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TRES NIVELES DE AMOR ("Lecciones para Ser Vencedor", Dr. Stephen E. Jones)


El idioma griego tenía más de una palabra para describir los varios tipos de amor. En esto, su idioma era mucho más específico que nuestro idioma inglés. Nosotros usamos el término "amor" para significar tener una relación sexual (es decir, "hacer el amor”), o el amor inmaduro (es decir, "amor juvenil"), o amistad, o el amor paternal, o el amor de sacrificio de sí mismo.
El idioma griego, sin embargo, tenía tres palabras por lo menos para describir el amor:
 Eros era el tipo más inmaduro de amor, describiendo sólo una atracción física que también podría convertirse en la lujuria. La palabra eros no se usa en absoluto en el Nuevo Testamento.
Phileo estaba en un nivel más alto, describiendo un amor fraternal, o el amor apropiado entre el hermano y hermana. Por lo tanto, Filadelfia quiere decir "Ciudad de Amor Fraternal". Aún nosotros sabemos que cuando los hermanos crecen juntos, su "amor" es principalmente basado en una relación de ir a medias. Es un amor judicial que busca establecer su propio derecho, lo que le “corresponde” a uno. Así, el amor phileo es condicional y aquéllos que no pasan más allá de esta barrera no se han perfeccionado en el amor.
Es necesario un amor maduro llamado ágape para ser incondicional. Éste es el amor de Dios que Juan nos presenta como nuestra meta de madurez espiritual. 
Agape es diferente del amor phileo. Cuando los hermanos crecen, ellos empiezan a aprender el principio de derecho de propiedad. Esto es mío, y esto es tuyo. No tomes el juguete de su hermano sin su permiso. Este lado del cuarto es mío, y este lado es tuyo. Los niños luchan a menudo por sus derechos, y los padres se encuentran en la posición de un árbitro, teniendo que tomar decisiones para resolver los argumentos. El padre es el que hace cumplir la ley, y cada vez que él o ella resuelven una disputa, el niño aprende algo sobre el amor phileo. Con tiempo, ellos aprenden respetar a los derechos legales de otros y tratar otros como ellos querrían ser tratados.
Esto es bueno, pero es sólo una fase del desarrollo del niño. Finalmente, para ser totalmente maduros ellos deben aprender amor incondicional que va más allá de los derechos de uno ante la ley. Esto entra en los conceptos más altos de misericordia, gracia, y perdón. No es que nosotros debemos despreciar los derechos de la propiedad o desamparar las ideas de tratar a los demás con justicia para todos. Nosotros no somos llamados para quedarnos cortos de la ley, sino para ir más allá de ella en los principios establecidos en los Evangelios. Jesús dijo en Juan 13:34 y 35,
34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis [ágape] unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
El único sentido en que éste era un nuevo mandamiento era porque la ley de Moisés requirió amor phileo, que es justicia igual hacia todos. La ley no exigió a nadie dejar sus derechos legales. La ley definió esos derechos y siempre mantendría el derecho de cualquier hombre a lo que era legalmente suyo. Pero Jesús nos mostró por ejemplo como rendir todo—incluso yendo a la cruz—para ser una bendición a otras personas. Eso era amor ágape en acción. Y eso es lo que Jesús dijo distinguiría a Sus discípulos del resto de la humanidad.
La ley de Moisés me exige que ame a mi vecino como a mí mismo (Levítico 19:18). Pero la ley no requiere a cualquier hombre poner su vida por otro. El nuevo mandamiento de Jesús me exige que ame a otros más que a mí, diciendo en Juan 15:13,
13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.

Por lo tanto, nosotros vemos que la ley por cierto define amor, pero está limitada al amor phileo. La ley nos guía mientras que nosotros estamos creciendo en  madurez espiritual. La ley establece las fundamentos de justicia y respeto hacia nuestros prójimos que son tan necesarios en la mayoría de las relaciones de la vida. Aprender el amor phileo es un requisito previo para aprender el amor ágape, porque ¿cómo puede amar con un amor incondicional una persona si él no ha aprendido primero el amor condicional de la ley? Ésta es la razón por la cual Dios dio la ley primeramente. Era para que Su gente pudiera aprender la justicia básica antes de seguir a los principios más altos de la gracia que vinieron por Jesucristo (Juan 1:17).
http://www.gods-kingdom-ministries.net/

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