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DOS ÁRBOLES, DOS CAMINOS: NUEVA JERUSALÉN O LAGO DE FUEGO


Hoy en la mañana hablando con un hermano, el cual había sido muy impresionado por un teólogo, tuvimos comunión sobre la diferencia que hay entre conocimiento y revelación. No es suficiente conocer todas las doctrinas si no nos son reveladas por Dios. Pedro conoció quien era Jesús porque se lo reveló el Padre;  Jesús le reveló, a Pedro, quien edificaba Su iglesia (Mt. 16: 15-18). Así mismo,a Pablo le fue revelado que cuando perseguía a los santos, perseguía a Jesús mismo (Hch. 9:4-5), confirmando el hecho de Cristo es la cabeza del cuerpo, la iglesia(Ef.1:22-23). El mismo Pablo lo confirma en Efesios 3: 5-6, cuando afirma: " que por revelación me fue dado a conocer el misterio........  como ahora es revelado a Sus santos apóstoles y profetas........", que sólo por revelación podemos conocer el misterio de Dios, Cristo, y el misterio de Cristo, la iglesia. De igual manera, nosotros los creyentes, Sus hijos, necesitamos tener un corazón abierto al Señor para recibir esta revelación (Ef. 1:17), sin la cual, es imposible conocer, disfrutar y experimentar este misterio escondido, Cristo y la iglesia, Su cuerpo (Ef.1:22-23).

                                        EL ÁRBOL DE LA VIDA Y EL ÁRBOL DEL CONOCIMIENTO DEL BIEN Y DEL MAL.

Muchas personas, incluso creyentes, consideran Génesis como una historia sin contenido real. Nosotros por fe, por revelación vemos que en Génesis parten dos lineas centrales: el Árbol de la vida, Cristo Jesús y el Árbol del conocimiento del bien y del mal, Satanás (Gn. 2: 9, 17). Estos dos lineas siguen a través de toda la Biblia y terminan en Apocalipsis (Ap. 22:2, 14, 19). La linea de la vida termina en la ciudad santa, la Nueva Jerusalén celestial; la linea del conocimiento del bien y del mal,linea de la muerte,  termina en el lago de fuego.
Dios creo al hombre a Su imagen, conforme a Su semejanza con el fin de que ejercieran dominio  y fueran   Su expresión en toda la tierra (Gn. 1:26-28). La imagen de Dios, se refiere al ser interno de Dios, es la expresión de los atributos de Dios, de los cuales los más prominentes son el amor(1 Jn. 4:8), la luz (1 Jn. 1:5), la santidad (Ap.4:8) y la justicia (Jer. 23:6). La semejanza de Dios, se refiere a la forma de Dios (Fil.2:6), es la expresión de la esencia y naturaleza de la persona de Dios.
Cristo el Hijo, como corporificación de Dios (col. 2:9), es la imagen del Dios invisible, la expresión de la esencia de los atributos de Dios Col.1:15; 2 Co. 4:4; He. 1:3). El hombre fue creado conforme a Cristo, en vida y naturaleza, no en la deidad (Jn.1:12-13; 2 P. 1:4), con la intención de que Cristo entre en el hombre y sea expresado por medio de él (Col.1:27; Fil.1:20-21). Puesto que Dios y el hombre pertenecen a la misma especie en vida y naturaleza, no en la deidad, el hombre puede ser unido a Dios y vivir juntamente con Él en una unión orgánica (Jn. 15:5; Ro.6:5; 11:17-24; 1 Co. 6:17). Esto era imposible, puesto que el hombre cuando fue creado, no contenía a Dios como vida, de ahí que Dios puso al hombre frente al árbol de la vida ( Símbolo de Dios) para que al comerle pudiera contener a Dios como su vida. De esta forma, el hombre pudo expresar a Dios y representar Su autoridad sobre todo lo creado.
Al poner Dios al hombre frente al árbol de la vida indica que Su deseo era que el hombre le recibiera como vida al comerle orgánicamente, a fin de ser constituido con el elemento de Dios.. Según Juan 1:1 y 4, la vida está en la Palabra, quien es Dios mismo, esta vida-la vida de Dios-es Cristo (Jn. 11:25; 14:6; Col.3:4), la corporificación de Dios (Col.2:9).  El árbol de la vida crece a ambos lados del río de agua de vida (Ap. 22:1-2), lo cual indica que es una vid. Puesto que Cristo es una vid (Jn.15:1) y también es vida, Él es el árbol de la vida. A través de Su encarnación, vivir humano, muerte en la cruz y la resurrección, hizo que el hombre pudiera tener vida y vivir al comerle (Jn. 10:10; 6:51, 57, 63).
Todo ello se hace realidad en nosotros cuando abrimos nuestro corazón al Señor Jesús y lo aceptamos como nuestro Salvador. Hoy Lo contenemos como vida y somos sus hijos participando de Su vida y Su naturaleza (Jn.1:12-13; 2 P :1:4). El nuestro árbol de la vida del que podemos comer momento a momento en la Palabra (La Biblia), e invocando su precioso Nombre. El es la Palabra-el Verbo-(Jn.1:1), nuestro pan de vida bajado del cielo (Jn.6:48-51, 63). Cristo Jesús es infinito, pero se hizo pequeño como una vid para estar siempre disponible a nosotros.
Que el Señor nos de un espíritu de sabiduría en conocer Su economía: Cristo y Su iglesia.

            La fuente de esta porción de la palabra,proviene del ministerio de los hermanos Watchman Nee y Witness Lee. Versículos y notas corresponden a la Biblia Versión Recobro del Hermano Witness Lee

En Cristo, José Luis Bruña

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