritu Santo y en el fuego, que acabó sepultándonos en el Jordán para poder nacer (salvación del alma) al Shalom o Reposo de Dios y al sacerdocio de Melquisedec, tras solo 9 años de singladura. Recomendamos a los hermanos que quieran salir del desierto religioso del lugar santo pentecostal y entrar a la Buena Tierra de Tabernáculos, no tomar las circunvalaciones mesiánicas, teológicas y demás elucubraciones, que tratan de evitar la cruz, que es el atajo y la única vía de acceso. Y aunque los cantos de sirena mesiánicos vinieron después, la gracia de Jeshua nos preservó atándonos al poste de Ulises -Su Cruz- para no sucumbir.

¿Qué hacer para tomar este atajo? Solo DEJAR DE HACER; es decir, no hacer nada, ni una iniciativa más de ningún tipo, sino rendirse a la Cruz y dejar de luchar, hasta que seamos resucitados con Él en el otro lado. Oren pues que Él les ayude a abdicar y que los resucite del otro lado.

Qué bueno sería que algunos de tantos frustrados en el campamento evangélico de la Pascua avanzaran al campamento evangélico leudado de Pentecostés. Y mejor sería todavía que aquellos del campamento pentecostal que también están llegando a la frustración y siendo enfrentados a la decisión del Jordán, cambien sus hábitos levíticos por la túnica sin rasgar de Melquisedec y lo crucen, no para regresar a Pentecostés, sino para ir más allá, hasta Tabernáculos.

Vemos con satisfacción también que estos siervos confirman algunos postulados del siervo Stephen E. Jones que los lectores del blog ya conocen.

Una vez más se confirma que el Cruce del Jordán es la clave o conexión espiritual que esta generación de Dios debe enfrentar, para acceder al Reposo del Lugar Santísimo y al muy superior sacerdocio intercesor de Melquisedec: http://txemarmesto.blogspot.com.es/2012/09/finisterre-al-borde-del-jordan-copia.html


A continuación les ofrecemos un breve resumen de la enseñanza de este vídeo, para que se interesen por escucharlo tantas veces como lo necesiten y puedan captar su profundo significado:


- El sacerdocio levítico fue la voluntad permisible de Dios, pero Su voluntad perfecta era el sacerdocio universal. Los levitas fueron separados porque la mayoría del pueblo se negó a acercarse a Dios por temor.
(Pensamos que desde la venida de Cristo el sacerdocio levítico ni siquiera es la voluntad permisible, sino una rebeldía frente al plan de Dios).

- Nolan.- Tras dejar el sistema de iglesia indagué en el judaísmo mesiánico por muchos años, buscando algo tangible a que agarrarme, como tabla de salvación del ahogamiento. Me metí en el sistema religioso judío-mesiánico (todo lo levítico). Al fin me dí cuenta de que hay un llamamiento más alto y que tenía que romper la pared, el velo religioso mesiánico judío.

- Jim.- El salvavidas (algo tangible, una religión, el mundo físico) judeo-mesiánico no sirve para sacarte del caos. El Padre no nos ha llamado a agarrarnos a ningún salvavidas, sino a andar sobre el agua, a lo sobrenatural e intangible. Tal como en Génesis el Espíritu se movía sobre la faz de las aguas, nosotros como hijos de luz somos llamados a flotar sobre el caos. Esto es un destino más alto que simplemente nadar EN el agua, es caminar SOBRE el agua. (A nosotros bien temprano en visión mental el Señor nos mostró que la vida cristiana no solo sería cruzar el alambre del funambulista, sino prepararnos para vivir en ese cable, la senda de la cruz).

- Nolan.- Estamos llamados al Melquisedec, un llamado más alto, un llamado a la limpieza interna, a la unción que nos va a hacer libres, tras años de buscar en todo lo levítico, todo lo mesiánico, todo lo hebreo; pero hay mucho más en Jashua. Él te va a empujar a través de las betas religiosas, para darte poder interior y unción, que cambiará tu vida, tu matrimonio, tu familia,... una nueva generación que ya no estará limitada a lo levítico, -que no es malo...-, (pero nos pone en la rebeldía de no cruzar o avanzar cuando es el tiempo de hacerlo) sino a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
Deja tus normas y doctrinas. Eres llamado a salir de la iglesia y empezar a actuar en libertad y entras en Torá. Satanás te atará a la Torá a través del intelecto, conocimiento, teología, orgullo, lógica, razonamiento,..., todo lo cual me puso en ataduras; hasta que fui tirado de nuevo al suelo y Él me dijo: "Yo te he llamado a algo más grande que lo levítico; a ser rey y sacerdote en la orden de Melquisedec (Melqui = rey; Sedec = justicia). 
Vayamos a ver donde todo esto comenzó:

