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DEGENERACIÓN HASTA LA APOSTASÍA, George H. Warnock

"...¿Para qué salir en marchas y protestas y tratar de legislar la moralidad apropiada y discutir con la gente los pros y los contras del mal que existe en la tierra? No tienen una mente que sea capaz de hacer un juicio justo en asuntos de justicia y de moral. Es la última fase en la apostasía del hombre, y es así donde pienso que estamos. Solo la proclamación del Evangelio de Dios, y Su fuego santo y unción en medio de nosotros puede dar la vuelta a esta tendencia de nuestra apostasía."




El Proceso de la Apostasía
La Biblia habla de tres fases en el proceso de la apostasía. Consideremos cada una de ellas brevemente, porque eso nos muestra lo que nos llevó al estado en que estamos ahora. Lo explica el Apóstol Pablo en su escrito a los Romanos.
Comienza diciendo que en los primeros días de la familia humana, los hombres conocían a Dios. Cierto, Adán pecó y fue apartado de su Creador. Pero existía un cierto conocimiento de Dios, y persiste en cierto grado hasta este día. No es cierto que en la historia temprana del hombre, éste adorara a muchos dioses y que finalmente los eliminara a todos menos a uno. El hombre temprano era monoteísta. Sólo reconocía al verdadero Dios que le creó. Entonces, ¿Cómo apostató? Pablo lo deja muy claro:
1. Paso Uno:
Conociendo a Dios, no Le glorificaron como a Dios ni Le dieron gracias” (Rom. 12:1). Esto puede parecer muy insignificante al mundo que nos rodea, e incluso a muchos cristianos. Pero este fue el primer paso del hombre hacia la oscuridad de la apostasía. El hombre dijo, “No daré a Dios Su señorío en Mi vida. Rehúso dar honra al Dios que me creó…” Pablo compara esto con INGRATITUD. Recordemos los que profesamos conocer a Dios, que cuando rehusamos dar a Dios Su señorío, y darle gracias por Su bondad y por lo que Él es… que éste es precisamente el primer paso para alejarnos de la luz hacia la oscuridad. Entonces, ¿Qué sucedió cuando el hombre dio el primer paso de la independencia de Dios, y dejó de honrarle como a Dios y de darle gracias? Se alejaron hacia una oscuridad más intensa. “Su necio corazón fue entenebrecido”. ¿De dónde procedía esta oscuridad? Rehusaron dar a Dios Su señorío y se volvieron ingratos ¿Cuál fue el resultado? Aquel que es LUZ comienza a apartar Su mano protectora de sus vidas y “los entrega” a impureza, para “deshonrar sus propios cuerpos entre ellos mismos” (v. 24).
2. Paso Dos
Entonces el hombre cambia “la verdad de Dios por la mentira”… y adora y sirve a la criatura antes que al creador (v.25). A menos que el hombre vuelva a Su Dios, esto es inevitable. La verdad se pervierte y se vuelve MENTIRA. Abandonas a Aquel que es la Verdad, y aceptas una MENTIRA. Y así, el hombre comienza a adorar a la criatura, “imagen hecha a semejanza del hombre corrupto”, así como “aves, cuadrúpedos y reptiles”: Adora al “hombre corrupto”, una especie a la que se le considera haber sido meros animales, pero evolucionados al peldaño superior de la escalera. Siente que se ha desarrollado y que ha evolucionado a un lugar en el que él mismo es suficiente en él mismo. ¿Quién necesita a Dios? Bueno, puede que exista; pero ya no Le necesitamos más. Y de nuevo, Dios deja que el hombre vaya por Su propio camino hacia una oscuridad mayor. Dice, “Si puedes salir adelante sin Mí, aún haré una oscuridad mayor para ti. Te entregaré a un mal mayor y te dejaré a merced de la perversidad de tu propio corazón”. “Por esta causa, Dios los entregó a pasiones vergonzosas” (v.26). Y así, el apóstol prosigue para describir algunas de las expresiones más viles del comportamiento moral jamás conocido en la historia del hombre…. Cosas perversas como la homosexualidad y el lesbianismo (lee Romanos 1:26.27).
3. Paso Tres