El misterio de la unción Melquisedec


Sal 110:1 
Salmo de David.
Jehová dijo a mi Señor:
Siéntate a mi diestra,
Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

2Pe 2:4  Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al Tártaro los entregó a cadenas de oscuridad, reservados al juicio; 
2Pe 2:5  y no perdonó al mundo antiguo, pero guardó a Noé, el octavo, pregonero de justicia, trayendo un diluvio sobre el mundo de impíos; 
2Pe 2:6  y condenó a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a cenizas, poniéndolas como ejemplo para los que iban a vivir impíamente; (Biblia Textual)

¿Quienes fueron los 7 anteriores al 8º predicador de justicia, ya que Noé no era la 8ª generación desde Adán, sino la 10ª?
(1-Adán; 2- Set; 3- Enós; 4- Cainán; 5- Mahalaleel; 6- Hared; 7- Enoc; 8- Matusalén; 9- Lamec; 10- Noé)
¿Cómo es que Noé puede ser el 8º? Ello es debido a que es el 8º en línea, en el orden secuencial de predicadores de justicia, porque Matusalén tomó el lugar de Enoc, que fue traspuesto y después de Matusalén Noé tomó el lugar, porque Lamec ya había muerto.
El que estaba en la línea de predicadores de justicia en el tiempo en que Abram se enfrentó a los reyes de Sodoma, era Sem (Shem), el hijo de Noé, lo que es corroborado por el Libro de Jaser, mencionado dos veces en las Escrituras (Jos. 10:13; 2º Sam. 1:18).
Resultó que tanto Abram como Quedorlaomer eran descendientes de Shem por distintas ramas; Abram de Arfaxad y Quedorlaomer de Elam; siendo Arfaxad y Elam hijos de Shem. Es decir, que cuando Abram dio los diezmos a Shem (Melquisedec o Melqi-Shem, según Libro de Jaser) y Shem sacó pan y vino, fue porque estaban haciendo la paz tras una disputa familiar. Esto nos revela un misterio: 

Jashua, el Melquisedec, va  a venir y traer paz a una disputa familiar, 
después de una gran batalla entre reyes y naciones.

- Jim.- Shem = "El Nombre"; y uno de los nombres de Dios es Ha-shem; así que Melquisedec también está conectado con el nombre de Dios, el rey de Justicia.

- Nolan.- El Salmo 2 nos explica lo que estaba pasando con la disputa de los reyes de la tierra. Quedorlaomer y los demás reyes estaban conspirando contra Shem, el Melquisedec de turno; es decir, contra el ungido del orden de Dios. Querían romper sus ligaduras (tradiciones o costumbres buenas de Dios), establecidas por los Melquisedec desde Adán. Por lo tanto, somos llamados a luchar por volver a las tradiciones de los predicadores de justicia, saliendo de todas las perversiones humanas desde los tiempos de Shem.

- Jim.- Hay dos tipos de amarres:
Las ligaduras tipo "cordón de tres hilos" (Ecl. 4:12), que es un amarre que nos ata en las tradiciones santas de Jahweh. Aquí es como estar encerrados dentro de un palacio, donde las paredes nos protegen a todos de lo malo.
El otro tipo de amarre son las cadenas, que nos atan a tradiciones que no son del Altísimo y que transforman el palacio en una cárcel, cuyas paredes nos esclavizan y nos impiden cumplir con nuestro destino divino.
Las naciones hoy quieren romper toda tradición de Dios, los "senderos de justicia". (Aunque la palabra aquí no debía ser "senderos", sino "ciclos", porque sendero es lineal y lo lineal tiende a sacarnos del camino; de ahí que el señor nos enseña en ciclos, para que no nos extraviemos...)

- Nolan.- El mismo Salomón se autoidentifica como Kohelet (el Predicador). Un predicador que no era de Leví, sino de Judá. Era pues un sacerdote según el orden de Melquisedec.
Melquisedec no refiere pues una persona, sino un reinado, rol, posición de autoridad, que se ostenta cuando se es un predicador de justicia. Nosotros ascendemos a esta posición a través de Jashua.

Los esenios creían que el Melquisedec y el Mesías estaban conectados y esperaban una presencia y esperanza sobrenaturales en su tiempo. Por eso en los manuscritos de Mar Muerto aparece la palabra Melquisedec donde debiera ir la palabra Jahweh (por ejemplo en el mismo texto de Is. 61:2, que el Mesías citó en la sinagoga, dice: "para proclamar el año agradable de Melquisedec").

- Jim.- En el reino de David aparece de un momento a otro el nuevo sacerdocio de Sadoc (Sadoc procede de la misma raíz: MelquiSadoc). Sedec o Sadoc vendría a significar según el paleo-hebreo algo así: "hombre humilde y justo que abre la puerta de aquello que está escondido". Un justo es quien hace las cosas correctas o legales según la ley de Dios y por eso solo los hombres justificados (declarados justos) pueden ser sacerdotes según el orden de Melquisedec.

Literalmente había un altar fuera de las paredes de Jerusalén, donde solo se hacía un único sacrificio, el de la Vaca Roja. Este sacrificio era el que se usaba para purificar el templo y para que el sacerdocio pudiera realizar su trabajo. Ese sacrificio no pudo ser realizado por el sumo sacerdote oficial corrompido Caifás y por eso el propio Jashua se sacrificó a sí mismo (Jua. 10:18: nadie me la quita sino que yo sino que yo de mí mismo la pongo). El sumo sacerdote es el Melquisedec, el rey de justicia, que fue sacrificado en el mismo lugar de la Vaca Alazana. Así se inauguró el nuevo sacerdocio, no por el sumo sacerdote de la orden levítica, sino por el sumo sacerdote según la orden de Melquisedec.

- Nolan.- Mateo 1 y 2 en la genealogía de Jesús establecen que Él era un rey (Melec o Melqui). El sacerdocio se entregaba o inauguraba a través de bautismo (mitzvá) de inmersión. El Melquisedec también se transfería por mitzvá. Sabemos que Jashua nació rey por genealogía, pero queremos saber donde se efectuó la transferencia del sacerdocio que la carta de Hebreos menciona, porque Él era de Judá y no de Leví:

El JORDÁN es el punto geográfico o natural del cambio o transferencia; de ahí las palabras de Jesús ante su primo Juan, "Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda JUSTICIA". Toda justicia se cumplió en la inmersión del Jordán a manos del sumo sacerdote legal o legítimo Juan el Bautista. Caifás no lo era, pero Juan si, pues sus padres eran de la familia sacerdotal (de Sadoc) en el orden de Abías (y ambos caminaban en justicia (Luc 1:5-6 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, cierto sacerdote llamado Zacarías, del turno de Abías; tenía por esposa una de las descendientes de Aarón, la cual se llamaba Elisabet. Ambos eran rectos delante de Dios, y caminaban irreprochablemente en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor). Juan era pues el sumo sacerdote legal operando en el desierto, lejos de la corrupción del templo. Jashua baja al agua como un rey y sube como un Melquisedec investido. Aquí en el Jordán, pues, sucede la transferencia de autoridad, poder, posición y unción del sacerdocio levítico al de Melquisedec (lo cual nosotros alcanzamos en nuestra experiencia, cuando habiendo consentido a la crucifixión y muerte de nuestra carne, somos sepultados en el Jordán y levantados del lado de la resurrección en la Nueva Criatura)( Jim.- Tu no puedes ser un hijo de Melquisedec sin ambos bautismos (agua y fuego). El agua da vida y el fuego quema todo lo viejo).

Así en el Jordán Jesús quedó establecido como Melquisedec en lo natural; ahora veamos como lo fue en lo sobrenatural según el juramento de levítico 5, que habla de la ofrenda del pecado. Jesús entró al Jordán como Melec (Rey) y salió como Melquisedec, pero todavía tenía que lidiar con Caifás. Eso ocurrió cuando fue conjurado a decir la verdad acerca de si Él era el Mesías. Jesús, para no quedar en pecado, estaba obligado a contestar y confirmó que efectivamente Él era el Mesías. Esto provocó la ira del sumo sacerdote Caifás que rasgó sus vestiduras sacerdotales, con lo que quedó finiquitado y descalificado como sumo sacerdote (Lev. 10:6; Éxo. 28:32; Mat. 26: 57-65). Así Jeshua se hizo sumo sacerdote por el juramento según la ley de Levítico, tal como afirma Hebreos (Heb. 7:28), y fue puesto en orden por el hablar del juramento. 
Según Jua. 19:23-24 comprobamos como el nuevo sumo sacerdote Jashua no quedaría invalidado por el rasgamiento de su túnica.
Heb. 10:9-14

Luc 7:28 Os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista; pero el que es menor en el reino de Dios es mayor que él. Para hacer esto efectivo debemos transferir los reinos. Esto es el ministerio en resurrección y la resurrección viene de Elohim. La resurrección es la regla permanente de servicio (esto lo vemos por la vara de Aarón que brotó, floreció y fructificó tras la noche y así es para nosotros cuando salimos de la noche vía Jordán, para entrar por experiencia en el nuevo día, en la nueva creación).

No hay comentarios:

Publicar un comentario