“No aprobaron tener en cuenta a Dios” (v.28). Fíjate en los pasos: Primero, “no daré honra a Dios como a mi Creador”. Segundo, “soy suficiente en mí mismo, realmente no necesito a Dios, seré mi propio dios”. Y en tercer lugar, “No quiero a Dios en mis pensamientos… intentaré erradicarle de mi misma mente”. Y Dios dice, “Si no Me quieres en tus pensamientos… aún haré un mal mayor para ti… Me apartaré de ti completamente. Te suelto para caminar en completa oscuridad y depravación. Y así, “Dios los entregó a una mente reprobada” (v. 28).
La mente reprobada (“Adokimos”) es la mente que no puede superar la prueba; se torna sin valor, rechazada. El hombre que una vez tuvo conciencia de Dios, ya no tiene más esa conciencia ni desea tener a Dios en sus pensamientos. La mente reprobada es la que carece de discernimiento moral. NI SABE NI RECONOCE NINGUNA DIFERENCIA ENTRE EL BIEN Y EL MAL.
¿Puedes ver hasta dónde hemos llegado en nuestra sociedad, y contra lo que nos hallamos? ¿Para qué salir en marchas y protestas y tratar de legislar la moralidad apropiada y discutir con la gente los pros y los contras del mal que existe en la tierra? No tienen una mente que sea capaz de hacer un juicio justo en asuntos de justicia y de moral. Es la última fase en la apostasía del hombre, y es así donde pienso que estamos. Solo la proclamación del Evangelio de Dios, y Su fuego santo y unción en medio de nosotros puede dar la vuelta a esta tendencia de nuestra apostasía. Si los ministros en la “Iglesia” y los intelectuales en nuestras escuelas siguen enseñando el ateísmo, el humanismo y la evolución… que el hombre es un mero animal (aunque quizás sea el más desarrollado del reino animal), Dios dice “Yo crearé tinieblas aún mayores para ti.” Y todo esto comenzó cuando los hombres se volvieron ingratos y negaron a Dios Su Señorío, cambiando la verdad de Dios en mentira. Y finalmente, en el paso final del hombre hacia la apostasía, ahora quiere erradicar el mismo pensamiento de Dios de su mente. Nuestros legisladores, nuestros educadores, y nuestros psicólogos, están todos cooperando en esto, y sin embargo están desconcertados y confusos porque sienten lo desesperado que se hace el tratar con la delincuencia y el comportamiento perverso. Y mientras buscan soluciones, gastan millones para fortificar el sistema educativo que ha causado todos estos problemas diciendo, “Deja a Dios fuera del cuadro, y deja que el conocimiento y la ciencia sean exaltados”. Dios está diciendo a esta generación científica y altamente educada: “Si vais a dejarme fuera, haré tal oscuridad que no sabréis por qué camino ir. Si vais a tornar la verdad en mentira, enviaré un gran engaño para que creáis la mentira.” Dios dice también: “Si queréis erradicarme de vuestros pensamientos, borraré todo trazo de luz que hayáis conocido, y haré más oscuridad y mal del que podáis manejar.”
Y de este modo nos acercamos rápidamente a la plena expresión de la fase tercera de la apostasía del hombre. Los hombres están siendo entregados a una mente reprobada: una mente que no puede apreciar la diferencia entre el Bien y el Mal. La Luz, convertida en oscuridad y la oscuridad en luz. El bien convertido en el Mal y el Mal en Bien. La Verdad convertida en Error, y el Error en Verdad. Simplemente no conocen la diferencia.

Cuando los consejos de la “Iglesia” se reúnen, como sucede hoy día, con el propósito de alcanzar consensos en cuanto a si deberían o no ordenar a homosexuales en el “ministerio” o condonar su práctica en la Iglesia, ya sabes que estamos en medio mismo de la apostasía final, no importa cual sea su decisión final. Cuando la gente comienza a hacer conjeturas… “Bueno, quizás estas cosas no sean pecado… después de todo tenemos que ser abiertos… reunámonos y hablemos sobre el tema…”, ya sabes que sus mentes están en el proceso de volverse “reprobadas”.
(Extractado del libro "¿Quienes Sois"?)

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